miércoles, diciembre 07, 2011

La gente que habla sola




Por Luis Alberto Bravo




                                                         ¿Qué somos, qué es cada uno de nosotros sino una   
                                                         combinatoria de experiencias, de informaciones, de 
                                                         lecturas, de imaginaciones? Cada vida es una 
                                                         enciclopedia, una biblioteca, un muestrario de 
                                                         estilos donde todo se puede mezclar continuamente 
                                                         y reordenar de todas las formas posibles.

                                                                    Italo Calvino (Multiplicidad, del libro Seis 
                                                                          propuestas para el próximo milenio)



                                                         El escritor es una personalidad única, resultado de 
                                                        miles o millones de circunstancias, evidentes e 
                                                        ínfimas, irrepetibles casi todas, que torcieron o 
                                                        enderezaron su devenir encaminándolo hacia una 
                                                        forma demasiado específica de literatura.

                                                                   Juan Pablo Carrillo Hernández



Considero que para hacer una reflexión sobre la identidad presente en mi creación literaria y hablar de los rasgos que hacen que mi obra se pueda diferenciar de la creatividad colectiva, creo necesario exponer algunos puntos que percibo existen en la identidad nacional.


7

El sistema educativo es un fraude. Desde mi perspectiva la educación primaria, secundaria, y superior están formando empleados, no emprendedores. Se privilegia el pragmatismo a la creatividad. Se trabaja con el lóbulo izquierdo del cerebro que es el racional y se prescinde del derecho que es donde se concentra lo intuitivo. De esta manera recibimos una educación a medias, solo medio cerebro se ha educado. Y hemos dejado de excitar, alentar, aquella maravillosa otra mitad del cerebro. El estudiante no logra percibir las sensaciones de lo que no se puede comprobar, o de lo que aun no existe. Si analizamos: el mismo hecho de interrumpir el sueño a un niño, de 6, 7 años, haciéndole levantar, para que vaya a la escuela, va creando en la psiquis del estudiante un convencimiento, de que nada interesante existe en lo onírico. Nada bueno se puede extraer de ahí. Entonces, la creatividad ya empieza a ser desalentada inconscientemente. Y también inconscientemente la educación va creando un nuevo consumidor. Todo esto da por culo, a cuanto Hölderlin decía, que “El hombre era un dios cuando soñaba y apenas un mendigo cuando razonaba”. Tal vez las que por una bondad de la naturaleza infantil, se salvan; y esto porque el lado racional, aun no está desarrollado del todo... es el Kinder, más bonito es decir el “Jardín”, el “Jardín de infantes”; y (de un modo relativo) la escuela. Las tareas que se desarrollan en esos años, son de por sí fundamentales. En mi caso de escritor, el 80 % de los recursos para desarrollar mi obra literaria, los aprendí ahí. El colegio es poco más una cantera para entorpecer el futuro, de crear asperezas a la libertad del adolescente, de imposición de trabajo intelectual racional, de carga injustificada de responsabilidades, a niños de 12 a 16 años. No es casualidad que la arquitectura de un colegio, manicomio o cárcel sean semejantes. Es asombroso que llevemos años aplicando este sistema, que ha probado por demasía que más del 80, 85 % de lo que aprendimos en el colegio, nunca lo utilizamos en nuestras vidas, ni en nuestros trabajos. Un poco porque lo hemos olvidado1 y otro porque la industria se ha desarrollado tan rápidamente, que para cuando hemos terminado los estudios, ya las tareas han experimentado modificaciones.2 Entonces aquel 80, 85 % de conocimiento racional, que adquirimos con tanto esfuerzo, se quedó perdido en la memoria, en la nostalgia de nuestra juventud, como una página web (sin link de rescate) en el ciberespacio… Y para nada. Más valía, a los estudiantes, la experiencia que les retribuiría la fuga de las aulas de clases. Que dejaran atrás a sus profesores. Que hicieran la cimarra, como lo llaman en Chile. Que huyeran, corriendo a internarse en los bosques, para que volvieran a tener contacto con la naturaleza, de donde hemos huido en pro de la civilización. Haciendo que la información de las plantas, el aura, la percepción del silencio y la sinestesia hayan pasado a formar parte de un pasado, de un mito.




"Todo sistema educativo del planeta tiene la misma jerarquía de materias. (...) Y en el fondo de todas está el arte."  Sir Ken Robinson

"Nuestro sistema educativo ha explotado nuestras mentes igual que nosotros hemos explotado la Tierra." Sir Ken Robinson


Por la educación superior, resumo diciendo esto: Todo lo que te puedan enseñar ahí: está en los libros 3, está en el internet e incluso está en las calles. Hay más probabilidad de que el conocimiento llegue a ti, sin filtros. A través del autoaprendizaje la información estará más direccionada, que intentar captar lo que te intentan enseñar.4  Y por ello, quien en sí, más aprende es quien enseña. Las universidades están llenas de personas, que te dicen: “Hazlo”, “Tienes que hacer esto… y aquello”. ¿Por qué tengo que llevar a cabo, y seguir al pie de la letra, un plan de estudios elaborado por uno o dos pedagogos, que ni lo han desarrollado, y tal vez ni lo estén enseñando? Nunca vi a mi profesor realizar los deberes que yo realicé con tanto esfuerzo. ¿Por qué me tengo que bancar que él los haría mejor que yo? No recuerdo quien fue, si Bernard Shaw o un tal Mencken, quien dijo aquello de “Quien no puede: enseña”.  Y existen dos extensiones, la una: “Los que no pueden dedicarse a la enseñanza, son funcionarios”. Y la otra de Woody Allen: “Quien no puede hacer ni puede enseñar, enseña gimnasia”. En lo personal, creo que un verdadero conocimiento se lo adquiere a partir de un estado absoluto de libertad (donde cada quien determina con criterio lo que le sirve, lo que no) y no bajo imposición u orden impuesto por superiores, que nos dicen lo que tenemos que aprender: para conocer todo el tiempo lo que sabemos. Eso no.




¡Edúcate tú solo! Suficiente es que las empresas transnacionales influyan y regulen nuestra economía. Deshazte de nacionalismos y cultiva una filosofía ecológica, será la única manera de enfrentar a la que ellos practican: una filosofía con un concepto global de explotación. Siembra tus propios alimentos, realiza trueque (empieza por deshacerte del televisor). La naturaleza virgen y sin explotar no debe ser vista como falta de progreso. La bicicleta siempre será el mejor transporte.

Mensaje para los nuevos adolescentes: ¡Aborten el sistema! Alumnos que quieran ir a los ríos, a las piscinas, escapen de las aulas, huyan de sus casas hacia las playas, beban, forniquen, vayan al bosque, abracen árboles, respiren cerca de los animales. Sean Jack Kerouac’s, Jean Arthur Rimbaud's, barones rampantes, Tom Sawyer’s, niños ladrones de Ombrosa. Por naturaleza un artista viaja a contra corriente de la sociedad. Y ésta como castigo devuelve desinterés, desprotección al arte, marginación... todo lo que determina un futuro incierto; es el precio para aquellos, que el sistema ha calificado de: "vagos", "rebeldes", "indeterminados". Pero puedo decir que no hay mayor aprendizaje, que aquel del que experimentan las mentes torcidas, la de los outsiders. Mario Vargas Llosa, en una de sus novelas menores, hace hablar a don Rigoberto, quien dice: “No conozco mentira más abyecta que la expresión con que se alecciona a los niños: «Mente sana en cuerpo sano». (…) «Sana» quiere decir, en este caso, tonta, convencional, sin imaginación y sin malicia, adocenada por los estereotipos de la moral establecida y la religión oficial. (…) Mente conformista, de beata, de notario, de asegurador, de monaguillo, de virgen y de boyscout. Eso no es salud, es tara. Una vida mental rica y propia exige curiosidad, malicia, fantasía y deseos insatisfechos, es decir, una mente «sucia», malos pensamientos, floración de imágenes prohibidas, apetitos que induzcan a explorar lo desconocido y a renovar lo conocido, desacatos sistemáticos a las ideas heredadas, los conocimientos manoseados y los valores en boga.



Conclusión. Si bien los modelos de las categorías educativas: primaria, secundaria, universitaria, han seguido caminos errados, que lo han llevado desde lo mal direccionado de la información a acariciar un modelo de enseñanza obsoleta 5 (debido en gran parte, a su incapacidad de asegurar el conocimiento). No se sugiere anularlos por completo, más bien, se pueden reconsiderar todos ellos para que estén acorde con los nuevos tiempos. Las escuelas podrían funcionar no solamente para que los niños aprendan los conocimientos básicos (contables y del lenguaje)6, sino que además, para que a partir de modelos artesanales desarrollen su yo creador. Y de paso enseñen tecnología básica a los ancianos. [No tengo que detenerme a sustentar esto; todos conocemos y hemos sido testigos de la capacidad de adaptación de los menores a los nuevas tecnologías, es poco más que impresionante]. Por ejemplo no hemos sacado provecho la capacidad que tienen los niños de advertir detalles que un adulto deja de percibir. Quien más que un niño para corregir las anacronías y los errores de ensamblaje que se generan en la continuidad de una película.
El colegio puede seguir existiendo, pero no con parámetros de imposición o de reglamentos estrictos y rígidos. Solo meditar el daño que ha producido, en todos estos años, la nota roja en la libreta de los estudiantes. Hemos creado una sociedad eficiente para desmoralizarnos por estupideces. ¿Qué es una nota roja, al fin y al cabo? ¿Y si pongo una nota verde, o una amarilla, me sentiré peor? Lo único positivo de todos estos años, es que el colegio ha sido eficaz en su poder de concentración de adolescentes; y a partir de ahí, ha podido desarrollar la interacción social (y los primeros pasos de lo sexual, también importante; ahora lo hacen el chat en la red y en los celulares). Pero en detrimento hemos creado mecanismos para diferenciar clases y grupos sociales: Colegio privado - Colegio público. Es decir, la sociedad ya empieza a ser fragmentada, disociada, jerarquizada.
En cuanto a las universidades, es un hecho que a medida que se desarrollen otras tecnologías, el trabajo se va a ir desmenuzando a tareas cada vez más específicas (micro). Entonces no hay necesidad de aprender un "todo", si al final de cuentas vas a hacerte cargo de algo muy específico en tu trabajo. Un mecánico de motores de una marca de carros específica, un cocinero de un tipo de comida específica, etc. Un ejemplo ya aplicado en la sociedad, podría ser un oftalmólogo, está enfocado a algo especifico de la medicina. Su concreción llevará a resultados más óptimos. Contrario a un doctor graduado en medicina general. Con conocimientos fragmentados en todos los campos, poco más un pulpo, expuesto a grandes márgenes de error. De ahí es que te curen de una cosa, pero al mismo tiempo te hacen enfermar de otra cosa.
Y el paso más grande. La universidad se debe ensamblar con la industria, deben funcionar en el mismo espacio físico (estudio y aplicación). De esta manera se eliminaría el abismo que existe entre una y otra. 


6

La sociedad ecuatoriana es propensa a rendir culto a lo mediocre. De esa manera se entiende su resistencia al arte. Su espíritu es anti-aristocrático. Pero para entender el mayor porcentaje de esta resistencia, analicemos símbolos masivos. No existe en el país, mayor rédito, culto, pasión, que aquella que se brinda a un equipo de fútbol, tan mediocre como el Barcelona Sporting Club. Algo que de algún modo, resulta razonable: una nación con una educación mediocre brindará culto a estéticas equivocadas: derrotas (acostumbradas), empates (celebrados), victorias (pírricas). ¿Cómo entender que un ciudadano gaste por diversión momentánea, efímera, 10, 15 dólares (o más) la entrada a un estadio, para ver un juego mediocre y salir experimentando la derrota de su... "ídolo"? Sólo aquel pobre de espíritu cegado por una pasión irracional lo hace. Duerme mal. Y vuelve al día siguiente a continuar su vida de mediocridad.
Un espíritu aristocrático, con ese dinero, compra un libro, en pro de satisfacción de victoria; además que invierte su dinero en algo físico, relativamente perenne, y que brinda un placer, sino consistente, cercano a la ilusión de la realidad. Y duerme bien. Un espíritu aristocrático, si gusta del fútbol, admira un juego del Barcelona, el de verdad, el de España. Ve jugadas, admira acrobacias, celebra goles. Y duerme bien.

La sociedad ecuatoriana es propensa a rendir culto a lo mediocre. Basta poner en una balanza a Nicolás Lapentti y en la otra a Andrés Gómez. Más ríos de tinta han corrido por las noticias rosas del primero (y su penosa carrera en el tenis profesional) que por las glorias deportivas del segundo.

La sociedad ecuatoriana es propensa a rendir culto a lo mediocre. Tenemos un equipo de fútbol ganador de torneos internacionales: La Liga de Quito. Y sus victorias, han hecho, razonablemente, que se haya ganado un puesto en los círculos internacionales. Aun así, hay resistencia local y peor aún: cultivo de antipatía hacia el talento. La sociedad ecuatoriana no quiere celebrar las victorias de un equipo ganador. Acostumbrada a la desilusión, prefiere el ruido y los chiflidos del equipo mediocre.


5

Lo malo del sistema democrático es que votan los desinformados, los tontos. No lo digo con sentido despectivo o de ofender, no es la principal intención. Al decir tonto (persona de poco entendimiento o inteligencia) no es ningún insulto: es una realidad, es decir, el sujeto con estas características existe. La democracia al habilitar a estas personas, crea un potencial negativo en perjuicio de quienes sí tienen un mejor análisis de la situación política de un país, o a base del sentido común: creen saber qué es lo más lógico o qué les conviene para el futuro de una nación. Nuevamente la democracia no da frutos positivos al tener a ese potencial negativo: antisociales,  analfabetos,  indiferentes, como un bloque determinante; además que son más susceptibles a campañas, demagogias y modelos populares. Siendo la demagogia: el arte de sedar a las masas. Y a su vez la democracia: el bolero falaz (ideal) para HACER CREER a la gente, que "tiene el poder".



Esto funciona en una sociedad que no lee. Y de manera inconsciente conspira con el poder; y con quienes quieren el poder; y con quienes quieren perpetuarse en el poder. Pues de esta manera, el gobierno establecido, tiene un aliado: la gente que se gasta el dinero yendo a ver un fútbol mediocre. Y como no conviene que esto cambie, es más factible que se siga pasando en tv (con el dinero de todos) la entrevista (de 5 minutos) al defensa que provocó el autogol del equipo mediocre antes que el anuncio (de 1 minuto) sobre la campaña de lectura, peor, sobre la feria del libro, peor, sobre la recomendación de una obra literaria, peor, sobre un autor nacional. Nuevamente una cita del Nobel peruano es acorde: “En literatura tenemos el privilegio de elegir lo mejor. Pero en política, eso no es posible”. Conclusión: Es triste, que en los campos donde la masa tiene la posibilidad de elegir, los mecanismos del poder estén empeñados en sembrar oscuridad.


4

El problema en el Ecuador radica en que los poetas fracasados actúan de críticos literarios, a su vez los críticos literarios creen que son personajes con superpoderes, sumado a esto, los poetas sin talento son burócratas, los poetas homosexuales son críticos de arte, los narradores son opinólogos, los dramaturgos no existen, los editores son proxenetas o mercachifles. Por eso propongo que seamos rock stars. Dediquémonos a escribir. Y punto.


3

Escribo un poco estando consciente de la nostalgia. El humor y la ironía vienen casi como un firmware 7, inconscientemente en el tratamiento que doy a los temas que me seducen y en el tono de mi narración. A raíz de reseñas en cuanto a mi obra he reparado de un par de cosas, que he aceptado han dado en el clavo, señalo dos: el culto a la intrascendencia y la indiferencia política, que percibió el colombiano Marco Tulio Aguilera. No puedo decir otra cosa, que es cierto. El primero de ellos, está más relacionado con la preproducción de un libro mío. Y en cuanto a la política, no sé si pertenezco a una generación que vino registrado en su ADN, de esta carga de la identidad: en status off. Algo que ya estaba superado, al menos en literatura. Lo advertí, dije yo paso, no será mi rollo, no me interesa y tampoco me importa: vaya, no me importa la guerra, ni lo que sucedió la semana pasada en la asamblea, no me importa lo que piensa el ministro, ni la reina, me vale un carajo lo que ha dicho el presidente en la cadena nacional.
Es sumamente posible que mi filosofía la moldeó el canal Mtv: El conocimiento enciclopédico de Alfredo Lewin, el segmento-show "Conexión", animado por el Vj Arturo Hernández, donde cada episodio tenía momentos de epifanía que creaban pequeños big bang en mi cabeza. ¿Qué más puedo decir de mi indiferencia política? De mi posición: escéptico. Regularmente tengo mi punto de vista respecto a un tema sociopolítico, pero es algo que ni se me pasa por la cabeza llevarlo a mis textos. Alguna vez leí que un poema no debería tener referencias a Mao, El che, o Fidel Castro. Es algo que no tuve que dejar de aplicar, o evitar. Tal vez por experiencia propia, los debates más aburridos y desgraciados han girado en torno a la religión y a la política. También porque me resulta difícil diferenciar entre quien la está cagando al país o quien tiene la razón. Nunca pude diferenciar la izquierda de la derecha, ni qué exactamente proponían cada una de ellas, salvo que en sus aristas: radical y extrema, me resultaban parecidas. La política en términos prehistóricos, es buscar el fuego, conseguirlo, aprender el techné, practicarlo y una vez resuelto: mantener la llama encendida. El escritor es quien cuenta algo interesante alrededor de una fogata. Nada más.
Me interesan los temas mucho más intimistas o que respondan a mis gustos estéticos. Al fin y al cabo, la literatura, todo el arte, es un interés de minorías. Y para mí, mejor que sea así. Cuando un tema es de dominio masivo, me desencanto y el tema también se desencanta. Reparo en que hay muchas personas discutiendo sobre lo mismo y da igual que participe ahí o no. Para mí, es necesario, que un tema, siga respondiendo al secreto, al misterio. Soy escritor y me reafirmo como un caso alarmante de indiferencia política, y si estuviera consciente o con relativo interés a cosas como la antigua Unión Soviética, el partido conservador, o la centro derecha… cosas así, sería un ingenuo. Lo único concreto que sé, es que yo no la estoy cagando ni tampoco sé que tengo toda la razón.

Para mí el mundo del arte, de la literatura es un mundo paralelo a la realidad objetiva, un mundo de belleza, de ilusión de admirar la perfección. Una obra literaria que me encante, produce en mí, algo así como si el autor fuera mi amigo, o debería ser mi amigo. Alguien a quien querría darle un abrazo. En cambio un libro que me defrauda, irremediablemente ese autor pasa a tener una deuda conmigo: pasa a deberme el tiempo que le dediqué a su lectura. Y empieza maquinalmente a elaborarse dentro de mí, un desprecio hacia la obra y el autor. Algo que es razonable, la literatura, el cine, la pintura, y toda forma de arte son básicamente aristocráticos. No sé qué es arte exactamente, incluso diría que no hay respuesta concreta para lo que es arte o no. En cambio, sí sé cuando hay arte. Se da cuando un elemento, o las partes de un elemento u obra física o sonora, literaria han sido tratados o no estéticamente, influenciados o no por determinada composición, que ha hecho que funcione en determinado espacio, tiempo y grupo social, entonces: hay arte. Es en ese momento en que la obra empieza a producir seducción sobre las personas, y luego, desde el criterio de cada una de estas, la obra empieza a competir con la creación (se crea el mito alrededor de ella); y el artista también empieza a competir con lo que se supone que es Dios, o se aproxima a la idea que se tiene de algo superior.  
No sé cuando estoy logrando algo positivo para la literatura. Solo a través de la lectura, puedo percibir si un texto es genial o un bodrio. Tal vez mi único norte de evitar un cliché, sea: 1) Prescindir conscientemente que mi escritura funcione o consista en retratar mi vida; 2) Embarcarme en gratuitas descripciones del escenario, la arquitectura y el orden de las cosas. Estas dos muletillas, por lo general hacen desembocar en mala literatura. El mismo Jorge Luis Borges diría alguna vez: "Una novela en la que el autor dedica tres páginas, por ejemplo, para describir lo que hay en una mesa, es un error".
Generalmente los libros con una estética barroca y lenguaje rebuscado, terminan por hostigarme y los abandono. Cuando me enfrento con este tipo de literatura, tengo la sensación de estar frente a textos amorfos que aun no han hallado (o han sido incapaces) de encontrar una forma de precisión. Considero que un poema, ensayo, novela, filme, o pintura, muy aparte de cómo fueron incentivados para su creación, todas las obras de arte tienen semejanzas en que se tratan de formas donde el cálculo y el trabajo arduo han hallado precisiones subjetivas. 
Así como el cómic hizo desembocar el story board en el cine (un recurso que se puede utilizar o no), estoy convencido que el cine ayuda a corregir asperezas, y de manera inconsciente brinda al escritor otras formas y nociones de narración. Me gustan los libros ágiles, con un ritmo que atrape, y donde perciba propuesta de recursos narrativos. Por ello, me considero un fan y entusiasta de la experimentación de los autores del OuLiPo, cuya creación de estructuras para entender el desplazamiento del azar en la realidad, y sus cargas de especulación científica (y comicidad) siempre me han fascinado. Me seduce porque ese tipo de escritura supone una ilusión de habitar los albores de la literatura misma. Un lugar donde la lectura experimenta una epifanía, al apreciar el encuentro de las posibilidades y los límites de la creación literaria.

Yo no creo que lo nuevo sea mejor que lo menos nuevo.

La literatura escrita en idioma español ocupa un significativo lugar dentro de la literatura universal. Y especialmente la latinoamericana es constante potencia de renovación y oferta, gracias a su mestizaje y su capacidad de asimilación de otras literaturas. Creo en el hábito, no en la inspiración. El hábito de sentarse a leer mientras todo sigue.
A veces sospecho que la vida conspira para que únicamente me dedique a la literatura, un espacio donde verdaderamente soy feliz. Escribir es mi pasión. Y no me basta el tiempo libre de los días feriados, o los domingos en las mañanas. Estoy consciente que hay muchos escritores, a quienes les basta lapsos, yo diría que más que configurar se han acomodado al mísero espacio de tiempo que les deja su vida ordinaria; y el trabajo. Pero bajo mi prisma, esos escritores tienen a la literatura como un hobby. De esa manera se entiende el porqué en nuestro país han salido pocas obras ambiciosas: porque no hay riesgo, ni entrega total. En correspondencia con el escritor chileno Hernán Ortega Parada, dice al respecto: "la decisión, la perseverancia, marcan la clave de este oficio. La dispersión no sirve." Y yo tengo miedo de no tener tiempo. Tengo miedo de no darlo todo, de no escribir con riesgo. Confieso que muchas veces renuncié a ganar dinero para tener tiempo. Tiempo libre para escribir. Ese tiempo que un hombre normal necesita para conquistar, halagar a una mujer, el tiempo que necesita para visitar a sus amigos, comprarse cosas. Confieso que he aprendido a prescindir. Conclusión. El escritor no es un ser normal.

Antropología Pop (Para árboles epilépticos) fue un placer tipo plástico, musical, materia de una escuelita pop y sueño absurdo de los estudiantes de la educación de la cimarra, discípulos de Jorge Teillier; quienes atravesaban el bosque, enamorados de Sofia Coppola y de las anotaciones en los cuadernos de secundaria, de la hija de Francis Ford.

Utolands es básicamente el país de un libro que escribí para mí. Y especulo que se trata/se trató de un sueño que pacté en mi inconsciente cuando niño. El conjuro y el homenaje al patio de la casa que alquilaba mi familia, y en donde pasé muchos de los días más maravillosos de mi vida. También fue para que mis poemas no se denominaran simplemente poemas. 

Cuentos para hacer dormir a una niña punk, fue un ensayo punky, cuentos gamberros, filme de bajo presupuesto, poema porno, pintura expresionista. Algo así, como en vez de diseñar una camiseta, diseñé mi libro. También, como si mientras componía los tracks del libro, tuviera un poster de Julio Cortázar pegado en la pared como un cantante de punk, como Sid Vicious, e Historias de cronopios y de famas, fuera el equivalente a Anarchy in the U.K.

Las ardillas del Orden Enano, es la hermana menor del libro anterior. Algo así, como si Cuentos para hacer dormir a una niña punk fuera Lux y a su vez Las ardillas del Orden Enano: Cecilia Lisbon. Hace ya un tiempo, en una especie de epifanía escribí: "¡Solo ahora me doy cuenta! Este libro es mi despedida de la juventud. ¡Soy muy afortunado! No estoy triste. ¡¡Hasta la ruta de Neverland!!"


2

Escribo básicamente para mí, luego en un acto bondadoso lo hago público.  Hay que reparar que la publicación consiste en que algo personal empiece a funcionar como pornografía de un sentimiento. Luego viene el azar. Luego vienen los ojos y las manos del lector. ¿Si te gustó? ¡De puta madre! Puedes contárselo a tus amigos, puedes plagiarme (pero que yo no lo sepa), puedes no sé, buscarme en el facebook y decirme: “Hi”. Y yo te diré: “Hi”. Y si no te gustó: puedes estar seguro que no lo escribí para ti. No hay por qué inventarse conflictos existenciales. ¿Si, es tan fuerte? Si aun te jode… Puedes hasta limpiarte el culo con el libro, total no estaré ahí para verlo.


1

Aun no sé si me dedicaré a producir literatura el resto de mi vida. No lo sé. Lo que sí sé, es que desde mediados de 2004, una noche decidí justificar mi existencia en pro de buscar y experimentar con una estética literaria, que me diera auténtico placer. La obra de arte liberada de toda carga ideológica, la versión del mundo, a mi manera.


0

Un escritor no tolera el sistema, es un inadaptado, persigue corregir el mundo, saltar las mallas que configuran el orden. El consejo que le doy a quien quiera dedicarse a la escritura, no es nada nuevo, es una remembranza, es un boca a boca: que Raymond Queneau, se lo dijo a Marguerite Duras, y luego ella se lo confió a Enrique Vila-Matas, luego yo lo leí de él, y ahora con el chip de André Breton lo diré de esta manera:

Déjalo todo.
Deja las universidades.
Deja el trabajo.
Deja a tu novi@.
Deja a tu hijo perdido en el bosque; volverá; ya habrá encontrado oro.
Deja a tus amigos, deja que partan por las carreteras.
Y solamente escribe.
Dedícate solo a escribir.
Es el consejo que doy porque Popeye el marino soy.


Luis Alberto Bravo

Naranjito, 9-10 de noviembre de 2011


Notas: ¿Es realmente necesario que imprimas esto? Piensa en el medio ambiente.
El título, "La gente que habla sola”, es una alusión a un tema musical de Ataque 77
(Texto leído en el Encuentro de jóvenes escritores "Jorge Enrique Adoum" Nuevas identidades en la JovenLiteratura del Ecuadorde la Feria Internacional del Libro, Quito 2011)





2 "En tiempos de cambio, los aprendices heredan la Tierra, mientras que los doctos se hallan magníficamente equipados para vérselas con un mundo que ya no existe" Eric Hoffer.
3 Personas que prescindieron de estudios académicos y ello no impidió acumular conocimientos. Roberto Bolaño, Rodrigo Fresán, Ray Bradbury, Julio Cortázar, Augusto Monterroso, en literatura. Woody Allen, Raúl Ruiz, Chris Cunningham en el audiovisual (cine, videoclips, respectivamente). David Hamilton, en fotografía y cine (salvo que esta faceta es menos conocida que su trabajo fotográfico. Conocedor de sus películas puedo afirmar que son unas joyas visuales). Kim Hiorthøy, en música. Y podría seguir nombrando.
4 “las universidades carecen de la confianza de saber qué están haciendo… Desde el principio, la ciencia y la globalización dirigieron la revisión [de los cambios curriculares]… Esta superimposición de las motivaciones económicas sobre los temas de la torre de marfil ha privado a la universidad del gran sentido de su propósito educativo o de una conexión con sus principales partes constituyentes… La relación del estudiante con la universidad cada vez se asemeja más a la del consumidor con el vendedor de costosos bienes y servicios" Harry Lewis http://www.sabiduriarcana.org/ngsm-kosmos8.htm Educación integral. Una guía para académicos perplejos. (Lynne Feldman)
5 "Descubrimos que la educación actual se centra en aumentar el número de alumnos matriculados y justificar los costos. O para ser más directa, de buscar la satisfacción del cliente… Anteriormente los programas de estudio se basaban en las ideas generales y en listados bibliográficos, mientras que ahora son contratos de conocimientos por entregar.  Eso es lo opuesto a la cultura de una escuela de graduación." Mary S. Alexander  http://www.sabiduriarcana.org/ngsm-kosmos8.htm Educación integral. Una guía para académicos perplejos. (Lynne Feldman)
7 firmware, que no es hardware ni software; y al mismo tiempo es un poco de ambos. Bah: googleen.


Luis Alberto Bravo (Milagro, 1979). Escritor ecuatoriano. Ganador del Concurso de poesía y cuento Lenguaraz 2009 (México). Ha publicado Antropología Pop (Para árboles epilépticos) (Universidad de Cuenca, 2010);  Utolands (Editorial Lenguaraz, México D.F, 2010). Cuentos para hacer dormir a una niña punk (Ediciones Arlequín, de Guadalajara, México, 2010); Las ardillas del Orden Enano (Editorial El Quirófano, 2011). Considerado por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2011, como uno de 'Los 25 secretos literarios de Latinoamérica'



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