Por Virginia Bautista
(Entrevista para Excélsior, de Ciudad de México)
1.- ¿Cómo defines tu propuesta literaria?
¿Qué buscas? ¿Qué temas te preocupan o recreas en tu obra?
Definido no lo tengo, pero podría pensar en algo así: una literatura Vintage,
Pop & Nostalgic
Geek. Vivo mucho en el pasado. Más interés me
causan las revistas antiguas de cantantes ye-yé francesas o los videos de las
carreras de F1 de los años 70’s, que un i-pod, por ejemplo.
Por aquello que busco, no sé… Lo más concreto es que llevo a cabo una
actividad que resulta de estar a solas. Entonces, escribir es una forma de leer
algo que me guste. Tengo suerte de que mis placeres consistan en que los
produzca yo mismo.
Mis temas cambian de libro a libro, pero he advertido de algunos que
son recurrentes: la infancia, la cultura pop, el arte, la música, etc.
2.- ¿Cómo observas a tu generación? ¿De
qué movimiento o corriente te sientes parte? ¿O te concibes más en solitario?
Las generaciones literarias no existen
concretamente sino es una ilusión de escritores que han ido visualizándose ya
sea por el cronos, el lugar; y también por intereses de
publicación. En realidad se trata de un producto del azar que ha sido percibido
de manera ordenada. Luego de aclarar esto, la observo inquieta, talentosa,
inteligente. Lo más cercano a movimiento al que puedo estar relacionado, es aquel
que fue concebido, hace algunos años, por un grupo de amigos, a quienes les
interesaba la literatura: Buseta de Papel.
El grupo nació con firmes intenciones de generar una escena literaria en
Guayaquil, algo que lo logró. Su impacto generó que se fueran creando otros
grupos, tanto en Guayaquil como en otras partes del país; quienes lo emularon, no
solamente en la forma sino también en la estructura. Siendo miembros destacados
Augusto Rodríguez y Miguel Antonio Chávez. Ahora, la creación literaria connota
largos estados de soledad. No es posible de otro modo. También me he visto
incluido en selecciones que han hecho autores, para entender el contexto local
e internacional de la literatura contemporánea (y que han suscitado discusiones
y análisis en torno a ellos). Cito dos, 4m3r1c4,
de Héctor Hernández Montecinos y El manto
de la invisibilidad, de Eduardo Varas.
3.- ¿Cómo ves el panorama literario en el
país?
Incierto. Hay un número considerable de
autores, visibles en la escena underground, en los bares, en recitales de
poesía, no así de obras literarias: son poquísimas, consecuencia de la
indiferencia del Estado y de una ínfima industria editorial. Lo que es más
concreto (desgraciadamente) son los grupos de poder que existen en la escena
literaria del país. Algo que (razonablemente) quienes asumen ese “canon” niegan
que exista; como niegan que también exista aquella asquerosa xenofobia local
(Sierra vs Costa, que generalmente la ecuación queda resuelta así: Más recursos
para la Sierra, menos o nada para la Costa). Pero esto es relativamente importante.
Si vas a escribir tu obra, es poco lo que podrán hacer contigo, en realidad nada.
No te pueden hacer daño. Ahora, como muchos de quienes se aventuran por la
literatura, en realidad lo que quieren
(y entienden por ser escritor) es generarse un espacio, un nombre, una figura
pública, entonces, ahí si empiezan a maquinar gradualmente estas mafias (pues
dependen de ellos). Y son quienes determinarán “cuanto te toca” en función del grado
de pleitesía que has rendido a sus pares.
4.- ¿Consideras que tu obra no ha rebasado
suficientes fronteras? ¿O por qué crees que te seleccionaron como uno de los
"secretos" mejor guardados de la FILGuadalajara?
Considerando lo que significa el Ecuador para el mercado internacional, yo
me siento muy satisfecho por la manera en que se han dado las cosas. Dos libros
de mi autoría en México; incluido en 4m3r1c4
(la antología de Héctor Hernández Montecinos, editado en Chile); Cajita de música, (que preparó Augusto
Rodríguez, publicado en Madrid; además que un texto mío fue el que dio nombre al
libro).Y próximamente apareceré traducido en antologías en Inglaterra y en
Francia. Entonces, me siento muy orgulloso de decir que tengo lectores. Es algo
que no lo pueden decir muchos acá. Algo que sonará pedante, lo sé, pero más
bien lo digo con sorpresa. A menudo me escriben lectores mexicanos la mayoría
quienes han leído o se han topado con mis libros, ya sea (Utolands, o Cuentos para
hacer dormir a una niña punk), además de colombianos, peruanos, chilenos,
argentinos, preguntándome donde podrían conseguir ejemplares. En varios casos, se
los he enviado en pdf, una por el grado de simpatía de quien me escribe y otra
porque entiendo que pasará mucho tiempo (o tal vez nunca pase) para que otra
editorial pequeña apueste por imprimir mi obra. Más bien me sentiría con
auténtico sentimiento de fracaso, si habiendo publicado en alguna multinacional
o avalado por organismos de cultura, que feria tras feria se han encargado de infiltrar
sus nombres, de moverlos como fichas de ajedrez. Ahí sí. Incluso tengo
visualizados a este tipo de personas, que en sí se han valido de influencias
para gestionarse becas y pasajes al exterior, con el dinero del Estado, y aun
así, sus obras no han generado ningún tipo de interés ni revuelo mediático. Y
son ellos mismos quienes se evalúan la pregunta ¿Por qué seleccionaron a este
señor Bravo y no a alguno de nosotros? Fácil, me dediqué a escribir.
5.- ¿Qué esperas de este programa de
lanzamiento en la FIL?
No puedo esperar cosas concretas de algo
inédito. Estoy muy contento sí, y a la expectativa de las cosas que puedan
pasar en esa cita.
6.- ¿Presentarás algún libro en la feria,
cuál, u alguna otra actividad?
Será la primera vez que presente un libro.
Nunca lo he hecho, ni siquiera acá. No es que lo considere algo degradante, no
lo es, lo considero accesorio sí. Todo es por la buena camaradería. Mariño
González me escribió una misiva muy atenta y cariñosa, donde me pedía esta
posibilidad, también diciendo cosas agradables sobre mi libro publicado en
Arlequín, y entonces… no pude decir que no. Una vez clara mi participación en
lo de “los 25 de la FIL” recibí información de parte del Ministerio de Cultura
del Ecuador, de que iba a participar además en dos mesas: Letras Ecuatorianas en la FIL, Ecos
de la FIL. Soy sincero, al decir, que no tengo ni idea de qué irán las
mesas. Una porque es la primera vez que me invitan a una Feria de Libros, de manera
oficial.
7.- ¿Qué libro estás escribiendo en este
momento, de qué va?
Tengo varios proyectos, acabo de terminar
uno llamado Hotel Bartleby. Y tengo empezado
otro al que he llamado Febrero. Se
trata de un apéndice de otra novela, Septiembre
(aun inédita) donde alguien visualiza el libro de un autor japonés llamado
Nobutaka Saitoo, (se trata de Febrero),
la lee, pero siempre surgen acontecimientos, que hacen que nunca pueda terminarla.
El juego es que yo me presento como traductor al español de esta obra de Saitoo
(aunque en la realidad no entienda ni un carajo el idioma japonés), quien es
algo así, como un eslabón perdido de los autores del Oulipo.



0 comentarios:
Publicar un comentario