viernes, diciembre 31, 2010

Libros ecuatorianos del 2010


Por Augusto Rodríguez


Pienso que el año 2010 fue un año desigual, comparado a otros años, con respecto a la literatura ecuatoriana. Es muy difícil enumerar los libros leídos. Pero menciono algunas gratas lecturas: En poesía tenemos 17 puñaladas no son nada (antología personal) de Pedro Gil, Selección natural de Rafael Méndez Meneses, Nervios de guitarra de José Luis Villacreces, Antología poética de Carolina Patiño, Antropología pop (para árboles epilépticos) y Utolands de Luis Alberto Bravo, Las Memorias del III Encuentro Internacional de Poetas en Ecuador 2010-Poesía en Paralelo-editado por Xavier Oquendo Troncoso, Las Memorias del II y III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño del grupo cultural Buseta de papel.

El libro de ensayo sobre la vida y obra del poeta manabita Hugo Mayo La metálica luminosa de Freddy Ayala Plazarte. Los libros de cuentos Balas perdidas de Solange Rodríguez, Cuerva Crios de Silvia Stornaiolo, Cuentos para hacer dormir a una niña punk de Luis Alberto Bravo, Los engendros de la luna del Taller Cultural Retorno y Virgen de medianoche de Aminta Buenaño.

Las novelas La maniobra de Heimlich de Miguel Antonio Chávez, La piel del miedo de Javier Vásconez, Los descosidos de Eduardo Varas, El regreso del Cholo Cepeda de Fernando Iturburu, entre otros. Bienvenido año 2011.

miércoles, diciembre 29, 2010

La gira literaria 2010 de "La maniobra de Heimlich" por Lima, Guayaquil y Buenos Aires


La maniobra de Heimlich, la novela del escritor ecuatoriano Miguel Antonio Chávez, realizó este año una gira que empezó en Lima, continuó en Guayaquil y terminó, en lo que va de este 2010, en Buenos Aires.

Como reza en la contraportada del libro: Esta novela, escrita en tono satírico y con humor del absurdo, destaca la historia de su narrador protagonista(…) durante tres momentos de su vida(…) El título La maniobra de Heimlich, sirve para metaforizar lo asfixiante y efímero que son ambos mundos [la publicidad y la literatura].” En una reseña del escritor y blogger guayaquileño Eduardo Varas, anotó que “viene dotada de una estructura que rompe las temporalidades y establece una ligazón a través de lo que los personajes experimentan”. (Un fragmento de una entrevista que saldrá en la web literaria chilena 60 watts fue posteado por Varas en su blog. Otras entrevistas, pueden leerse en los diarios El Telégrafo y Expreso).

Fue originalmente publicada por la editorial limeña Altazor en julio de 2010, en un conjunto de 7 volúmenes de novelas cuyos autores, narradores jóvenes de diversos países latinoamericanos, recorrieron varias ciudades del Perú. Los autores seleccionados para esta primera gira de novelistas de Altazor fueron: Claudia Apablaza (Chile), Jorge Enrique Lage (Cuba), Juan Ramírez Biedermann (Paraguay), Pedro Pena (Uruguay), Ernesto Carlín (Perú), Oliverio Coelho (Argentina) y Chávez, por Ecuador. La presentación oficial en la FIL Lima la realizó el escritor peruano Carlos Calderón Fajardo, ante un auditorio de más de 300 personas en el recinto ferial del distrito de Jesús María, el 26 de julio. Estuvieron también los titulares de la editorial, Willy del Pozo y Harold Alva. Esta gira gozó de una amplia cobertura mediática en varios países, entre esas, el editorial de Leonardo Valencia publicado en diario El Universo y las reseñas que sacaron la Casa de Literatura Peruana y diario La República, de Lima.


De izq. a der: Ernesto Carlín, Juan Ramírez Biedermann, Claudia Apablaza, Carlos Calderón Fajardo, Oliverio Coelho, Jorge Enrique Lage, Miguel Antonio Chávez. Adelante, Alejandra, la pequena hija del editor Willy del Pozo (Lima, Perú. Julio 2010).


En Guayaquil, fue presentada el 23 de octubre, en el marco de la FIL Guayaquil, cuya organización estuvo a cargo del Ministerio de Cultura en el Centro Cultural Libertador Simón Bolívar. Contó con la presencia del Premio Aurelio Espinosa Pólit 2009, Hans Behr Martínez y el editor Xavier Michelena, quien es el actual distribuidor de la mencionada colección de novelas de Altazor para el Ecuador. En el acto, Miguel Antonio Chávez, en compañía del músico Dany Freire, interpretaron dos jingles publicitarios auto-paródicos donde Chávez hizo mención tanto a su actual novela como su anterior obra, el libro de cuentos Círculo vicioso para principiantes (Cuenca, 2005). También tocaron la canción de los Beatles “Rocky Raccoon”, en alusión a un personaje de la canción que aparece en la novela.

En la FIL Guayaquil. Arriba, cantando con Dany Freire. Abajo, con el escritor Hans Behr Martínez y Xavier Michelena, editor de Paradiso. (Guayaquil, Ecuador. Octubre 2010)


El lanzamiento en Buenos Aires se dio 17 de noviembre en la librería de la editorial Eterna Cadencia, ubicada en la exclusiva zona de Palermo. Presentó la obra la publicista Viviana Manuli, contó además con la presencia de la Premio Casa de las Américas 2008 Samanta Schweblin y la comunidad ecuatoriana residente en la capital argentina, entre estudiantes y funcionarios diplomáticos. En su discurso, Chávez destacó: “mis visitas a Argentina y mis actuales estudios en Diplomacia, me han hecho ver que en este país de hecho hay aún un terreno muy vasto por conquistar en materia de difusión de la cultura ecuatoriana, tanto en ferias de libros como festivales cinematográficos, a propósito del de Mar del Plata que se está realizando ahora…”

En Eterna Cadencia. Arriba, con ecuatorianos residentes en Buenos Aires. El escritor José Hidalgo Pallares, Janina Suárez Pinzón, Gabriel Castro y Julio César Medina. Abajo, con la escritora Samanta Schweblin.


En la vitrina Eterna Cadencia. Y el habano para celebrar

lunes, diciembre 13, 2010

4m3r1c4


Luis Alberto Bravo (Fotografiado por Juan Carlos Egas)



Este jueves, 16 de diciembre (19:30 - 21:00) se realizará la presentación oficial y el lanzamiento en Santiago de Chile de "4M3R1C4: Novísima poesía latinoamericana".
Lugar: La Chascona, Fundación Pablo Neruda (Fernando Marquéz de la Plata 0192)

La presentación estará a cargo de Sergio Ojeda, Raúl Zurita y Héctor Hernández Montecinos.


Hace algunas semanas ya se habían llevado a cabo varios lanzamientos previos de la antología, en México D.F. y en Santiago de Chile (a propósito de la Feria del Libro).










En el prólogo del libro se lee:

Esta es la razón de 4M3R1C4, poder reunir a una parte de esas escrituras que comparten y se caracterizan por un alto grado de experimentalidad, de riesgo en sus paisajes gráficos, nuevas formas de entender el oficio actualmente y que de algún modo son una suerte de avanzada en la catástrofe o luces en esta inmensa noche que es la poesía en Latinoamérica, llena de cuerpos celestes, estrellas, hoyos negros y cometas. Aunque debo reconocer que si bien es cierto, para algunos países la selección de autores fue casi de manera instantánea, para otros tuve que indagar, investigar, preguntar a amigos para poder llegar a los que finalmente aparecieron.


Finalmente, los autores seleccionados (dos por cada país), quedó finalmente así:



Nervinson Machado (1976) VENEZUELA

Gabriel Vallecillo (1976) HONDURAS

Angélica Murillo (1976) COSTA RICA

Ricardo Domeneck (1977) BRASIL

Ernesto Carrión (1977) ECUADOR

Maykel Paneque (1977) CUBA

Ariadna Vásquez (1977) REPÚBLICA DOMINICANA

Omar Pimienta (1978) MÉXICO

Jessica Freudenthal (1978) BOLIVIA

Rafael García-Godos (1979) PERÚ

Alan Mills (1979) GUATEMALA

Paula Ilabaca (1979) CHILE

Luis Alberto Bravo (1979) ECUADOR

Giancarlo Huapaya (1979) PERÚ

Nicole Cecilia Delgado (1980) PUERTO RICO

Óscar Fariña (1980) PARAGUAY

Ezequiel Zaidenwerg (1981) ARGENTINA

Maggie Torres (1981) PARAGUAY

Andrea Coté Botero (1981) COLOMBIA

Róger Guzmán (1981) EL SALVADOR

Lizabel Mónica (1981) CUBA

Javier Alvarado (1982) PANAMÁ

Manuel Tzoc Bucup (1982) GUATEMALA

Diego Ramírez (1982) CHILE

Mayra Oyuela (1982) HONDURAS

Álvaro Vergara (1980) NICARAGUA

Ricardo Cabrera Núñez (1983) REPÚBLICA DOMINICANA

Manuel Barrios (1983) URUGUAY

Javier Romero Hernández (1983) PANAMA

Maiara Gouveia (1983) BRASIL

Ezequiel D’ León Masís (1983) NICARAGUA

Diego Mora (1983) COSTA RICA

Pamela Romano (1985) BOLIVIA

Alexander Ríos (1984) COLOMBIA

Valeria Meiller (1985) ARGENTINA

Xavier Valcárcel (1985) PUERTO RICO

José Miguel Casado (1985) VENEZUELA

Yaxkin Melchy (1985) MEXICO

Santiago Márquez (1986) URUGUAY

Ernesto Bautista (1986) EL SALVADOR


(Varias fotos de la presentación de 4m3r1c4) Tomado del álbum de Héctor Hernández Montecinos)


Paula Ilabaca



Diego Ramírez Gajardo




(Algunos extractos del prólogo de 4m3r1c4)

Los autores acá seleccionados han nacido entre los años 1976 y 1986, fechas que he tomado como umbrales coincidentes con un movimiento de fractura en el quehacer de la poesía latinoamericana de hoy, llamada ‘novísima’, no sólo por la edad de sus autores, sino por la novedad de muchas de sus propuestas.

No hablaré aquí de los autores en particular o de una visión panorámica de cada país, pues ellos no representan en nada al promedio poético de sus países de origen, de hecho son los raros, los ‘anormales’, pura interdicción. En este sentido prefiero referirme a algunas zonas textuales transversales, como por ejemplo, el coloquialismo poético que comienza en los cincuenta que nunca me pareció tan así, es decir, que el ‘escribir como se habla’ nunca se cumplió del todo. Ya sea por la imposibilidad gráfica con respecto al sonido o porque las hablas no quieren ser archivadas y se resisten en su bamboleo prostibular. Ni el programa de Parra o Cardenal llegaron a ser una koiné, una lengua del pueblo, o un pueblo en una lengua. Tampoco los intentos de la poesía social, ni menos el forzado neopopulismo de la cumbia y el arrabal posmoderno.



4M3R1C4, que yo sepa, es el primer trabajo de este tipo que comprende a poetas de absolutamente todos los países hispanoparlantes de Latinoamérica, además de una paridad de género que coincide con el nivel y la aventura de cada una de las obras en general, y como conjunto.



4M3R1C4 se pregunta por la historia de la civilización mediante la historia de su lenguaje.



4M3R1C4 es un virus fractal de la poesía latinoamericana más reciente.


4M3R1C4 es la comprobación de que la vida le copia a la poesía, y no al revés.

David Byrne y la afirmación constante: “This must be the place”.


“Talking Heads fue una de las bandas más irónicas y
cínicas y psycho-pop y etno-vanguardistas de todos
los tiempos, mutando de disco a disco, orbitando
desde las luces de la Nueva York yuppie/warholiana
hasta las oscuridades rítmicas de cyber-Africa para
casi acabar fundando, tal vez sin darse cuenta,
los corrales del avanguard-country”
Rodrigo Fresan









Por: Andrés Emilio León Rodríguez


Siempre imaginé a David Byrne caminando, mirando hacia arriba. Cada vez que escucho las primeras canciones de Talking Heads y voy marcando la composición, lo imagino de nuevo, mirando New York, fijándose en los objetos de las personas, contando los edificios. Siempre he coleccionado ciertas pistas para pensar que tiene un poco de déficit de atención; me parece de esos sensibles que van recopilando lo que pueden para hacerlo saltar en pedazos -con una risa precisa- en un momento justo.

Cuando la banda comenzó a despegar, 1978 también se levantaba con fuerza. The Police tenía algunos éxitos. The Clash seguía muy pegado a las noticias y componiendo fuerte y Stevie Wonder venía consolidando un imperio alternativo de composiciones amorosas bañadas por un altísimo nivel de ejecución.





Michael Jackson ya rondaba la esquina… pero en medio de todo esto, tímidamente las cámaras comenzaron a dar cierto espacio a una banda “nueva” y un poco extraña. Hacían un pop muy contagiante (las melodías de Byrne son casi perfectas en ese sentido) con arreglos interesantes y letras con un mensaje totalmente particular. No eran mensajes abiertos… en estas letras se podía leer la cabeza de alguien diferente, reconstruyendo toda disrupción.

Un ejemplo de esto, es “Dont worry about the Goverment”, en donde Byrne va contándonos su experiencia del crecimiento de la industria de la construcción en su país, poblado de edificios para elegir. Algo que siento a veces, es que mientras varias bandas de la época profundizaban en sus temáticas sobre política, Talking Heads se metía sobre como se sentía la gente en medio de todo el desorden ciudadano, histórico, de una época de avance. La banda enfocó de esta manera su primer disco. Una gran fiesta desordenada llamada “Talking Head:77”.





Luego de idas y venidas de varios nombres, la banda se juntó con el productor Brian Eno, esperando darle más fuerza al sonido y experimentación que querían lograr. El ingles tenía a su favor el gran trabajo desplegado con David Bowie y Roxy Music. Lo mejor de esta unión quedó plasmado en Remain in Light (1980) -del cual destaca la progresiva “Once in a Lifetime”-, influenciado principalmente por el Afro-Beat de la banda Nigeriana Fela Kuti. Byrne quedaría para siempre adicto a la “música del mundo” y desde ahí el concepto de “home” que había abordado en “This must be the place (naive melody)” grabada en el 83, se iría ampliando más allá de cualquier pared o continente.





La necesidad de experimentación llevó a Byrne y el resto de la banda a jugar mucho en los otros discos. Sin embargo, luego de añadir un corto periodo de silencio, en el 88 nació “Luaka Bop”, sello disquero para promover el World music (que impulsa en USA hasta hoy las carreras de artistas tan diversos como Silvio Rodríguez y los Amigos Invisibles), con el que se dio el lujo de lanzar su primer disco solista llamado “Rei Momo”.

Rei Momo fue toda una revelación -para mi, ¡es una de las propuestas más intrépidas realizadas por un escocés!-. Era una especie de respuesta de Byrne para Graceland de Paul Simon. Sin embargo, acá, el ex integrante de Talking Heads rompía cualquier expectativa al asociarse a los productores Willie Colón, Johnny Pacheco y Andy González (Fania) para comenzar a experimentar con la Salsa, Merengue, Samba y otros ritmos latinos. Inclusive se dio el gusto de invitar y cantar a dúo con Celia Cruz, para lograr “Loco de amor”, una de las mejores canciones del disco. Sin embargo, el hit principal tiene nombre: “Dirty old town”, en donde el compositor vuelve a ver a su ciudad de siempre, pero esta vez se detiene para resaltar los detalles desde otros ojos, matizados por otro sabor: “Well, there are sixteen people in Danny's apartment, sixteen people are living in there”. Siempre bromeo diciendo que Danny debería ser parte de la numerosa banda que acompaña al compositor en vivo… de esa interacción seguramente nació la historia.




Los trombones pueblan los sonidos y el cabello de David se despeina en cada ejecución. Pero a pesar de tanta diversión y aprendizaje (para mi Willie Colón sigue siendo como una especie de Mc Cartney), el hogar siempre agarra nuevos colores. Y con su ejército de ojos diversos se fue a probar nuevas visiones, en donde lo que más destacó fue su trabajo con Marisa Monte, grabando un tema de Antonio Carlos Jobim (Waters of March), o su participación en trabajos interesantes de música electrónica, además de coverear de manera memorable algunos de sus hits de los 80, como lo realizado con “Memories can´t wait” -en donde suma un cuarteto y una corista impresionante-, sobre la cual Moby siempre comentó que era “la mejor canción sobre drogas” que había experimentado.





Ahora, Talking Heads forma parte del salón de la fama. Sus integrantes inclusive han participado de trabajos atractivos como es el caso de Chris Frantz y Tina Weymouth, quienes fueron productores de “Rey Azucar” de los Fabulosos Cádillacs, disco que contiene el éxito “Mal bicho”; e integran desde el 2001, la banda “animada" Gorillaz, junto al líder de Blur, Damon Albarn.


David Byrne sigue dando vueltas. Metido en la tecnología, se encarga de componer música para películas y se ha dado tiempo hasta para convertir un edificio en un instrumento musical -mirar-.


Fiel a su estilo que describe en "Road to nowhere", continúa escribiendo, componiendo, actuando, produciendo, viajando, descubriendo y apoyando a artistas diferentes, que de una u otra forma forman parte de los alicientes que lo ayudan a continuar decorando su ideal de hogar, ese que se nutre cada día, de música, con la gente adecuada, la dosis perfecta de sorpresa, abrazos e inmortalidad.




sábado, diciembre 11, 2010

Dos análisis al libro Cuentos para hacer dormir a una niña punk




La narrativa como sensibilidad auditiva, la lectura como experiencia estética (o Los Huevos de Pascua de Siouxsie & the Banshees)

No son tiempos para poemas, ni hay personas atentas al canto mudo de la letra impresa, es el siglo de la imagen: el cine, la televisión, la computadora, el DVD y como si esto fuera poco, el Internet. Esto es, vivimos en una sociedad de pantalla. ¿Cómo prologar un libro de cuentos?, con la convicción de que la letra impresa, jamás desaparecerá.

Empecemos conceptualizando el Punk, según el libro más completo sobre este tema: Rastros de Carmín de Greil Marcus, "...el Punk no es una moda inusual, es una idea que plantea el desconocimiento de los límites entre la vida y el arte (...) es una especie de un nuevo dadaísmo de temática anarquizante".
El Punk nace en Nueva York, en el lado este de Manhattan por el año 1975, cuando la cantante Patti Smith recitaba musicalizando versos de Rimbaud y William S. Burroughs. Luego vino el grupo de travestis "New York Dolls" y le dio una mayor difusión en los bares CBGB y Mercer Arts Center.
Otros entendidos afirman que, fue el músico y compositor Lou Reed, conocido como el "padre del Punk", quien era guitarrista de Los Velvet Underground con sus discos "Berlín" y "New York" que inició este género. Pero en el centro de este movimiento estaba el genial Andy Warhol con sus fiestas e inventivas del Pop-Art. Después vinieron Los Ramones y The Clash. Pasó a Londres con Sex Pistols, Siouxsie & the Banshees entre otros.







Sid y Nancy fotografiados por Silvia Escario (mítica vocalista del grupo de punk barcelonés Los resortes)


El Punk fue una idea en movimiento, una idea sobre la miseria, el no futuro, lo feo, lo anti-romántico, anti-erótico; que criticaba lo barroco y romántico hasta lo sofisticado. Todo esto, producía una hostilidad, y una reacción de enojo en el público. Sus vestimentas negras y atuendos con puntas metálicas, esvásticas, cruces y calaveras los llevaban como símbolos de combate contra una sociedad robotizada e inhumana; incluso sus peinados fueron anti-convencionales. El espíritu punk considera al amor como una enfermedad y es enemigo del ego y del poder.

Entonces, Cuentos para hacer dormir a una niña punk, no es un "guiso" salido de los sacrosantos templos de la "alta cultura", tampoco es un "cocinado" en prestigiosas marmitas universitarias, ni un "sancochado" fruto de rancias ollas salidas de instituciones culturales. Los cuentos de Luis Alberto Bravo son como huevos de pascua, preñados de divertidas sorpresas.
Algunos contienen historietas antiguas sacadas al sol, una a una, como si hubieran estado enterradas debajo de la losa de aburridos museos, que contadas por el autor, se convierten en ingeniosos y alucinantes espejos que deforman seres comunes que vemos a diario.

Otros en cambio, desvirtúan -ridiculizan- la existencia de una moralina católica decadente, seguramente porque en el fondo de la conciencia de Bravo se fue consumiendo el abandono de una tradición discursiva que agonizó con el siglo XX..
De la mano de su imaginación, sentimos que paseamos por alamedas de bosques rosados acompañados de seres larvarios que salen y pasan desfilando ante nosotros como en una bruma azul. Sentimos seres que se metamorfosean con calles y edificios, cuyas sombras quedan plasmadas en nuestros corazones, como el ala del soberbio pájaro urbano de la locura.

Hay musicalidad dispersa en sus cuentos, a veces parecen teclas de un piano que disparan notas con sonidos de rock, de punk y a veces de blues como luces encendidas. Hay una sensibilidad auditiva en su narrativa. A momentos, ingeniosos destellos de erotismo estallan en su prosa.

Cuestiona al hombre que a fuerza de cumplir una función, sólo sabe identificarse con ella, lo describe -con malicia aguda- como un ser artificial; que no siente roces ni presencias porque con nada puede relacionarse, es como un robot.

Las neuronas de Bravo están seguramente cargadas de Artaud, Breton, Cortázar, Borges, Bolaño y Panero; de cuadros de Miró, Matisse, Picasso y Dalí; lecturas, pinturas y películas que ha ido transformando con el tiempo y sus experiencias personales en este multifacético y divertido discurso de imágenes. En otras palabras, abre en el lector, uno por uno los ojos de las flores que sorprendidas transforman sus pétalos en peces voladores. Hay una experiencia estética al leerlo.

Al final del libro el autor hace un esfuerzo por unificar la innovación literaria con la semántica del mundo del cine, no se queda en la epidermis del esfuerzo; llega a plasmar conceptos de apreciación audiovisual para el gusto de aficionados del celuloide. Es como una pequeña guía de inspiración personal.


Freddy Russo , Guayaquil (2009)


Breves notas previas a la lectura de los Cuentos para hacer dormir a una niña punk


Recientemente llegó a mis manos un pdf con 122 páginas de un libro que aún se encuentra en proceso de edición de un escritor ecuatoriano a quien yo conocía como poeta, pero que fácilmente podría ser laudero, director de cine o limpiachimeneas. Me parece que Luis Alberto Bravo tiene cerca de 30 años, vive cerca de Guayaquil, y, aparentemente, es un ciudadano ecuatoriano sencillo y con buena mano para la literatura; aunque nadie podría confirmarlo.

En un cuaderno de notas del editor tapatío Felipe Ponce encontré lo siguiente: “en los Cuentos para hacer dormir a una niña punk, el autor, también conocido como Luis Alberto, puede confundirse fácilmente con un fauno, con la olla repleta de oro que dejó un duende al final del arco iris o con un revolucionario cubano. Después de varias lecturas y de hacer una metódica revisión inductiva de texto citado, aunado a la lectura de un poemario apócrifo titulado Utolands, atribuido al mismo autor; llego a la conclusión de que el autor, terrícola o no, ser fantástico o alma en pena anclada a esta realidad, ha logrado confundir mi percepción de los hechos escritos, al grado de no poder distinguir la delicada frontera entre lo real y lo imaginario. Sus personajes, que bien podrían ser fieles representaciones de sus seres más allegados, oscilan entre la cruda realidad de las sociedades actuales y la más fértil imaginación de un niño”.





Estas afirmaciones en las notas privadas de Felipe sembraron en mí la duda y la necesidad de emprender una investigación propia. Me fue completamente imposible hallar un ejemplar del poemario Utolands ya que el ejemplar que tenía Felipe sobre su escritorio desapareció misteriosamente y el cual, posteriormente, descubrí que no es apócrifo y que fue editado por la hoy extinta Editorial Lenguaraz; pero encontré un nexo muy evidente entre Luis Alberto y el atentado terrorista que sufrió la ciudad de Guayaquil 1, en el que miles de avioncitos de papel bombardearon con poesía la ciudad a las ocho de la mañana.

Pero volvamos a la obra del misterioso escritor ecuatoriano. Algunos estudiosos afirman que tenía una relación directa, o acaso una enemistad profunda, con Borges y los escritores sudamericanos (aunque no se sabe con certeza si los llegó a conocer personalmente), ya que en su obra se distinguen reminiscencias y nuevas interpretaciones de la más pura tradición latinoamericanista. Docto en la obra del escritor Eugenio Conrado, también se le ha confundido con éste último ya que se han encontrado muchas coincidencias, en estilo, forma y contenidos, entre los poemas de Conrado y Bravo.

La obra de Luis Alberto, tanto poética como narrativa, utiliza varias formas literarias y técnicas retóricas, así como retoma otras en desuso como la epistolar y los mensajes sms. En sus narraciones brilla la dedicación brindada a la investigación previa de sus personajes, reales o ficticios; y al mismo tiempo hace muestra del gran conocimiento que tenía, o tiene, del séptimo arte. En este momento no cuento con ninguna referencia directa de nuestro autor, a excepción de unas breves coincidencias virtuales que he tenido con Luis Alberto en la red social facebook. Luis es un sátiro muy dicaz y puede hablar de casi cualquier cosa, brinca de un tema a otro con una agilidad sorprendente, la cual se puede fácilmente confundir con esquizofrenia literaria.

Luis Alberto Bravo, escritor y sátiro, melómano y Venerable Gran Maestro de la Orden de los Caballeros de Malta, al final de los Cuentos para hacer dormir a una niña punk hace muestra de su amplio conocimiento musical y de una meticulosa investigación que realizó del punk, y nos regala una generosa antología de frases célebres de dicho género digna de mencionarse. Para finalizar, resulta muy pertinente aclarar que no se tiene ningún dato sobre la verdadera existencia de Luis Alberto, ni sobre su obra o la legitimidad de sus contenidos, e incluso, sobre la verdadera existencia de esta reseña. Las malas lenguas de la literatura afirman que en octubre del presente año se presentará en su primera lectura en público dentro del marco del Primer festival latinoamericano de poesía en Lima Un par de vueltas por la realidad 2 y que vendrá a México en noviembre para presentar su libro Cuentos para hacer dormir a una niña punk 3, que se publicarán (201?)4 dentro de la colección El gran padrote de Ediciones Arlequín.


Eduardo Ávalos Vélez, México D.F. (2010)



1 Atentado poético, llevado a cabo por varios artistas (entre ellos Luis Alberto Bravo) el día 11 de septiembre de 2006, a las 8:46 de la mañana.
2 El autor no pudo asistir finalmente a este evento al cual estuvo invitado
3 El autor tampoco pudo asistir a presentar su libro de cuentos en la Feria del Libro de Guadalajara, 2010
4 El libro salió en noviembre de 2010

viernes, diciembre 03, 2010