Otros Bartlebys
Por Luis Alberto Bravo
Consistencia: las «Seis propuestas…» de Calvino son cinco
Estrictamente Italo Calvino no fue un bartleby; quienes lo conocieron en su labor editorial, o por acercarse a su monumental obra literaria: compuesta mayormente por libros de cuentos y novelas; y en menor medida (pero sin dejar de ser magistrales) varios ensayos literarios, coinciden de un escritor prolífico y «prodigiosamente inventivo», como lo llamó Adolfo Bioy Casares. Cualquier biografía de Italo Calvino, da fe de haber sido un hombre que dedicó totalmente su vida a la Literatura y que escribió hasta la segunda semana de septiembre de 1985, empeñado en terminar unas conferencias que dictaría en la Universidad de Harvard. A pocos días de viajar a los Estados Unidos enfermó gravemente, víctima de un derrame cerebral, y que acabaría con su vida en la madrugada del 19 de septiembre de 1985.
Este desdichado acontecimiento nos permite la siguiente conclusión: Calvino no ha vuelto a escribir desde la noche del 18 de septiembre de 1985; pero esto sería un mero esfuerzo por concretar algo, pues Calvino pudo haber enfermado un par de días antes, y aquello le impidió escribir el esbozo y línea alguna de su sexto y último ensayo 1, por lo cual tendríamos un dato nervioso, forzado e impreciso. Más razonable será decir que… Italo Calvino no ha vuelto a escribir desde el 19 de septiembre de 1985, porque murió.
A inicios de este año, al enterarse de la muerte de J. D. Salinger, Enrique Vila-Matas dijo lo siguiente: «La muerte es el Bartleby más aguafiestas». Pero la muerte tiene dos variantes: en el caso de Salinger, la noticia de su muerte tuvo un sabor agridulce, pues era la única llave (¿posible?) que podía permitirle al mundo para aproximarse a esa estantería del No, y que elaboraba mezquina & secretamente el autor de The Catcher in the Rye; en sus más de cuarenta y cinco años de silencio. En el caso de Calvino dejó habitando pérdida, el fracaso del mundo contenido en el dibujo incompleto de un círculo, en lo que pudo ser el cierre de La Obra Completa de un Autor. No descubro nada nuevo al declarar que Seis propuestas para el próximo milenio eran estas conferencias que preparaba tan obsesivamente Italo Calvino, cuando le sorprendió la muerte.
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En una aproximación a estos ensayos, se percibe que el logro de la primera propuesta es superada al llegar la segunda y así sucesivamente… en una suerte de bola de nieve; al respecto de esto, Alberto Sauret dice lo siguiente: «Con un desarrollo en parte secuencial de las exposiciones, el pensamiento de Calvino va ganando en profundización, comprensión y consistencia, va atando cabos cuidadosamente dispuestos para su anudamiento en el momento oportuno».
La celebración de la quinta propuesta denominada Multiplicidad, de la cual, la obra de Jorge Luis Borges fue la prefiguración de un modelo ilimitado y el germen de lo que llamarían más tarde Literatura potencial; en cuya foto familiar aparecen algunas obras del mismo Italo Calvino, como las de sus compañeros del Oulipo: Raymond Queneau, Georges Perec, etc 2. Todo esto nos lleva a suponer, que… existe una tribu de escritores que se habrían relacionado a la sexta propuesta: aquella que Calvino menciona ya en el primer ensayo, a propósito de este verso de Cavalcanti:
«e bianca neve scender senza venti» [y blanca nieve que cae sin viento/and white snow falling without wind]
Y de la cual, Calvino afirma que Dante Alighieri tomó para La Divina Comedia (y con algunas variantes) crear este verso:
«Come di neve in alpe sanza vento», Infierno (XIV, 30) [como nieve en los Alpes, si no hay viento/as snow falls in the mountains without wind]
Suficiente material para el autor italiano, como para llevar a confrontar en el primer ensayo a Levedad (que era como se llamaba la primera propuesta) con Consistencia.
«En Cavalcanti todo se mueve tan rápidamente que no podemos percibir su consistencia sino tan sólo sus efectos; en Dante todo adquiere consistencia y estabilidad: establece con precisión el peso de las cosas.»
¿Era Levedad el polo opuesto, la antítesis, de Consistencia? En el mismo capítulo dice algo más relacionado a esto:
«Podemos decir que dos vocaciones opuestas se disputan el campo de la literatura a través de los siglos: una tiende a hacer del lenguaje un elemento sin peso que flota sobre las cosas como una nube, o mejor, como un pulvísculo sutil, o mejor aún, como un campo de impulsos magnéticos; la otra tiende a comunicar al lenguaje el peso, el espesor, lo concreto de las cosas, de los cuerpos, de las sensaciones. En los orígenes de la literatura italiana --y europea--, Cavalcanti y Dante son quienes abren estas dos vías.».
De ser así, al no existir el sexto ensayo: ¿Le faltó a Calvino escribir la mitad del libro?
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Es posible que existan en la actualidad, Bajo el signo de Dante, una tribu de desorientados autores, desperdigados por el mundo sin un norte, y (si me pongo el chip de Italo Calvino) con el peso exacto de esa ligereza, opuestos a la concepción literaria de tipos como Cyrano de Bergerac, Jonathan Swift, Giacomo Leopardi, Lucrecio y Ovidio. Esta tribu que con el lenguaje dotado de peso se mostrarían contrarios al protagonista de El jinete del cubo 3 y a la... Luna.
¡Qué descubrimiento debió suponer para Enrique Vila-Matas este libro! (El primer ensayo, en especial, y al cual llegó a relacionarse, creyendo que él pertenecía a la primera propuesta).
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Pero… ¿Todo apunta a suponer que se venía algo sorprendente? ¿El clímax habitando en el desenlace del libro? ¿Era Consistencia la cumbre de sus antecesoras: Levedad, Rapidez, Exactitud, Visibilidad y Multiplicidad? Según Sauret «La experiencia de esta construcción discursiva acentúa el sentimiento de pérdida ante la ausencia de la malograda sexta conferencia, con la que el escritor acabaría el conjunto». Personalmente, creo que si en lugar de Consistencia hubiera faltado cualquiera de sus hermanas literarias (a excepción de Levedad) la sensación sería de vacío. Si se trataba de Levedad se experimentaría algo absurdo (en este caso tendríamos un libro que nunca empieza), pero al tratarse de la última, la sensación es de pérdida absoluta, más aún, si nos enteramos por la viuda de Calvino, que el texto que le faltó escribir a su esposo (¡tan, tan!) trataba sobre el paradigma absoluto del enigma del No: «En el momento de partir hacia los Estados Unidos, de las seis conferencias Calvino había escrito cinco. Faltaba la sexta, «Consistency», de la que sólo sé que se habría referido, entre otras cosas, al Bartleby de Hermán Melville». Entonces… ¿Cómo pudo Italo Calvino, un autor tan prolífico, padecer el Mal del No? Fácil, se metió con él.
Foto de la portada de Las ciudades invisibles, EINAUDI ( editorial donde trabajó Calvino entre 1947 y 1981 ). Este ejemplar pertenecía a Julio Cortázar.
Sin oposición no hay consistencia. ¿Era la sexta propuesta una celebración a la victoria de la creación sobre el Mal Bartleby o la certeza del asunto mito-autor-bartleby como un género literario? ó ¿Consistencia era la preservación de un secreto, la voluntad por lo intangible o la palabra «piedra» pesando verdaderamente en la frase: un sólido camino entre imagen y percepción?

Autógrafo de Italo Calvino en el ejemplar de Cortázar.
A pesar de varias obras póstumas, que aparecieron a finales de la década de los 80's e inicios de los 90's, todos coinciden en que Calvino ya no ha vuelto a escribir, nadie discute acerca de esto: es de algún modo una verdad… insoslayable. Ahora, pongámonos de acuerdo: al autor de El barón rampante no lo mató un derrame cerebral… murió víctima del Síndrome Bartleby.

¿Es el libro Bartleby y compañía un texto apócrifo de la sexta propuesta de Italo Calvino?
¿Era Consistencia aquel texto invisible y del cual el narrador de Bartleby y compañía pudo armar sus “notas a pie de página”?
«este diario que va a ser al mismo tiempo un cuaderno de notas a pie de página que comentarán un texto invisible y que espero que demuestren mi solvencia como rastreador de bartlebys.», Enrique Vila-Matas, Bartleby y compañía.
¿Iban los autores-bartlebys, a ser señalados, acusados o propuestos por Calvino, en Consistencia?
Al final del ensayo Bartleby y compañía: Del mito literario al mito de autor de Enrique Schmukler, se lee esto «No es temerario pensar que Bartleby y compañía recrea una suerte de año cero de la literatura, es el estado de la cuestión del nuevo punto de partida literario.
(…) Visto así, no es inútil insistir en que la novela es del año dos mil: es doblemente interesante pensar que un pronóstico apocalíptico –el fin de la literatura– pueda resolverse con una propuesta en donde el autor vuelve a ocupar un rol central. Porque si resolver el laberinto de las letras contemporáneas es escribir sobre la imposibilidad de escribir, el nuevo autor tendrá un rol fundamental: la resolución del laberinto del « no » correrá por cuenta de autores que respondan al nuevo paradigma de autores que construyen su imagen a partir de la tensión que significa su propia desmitificación.»

La viuda del autor de Las ciudades invisibles, Esther Calvino, ha escrito que para estas lecciones americanas, su esposo barajó algunos nombres, que iban desde "Some Literary Values", "A Choice of Literary Values", "Six Literary Legacies", todos ellos con una constante: terminaban con «para el Próximo Milenio». Además, qué, probablemente pudieron llegar a ser ocho 4. En todo caso, no es absurdo decir que: Las Seis propuestas para el próximo milenio de Italo Calvino son cinco; es más, en cualquiera de los ejemplares de las ediciones de esta obra (ya sea publicado por Siruela, Randon House u otra editorial) se experimenta una sensación de error cuando se termina la quinta propuesta: Multiplicidad, y da por finalizado el libro. Aún, luego de enfrentarnos a la información, del por qué de dicha ausencia: «Seis propuestas para el próximo milenio… bla, bla, bla, se trató del testamento literario de Italo Calvino» (que hay en cualquier artículo o contratapa de este libro) no desaparece la paradoja de llamarse «Seis» cuando se es «Cinco».
Por tanto, ¿Es posible afirmar que la parca acabó con la condición bartleby de J.D. Salinger, al volverlo un autor muerto con obra inédita?; y en cambio… ¿Ha sido Italo Calvino relegado “injustamente” a la eternidad de la condición bartleby, sólo por “deberle” al mundo unas cuantas páginas? («¡Pero, qué páginas!», dirá la vida).
Sin lugar a dudas, la edad de no-escritura de aquel desgraciado texto, irá acumulándose con los años y en algunos siglos, las casi cuatro décadas que dedicó Calvino a la literatura, se verán de algún modo… mínimas, frente a los años de no-creación. Sin embargo, su obra (como supo retratarla en referencia a Borges, de «una literatura elevada al cuadrado y al mismo tiempo una literatura como extracción de la raíz cuadrada de sí misma», tendrá del mismo modo, por los siglos de los siglos, cuarenta años más que aquellas páginas (asentadas en el escaparate de la bibliografía del No) y que desgraciadamente no alcanzó a escribir.
Que nadie olvide que en la excepción de la materia y energía de la noche del 18 de septiembre de 1985 a la madrugada del 19 de septiembre de 1985, quedaron para siempre atrapadas, en alguna habitación del hospital de Santa Maria della Scala, las últimas páginas que cerrarían el círculo de la obra de un verdadero autor. Una porción de ficción, negada (para siempre) a la realidad objetiva 5.
1 Según Esther Calvino, su esposo, quien llevaba escribiendo estas conferencias desde el 1 de enero de 1985, ya había considerado escribir posteriormente el sexto ensayo, esto es, en tierras americanas “Calvino wanted to call the sixth lecture "Consistency", and he planned to write it in Cambridge.”, A Note on the text: Six Memos for the next millennium (Vintage Classics, 1996).
2 En el nido de esta “penúltima” propuesta, Enrique Vila-Matas asoció, en su momento, a autores como Roberto Bolaño, Adolfo Bioy Casares (y él mismo —quien en un principio se relacionaba con Levedad: la primera propuesta— ha llegado a identificarse con esta familia literaria), a la cual, fácilmente entraría también Julio Cortázar, es decir autores de libros “infinitos”.
3 Cuento de Franz Kafka.
4 Es posible que Calvino trabajaba un ensayo denominado “On the beginning and the ending (of novels))”, que se trataba del título de la octava conferencia, pero su viuda no lo ha podido encontrar.
5 Existe en la web, un ejercicio (ensayo apócrifo & homenaje) sobre la conferencia faltante: Consistencia. El autor de dicho texto dice lo siguiente: “Se ha desechado el ilusionismo de remedar su estilo (en referencia a Calvino), o de imaginar lo que‚ él, en cada momento, hubiera dicho. El resultado pretende situarse, sin embargo, en la línea de su pensamiento.” http://www.elvortice.com/foro/literatura/4015-consistencia-la-sexta-propuesta-de-italo-calvino.html











