jueves, julio 29, 2010

La isla en los sueños de la infancia




Y cuando tú no estas
sueño que duermo sueño que sueño

Paul Eluard



El patio de mi casa
es un país
que fundé en la infancia

Luis Alberto Bravo



Por Juan Armando Rojas Joo


Utolands, tierra utópica, espacio virtual, isla de la imaginación, ciudad ficticia —¿en verdad ficticia?— donde viven nuestros anti/héroes. Poesía, contemplación, sueños de la infancia, Neverland, deseos —¿acaso irrealizables?—. Utolands de Luis Alberto Bravo, que bien ha merecido ganar el Primer concurso de poesía organizado por la editorial mexicana Lenguaraz en el 2009, está compuesta por textos, poemas, historias, haikús, tradición lírica y ruptura. Pareciera como si esta sólida y afortunada colección poética surgiera del canto de añoranza del poeta al darse cuenta que el fin de la tierra de nunca jamás, su Neverland, ya ha sucedido. Es notorio que el poeta siente la lejanía de la niñez y quiere sujetarse fuertemente a los sueños y recuerdos de la infancia. A raíz de hacer conciencia, el poeta ahora examina su realidad y siente la necesidad de expresarla. Pensando en lo dicho, pareciera como si Luis Alberto Bravo buscara en la imaginación, en la intertextualidad y en su cotidiana realidad —una multiplicidad de instantes virtuales recibidos a través de la cultura pop, el text message, el e-mail y el Internet— el bello instante de la creación.

Me he quedado impregnado en mi lectura de Utolands de una tranquila tentación y sensibilidad; causa de ello han sido poemas como «Lov3 song» de la sección 7 Long Plays. Este texto dedicado «A la niña punk» ofrece de entrada una propuesta de reflexión interesante e inquietante ya que la niña, al perder la inocencia, toma una actitud frente a la vida y el ser punk; si nos vamos a la raíz del asunto, tiene que ver con una actitud que bajo ninguna circunstancia es una simple moda. Los versos desentrañan la vulnerabilidad del lector al concentrarse en el proceso de maduración y su rompimiento con la infancia, mas la imaginación y la ruptura —elementos constantes a través del libro— dan movimiento a la anécdota lírica. En el texto se descubre que el poeta es consciente de su cotidianidad y de los elementos que a diario le rodean, entre ellos los e-mails, los textos enviados y recibidos a través de su teléfono móvil, el cine y la música; es decir, los deseos: la realidad digitalizada del ser. En «Lov3 song» van apareciendo esos elementos a manera de canción: «Los tesoros de Marielisa». Los discos, el teléfono y la «telaraña llena de e-mails, mp3s y portadas» son el refugio de la humillante tentación que sufre el yo por no obtener el beso del amor lejano. La ruptura se inscribe dentro de un registro lingüístico contemporáneo y actúa como elemento desmitificador; sin embargo, deja en claro la humanidad y veracidad de los actos cotidianos.

Se ha dicho que Utolands se hilvana a través de una voz de ruptura con ciertas pinceladas de añoranza y tradición.
En «Carta y poema (remix) para Natalie Portman» el lector puede inscribirse en la intertextualidad como esencia de la intención poética: Bravo de nuevo rompe con la tradición mediante un clavado en las aguas del diario sobrevivir y la cultura pop. «Carta y poema» se recrea en el texto y el contexto de la posmodernidad, donde los registros de la cultura actual van apareciendo uno tras otro. El texto invita a la búsqueda en la red de canciones, imágenes e información de autores, artistas y compositores a que hace referencia.
¿Quién no recuerda, pareciera gritar el texto, a Natalie Portman en The Professional haciendo el rol de Mathilda, esa niña inocente cargada de una irascible sed de venganza? ¿Quién ya olvidó la fuerza dramática que aporta la misma Natalie en Frío en la montaña? Toda respuesta, si es que hubiera, se advierte en el tono del poema, intensificado a su vez mediante la repetición del verso «can’t take my eyes of the you» extraído de la canción «The Blower’s Daughter» de Damián Rice. Esto demuestra que la Utolands se va entretejiendo en el recuerdo y la inevitable emoción, melodramática incluso, que el ser humano siente al recordar momentos memorables de la cultura pop. No cabe duda que la poesía de Luis Alberto Bravo se origina en el fortuito hallazgo al explorar la tierra de los sueños y deseos.
De modo similar sucede en «Puedo escribir sobre olmos que se mueren esta noche (o 20 versos a Sofía Coppola)». Este poema intertextual de veintidós versos celebra la tradición lírica que el autor ha heredado (el texto obviamente nace en el «Poema 20» del más publicado libro de Pablo Neruda y consta de 20 versos más dos que corresponderían a la canción desesperada).
De modo similar a la propuesta de Neruda, el poema de Bravo se va escribiendo de noche, sin embargo, cada estrofa va encabezada por un horario progresivo.
Si el poema de Neruda abre asegurando que puede escribir los versos más tristes esta noche, el poema de Luis Alberto Bravo honra la tradición rompiendo con ella y canta: «Puedo escribir sobre olmos que se mueren esta noche. / Escribir por ejemplo: “Cae latex sobre tu nombre / y tu frente es como una línea de sangre que llega hasta tus ojos.”» Otro elemento que resalta es el horario progresivo del poema, ya que la primera estrofa inicia a las 11:39 p.m., la segunda a las 6:45 a.m., la siguiente a las 9:24 a.m., la cuarta da el salto hasta las 7:11 p.m., siguiente estrofa a las 9:47 p.m., la que le sigue a las 10:20 p.m. y la última estrofa, nuevamente, a las 11:39 p.m., cumpliéndose así las veinticuatro horas del día.

Como se ha observado, Luis Alberto Bravo parte de la intertextualidad y la hermenéutica con la intención de desarrollar su voz poética, una de ruptura; con ello ha logrado, en Utolands, manifestar la tradición literaria y cultura a la que se inscribe y admira.

Se ha dicho que los sueños y el deseo cumplen un objetivo hermenéutico en este poemario, el de abrir la puerta a la imaginación y a la fantasía. En Utolands van apareciendo referencias a dioses y a seres fantásticos, míticos y mitológicos de la cultura global. Hadas, princesas y diosas van desfilando a través de la colección de textos, particularmente en la sección «Utolands» que abre con un epígrafe del autor Kazuo Ishiguro quien dice: «La infancia es una utopía para niños afortunados.» Aquí inicia uno de los más bellos y honorables poemas del libro, «El tesoro de los pájaros», en el cual el poeta explica sobre una señora que les alquilaba una casa y quien solía «llamar a los pájaros / como si hiciera una llamada telefónica». Además de nombrar a los pájaros, también bautiza a los árboles, los colores, los caminos, el sexo de las mujeres, las hormigas, nuestros pasos: «Bautizaré a los pájaros, / les pondré nombres de ciudades escandinavas. / Así un pájaro se llamará Copenhague; / otro será Suomussalmi, y otro Espoo.» El poeta es un pequeño dios, escribió Huidobro; Utolands lo demuestra, ofrece un génesis, una creación. La poesía tiene el don de poder crear nuevos mundos, o incluso destruirlos, escribió Octavio Paz en El arco y la lira, y en esto pareciera insistir Luis Alberto Bravo.

Celebro la voz de Luis Alberto Bravo, celebro el Neverland o el mundo del nunca jamás presente en Utolands
, ya que parte de la imaginación y de la memoria del niño e incluso advierte que un niño morirá si pierde la memoria y esto sería terrible. Luis Alberto Bravo regresa una y otra vez sobre los sueños y deseos porque sabe que los encontrará en esa pequeña isla en la memoria, en su propio Neverland, en su escondite, ahí donde «El niño más callado del aula / dibuja en la clase de utopías: una ciudad con cuatro ríos / y un puente roto».

Utolands también se encuentra en el Ecuador de su niñez, ese mundo lejano y de añoranza, su propio Utolands; canta Luis Alberto Bravo: «El patio de mi casa / es un país / que fundé en la infancia.»

Juan Armando Rojas Joo, desde Utolands
10 de mayo de 2010



Juan Armando Rojas Joo (Ciudad Juárez, Chihuahua, México, 1969) Autor de los poemarios Lluvia de lunas (1999); Río vertebral (2002) http://www.margencero.com/articulos/new03/rio_vertebral.html; Santuarios desierto mar (2004); Ceremonial de viento / Ceremonial of Wind (2006) y co-editó la antología Canto a una ciudad en el desierto: Encuentro de Poetas en Ciudad Juárez (2004). Obtuvo el Premio de Poesía de la U. de Monterrey y el I Concurso Binacional Fundación México en 2000. Se doctoró en Letras Hispanoamericanas por la Universidad de Arizona y realizó estudios post-doctorales de literatura en Amherst College, Nueva Inglaterra.
http://experts.owu.edu/expertSourceGuide/experts/rojasJuanArmando.html

2 comentarios:

NienPintura dijo...

Dónde puedo conseguir los libros de Luis Alberto en Quito?

Kenny

Buseta de Papel dijo...

Kenny

Antropología Pop (Para árboles epiléticos) circula en las librerías de la Universidad Estatal de Cuenca.
Los canales de distribución no existen en el país. Puedes comprarlo en Cuenca o contactate con el autor y as{i puedas obtener un ejemplar.

"Utolands" (Ediciones Lenguaraz), salió hace una semana; aun no llega al país. Por el momento está de venta en la feria del libro independiente de Guadalajara!

te pasamos su mail
undiafrio@yahoo.es

saludos