jueves, enero 29, 2009

Una foto para Julius

Jorge Raffo, Cónsul del Perú en Guayaquil, nos envió un pequeño recuerdo del encuentro con Alfredo Bryce Echenique hace un par de semanas en la Universidad Casa Grande, que fue reseñado en blogs y diarios, y al que asistimos algunos de los integrantes de Buseta de papel. Una iniciativa privada que deberían imitar empresas que auspician con mayor facilidad un “torneo de biki open” que algo relacionado con la cultura. Por cierto, chocó en ciertos sectores de Guayaquil el comentario -a lo mejor no mal intencionado pero sí poco atinado y con tintes regionalistas- de una presentadora de noticias de Ecuavisa Quito que le preguntó a Bryce “¿por qué usted va a Guayaquil y no va a Quito si acá hay mayor movimiento cultural?”. Es hora de vencer el cliché de ciudad exclusivamente fenicia y poco interesada en el arte, había dicho en su editorial la crítica literaria Cecilia Ansaldo, criterio con el que concordamos.


En el evento, vimos a un Bryce con dificultades para hablar fluidamente pero sin perder un segundo su lucidez y lucidez. A pesar de que en términos mediáticos las últimas noticias que nos llegaban de él por las agencias trataban de acusaciones concernientes a plagio (algo tampoco inédito, Saramago también ha sido blanco de estas), la gente deseaba conocer de qué manera ficcionalizaba sus vivencias y por qué utilizó determinadas perspectiva narrativa en una novela u otra . Aseguró que el humor es un oficio serio. Y lo ejemplificó con un testimonio real: al asistir a un congreso de humoristas en España, con la intención de divertirse, encontró a los seres más tímidos y depresivos que vio en su vida. Bueno, no debió irse tan lejos: buscando en los sitios clave, aquí en su país vecino, podría encontrar a la inversa: especímenes revestidos de pesadumbre y hastío que, al contemplarlos, resultan inevitablemente risibles. Como decía un ufólogo, no lo crea, pero tampoco lo niegue: investíguelo.



En la foto, el Cónsul le entrega a Bryce Echenique un ejemplar de la antología binacional ecuatoriano-peruana de cuento "Historias bajo el árbol", antologada por Mario Palomino y Miguel Antonio Chávez.

martes, enero 27, 2009

Cat Stevens y la canción de Harrison para Gaza


Por Miguel Antonio Chávez

Veo que la agencia AFP publica que el cantante Cat Stevens, ahora llamado Yusuf Islam tras su conversión al Islam, ha grabado una canción de George Harrison (The day the world gets ´round), cuyos derechos de autor se destinarán a los palestinos de la Franja de Gaza.

Para los bajos, Cat Stevens eligió a Klaus Voormann, amigo y colaborador de los Beatles. Voorman conoció a los Beatles cuando estos recién empezaban a foguearse en todo sentido en la turbulenta Hamburgo de finales de inicios del sesenta. Los púberes y hasta entonces ignotos "escarabajos" también conocieron a Astrid Kirchherr, fotógrafa, quien influyó en su futuro look. Además, Astrid fue la novia de Stuart Sutcliffe, el primer bajista de la banda que falleciera repentinamente, cuya verdadera vocación era la pintura. Voormann fue luego creador de la portada del célebre álbum beatle Revolver (1966). En 1995, cuando se puso a la venta The Beatles Anthology, las portadas de sus tres volúmenes fueron diseñadas también por Voormann. Como músico, Voormann tocó para algunos discos solistas de John Lennon, Ringo Starr y el mismo Harrison.


Gracias -seguramente- a la aprobación de la viuda de Harrison, Olivia, los derechos del cover interpretado por Yusuf Islam se destinarán a la agencia de la ONU de ayuda a los refugiados (UNRWA) y a la ONG Save the Children para ayudar a los niños y a las familias de la franja de Gaza, víctimas de la ofensiva sin precedentes del ejército israelí que duró tres semanas, indicó la UNRWA en un comunicado.

El antes Cat Stevens dice en su web oficial que esta grabación "ayudará a la gente a acordarse de la inmensa herencia de amor, de paz y de felicidad que podemos compartir".

Es interesante que el cantante de "Wild world" haya utilizado una canción de Harrison, quien fue pionero en los conciertos benéficos. Por entonces, la hoy república de Bangladesh se encontraba en medio de una cruenta hambruna producto de la guerra y la misera. Harrison, alentado por su colega musical y mentor espiritual Ravi Shankar, reunió a los mejores músicos de la época en el Madison Square Garden en 1971, siendo el primer concierto benéfico a esa escala organizado por un músico. Experiencias como el "USA for Africa" o "Live 8", son deudoras del "Concert for Bangladesh", como se llamó tanto el concierto como el disco que publicara luego el ex Beatle.



El ejemplo de Cat Stevens trae de nuevo el cuestionamiento que inclui en mi post anterior: ¿Dónde están, que no se ven, Bono y los demás músicos autodenominados defensores de la paz, que hicieron mutis por la invasión a Palestina?


"The day the world gets ´round" se puede descargar en: 'http://www.jamalrecords.com/cgi-bin/commerce.cgi?display=home'. Y para los interesados en la letra:


The day the world gets 'round (George Harrison)

The day the world gets 'round
to understanding where it is,
Using all it's found,
to help each other, hand in hand
The day the world gets 'round
to understanding where it's gone
Losing so much ground
killing each other, hand in hand
Such foolishness in man
I want no part of their plan - OH NO

If you're the destructive kind
Now I'm working from day to day
As I don't want to be like you
I look for the pure of heart
And the ones that have made a start,

But Lord, there are just a few
who bow before you,
in silence they pray,

Oh how they pray for the day the
world gets 'round

Using all they've found
To help each other, hand in hand

The Day The World Gets 'Round

sábado, enero 24, 2009

Francisco Granizo Ribadeneira (1928-2009)


En la Capital del Ecuador, falleció el poeta, ensayista y diplomático quiteño Francisco Granizo. Autor de de reconocidos libros como Por el breve polvo, La piedra, Nada más el verbo, Muerte y caza de la madre. Hernán Rodríguez Castelo dijo: “Pienso que en una selección de los mayores poetas ecuatorianos del siglo, así fuesen diez o menos, no podría faltar Granizo. Una trayectoria lírica ejemplar y sostenida, cada vez más honda y alta, lo ha dejado en el más alto lugar dentro de una de las vertientes de la lírica ecuatoriana actual. Ya en La piedra se reveló vigoroso y libre en el manejo de recursos modernistas, postmodernistas y actuales. Y, certero, fue insinuando motivos y simbología-la cacería, por ejemplo-de su producción ulterior. Un asunto se fue convirtiendo en el centro al cual apuntaba su ya entonces desgarrada búsqueda: el amor humano y otro obscuro amor que vigilaba o acosaba más allá”. Paz en su tumba.


AQUÍ, POR HONDO CORAZÓN ENTERO
-ángel la tierra y el vestiglo nube-
alta gacela de dolor acude
a la exiliada forma del acento.

Traída a desamor, caída a beso,
sonámbula perece, se alza y huye
la voz por las barrancas ¿qué consume
lengua, gacela en inefable hueco?

Sueño, de sueño velador. Gusano.
Ya todo el miedo de la carne en vilo
sobre el despojo vegetal del pájaro.

Y por súbitos aires aprendido
se desespera el corazón, clavado
en la pena y la rosa por el trino.


MÉTEME, DIOS, EN LA CELADA CELDA.
Insaciable, celoso,
muerde la entraña, Dios
bebe, mi pozo
olvidado y profundo, te estremezca
la vasta sed de gozo.

Reclúyeme, Señor,
cuida el postigo,
suelta el lebrel furioso de tu amor
y quédate conmigo.

jueves, enero 22, 2009

Toda una vida con Italo Svevo

Por Sam Scholl

No deseaba la muerte, sino la enfermedad, una enfermedad que me sirviera
de pretexto para hacer lo que quería o que me lo impidiese

Italo Svevo


Su verdadero nombre era Ettore Schmitz y nació en Trieste en 1861 y fue hijo de una italiana y de un triestino de ascendencia alemana. Italo Svevo murió en un accidente de tránsito en Mottia di Livenza, Treviso el 12 de septiembre de 1928.

El caso literario de Svevo es insólito en la historia de las letras universales ya que su obra no solo modificó el ambiente cultural posterior a la difusión de sus novelas sino que también el impacto de su influencia se sintió de manera retrospectiva.
Momumento de Italo Svevo en la Piazza Hortis en Trieste (Italia)

Lo verdaderamente notable de este autor tan italiano como universal es que supiera callar y esperar su oportunidad luego del silencio y el fracaso de sus primeros libros, publicados por cuenta del autor y en malas ediciones: Una vida, que publicó primero por episodios en el diario El Independiente en 1898, seguido de su magnífica obra, titulada Senilidad.

Italo Svevo se portó como un valiente caballero ante las críticas y siempre se mostró seguro de haber obrado con rectitud y honestidad literaria. Esta seguridad de Svevo recibió el espaldarazo de la historia cuando finalmente se lo consideró como uno de los más grandes novelistas que ha tenido Italia. Y sin embargo Svevo siempre fue un extraño al contacto con el mundo de las letras y eligió desarrollarse en solitario.

A los veinte años Italo ya había leído todo lo de Shakespeare, Schiller, Balzac y Zola. Svevo escribe con la carga intelectual y el profesionalismo de un psicólogo y para él no hay ningún contrasentido en la confección de una comedia de análisis. Svevo es ante todo un escritor de novelas psicológicas dotadas de un realismo impresionante y de un humor arrollador. Svevo es un novelista afortunado, un ejemplar padre de familia, anciano precoz, que se especializa en crear una serie de autorretratos literarios -literatura casi autobiográfica-: Una vida, Senilidad y La conciencia de Zeno.

Con estas maravillosas tres obras, Svevo creará la categoría de una senilidad más de estado de ánimo que temporal. Un estado de ánimo senil que siente que ha vivido todas las experiencias del mundo, que ha vivido por él, por los demás y que ha conocido todo el dolor del mundo y que ha vivido por todos los hombres en el planeta. En su novela Un vida, Svevo mezcla el naturalismo más ortodoxo con el romanticismo, de tal suerte que las autenticas aspiraciones de sus protagonistas es la condición senil, la obtención de la paz en la renuncia, y por lo tanto, la situación en que Svevo coloca a sus personajes siempre tiene que tener un final dramático: el drama de unos protagonistas ineptos, tan ineptos como soñadores, y que casi siempre viven encerrados en su imposibilidad de comunicar sus más nobles sentimientos, y lo que es peor, el no verlos nunca materializarse y nunca verlos convertidos en realidad, una realidad salvadora.

No es nada fácil explicar la literatura de análisis psicológico de Italo Svevo, y al definirla como una simple neurosis freudiana al puro estilo de un James Joyce se corre el riesgo de ser inexactos. A lo mucho se puede decir de su trabajo intelectual, que es el anverso y reverso de la ciudad de Triste, triunfo y miseria de la burguesía de su siglo. Y es esto lo que convierte sus trabajos en verdaderas obras maestras de la literatura universal.

martes, enero 20, 2009

Sale DisneyWar, entra Obama-rama

Por Miguel Antonio Chávez

George W. Bush, el "War President", "el inspirado de Dios", deja la Casa Blanca con uno de los índices de impopularidad más bajos de la historia de Estados Unidos. Además de zapatazos, y el odio de prácticamente todo el mundo, Bush en su retirada también ha recido poesía. La agencia EFE días atrás mencionó que el poeta peruano Alfredo Pérez Alencart publicó en Internet dos poemas suyos traducidos a diez idiomas. "El objetivo es despedir a Bush, pero también (la iniciativa) puede servir de ejemplo o de toque de atención para otros muchos mandatarios del mundo que están mirando hacia otro lado", dijo. El primer poema, titulado Primer Mandato: Lágrimas de cocodrilo, critica la actitud mantenida por ese mandatario en la guerra de Irak y sus lágrimas en los entierros de los primeros soldados muertos. El segundo, titulado Segundo Mandato: Mientras se derrumba Wall Street, critica la codicia de las personas y el consumismo de la sociedad fomentado desde los gobiernos. La noticia asegura que estos poemas han sido traducidos al alemán, inglés, árabe, ruso, francés, coreano, indonesio, portugués, estonio y vietnamita. Leerlos aquí.

Sin duda la iniciativa es más una muestra espontánea de un ciudadano en medio de una coyuntura mundial que una exaltación a la calidad poética. Mientras en Washington D.C., cerca de tres millones de norteamericanos hicieron vigilia como fans de rock para expectar la posesión de Barack Obama, en la Franja de Gaza, los palestinos aún curan sus profundas heridas y recuerdan a sus 1300 muertos, que fue el costo de este cese (hasta ahora) al fuego entre el grupo islámico palestino Hamas y las fuerzas militares israelitas. Buscaron terroristas pero bombardearon cobardemente a civiles, muchos de ellos niños y ancianos. Se acusó a Hamas de poner como escudos humanos a los niños y aún así Israel tuvo la osadía de bombardear un cuartel y un refugio de la ONU, adonde había llegado ayuda internacional, básicamente de comida y vituallas. Días atrás en Nueva York, donde viven más judíos que en cualquier otro lugar del mundo, un grupo de ellos protestaba contra su propio gobierno y decía que ellos no aprobaban la masacre. Y es que es cierto, salvo los grupos de poder, los ciudadanos comunes, los de a pié, quieren vivir tranquilos. Lamentablemente nadie está libre de extremismos, árabes, hispanoamericanos, chinos, eslavos, sudaneses, nigerianos, ni qué decir los mismos norteamericanos. Si Hillary Clinton, la nueva Secretaria de Estado, ha dicho que el actual gobierno buscará la forma lograr la paz entre palestinos e israelitas, solo podremos creerlo cuando se reconozca a Palestina como un estado libre, soberano y sin sus territorios ilegalmente ocupados por Israel de Cisjordania, contraviniendo el principio de no intervención, consagrado por el Derecho Internacional universal.
En su posesión presidencial, Obama pidió a su pueblo "responsabilidad" para "afrontar una nueva era mundial". En efecto, es lo que esperamos del actual líder de la nación más poderosa del mundo. Pero no hay que ser un genio para darnos cuenta que será un proceso largo. Se dice que con esta posesión se cumple el sueño de Martin Luther King Jr. Lo es hasta cierto punto, más de cuatro décadas después necesitamos ponernos varas más altas y ser más autocríticos con aberraciones como "la guerra preventiva" o las argumentaciones de Israel para bombardear un pueblo empobrecido, a pesar de los ataques injustificados de Hamas en algunos puntos del sur de Israel. Como tampoco es justo que gracias a la maquinaria mediática y cinematográfica solo se resalte el holocausto judío, cuando además de él hubo y hoy siguen habiendo más holocaustos.

Seguramente si siguiera en el barrio del Once de Buenos Aires y me parara a decir estas cosas me habrían fusilado, sin embargo a pesar de que no comparto la visión sionista debo admitir que los más grandes críticos de la cultura judía son precisamente judíos, Woody Allen, Mel Brooks y Sacha Baron Cohen. Dicen que la diferencia entre drama y humor es que en la primera, el actor abre una puerta y sabe lo que va a encontrar; y el segundo es cuando el actor no sabe lo que hay detrás de la puerta pero el público sí. El humor es una postura de superioridad y a lo mejor a eso aluden las culturas que se creen superiores. Pero volviendo a la guerra, tal como chateaba con un amigo ayer, habría sido bueno que así como Bono y otras estrellas se manifestaron en la guerra balcánica en Sarajevo o en Darfur y daban vueltas por el mundo pregonando la paz a lo Lennon también hubieran hecho lo mismo para repudiar la matanza contra los palestinos...
Y volviendo al humor, también dicen por ahí que el ríe al último ríe mejor. Pero si se trata de la risa de un terrorista prefiero vomitar las palomitas.

lunes, enero 12, 2009

Luis Alberto Bravo: recuerda que naciste en una carpintería

Luis Alberto Bravo, además de poeta, realiza trabajos audiovisuales. Fue uno de los mentalizadores del primer performance en videoarte realizado por Buseta de papel "Ataque Poético: Quisiera ver la ciudad pero los edificios no me dejan", en conmemoración al 11-S en 2006, con 6000 aviones de papel (con poemas de diversos autores latinoamericanos) que fueron lanzados desde los altos de la Casa de la Cultura, en Guayaquil.

Ahora presentamos dos trabajos recientes realizados por él: "Dudy, pequeño tren"...


y "Recuerda que naciste en una carpintería", un recorrido por la memoria personal. Sobre este último, lo que no nos queda claro es si la "mano de Jason", era la de él.

miércoles, enero 07, 2009

La literatura ecuatoriana en el 2008

Por Augusto Rodríguez

Pienso que el 2008 fue un año positivo en la literatura ecuatoriana. Destaco en poesía: Dos encendidos, publicado en Venezuela, de Aleyda Quevedo Rojas; Siete veces siete de Fernando Cazón Vera, Cuerpos guardados de Maritza Cino Alvear, Boca a boca de Ramiro Oviedo, Agenda pagana de Pablo Yépez Maldonado y Taller de luz de Diego Velasco Andrade.

Entre los más jóvenes los siguientes poemarios: Pirografías de César Eduardo Carrión, Alivio demente de Siomara España, Del acabose (antología imaginaria) de Javier Lara Santos, Con plexo de culpa de Dina Bellrham, El cuerpo del hijo de Rocío Soria R., Te suicida (libro póstumo) de Carolina Patiño, Fractales de los Talleres de Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Todos los cadáveres soy yo de Cristian Avecillas, Que mi alma se la lleve el diablo de Rafael Méndez Meneses y Gimen de amor los muertos de Ernesto Intriago.

En ensayo: El síndrome de Falcón de Leonardo Valencia, Itinerarios de Santiago Páez y Habitada ausencia (historia y poética en la poesía de Javier Ponce) de César Eduardo Carrión.

En narrativa: Cuentos clandestinos de Iván Carrasco Montesinos, ecuatoriano radicado en España desde el año 1973. La muerte es un pretexto de Hugo Morales Guaillas, la tercera edición de Atacames tonic de Esteban Michelena y la novela finalista del Premio Internacional Planeta-Casamérica, La casa del desván de Modesto Ponce.

Las antologías: 10/80 veneno para poetas de K-Oz editorial, La voz habitada (siete poetas ecuatorianos frente a un nuevo siglo), 13 poetas ecuatorianos, antología publicada en Venezuela, por la poeta Aleyda Quevedo Rojas; Poesía Viva número 1 de Fernando Cazón Vera publicado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas; Poesía Viva de Sonia Manzano (editado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana), las memorias del I Festival de Poesía Joven "Ileana Espinel" 2008, y la antología personal Rumor de inventario de Fernando Iturburu. Bienvenido año 2009.

lunes, enero 05, 2009

Saul Bellow y el compromiso como trampa del sistema

Por Sam Scholl*

Saul Bellow (1915-2005) fue testigo de la prosperidad posterior a la Primera Guerra Mundial, pero también vivió desde lejos y de cerca la Gran Depresión iniciada en 1929. Su infancia de desarrolló en Lachine, Quebec-Canadá y luego, por motivos de extrema necesidad de sus padres, Saul y sus tres hermanos se trasladaron a Chicago. En esa ciudad presenció el auge delictivo y la violencia gansteril provocada por la prohibición del alcohol, campaña iniciada por el evangelista Billy Sunday. Lo más triste de todo es que este joven brillante, que en 1976 se convertiría en un Premio Nobel de Literatura, haya tenido que sufrir junto con su familia la discriminación de los emigrantes católicos polacos.

Bellow es un escritor no comprometido con la realidad social, al menos no explícitamente. Sus trabajos literarios poseen una gran carga intelectual y se caracterizan por una constante búsqueda de una definición individual y por la profundización en el mundo interior de sus protagonistas. Cada uno de ellos, por lo general, es un judío norteamericano que se siente atrapado por el sistema, y clama como una voz en el desierto, por la tan ansiada libertad. La mayoría de los protagonistas de sus novelas tratan de librarse de la manipulación, la opresión y la nefasta utilización proveniente de los grandes medios de comunicación. Luchan inexorablemente contra las fuerzas múltiples, variadas y centrífugas, que quieren dominarlos desde su niñez, juventud y hasta en su vida adulta.

Agencia de noticias AP

Es algo característico este constante esfuerzo por conseguir ser él mismo, descubrir su yo auténtico, lograr su propia identidad y alejarse de las esclavitudes que le propone el sistema.

Saul Bellow, como escritor, está consciente de que detrás del compromiso que le propone el sistema se esconde la trampa y este es el mismo problema de todos sus protagonistas: aceptar las órdenes más absurdas de otros hombres, incluso menos inteligentes que ellos mismos. Todo esto supone para estos personajes una forma de encadenarse en forma suicida al sistema, un sistema excluyente y muchas veces antisemita. Su lucha y la posible liberación con éxito es lo que para Bellow se traduciría en la verdadera visión del triunfo del hombre sobre el caos del mundo civilizado.

El medio que Bellow elige para vencer el caos del mundo es a través de la discusión intelectual y una muy rara pero perfecta disquisición filosófica. De esta forma, la disquisición intelectual es la clave de la lucha del hombre moderno para salir de la cárcel interior. De las horrorosas circunstancias que rodean las vidas de los hombres elevados tanto intelctual como espiritualmente, de los verdaderos humanistas. Bellow cree, con fuerza, en el poder humanizante de la vida intelectual de la gran ciudad, mientras que el enemigo de Bellow es el caos y en contraparte su aliada es la libertad.
Bellow no soportaba la música rock and roll porque lo volvía loco. Su conciencia dogmática judía lo inclina hacia una búsqueda desesperada por solucionar el dilema del judío en la sociedad norteamericana: la falta de comunicación, el aislamiento, la falta de entendimiento hasta conseguir de sus diferentes interlocutores un pacto de paz y no agresión y sobretodo de cese de hostilidades.

Las reflexiones de Bellow también son una forma de restañar las heridas que le propina la vida. Reflexiona una y otra vez hasta conseguir un material puro, diverso, diferente y bestialmente útil para la salvación de su alma y para la obtención de su anhelada paz espiritual. Para Bellow el realismo literario no sólo se limita en capturar o reconstruir el desfile de los días, sino que, se lo puede definir como la descripción de la oscuridad citadina en la que lucha el hombre por alcanzar la supervivencia.

Bellow concibe el mundo como un lugar siniestro destinado a convertirse en el gran escenario del combate cotidiano contra la deshumanización y el nihilismo. Por eso uno de los temas más recurrentes en sus novelas es el de la alienación intelectual aunque su confusión sea para él algo temporal. Es este vacío nihilista, esta alienación de Bellow lo que lo desarma al lector de sus novelas y artículos periodísticos como si estuviera escuchando una guitarra eléctrica con el solo de una desquiciante prima, pero también lo llena de esperanza. Lo que busca Saul Bellow al escribir y publicar sus novelas es encontrar un nuevo humanismo que ama la libertad, pero que no se somete a la ortodoxia de ninguna postura ideológica.
*Novelista ecuatoriano, nacido en Guayaquil