martes, noviembre 25, 2008

Luis Alberto Bravo obtiene Primera Mención de Honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade



Por Augusto Rodríguez


Hace algunas semanas hablé sobre el segundo e inédito poemario de Luis Alberto Bravo -Milagro, 1979- (su primer libro está por publicarse) denominado Antropología Pop (para árboles epilépticos) y desde esa ocasión ya pronostiqué que este poemario no iba a pasar desapercibido. Luis Alberto Bravo quedó Primera Mención en el Concurso Nacional de Poesía "César Dávila Andrade" por su libro antes mencionado. El ganador fue el poeta quiteño Cristian Avecillas con el libro Ecce Homo II. Las otras dos menciones fueron para los libros Jardín de arena del poeta cuencano Cristóbal Zapata y Limalla babélica del poeta quiteño César Eduardo Carrión. Siempre nos preguntamos para qué sirven los concursos en un medio literario como el ecuatoriano que tiende a fabricarse mitos y a desconfiar hasta de su sombra. Lo que ahora importa es que se ha reconocido a un poeta que no anda en la parafernalia, ni ligado a instituciones, ni a grupos de poder. Es un poeta que no pregona en las plazas/ ni se vende en mercados a la moda/ que no escribe con saliva, con bencina, con muecas/ ni con el pobre humor de los que quieren solo llamar la atención, como diría el poeta chileno Jorge Teillier. Este es la tercera mención de honor que recibe el escritor e integrante del grupo cultural Buseta de papel. Leer al poeta Luis Alberto Bravo es enfrentarse a un poeta de múltiples lecturas, a un conocedor de arte visual, a un cinéfilo y a un amante del jazz. Los invito a seguir leyendo algunos poemas más de este destacado poeta ecuatoriano:




En el zaguán


El sueño de la casa en la casa

El cielo sobre Berlín


El zaguán es el sueño de la casa: un camino dentro de la casa que conduce al interior de esa casa;
El zaguán es una cueva alargada donde un anciano suele esconder colillas de cigarrillos;
Un nido de murciélagos;
El sitio ideal de juegos:
El lugar donde se pierden los niños
—por un rato—,
para jugar al “vale” con los gnomos.

En las madrugadas los trabajadores silban al recorrer el zaguán;
Y a excepción de los cerdos-cazadores, nadie más lo sabe: bajo el zaguán hay un tesoro de trufas;
Por esa razón, será que… los perros salen a atacar a los vendedores callejeros;
Y vagabundos han tenido la tentación de orinar ahí: en el zaguán,
en un rincón
donde ha nacido un tren de musgo.

Desconocidos pájaros se detienen a comer hormigas en el cielo del zaguán;
Desde allí, las estrellas se ven como arañas luminosas;
Y niñas han dicho un secreto allí;
Novias —que han perdido la memoria—, se han detenido a llorar, ahí, en el zaguán.

En las paredes del zaguán,
escritos con carbón o marcadores fuertes, hay nombres de antiguos amantes unidos por una “y”.

A esta hora los techos de zincs elaboran aquella sinfonía-preludio de clavos sueltos;
A esta hora en que algunos enamorados se refugian de la lluvia,
mientras un gato los vigila, desde el final del zaguán.






Cherry blossom girls

— Entonces sois un ladrón de fruta—dijo la muchacha.


Italo Calvino



SEMÁFORO VERDE
Una cereza le habla a una mujer embarazada.


SEMÁFORO AMARILLO
Dos niñas se detienen en el paso de cebra.


SEMÁFORO ROJO
Tres adolescentes
ríen y atraviesan la calle
comiendo frutas.




Haikus del vagabundo

A Jack Kerouac


1
Un perro me reconoce:
“En la otra vida —parece decirme—
yo solía orinar en ti”.

2
Todos esos pájaros
—menos uno—
estaban ayer.

3
Un campanazo
de agua y las ranas
a la escuela.

4
El espanto de los peces
—como me dijo en la noche—;
ese ruido se repite bajo los puentes.

5
Un budista zen
te recorre el brazo:
Ya es hormiga.

lunes, noviembre 24, 2008

Fiesta de la Cultura, El Libro 2008

Mañana martes 25 de noviembre arrancan en Guayaquil y Quito la "Fiesta de la Cultura, El Libro 2008", organizado por el Ministerio de Cultura, en honor a la figura del escritor guayaquileño Alfredo Pareja Diezcanseco, a propósito del centenario de su nacimiento. En blogs como el de Eduardo Varas, por ejemplo, se publicaron las actividades de Quito. Para aquellos que quieren conocer las de Guayaquil, las incluímos aquí. Contar en nuestra ciudad con autores como Mempo Giardinelli o Jorge Boccanera es sin duda un gran honor, sin embargo también resulta una pena que no estén Pedro Lemebel ni Alberto Barrera ni Alejandro Zambra ni Wendy Guerra, por solo citar cuatro. Sabemos que el próximo año el Ministerio se ha propuesto una meta más ambiciosa: se espera ampliar la cobertura de la Fiesta de la Cultura a otras ciudades importantes del país, como lo son Cuenca, Loja y Portoviejo. El gran reto, entendemos, será lograr que todas estas ciudades, incluida Guayaquil, gocen de un número equitativo eventos internacionales.



Citamos el boletín de prensa de la Subsecretaría de Cultura:


MINISTERIO DE CULTURA /
SUBSECRETARIA DE CULTURA

INFORMACIÓN PARA PRENSA

FIESTA DE LA CULTURA EN GUAYAQUIL

Guayaquil será sede fraterna de la primera Fiesta de la Cultura, que se desarrollará del 25 al 28 de noviembre, en las instalaciones del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo, MAAC (Malecón y Loja). Esta Fiesta Internacional de la Cultura, el Libro 2008, está dedicada a la memoria de Alfredo Pareja Diezcanseco, escritor ecuatoriano de quien este año se recuerda el centenario de su nacimiento. Quito es la sede principal, que recibirá a más de 40 escritores extranjeros, entre poetas, narradores y cronistas, junto a cineastas que exhibirán sus producciones. Todas las actividades están abiertas al público general y son gratuitas. Han sido organizadas por el Ministerio de Cultura del Ecuador, con la coordinación de la Subsecretaría de Cultura en Guayaquil.

En Guayaquil, el encuentro comienza el martes 25, con el taller de Crónica, que impartirá el periodista colombiano Alberto Salcedo Ramos. Dicho taller se dará hasta el martes 26, de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 19:00, en la biblioteca del MAAC. Profesionales del periodismo y estudiantes de comunicación se han inscrito a este taller especializado, que busca dar herramientas actuales para la crónica, un género que tiene sus propios recursos y referentes.

Ese mismo día, en el lobby del MAAC, se desarrollan dos actividades relacionadas con la poesía: de 16:30 a 17:30, se dará el Encuentro de poesía guayaquileña, con lectura de poemas y conversación con el público. Participan: Carlos Eduardo Jaramillo, Fernando Cazón Vera, Ottón Muñoz, Hernán Zúñiga y Maritza cino. Moderador: Wladimir Zambrano.

De 18:00 a 20:00, un encuentro similar -lectura de poemas y diálogo con el público- se dará con la participación del poeta colombiano Juan Manuel Roca, el peruano Rodolfo Hinostroza, el venezolano William Osuna y los ecuatorianos Margarita Laso y Marcelo Báez. Miguel Antonio Chávez hará la presentación y moderación del acto.

MIÉRCOLES 26

En el MAAC CINE, de 15:00 a 19:00, comienza el Encuentro de cineastas latinoamericanos "Imágenes en movimiento", con la intervención del director mexicano Francisco Vargas. Se proyectará su filme El violín, y se propiciará un diálogo con el público, que conducirá Marcelo Báez.

En el Lobby del MAAC, de 16:30 a 17:30, se dará el Encuentro de jóvenes narradores guayaquileños, con las palabras de Ángela Arboleda, Marta Chávez, José Núñez del Arco, Carlos Terán y Miguel Antonio Chávez, quien presentará y moderará el acto.

En este mismo escenario, de 18:00 a 20:00, habrá el Encuentro de Narradores "Palabra y ficción", en la que escritores hablan entre sí. Ellos son Mempo Giardinelli, de Argentina; Alonso Cueto, de Perú; y el ecuatoriano J.D. Santibáñez. Modera Cecilia Ansaldo Briones.

JUEVES 27

Este día estará dedicado en buena parte al Encuentro de Cronistas "De la realidad a la imaginación". Empieza en el lobby, de 09:00 a 11:00, con la conversación entre el peruano Julio Villanueva Chang y el cubano David Sosa. Ellos compartirán experiencias respecto del oficio de la elaboración de crónicas. En la misma línea, de 11:00 a 13:00, participan el mexicano Fabrizio Mejía Madrid y el ecuatoriano Esteban Michelena. Para finalizar, de 15:00 a 17:00, con el diálogo entre Bianca Ramoneda, de Brasil, y Tina Zerega, de Ecuador.

En el MAAC CINE, de 15:00 a 19:00, Marcelo Báez presenta a la directora colombiana Libia Stella Gómez y su película "La historia del baúl rosado", dentro del Encuentro de cineastas latinoamericanos "Imágenes en movimiento".

Finaliza el día con el Encuentro de narradores "Palabra y ficción", con los escritores Gonzalo Garcés, de Argentina; Carlos Noguera, de Venezuela y; Edgar Allan García, de Ecuador. Se realizará en el lobby, de 18:00 a 20:00.

VIERNES 28

En el lobby, de 11:00 a 13:00, el Encuentro de Cronistas "De la realidad a la imaginación", tiene como invitados al alemán Paul Ingendaay y al ecuatoriano Rubén Montoya.

En el MAAC CINE, de 15:00 a 19:00, el turno dentro del Encuentro de cineastas latinoamericanos, es del ecuatoriano Víctor Arregui y su película "Cuando me toque a mí", presentados por Marcelo Báez.

A las 16:30, en el lobby, se dará el Encuentro de Poetas Jóvenes, con la palabra de Luis Carlos Mussó, José Arturo Castro, Siomara España, Renata Artieda y Wladimir Zambrano, quien moderará.

A continuación, de 18:00 a 19:30, leerán sus poemas y conversarán con el público los autores Chacal, de Brasil; Jorge Boccanera, de Argentina; los cubanos Nancy Morejón y Norberto Codina, y la ecuatoriana Aleyda Quevedo.
Cierra el día, a las 20:00, también en el lobby, la presentación de las antologías ecuatoriana-peruanas publicadas por el Consulado General del Perú, "Contramano", "Álbum de arena" y "Esquirla doble". Serán presentadas por el genealogista guayaquileño Ezio Garay Arellano, el Cónsul del Perú en Guayaquil, Jorge Raffo Carbajal y; el Subsecretario de Cultura, Luis Silva Guillén.


PROGRAMACIÓN INFANTIL Y JUVENIL

Un componente de esta Fiesta de la Cultura, es el festival dedicado a niños y jóvenes. Comenzará el martes 25, de 15:00 a 16:00, con el taller "La promoción lectora en la escuela", en una sala de talleres del MAAC.

Un taller de percusión al aire libre, se dará en la plataforma del MAAC, los días 25 y 26, de 09:00 a 11:30 y de 15:00 a 17:30.

Los otros talleres a efectuarse son: Motivación a la lectura a través del humor, que se hará el miércoles 26, de 15:00 a 17:00. El jueves 27, habrá dos talleres más: El humor en el trabajo educativo y, Programación Cómic. El sábado 29, de 15:00 a 17:00, en la plataforma, se realizará el juego "Dime cuánto juegas y te diré quién eres".

Finalmente, del 27 al 30 de noviembre, en la plataforma, de 09:00 a 17:00, se cumplirá el Gran Taller de las artes para niños y niñas.



sábado, noviembre 22, 2008

Dos Encendidos, nuevo poemario de Aleyda Quevedo Rojas


El miércoles 26 de noviembre, a las 19:00, la destacada poeta y periodista quiteña Aleyda Quevedo Rojas presenta en la ciudad de Quito su último libro denominado Dos Encendidos. El libro será presentado por el escritor cubano Jesús David Curbelo y por Carlos Noguera, director de Monte Ávila. Invita Monte Ávila Editores Latinoamérica, La Fiesta de la Cultura, el libro 2008 y el Ministerio de Cultura del Ecuador. Lugar: Plataforma del Libro Venezolano, Centro de Convenciones "Eugenio Espejo", Pabellón Juan Montalvo.

miércoles, noviembre 19, 2008

Kazbek el walseriano

Lanzamiento de "Kazbek" en Buenos Aires. César Vásconez,
Leonardo Valencia y Oliverio Coelho. Fotos del blog de L.V.



Por Oliverio Coelho

Siempre me pregunté en que consistía el secreto de los buenos presentadores de libros. Cada vez que presento un libro, improviso una búsqueda nueva, a ver si de una vez encuentro la fórmula. Presentar libros, cuando uno escribe, se transforma en una inesperada necesidad. Al principio creí que el oficio de presentador se superponía con la tarea del crítico. Después de unas presentaciones, entendí que no, que el presentador no tenía que demostrar lo brillante que podía ser, porque el tiempo del que escucha no es el tiempo del lector, y en definitiva podía terminar siendo el pesado de la mesa. Existe una carrera de presentador paralela y totalmente disociada de la literatura. Existe un don para presentar libros que yo no tengo.

Hasta hace unos meses mi conocimiento de la literatura ecuatoriana era escaso. Había leído, sí, a Pablo Palacio, cautivado por la extravagante entrada que César Aira le dedica en su diccionario de autores Latinoamericanos. Primero conocí a César Vásconez por una casualidad. Con una amabilidad que sólo puede haber sido elaborada en otro paisaje, él me abrió un nuevo panorama literario y puso a mi alcance varios libros.

Creo que la curiosidad por ciertas literaturas proviene del ensueño geográfico. Puede resultar un alarde exotismo, pero ya en la palabra Ecuador hay un misterio. Más que una línea que divide en dos al mundo.

El mundo de Kazbek protagonista, está también dividido. Pero en la tentación de dos historias a punto de nacer. La inminencia de esa concepción es la historia de Kazbek.

Quizás debatirse entre dos historias sea tan arduo como consagrarse a dos mujeres. Si Kazbek está vivo, míticamente vivo, se debe a eso: sufre la concepción, padece la literatura. Y el lector asiste al pacto mefistofélico de la creación. Asiste al viaje de Kazbek para encontrarse con Peer. En definitiva, a la búsqueda relativa de la verdad.

Si me preguntaran quién es Kazbek, sólo podría responder que es uno de los personajes más walserianos de la literatura latinoamericana. También tiene algo fáustico. Hay algo que Kazbek parece estar cediendo, pero no sabemos qué es.

El personaje oscila entre la gran novela inspirada en Dacal –otro personaje walseriano- y el Libro de Pequeño Formato que el misterioso Peer le encarga para acompañar sus propias ilustraciones. ¿Quién es el señor Peer? Un desterrado europeo en el país de los volcanes. Cumpliendo un rol de simetrías, Kazbek es un ecuatoriano exiliado en Europa.

Robert Walser, escritor suizo. Uno de los referentes de Vila-Matas

Como si Leonardo Valencia, con un dominio absoluto del punto de vista, plegara los tiempos y en el tiempo las distancias espaciales, los años y las vidas, asistimos de un momento a otro al encuentro de Kazbek y Peer. Y luego la revelación de las ilustraciones: insectos. Luego observamos el encuentro de Kazbek y Dacal, un fantasma que desde el principio imanta el texto. Dacal es casi un doble de Kazbek, aparece y desaparece. Me pregunto: ¿no será Kazbek un libro acerca del arte de la escritura? ¿No es siempre un doble el que escribe sobre uno mismo? Hay una página que parece condensar el viaje de Kazbek, y el sentido de este libro tan singular.

Leer “Página 115.”

Hablé antes de un paralelo que divide al mundo en dos. Esa línea puede ser también la frontera invisible de la literatura y en ella hace equilibrio el personaje de Leonardo Valencia. Con un narrador retirado, casi ausente, parece que Leonardo somete a Kazbek a una experiencia extrema y que nosotros, lectores, lo presenciáramos con una felicidad gradual que tiene un climax: los inclasificables textos que acompañan las ilustraciones de Peer, y que una mujer, Isa, también heroína de otro tiempo, como todo héroe verdadero, evalúa una y otra vez.

Leer “Pag. 103.”

Creo que este libro dentro del libro, treinta páginas en la que se intercalan comentarios, linda con la virtud de ensayista que descubrí en Leonardo. El síndrome de Falcón, me tomó por sorpresa. En este mismo libro están formuladas las preguntas más personales de un artista. Son los ensayos que debe y puede escribir un escritor. Siempre pensé que un escritor ofrecía en sus ensayos literarios herramientas extravagantes que un lector incauto podía aplicar para descifrar su ficción.

En un ensayo sobre Vila-Matas, a propósito de la literatura portátil, Leonardo detecta un procedimiento que en realidad es propio: la construcción de la narración a través del comentario. Kazbek, creo, puede ser leída como una biografía intelectual comentada.

Uno de los más hermosos ensayos que leí sobre Dino Buzatti está también en El síndrome de Falcon. Por un segundo me pregunte si Leonardo no pertenecería al mismo linaje de Buzatti. Los prosistas de la espera. Me pregunté si el mismo no estaba formulando esa pregunta al escribir. Pero su prosa rinde suficiente culto al pudor para no inscribirse en la línea kafkiana y sí en la walseriana. En definitiva el libro que Kazbek anhela escribir es este que presentamos hoy y podría sumarse a la lista exquisita de libros de pequeño formato que ennoblecen la biblioteca del protagonista: Bartleby y compañía, Shiki Nagaoka, Jacob von Gunten, Varamo, Las tiendas de color canela. Libros que cualquier lector venera hasta el final de la vida.

lunes, noviembre 17, 2008

"Kazbek", de Leonardo Valencia: El gran golpe definitivo

La semana pasada en Buenos Aires fue el lanzamiento de la última novela de Leonardo Valencia, Kazbek (Ed. Funambulista, España). A modo de primicia en los blogs y medios impresos literarios del país, mostramos detalles de esta novela aún inédita en Ecuador, a través de la ponencia que el crítico y poeta ecuatoriano radicado en Buenos Aires, César Vásconez, leyó en dicho evento, donde también intervino el narrador argentino Oliverio Coelho.
El gran golpe definitivo


Por César Vásconez

“Le texte que vous écrivez doit me donner la preuve qu´il me désire.
Cette preuve existe : c´est l´écriture. L´écriture est ceci :
la science des jouissances du langage, son kamasoutra
(de cette science, il n´y a qu´un traité : l´écriture elle-même). »
Roland Barthes




La exploración es hermana del hambre
Ahora que el Internet ha cambiado nuestra manera de leer, volviendo dispersa nuestra percepción, ojeamos todo superficialmente, saltando de un portal a otro con un hastío creciente frente a la sobreabundancia de información prescindible; no está nada mal que venga una novela para cuestionar la forma en que leemos. Nabokov tenía razón cuando afirmaba que el mejor personaje que un escritor puede inventar es a su lector. En Kazbek (Editorial el Funambulista, Barcelona, 2008), la última novela de Leonardo Valencia, la metamorfosis que se opera en la lectura – entendida como visión y contemplación – no es concesiva: “(…) no se le debe exigir nada al artista, salvo que sea consecuente consigo mismo. Por eso hay que recibir la obra de un artista como un regalo destinado a sabotear el hambre del lector. Cuando éste quiere algo en concreto y el artista piensa en lo que el lector espera, y crea para satisfacerlo, el arte ha muerto, sostiene el señor Peer. Sería como regalarle un espejo, añade, verá su propio rostro al precio de cubrirle el horizonte.”

Desde la publicación de su primer libro de cuentos, La Luna Nómada en 1995, Leonardo Valencia ha venido construyendo una de las obras más exigentes de la literatura latinoamericana actual. Desafiando las ideas preconcebidas que se tiene de un autor según su origen geográfico, ha asumido el riesgo de una escritura nómada, donde el viaje es una exploración poética del mundo. En términos locales, su obra ha venido a significar una ruptura, ya que fue uno de los pocos que leyó críticamente el canon oficial ecuatoriano, bastante apolillado y lleno de efigies sobrevaloradas; además, tuvo la generosidad de confrontar a la literatura ecuatoriana con otras tradiciones literarias; apropiándose de ellas, pues en realidad son nuestras.

Siempre reclamó para sí una absoluta libertad de imaginación, pues la ficción no necesita de un programa político, sino de un mapa ético y estético, así lo demuestran El Desterrado (2000), su primera novela y El Libro Flotante de Caytran Dölphin (2006). En El Síndrome de Falcón (2008), volumen que recoge sus ensayos, encontramos la visión crítica sobre su ejercicio: “Llevo algunos años sosteniendo que uno de los problemas mayores para la comprensión y la creación de la novela latinoamericana, es haber perdido el nexo, antes prolífico en Latinoamérica, entre la poesía, el ensayo y la novela, por no hablar de otras desconexiones con la tradición latinoamericana. Es como si se hubiera producido una conversión de escritores, con toda la estatura intelectual que tiene el término, en novelistas profesionales.”


No serás una forma apacible
La novela donde un escritor habla sobre otro escritor, o el libro que tiene como personaje a un pintor: estos son lo dos tópicos o muletillas retóricas más vacías e inoperantes de la narrativa actual. La denominada metaliteratura ha fenecido en manos de imitadores de segunda mano, la prueba de su agotamiento es que se ha vuelvo repetitiva, narcisista al revelar su incapacidad para dialogar con otras fuentes del pensamiento y la creación además de la literatura. Además, requiere de un talento para la digresión que pocos llegan a tener; ha dejado de ser ínter textual y se ha vuelto libresca (en el peor sentido del término), apartándose así del hechizo de una verdadera ficción. Hay ejemplos maravillosos que logran lo opuesto, Kazbek es uno de ellos.

No han sido pocos los poetas que han sentido la tentación de escribir una novela, la mayoría de las veces sus resultados han sido desastrosos, aunque hay obras que niegan esta afirmación, como Amirbar de Álvaro Mutis, o Felipe Delgado de Jaime Sanz. Son pocos los narradores que todavía se aproximan a la poesía, a pesar de saber que es la fuente original, el río de donde fluyen todas las artes. Kazbek es un intento lúdico de dialogar con la poesía desde la novela, no como si fueran dos géneros separados o enemigos; pues lo narrativo no excluye lo poético, se funda en ello: “En tu lugar de origen corrías el riesgo más grande: el espacio cerrado. Sospechabas que las raíces están sedientas de entierro”, escribe Kazbek. Este acercamiento a su fuente primigenia la lleva a reconocerse como un afluente poderoso que ha brotado de ella, por que la novela es también una forma poética.

Kazbek, un escritor exiliado de visita en su país, recibe como regalo de su amigo, el señor Peer, un pintor alemán residente en Ecuador desde hace muchos años, una carpeta con dibujos inspirados en el terror que provoca en los habitantes de Quito la actividad eruptiva del volcán que los amenaza. Son dibujos de escarabajos hechos con tinta negra, según Peer, vivían dentro del cráter, pero ahora han empezado a salir bajo su trazo. Kazbek vive en Barcelona, desde hace años acaricia el proyecto de escribir una novela, pero su gran golpe definitivo se revela inasible a sus esfuerzos. Esta novela tendría como protagonista a Dacal, -personaje recurrente en la obra de Valencia, pues ya apareció en algunos cuentos de La Luna Nómada - al igual que el señor Peer viejo amigo y mentor de Kazbek; a quien va a buscar para conocer su paradero.

Para superar su bloqueo, Kazbek empieza una serie de textos a partir de los grabados de Peer. Al escribir sobre los dibujos, Kazbek los interroga. Es aquí donde se propone una triple conjunción: entre el dibujante, el escritor y el lector. Estos textos de Kazbek componen el quinto capítulo de la novela, fragmentos de prosa poética, que muchas veces nos recuerdan a los poemas de ¿Águila o Sol? de Octavio Paz. Esta parte se inserta dentro de la narración a manera de una fuga, entretejida por pasajes que tienen la reverberación del aforismo, del poema que es pictura poiesis; es una digresión rítmica que configura la novela: “Mientras más lejos estés de tu origen, más larga será la cuerda y más fuerte el ejercicio de tensarla”, escribe Kazbek. A través del trasvase de géneros se ha tendido un puente hacia la pintura; cuando Peer dibuja, escribe; y cuando Kazbek escribe, dibuja.

Se podría pensar que la narración fue construida fragmentariamente a propósito, pero tanto el Señor Peer como Kazbek saben que la simetría es esencial; solo que es parte del juego el hacer creer que ha sido compuesta asimétricamente; pero se ha dejado oculto ese punto donde de pronto se revela la simetría. Hay dos sombras tutelares que secretamente atraviesan esta novela: Edmond Jabès, un poeta que trabaja formas narrativas en su Livre des Questions y Pascal Quignard, un novelista que recurre a formas poéticas en un libro como Vie Sécrète. Esto revela una cercanía espiritual; la escritura como un territorio progresivo que se articula a través de sus artificios de seducción: los recursos no se agotan, se renuevan.

Guayaquil, Tossa de Mar, Cartago y Barcelona, donde sea, el encuentro con Dacal es inevitable. Aunque la historia que intenta escribir sobre él se muestre huidiza y evanescente, como el mismo Dacal; Kazbek sabe que si se tiene un maestro es para confrontarlo; sabe también que la ejecución de una idea consiste en la crítica de esa idea originaria. La última novela de Leonardo Valencia se revela como un híbrido poético, es un libro que pertenece a la familia espiritual de Lo Demás es Silencio de Monterroso, El Mono Gramático de Paz, o Los Nombres del Aire de Ruy Sánchez. Leonardo Valencia afirmaría junto con Godard, mi patria es lo imaginario.


Buenos Aires, Noviembre del 2008



miércoles, noviembre 12, 2008

Cuando los peces salen del agua

"Quien sabe, -dijo la Maga-.
A mi me parece que los peces ya no quieren salir de la pecera,
casi nunca tocan el vidrio con la nariz"
Julio Cortazar



Por: Andrés Emilio León Rodríguez

La pregunta era media predecible. ¿Por qué los Pescados? Juan Fernando responde, mientras le tomo una foto, subido a un banquito, intentando ponerse junto a la foto del Alcalde de la ciudad, que adorna una carpa que sirve de camerino relajado, detrás del escenario colocado en el Parque del Lago.

La banda y una postal familiar


Me cuenta que son de Portoviejo. Sin embargo, con Nelson les tocó salir para estudiar y terminaron en Quito. El frío siempre fue difícil. “Los peces solo se llaman así cuando están en el agua. Cuando los sacas de su habitat natural, se llaman pescados”.

Así nació esta banda. Un poco motivada -como dicen sus integrantes-, “por ese frio carnívoro que nos obliga a tocar para calentarnos”. Y fueron armando este sueño sonoro que quedó plasmado en “el año del pescado”, su primer disco.

El mismo es una especie de pecera, un espacio reservado para los seguidores del rock y grounge que desean palpar un disco íntimo grabado en vivo y de referencia para guitarristas, ya que el trabajo de Nelson en las melodías de las guitarras es de muy buen gusto, aceitado, sucio. Lo más interesante es que Coral es puro feeling… lo recuerdo en un concierto en donde el ruso Sasha (del Feroz Tren Expreso) le dictaba unos acordes para que lo siga y el pescado que solo se reía, nos miraba a los presentes perdido, honesto… dejando en claro que lo de él, es el fluir sin orden, sacando punta al oído.

Los Pescados suenan frescos, despreocupados, con el dúo en guitarra y batería, golpeando, deformando, manipulando el fondo del océano musical y con sus letras turnándose las burbujas en las profundidades del ser.

“Ya no tengo nada, todo lo cambié por una semana dentro de tu piel, quiero la misma dosis que la última vez, hazme todo el daño que me puedas hacer”.

El consumismo también se asoma en la propuesta, junto a lo “popular”, los "clichés" y deseos urbanos que nos agobian.

“Un día cae del cielo un poco de dinero y abajo nos matamos por ser los primeros, queremos todo nuevo, desechamos lo viejo, que nadie venga a ponernos trapos feos”.

“Quiero dormir” suena muy Stones en la estructura, el sonido y la intención. Sin embargo, en las esquinas de las canciones, uno puede acercarse a la rudeza del Portoviejo Rock City, el olor de la Fabrica Pub y las imágenes de una adolescencia manabita nómada.

Mención especial para “Verte”, setentera en su contenido, espumosa y rebosante para todas las bocas. Es una canción prohibida, de esas que precipitan y ayudan a ver al otro acelerar.

Luego el sencillo “Reina”. Efusiva, simulando las sensaciones que uno experimenta dentro de un camión manejado a 120 kilometros por hora que bordea los precipicios del paramo andino, admirando la belleza a breves rasgos, difusa entre el vértigo.

Nelson Coral de frente a la masa

La banda habla mucho desde la piel. Y evoca ese culto al cuerpo, esa búsqueda del placer en el otro y uno mismo. “Ahora resulta que el virus soy yo”, recita la banda, mientras gotea la colectividad, la crítica, las fijaciones… los miedos: “Se acaban los caminos ni hablar, trato de hacer destino en paz… me voy hundiendo al fondo, vendrás y siempre vuelvo por más”.

Existe tambien un eco sobre la naturaleza humana, sus contradicciones, su autocrítica, las apariencias y amagues de destrucción.

“No dejes de sonreír, tienes que verte feliz, todos te miran y todos quieren algo de ti”, reza la tercera canción del disco.

Nelson me comenta que Juan Fernando es el principal responsable de las letras de la banda. Y me parece que por ahí está el complemento del dúo. La parte que fluye e inventa y el otro que suma fotografía escrita.


Juan Fernando Andrade, dándole ritmo a sus textos

Me parece que la mejor canción del disco es “Todo el día”. Aquí la banda logra una fusión muy rica entre letra y música. Las melodías de la guitarra que azotan el sentido del oído y los cambios de ritmos que no dejan respirar. El riff de guitarra jodiendo, como látigo que penetra, como gancho que jala el pez del mar… la caña estéril, como imán que atrae el desayuno.

“Hoy vuelves de rodillas pidiendo un poco de perdón; las manos juntas, buscando un cielo redentor. Tú sigues esperando, nadie a ti va a esperar… tú sigues aguantando, el cielo no te va a aguantar. Todo el día solo porquerías, todo el día la misma canción, todo el día la ciudad se enfría, todo el día se acaba mi amor”.

Y el Tsunami que al final se viene con todo y arrasa con la voz de Nelson que queda reducida a un acorde abierto, roncando al final.



"Reina", el video esperado


Iván Mora Manzano se ha sumado al proyecto de Los Pescados y ha producido el video de “Reina”. En el mismo vemos los grises que se funden en grabaciones simultáneas, para presentarlas juntas al mismo tiempo en un master final. La banda que toca hasta el cansancio y la energia de cada momento se aprecia entre grietas de la edición que muestra al dúo, pescándose con fuerza en un mar de posibilidades.

Mora fue el creador del cortometraje “La vida del ahorcado”, que ganó el premio Agustín Cuesta Ordóñez por "Mejor producción cinematográfica del año" en el 2004. Ahora impulsa la música nacional con este video clip, que muestra ingeniosamente a una banda que se va armando y utiliza la percusión para acentuar las tildes e intenciones.

Y estos son Los Pescados que ponemos sobre la mesa. Estos son los músicos a los cuales cada uno podrá saborear sin espinas. La música corre como el océano y transporta más que toneladas de emociones, aunque a veces no nos demos cuenta.


La Maga estaría tan feliz de ver a estos Pescados.

jueves, noviembre 06, 2008

Ecuador en la FILVEN (II) y los nuevos "Herraldes"

Siguiendo con la reflexión que le propone Leonardo Valencia a la nutrida delegación ecuatoriana (cuya nómina aún medio alguno ni ecuatoriano ni venezolano ha publicado íntegramente) que acudió a la FILVEN 2008, él alude al viejo conflicto entre los intelectuales y el poder. Contaba el caso de la última Feria del Libro de Fráncfort, en la que Turquía fue el país invitado, y el premio Nobel, el turco Orhan Pamuk, sentado a pocos metros del presidente de su país, Abdulá Gül, criticó a su gobierno y la persecución que se realiza en ese país basándose en el artículo 301 del Código Penal, que sanciona cualquier crítica a la nación o identidad turca. "Más de mil quinientos escritores y periodistas turcos, incluido Pamuk, han sido encausados por ese artículo en los últimos años, y en sus citaciones han estado rodeados por los insultos de los ultranacionalistas de derecha. Pamuk no iba a Fráncfort solo para pasar una fiesta entre cocteles y nuevas ediciones. Estaría sentado junto con el Presidente de Turquía y quería que el mundo supiera las consecuencias del fanatismo nacionalista"

En la segunda parte de su artículo, continúa: "Sería interesante, por ejemplo, ver la edición del Quijote que el gobierno venezolano compró a la editorial Alfaguara con el requisito previo de eliminar el prólogo de Vargas Llosa, crítico del gobierno de Chávez. Ese criterio político hizo que los lectores venezolanos perdieran la visión crítica de un gran novelista que, aunque sea un liberal, no deja de ser, y se cuida mucho de confundir ámbitos, uno de los mayores estudiosos de la novela en nuestro idioma, por un prólogo de Saramago, incondicional de Chávez. (A pesar de ello, vale recordar, la simpatía de Saramago ya no va con el "padre espiritual y político" de Chávez, Fidel Castro, de quien el Nobel portugués -además del uruguayo Eduardo Galeano- declaró públicamente su distanciamiento, a raíz de polémicos casos de violación de derechos humanos en Cuba, antes de que Fidel le entregara el poder a su hermano Raúl).

"El asunto no terminaría allí. Esa misma edición incluye otro prólogo, del entonces Ministro de Cultura, dirigido “a ti joven lector” en la que cita a Bolívar comparándose a Jesús y Don Quijote, y añadiendo, el ministro, al Che Guevara. Chávez nunca ha dudado en asociarse a Bolívar, y hay que ser comprensivo para quien gusta asociarse con quien quiera, pero sí es reprochable invertir en un millón de libros del Quijote, censurar a un escritor y, además, añadir un panfleto."
En el plano de los autores, el novelista ecuatoriano pregunta sobre aquellos venezolanos "excluidos o silenciados o que simplemente no son invitados por su Ministerio de Cultura". En su lista menciona a Juan Carlos Méndez Guédez, Israel Centeno, Ibsen Martínez, o los premio Anagrama en novela y ensayo, Alberto Barrera Tyszka y Gustavo Guerrero. Por nuestro lado, podemos corroborar al menos la situación de Barrera Tyszka, a quien conocimos en el lanzamiento de su obra premiada La enfermedad en Guayaquil (evento, por cierto, muy mal difundido por la prensa local, por lo que tuvo casi nula asistencia) y, con cierto humor, admitió ser un autor proscrito en términos de difusión en Venezuela.... Esperemos que algunos de los autores invitados como delegación ecuatoriana a la FILVEN 2008 logren responder a estas inquietudes de Valencia, sea que concuerden o discrepen con él. De todos modos, el ser un país invitado es muestra de que sí podemos salir del auto-ostracismo. Una oportunidad única, que esperamos no sea la última.



Y hablando de los premios Herralde, ya se falló la edición del 2008: El mexicano Daniel Sada ganó el premio con la novela Casi nunca. De Sada, premio Xavier Villaurrutia 1992, conocimos unos años atrás por la antología de cuento del peruano Julio Ortega, Las horas y las hordas. Es conocido como parte de la Generación del Medio Siglo, en donde también se destacan Naief Yehya, Guillermo Fadanelli y Francisco Hinojosa.
Por otro lado, el finalista fue el peruano Iván Thays, blogger literario y uno de los más conocidos novelistas jóvenes latinoamericanos (constó por ejemplo, en el libro de ensayos, Palabra de América, junto a Bolaño, Iwasaki, Garcés, Paz Soldán, Volpi, etc), con la obra Un lugar llamado Oreja de Perro. Días atrás, Thays ya había adelantado un short-list, que la misma editorial Herralde le había proveído. Curiosamente, él mismo apareció en dicha lista, bajo el seudónimo de Suraki Rathan y la obra con otro nombre, El hombre invisible. Así que tan sorpresiva no le resultó la noticia.... Felicidades a los nuevos "Herraldes"

Foto del blog notasmoleskine.blogspot.com. Constan: Iván Thays, Jorge Herralde y Daniel Sada

Addendum de hoy 7/10/08: Iván Thays incluye en su blog las palabras que leyó en la ceremonia de premiación del Premio Herralde. "Significa una simpática patadita en el culo a todos los anónimos que desde hace años sentenciaron mi muerte literaria y que me han calificado en blogs-basura de cuarentón fracasado (recién hace 15 días cumplí los 40), casi calvo, mediocre, recurseador literario y estafador de talleristas, dedicado a bloggear y no a escribir, etc. etc.", sentencia Thays entre la ironía y la lucidez.

Addendum II 7/10/08: Diario El Télegrafo ha mencionado algunos de los escritores que conforman la delegación ecuatoriana en la FILVEN: "Jorge Enrique Adoum, Jorge Dávila Vásquez, Miguel Donoso Pareja, Jorge Velasco Mackenzie, Leonor Bravo, Soledad Córdova, Tania Roura, Raúl Pérez Torres, Edgar Alan García, Roy Siguenza, Carmen Vásconez, entre otros. También asistirá el ministro de Cultura de Ecuador, Galo Mora Witt"

martes, noviembre 04, 2008

Ecuador, país invitado a la FILVEN


En nuestro blog, hemos señalado en no pocas ocasiones que la producción literaria que se da en Ecuador debería estar disponible, al igual que sus autores, en citas internacionales. Luego de haber reseñado algunos frustrados intentos por tener una participación digna, este año parece que el panorama empezaría a cambiar, con la designación de Ecuador como país invitado a la FILVEN 2008, que se desarrollará del 7 al 16 de noviembre.

Citamos el boletín de prensa del Ministerio de Cultura del Ecuador:

"(...)una delegación conformada por 100 escritores y artistas ecuatorianos participará en la Feria Internacional del Libro de Venezuela (IV Filven 2008) (...) Ecuador será el centro de la Feria, que se calcula recibe la visita diaria de por lo menos 200 mil personas. El Ministro de Cultura del Ecuador, acompañará a la delegación de artistas ecuatorianos que en su mayoría parten el 6 de noviembre hacia Venezuela, en una iniciativa sin precedentes ante lo numerosa y representativa de la delegación ecuatoriana que serán nuestros embajadores culturales en el hermano país. Ecuador como País Invitado de Honor dispone de un pabellón donde expondrá su cultura, música, producción literaria y gastronomía. Simultáneamente, en lugar donde se realizará la Feria se han dispuesto 5 salas, en las que se desarrollará una programación que involucra a los escritores de las delegaciones presentes quienes ofrecerán conversatorios, recitales, foros, presentación de sus obras, y más. Estas 5 salas llevaran los nombres de destacados personajes ecuatorianos como son: Antonio José de Sucre, Jorge Enrique Adoum, César Dávila Andrade, Alfonso Cuesta y Manuela Sáenz. Además, a la de la delegación de 70 escritores que viajará a Caracas, se sumarán músicos, bailarines, teatreros y pintores ecuatorianos"

Por otro lado, en diario El Universo, el escritor ecuatoriano Leonardo Valencia reseñó lo siguiente:
"Llegaremos, estoy convencido (a las ferias de Guadalajara, Buenos Aires o Madrid). Ahora será el país invitado a la Feria del Libro de Venezuela (...) Lamentablemente, no podré ir. Me habría gustado hacer algunas preguntas en Venezuela. Desde hace un año estoy comprometido con una invitación previa, a título personal, al Festival de Literatura de Buenos Aires, que se desarrolla en los mismos días, donde además presentaré mi próxima novela. Estas invitaciones internacionales se hacen con mucha antelación. Lo que sí lamento es que uno de nuestros más destacados poetas, Iván Carvajal, no haya sido invitado o, mejor dicho, invitado tarde y mal, apenas unas semanas antes, como él mismo ha aclarado en una carta pública. Carvajal ha publicado en las más importantes editoriales españolas, ha creado una importante revista cultural en Ecuador y su reflexión sobre la poesía ecuatoriana, recopilada en un libro en ensayos de primer nivel: A la zaga del animal imposible, es imprescindible. También es cierto que Carvajal declaró que votaría nulo en el último referéndum de la nueva Constitución ecuatoriana y que no está dispuesto a rendirle pleitesía a ningún gobierno, y menos a Chávez. ¿Se deberá a esto que se retrasó la invitación, como para cumplir las formas y así contar con una justificación para su ausencia? No lo sabremos. Pero digamos que tampoco hay que preocuparse tanto. Estaremos bien representados(...)"

Valencia también señaló que, a pesar de no poder asistir, quisiera plantear algunas interrogantes a los escritores ecuatorianos asistentes, "le pido que comparta o se cuestione o al menos tenga curiosidad por unos cuantos temas y autores venezolanos". Estos temas, aseguró, lo tratará en la segunda parte de su artículo.