jueves, agosto 28, 2008

Ignacio Alcuri y los talentos de un tal Leonardo

Entrevistas "sin futuro"
Conversaciones con autores antologados en El Futuro no es nuestro (Narradores de América Latina nacidos entre 1970-1980)

Por Miguel Antonio Chávez


Ignacio Alcuri (Montevideo, 1980).
Autor de Sobredosis pop (2003), Combo 2 (2004) y Problema mío (2006). Fue columnista de la revista Neo, guionista de radio para Justicia infinita y de la televisión para el programa Los informantes. Es autor del blog: hijodechucknorris.blogspot.com. (Fuente: piedepagina.com)



Según tu criterio, ¿qué tipo de temas o temáticas están abordando tus contemporáneos en Uruguay?
Los pocos ejemplos que tuve el gusto de leer (porque no leo tanto y porque no se ha editado tanto) tienen cierta sensibilidad pop. Sensibilidad que yo no tengo. A mí por las venas me corre dulce de leche. Pero debe haber muchos haciendo un montón de cosas diferentes. No creo que haya grandes corrientes.

¿Qué opinas de esta suerte de “boom” de antologías de cuento que ha surgido desde la ultima década?
Son excelentes puertas de entrada. Y pueden tener un elemento lúdico, como en el caso de "El Arca", que asignaba una letra a cada escritor y teníamos que escribir un cuento sobre un animal que empezara con esa letra. Con elemento lúdico tienen un gustito especial.

Patán Universal es un cuento al que has fogueado ya en la antología de cuentistas hispanoamericanos “Álbum” y ahora, en “El Futuro no es nuestro”. ¿Por qué lo has elegido? ¿Qué otros cuentos tuyos tendrías en la mira para próximas antologías?
Yo suelo escribir microcuentos. Delirios de poco más de una página. Y cuanto más los leo, menos me gustan. Pero de cada libro de sesenta o setenta, hay dos o tres que colman mis expectativas. Tengo una camada de cuentos para un tercer libro, y calculo que allí habrá un par de "antológicos".

José Gabriel Lagos, periodista de cultura uruguayo, te ha descrito como “un divertidísimo alien que no tiene ninguna vinculación con el ambiente literario, escribe para entretener y empezó fotocopiando sus manuscritos y vendiéndolos a los compañeros de liceo”. ¿Qué tan acertada es esta percepción?
Demasiada acertada. Pero claro, él me conoce personalmente así que sería muy tonto que diera datos erróneos sobre mi persona. Salvo por el hecho de que NUNCA LOS VENDI. Siempre los prestaba. Cuando lo vea lo insutaré por tratarme de mercantilista.

¿Quién es más capo: Leonardo da vinci o el hijo de Chuck Norris?
Pssst. Son la misma persona.

martes, agosto 26, 2008

Leonardo Valencia ante el espejo o la libertad de la escritura


La Alianza Francesa, el grupo cultural Buseta de papel y Paradiso Editores, invitan a esta actividad que inicia la agenda en conmemoración de los 5 años de existencia de Buseta de papel.

Intervienen junto a Leonardo Valencia, el narrador Miguel Antonio Chávez, el poeta Augusto Rodríguez y el crítico Carlos Burgos.


Auditorio de la AFG (Hurtado y José Mascote). Jueves 28 de agosto, 20h30 / Entrada libre


En el 2008 el grupo cultural Buseta de papel cumple cinco años de actividades. Sus integrantes han planeado una agenda diversa para celebrar (debates, lecturas, conversatorios y otras sorpresas), que desarrollarán en el resto del año.

Para comenzar han decidido introducirse en el mundo narrativo e imaginario de Leonardo Valencia, uno de los más importantes escritores ecuatorianos e hispanoamericanos de actualidad, dando otras miradas a sus obras: el libro de cuentos progresivo Luna nómada (1995, 1998, 2004, Paradiso Editores), la novela El Desterrado (2000), El libro flotante de Caytran Dolphin (2006, Paradiso Editores), así como a su reciente libro de ensayos El síndrome de Falcón (2008, Paradiso Editores).

lunes, agosto 25, 2008

Entrevista a Iván Oñate



“Mi corazón también pertenece a México”, afirma el escritor ecuatoriano Iván Oñate


Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21
“Despertar en una tierra que ya no es nuestra. Un mundo que en nada se parece al de nuestra juventud”.
Iván Oñate, “El país de las tinieblas”, (Ediciones de Media Noche, Instituto Zacatecano de Cultura y Universidad Autónoma de Zacatecas, México, 2008).Ciudad de México. 1º de agosto de 2008.
Iván, ¿cuál es tu opinión sobre el festival en términos generales?
De lo mejor. La organización, impecable, y la atención y generosidad de su gente, imborrable. Fue alentador descubrir que en nuestro planeta todavía quedan jardines plenos de frescura, de sinceridad, de hermosura. Ésa es la sensación que me queda de San Luis Potosí y que guardaré eternamente.
Particularizando un poco, cuéntame, ¿qué te pareció conocer y tratar a José Emilio Pacheco, qué puedes comentar de su obra?
Cuando el maestro José Emilio Pacheco leía su discurso magistral, al recibir el “Premio al Mérito Literario”, advertí que hojeaba una pequeña libreta de cuero repujado que yo le había obsequiado unas horas antes. Al bajar del proscenio, el maestro me preguntó: “Oñate, ¿te fijaste en que usé tu libreta?”. Esta pequeñísima anécdota me basta para demostrar la generosidad, simpatía y humanidad de este gran poeta. También, en algún momento mientras conversábamos, de pronto, se puso de pie y se encaminó hacia la feria del libro que estaba en un salón contiguo y regresó con un ejemplar de “La fábula del tiempo”, su antología poética, que me dedicó. Un verdadero caballero. Es una lástima que estos encuentros duren tan poco. Pero queda el recuerdo, también inmejorable, que conservaré por siempre de José Emilio Pacheco. ¿Mi opinión sobre su obra? ¿Qué más puedo decir de alguien que, sin lugar a dudas, es el más grande de los poetas mexicanos vivos actualmente? Con el escritor y cineasta Pablo Cuvi, el domingo pasado leímos obra de José Emilio, te aseguro que había un aura muy bonita en el ambiente.
¿Y qué me cuentas de tu acercamiento con autores jóvenes u otros que no conocías?
El encuentro sirvió para descubrir a verdaderos valores de la poesía y de la narrativa mexicana actual. Me dio muchísimo gusto conocer autores de la importancia del maestro Armando Adame, Eudoro Fonseca, Francisco Hinojosa, Ana Clavel, Mario Alonso, Rocío González y, desde luego, a los valores jóvenes, como es el caso de Octavio César.
Sé que presentaste en varias ciudades “El país de las tinieblas”, háblame un poco de esas actividades y de la recepción que tuvo en aquéllas.
Auspiciada por la Universidad Autónoma de Zacatecas, el Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde” y Ediciones de Media Noche, que dirige Juan José Macías, tuve el honor de que apareciera mi libro de poesía “El país de las tinieblas”. No me cansaré de repetir que no fue una simple coincidencia que mi obra haya sido publicada en una ciudad fundada por un Oñate y después (como me hiciera ver el maestro Armando Adame) haya ocurrido el milagro de San Luis Potosí, que también fue fundada por otro Oñate, y finalmente presenté el libro en Monterrey, ciudad entrañable y generosa, donde tengo muchísimos amigos y donde la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el año de 2006 brindó un homenaje a mi obra. Indiscutiblemente, mi corazón pertenece en gran parte a México.
Me gustaría que me dieras tu opinión sobre tu relación con la cultura mexicana, es decir, ¿cómo se dio, cómo se ha nutrido y cuál es el vínculo que tú vislumbras entre ésta y la ecuatoriana?
Precisamente el día de ayer, con el escritor Javier Vásconez, aceptábamos que, por el norte, Ecuador limita nada menos que con México. La niñez de mi generación le debe enormemente al cine mexicano. Todos nuestros mitos, toda nuestra ética y estética, toda nuestra sensualidad fue fundamentada en imágenes de Lilia Prado y Ana Bertha Lepe. La idea sobre el triunfo y el fracaso vino en imágenes en blanco y negro del cine mexicano. Nos otorgó por igual las imágenes y las lágrimas que tendría el dolor, nos dio la música y los cielos abiertos de la felicidad. Después, en la literatura, tenemos un paradigma insoslayable como Rulfo. Tan insoslayable que leyendo sus cuentos y su novela, de alguna forma, al adentrarnos en el campo mexicano, entendemos mejor el espíritu del campo ecuatoriano. Felizmente, ésa es la magia y enseñanza de la literatura. En el mundo de la juventud, teníamos que cantar algo parecido a Enrique Guzmán y vestir como César Costa para ser aceptado en el mundo. En definitiva, México está atado por mil razones con nuestra cultura ecuatoriana. Pero lo más grato fue encontrar que también nosotros los ecuatorianos, aunque sea de una manera mucho más modesta, también hemos hecho presencia en la cultura mexicana. Me refiero a Julio Jaramillo (que, por cierto, José Emilio conoce muy bien), a un gran amigo de México en Ecuador, como fue Benjamín Carrión, y actualmente me ha sorprendido gratamente el enorme cariño que tienen para Miguel Donoso Pareja.


Iván Oñate nació en Ambato, Ecuador, el 17 de marzo de 1948. Estudió en Quito, Argentina y España. Actualmente, es profesor de Semiótica y Literatura Hispanoamericana en la Universidad Central del Ecuador. Parte de su obra ha sido traducida al alemán, francés, inglés, portugués, griego, rumano e italiano. Krystyna Rodowska, traductora de Borges, Proust y Octavio Paz, tradujo su poesía al polaco. Fabienne Prat de la Sorbona de París tradujo al francés los cuentos de “El hacha enterrada” (1987). Está incluido en diversas antologías, tales como “Pasión de papel” (Páginas de Espuma, Madrid, España, 2007), junto a cuentistas como Mario Benedetti, Augusto Monterroso, Enrique Vila-Matas, Rodolfo Walsh, entre otros; “Anthologie de la littérature hispano-américaine du XXe siècle”, (Francia, 1993); “Erzählungen aus Spanisch Amerika” –Cuentos hispanoamericanos–, (Alemania,1992); “Antología de la poesía cósmica”, (México, 1996); “Antología básica del cuento ecuatoriano” (1998); “Poesía viva del Ecuador siglo XX” (1990); entre otras. Ha sido profesor invitado en universidades de Estados Unidos, Bélgica, Francia y México, y escritor invitado por la Westminster University (1997) y Kings College, de Londres. Entre sus libros destacan “Estadía poética” (Argentina, 1968); “En casa del ahorcado”, traducido al inglés por Steven White y al italiano por Walter Dusi (1977) y “La frontera” (Arquitrave, 2006). En octubre de 2006, la Facultad de Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León rindió homenaje a su carrera literaria. Además, ha participado en el “Encuentro de Poetas Iberoamericanos”, Londres, 1997, “Encuentro Internacional de Escritores”, Bogotá, 1999, y en la “Feria del Libro del Zócalo”, México, D.F., 2004, y “Feria Internacional del Libro”, Monterrey, Nuevo León, 2004, entre otros. En junio de 2008 participó en el Cuarto Festival Internacional “Letras en San Luis”, por el que se fraguó esta entrevista.

martes, agosto 19, 2008

El síndrome de Falcón llega a Guayaquil


Mañana, miércoles 20 de agosto, se presentará en Guayaquil el último libro de ensayos del escritor guayaquileño Leonardo Valencia denominado El síndrome de Falcón (2008, Paradiso Editores) en la librería Libri Mundi de San Marino a las 19:00. Hará la presentación el escritor y catedrático Joaquín Hernández Alvarado. En la contraportada de este libro podemos leer:

El síndrome de Falcón es una fiesta de la escritura y de la inteligencia. Los ensayos que lo conforman hacen honor al oficio de escritor como lo concibe Lezama Lima: “Que maneje fuerzas que lo arrebaten, que parezca que van a destruirlo. Que se apodere de ese reto y disuelva la resistencia. Que durante el día no tenga pasado y que por la noche sea milenario. Que le guste la granada que nunca ha probado y que le guste la guayaba que prueba todos los días”.

Con rigor no exento de humor e ironía, Leonardo Valencia entabla un diálogo frontal con la tradición literaria ecuatoriana expresada en obras canónicas de los sesenta como Entre la ira y la esperanza de Agustín Cueva. Valencia invita al lector a explorar e incorporar un legado literario universal, a través de textos que recorren la obra fundacional de Borges, Cortázar, Vargas Llosa, Vila-Matas, Aira, Juarroz y Ribeyro y, también las más distantes de Ishiguro, Lampedusa, Buzzati y Adonis, que Valencia convierte en cercanas y sugerentes.

En sus reflexiones finales, Valencia nos permite asomarnos a su “estudio” de escritor y participar en el descubrimiento y elaboración de su mundo narrativo. En suma, gracias a la intensidad de su escritura y a su lúcido sentido de la literatura, El síndrome de Falcón es una vía incomparable para aproximarse al fenómeno literario de la mano de uno de los más importantes escritores hispanoamericanos de hoy.

“Leonardo Valencia no es alguien que hable gratuitamente. Sabe lo que dice y por qué lo dice”.

Diego Oquendo, Voces en el papel

domingo, agosto 17, 2008

Rumor de Inventario de Fernando Iturburu se presentó en Guayaquil


El escritor, investigador, poeta y catedrático en Plattsburgh State University de Nueva York, el guayaquileño Fernando Iturburu, presentó el pasado miércoles en el CEN de Guayaquil, su antología personal Rumor de inventario (CEN, 2008) que reúne 30 años de su escritura. De este reciente libro hemos seleccionado tres textos de la última parte de la antología que provienen del blog El pez que fuma. Esperamos que lo disfruten.

Fernando Pessoa, el maestro y sus lecciones

Leí a Pessoa al entrar a mis 20 años, sobre todo la antología de heterónimos que lanzó Alianza. Era un libro prestado y, como todo hombre joven, atesoraba la propiedad de los libros (años después Umberto Ecco dijo que la mejor biblioteca es la pública, porque pone a circular el saber). Por ello llegué a tener unos ejemplares que me trajeron de Brasil y de los cuales, creo, en el montón de libros que yacen arrumados en mi casa de Bellavista, ya no queda ninguno. En mi oficina en Plattsburgh me acompaña, sin embargo, una edición de Río de Janeiro: su poesía completa, impresa en papel Biblia. Fue, extrañamente, el único ejemplar que encontré en Porto (Portugal) en diciembre de 1991. Desde entonces, ese libro me ha acompañado siempre, junto a otros muy personales y de igual constitución poética.
Leer a Pessoa siempre es una delicia reveladora. Y siempre la lección es más contundente y las preguntas persisten: ¿Por qué debo escribir poesía si ya hay muchos poetas que han llegado a donde yo, muy posiblemente, nunca podría? ¿Porque lo que lo que cada uno dice es, aunque inferior poéticamente, el único camino para expresar lo que sentimos? ¿Y qué pública vanidad es esa, la de creer que lo que sentimos es importante, comunicable, publicable? ¿Quizá porque es una forma lógica y personal de abrirnos hacia el exterior? ¿Y esto lo hacemos porque nos creemos la gran cosa, o porque, en el fondo, hay un gran porcentaje de timidez y aún de cobardía para pelear la vida diariamente, y esa es la mejor manera de redimirnos frente a nosotros mismos y los demás? No lo sé.
Con todas las bondades para saturar el mundo de palabras y contenidos que tienen las lenguas, con todas las posibilidades que tienen los seres humanos para detallar su paso por el mundo en la poesía, llegar más allá de un Pessoa es, simplemente, imposible en una vida como la que llevo. Hay que tener talento, medios para hacerlo, tiempo, sobre todo tiempo para enmendar errores. Así, Pessoa va siendo como un referente para muchos porque venimos de muchos lados y tiempos, pero también una cima inalcanzable. A lo mejor, humildemente, hay que volver al principio que dice: "Haz sólo lo que mejor puedas hacer".
Hablar de su obra me cansa, tratar de articular lo que con tanta claridad dice Alberto Caeiro, es una ridiculez, una tomadura de pelo, para mí. Simple tautología. Es de Caeiro de quien tomé aquello de que "la poesía no tiene misterio" (para información de la señorita que me reclamó la cita porque, supone, la poesía es algo mágico y oscuro, metafísico).
Al mismo tiempo, y para volver a la contradicción que marco líneas arriba, en mis re-lecturas de Pessoa, que ocurren de manera no planificada, siento una necesidad de encontrar en otros autores algo que "al maestro" se le haya pasado por alto. Y, claro, veo que hay otros, dentro y fuera de la geografía nacional que lo intentan: un poema sobre un árbol de almendro y unos mendigos que cruzan hacia un parque, de Hernán Zúñiga, algunos poemas de Diego Velasco Andrade, unos versos de Eduardo Morán (caótico y desconcertante a veces), dos poemas del último Balseca. También los poemas de Vulgarín (nadie hablaba de él hasta hace muy pocos años, cuando se puso de moda nuevamente, aunque dudo mucho que lo hayan estudiado) y de Ledesma. Y Rumi, Rilke, Vallejo. Y basta, que la lista es muy larga.
Son tantos y tantos que me digo: Sólo un especialista, entrenado en tal cual autor durante años, tiene el derecho intelectual a hablar y escribir de ellos. Este es un entrenamiento que yo nunca he tenido para Pessoa, menos aún para escribir su biografía. Ahora que el mercado biografista se ha puesto de moda, y cada uno se tira por allí, a agarrar incautos y mover sus palancas para escribir sobre lo que no conocen, de pronto también aparece un biografista de Pessoa. No importa que no sea psicólogo, historiador o especialista, peor que no conozca su lengua. Nada de eso ya importa en la situación del mercado editorial. Pero mientras eso ocurre, sigamos nomás con los poemas del portugués, que a la postre es lo único que tiene sentido si se quiere mantener coherencia personal y profesionalismo intelectual.


Cómo escribir un poema hermético y ganar concursos

Fauna despreciada de los arreboles y las muertes
Suicidio y cadáver de la muchacha confundida
(es malvada, lo sabemos por las babas del diablo
aunque su forma despierta la ternura en la tormenta)
Pregón y hiena ocurriendo al mismo tiempo
Toma el libro sagrado, ábrelo, búscate en sus páginas
Y una vez cerrado
Arrójalo al abismo recordando la palabra secreta
Ya en la calle
Abierto al mundo a los cuerpos
Bebe de la flor del tamarindo
De los higos y el cactus solitario en la duna

Escribir estas líneas me ha tomado 3 minutos exactamente. Lo juro por quien sea. Simplemente traté de mantener un tono solemne, hacer referencias a lecturas de supuesto gran nivel, a los cuerpos y a determinados objetos que evoquen, de alguna manera, un misterio y algo concreto a la vez. También sostuve el tonito ese de sobrades, de querer ser al bacán de la película, el que sabe mucho, "la mamá de Tarzán" (o el "papá de Batman", como habría dicho Hugo Salazar Tamariz). 3 minutos. (¡Y dice Fabiola que el poemita no está nada mal!). Podría escribir más poemas así, en serie/o, pero ya lo hice a mis veinte años. Creo que a este tipo de poesía se la ha llamado "sobria" y se sigue escribiendo en Quito y Guayaquil, nada menos. Gran pérdida de tiempo, según yo. Hay, por suerte, unos jóvenes poetas que, sin poses, dan un nuevo discurso. Esos son los que van a hacer que la poesía ecuatoriana camine realmente, no los lamentables críticos, tan sectarios en sus gustos, tan alejados del tiempo presente que dan lástima.
¿Cómo ganar un concurso de poesía? Tomándose tres minutos para cada poema incomprensible, y amarrando el reparto con los miembros del jurado.


¿Cuándo debemos dejar de escribir?

Cuando no tengamos nada que decir o, lo que es igual, cuando lo que digamos sea igual o muy parecido a lo que hemos venido diciendo, cuando empecemos a repetirnos. Entrando a los 80, cuando Miguel Donoso Pareja formó un taller literario en Guayaquil, fue quizá la primera lección que debí aprender, aunque no siempre asumí como me habría gustado. En esos años me atrajo lo que podríamos llamar "hermetismo" y cuya tradición viene del conceptismo/culteranismo del Siglo de Oro español, pasa por el Simbolismo francés del siglo XIX, y nos llega a través de varios poetas de primera mitad del siglo XX. ¿Cómo, a fines de siglo XX, aún eso llamaba la atención en Guayaquil y un poco en Quito? Porque en una tierra con pocos lectores, con una tradición literaria muy débil o incipiente, es fácil escaparse al mundo de los libros y a un lenguaje que nadie habla, que no existe, y que pocas veces tiene sentido.
Así, muchos poemas de César Dávila, por ejemplo, a pesar de su gran intento de elucubración filosófica mezclada con imágenes amontonadas de tinte abstracto, tienen el mérito de la respuesta personal de un autor frente (o desde el) al lenguaje, pero no corresponden a coordenadas históricas o al ritmo literario social de América Latina (a lo mejor eso tampoco importa).
En mis lecturas de poetas como Dávila descubrí que yo no había inventado el agua tibia. Ante la favorable receptividad de ese discurso hermético, pronto otros miembros del taller se tiraron por el mismo lado. Donoso claramente advirtió que era necesario que cada uno buscara su propia voz. Pero más pudo el interés por el consenso favorable, el piropo, la adulación. Cuando me fui a Francia ya estaba cansado de eso (lo he dicho varias veces), y cuando regresé vi cómo el hermetismo había echado raíces en algunos poetas de Guayaquil, y veo que eso continúa siendo polo de atracción de otros casi tan viejos como yo, al menos en edad. Fin de la historia.
Dejé de escribir ese tipo de poesía porque empezaba a repetirme, y muy notoriamente. Fue muy difícil y me tomó mucho tiempo salir de esas limitantes. Entré a otro tipo de lenguaje (espero) pero hoy ya estoy más o menos saliendo de eso también (la que sería la onda epigramática satírica).
Creo que es muy peligroso para cualquier persona interesada en escribir, sentarse cómodamente y hacerlo en serie, escribir el mismo poema. Hay que ser Borges, o Cervantes para hacerlo, o quizá Bolaño. Pero como no soy uno de ellos, y no veo tampoco a muchos que lo sean, creo que es bueno dejar de escribir cuando uno se repite. Claro, si es que se tiene amor propio y verraquera, que es lo contrario de la comodidad y la autosatisfacción, tan común en las borracheras de poetas, esas que van de lisonja en lisonja, de ex-abrupto en ex-abrupto, o de discurso en discurso, de blog en blog. Conozco muy bien también ese mundo y sus resultados.

jueves, agosto 14, 2008

Solange Rodríguez y Simón Zavala, al Festival de la Palabra de Armenia (Colombia)

Entre el viernes 15 al lunes 19 de agosto se celebrará en Armenia, Quindío (Colombia) el Festival de la Palabra , evento cofinanciado por la alcaldía local y coordinado por la escritora Samaria Márquez Jaramillo, ganadora del Premio Iberoamericano de Novela Mario Vargas Llosa 2004. El evento que convocará a un grupo de autores latinoamericanos, para conversar acerca de temas relacionados con el oficio de la escritura. La narradora guayaquileña Solange Rodríguez, autora del libro “ El lugar de las apariciones” y el poeta Simón Zavala han sido seleccionados como las voces que representarán a Ecuador en tierras colombianas.

Solange Rodríguez. Buseta de papel Archive, Miguel Antonio Chávez (2004)


Este encuentro tiene como propósito brindar al público una ocasión para la reflexión cultural, así como proporcionar una nueva dimensión del arte, procurar mejorar el promedio de lectores, multiplicar el interés por la literatura y enseñar a reconocer el valor de ésta como experiencia formativa.

El poeta Simón Zavala
“El Festival de la Palabra ” transcurrirá por tres géneros: Narrativa, Poesía y Cuento y por 12 ejes temáticos tratados en igual número de conversa torios. El evento será la ocasión para vislumbrar el estado del quehacer de la literatura, abrir un espacio para el debate, presentar nuevas producciones, así como conversar sobre la escritura. El país invitado de honor al festival de la palabra 2008, es Costa Rica. Por medio de sus editoriales se invitaron a unos veinte narradores y poetas colombianos y a cerca de quince de otros países, entre los que han sido incluidos nuestros dos autores.

El erotismo, la política, la realidad urbana, el micro relato y el amor escrito son algunos de los temas sobre los que Solange Rodríguez, ganadora del concurso hispano de relato breve 2007 “Escrito en las estrellas” y Simón Zavala, autor de catorce libros de varios géneros, deberán debatir y argumentar de forma ágil e improvisada, ya que las mesas redondas de caracterizan por el intercambio veloz y sarcástico entre los participantes, razón por la que el público asistente suele ser numeroso.
Los integrantes de Buseta de papel estamos contentos por esta oportunidad, desde lo literario, pero sobre todo desde lo personal: tú sabes por qué, Sol. Te irá muy bien.

martes, agosto 12, 2008

Noir Équateur o un silencio ecuatorial roto

Por José Núñez del Arco De la Cuadra


En 1941 José de la Cuadra murió, silenciando prematuramente una voz literaria que pudo haber dado mucho más. Durante ese tiempo los herederos fueron timados y embaucados una y mil veces por editoriales que, viendo el potencial de los cuentos de De la Cuadra, publicaron descaradamente sin tomar en cuenta los derechos de autor. Eso fue hasta que una muchacha ecuatoriana, estudiante de la Universidad de Tolouse (Francia) les entrego a los herederos del escritor una publicación no autorizada de los cuentos en francés (otro más de las tantos timos por parte de las corruptas editoriales).

Gracias esa pequeña tirada y, al enterarse de la existencia de los herederos de De la Cuadra, la editorial Abre Venguer en la persona de Robert Amutio (quien se encargó de la traducción de los textos de José de la Cuadra; también ha traducido a Roberto Bolaño) se contactó con ellos para hacer (con toda la legalidad del caso) una tirada de libros con los mejores cuentos de este autor ecuatoriano.El proceso vía email se realizo a través de uno de los nietos de De la Cuadra, José Núñez del Arco, quien ayudo a arreglar y legalizar el contrato de publicación con abogados especializados mientras que los dibujos a tinta (tanto en el interior del libro como en la portada) fueron hechos Yoel Jimenez.


Las negociaciones fueron lentas, arduas por decirlo menos, pero finalmente todo llego a buen término y el libro se presentó en La Feria del Libro de Francia a principios de año 2008 con el nombre de: Noir Équateur, vendiéndose por 15 euros cada ejemplar y siendo bien recibido por el publico francés.

Una prueba más de que aunque muchos digan que no somos leídos fuera de nuestro pequeño círculo, tal vez no tanto como se debiera, pero sí lo somos; estamos afuera, haciendo presencia, con timidez pero de forma constante y con un poco más de valor estoy seguro de que podríamos hacer grandes cosas mas allá de las fronteras de nuestros miedos.

En esta obra encontraremos escritos de De la Cuadra como: Guasintón, Chumbote, Palo e´ Balsa, Cubillo, Gallero, La Tigra, Banda de Pueblo, entre otras, que bambolean entre la realidad y la magia de la época en que este abogado y literato vivió entre los años veinte y treinta del siglo veinte. La mayoría de estos cuentos han sido recopilados en importantes antologías de cuentistas nacionales, como es el caso, entre otras, Antología Básica del cuento ecuatoriano (1998), Cuento contigo (1993).

Víctor Vallejo, blogger de Ojo Latino, afirmó en su blog : "Para quienes no hayan escuchado antes el nombre de José de la Cuadra, les proporciono un dato. Los personajes de este escritor guayaquileño, sobre todo los que aparecen en Los Sangurimas, preceden la llegada de Pedro Páramo y del Coronel Aureliano Buendía, creaturas que giran en una órbita similar a la que propone el guayaquileño".

lunes, agosto 11, 2008

Para nuestros lectores

Si bien el grupo cultural Buseta de papel es un conjunto de poetas y narradores, que tiene objetivos y visiones en común, no se puede negar de que cada integrante, como individuo que es, sienta y opine distinto en alguna ocasión. Pensar una homogeneidad de pensamiento, dentro de esta o cualquier otra agrupación humana de cualquier otra naturaleza, sería imposible. No ha sido la primera vez que ha ocurrido en nuestros casi cinco años de existencia como grupo, y dos como blog.

Empero, siempre hemos estamos a favor de que cada autor, sea integrante de Buseta o un colaborador invitado, pueda tener su espacio para debatir, exponer ideas o criticar. Creemos en la libertad de expresión (en mismo hecho de no bloquear comentarios por más "adversos" que estos sean). Eso no necesariamente significa que el resto del grupo está a favor o en contra de los textos publicados en el blog. Pero eso sí, cada persona es y ha sido responsable de lo que firma.

Gracias por tus comentarios, "Sara", y también todos los demás que han aportado y siguen aportando para que este blog siga exigiéndose más.

viernes, agosto 08, 2008

Por fin: El futuro no es nuestro, antología de cuentistas latinoamericanos (1970-1980)


Hablando de antologías... luego de algunos cambios de fecha, por fin salió en Pie de Página, con el apoyo técnico de HermanoCerdo, la antología El futuro no es nuestro, compilado por el narrador peruano Diego Trelles Paz. Viene a recuerdo la compilación virtual que hiciera el año pasado la narradora chilena Claudia Apablaza para literaturas.com de Madrid, Álbum, 30 cuentistas hispanoamericanos.

Trelles, cuyo cuento podemos leer en la antología, explica el porqué del título en su prólogo, "como respuesta a una serie de malentendidos asociados con la idea demagógica, pregonada y repetida cual eslogan hasta el hartazgo, de que el futuro les pertenece a los más jóvenes. Aquella cantata mal disfrazada de sincera esperanza, suele encubrir y aspira a justificar un presente desolador: catastrófico en términos de equidad y justicia social, siniestro en materia de respeto a los derechos humanos, apocalíptico para la salud ecológica del planeta, cínico con los menos favorecidos por el fundamentalismo neoliberal del mercado".

Continúa: "En una segunda acepción, El futuro no es nuestro se plantea como una respuesta anticipada a la pregunta sobre el porvenir literario que se convierte en asunto insoslayable llegado el momento de los recuentos y los relevos. En la breve e intensa historia de las antologías generacionales en Latinoamérica, la interrogante sobre el futuro ha prevalecido como columna vertebral del género"

Para el narrador y crítico mexicano Naeif Yehya, "la tarea de hacer una antología de plumas jóvenes de todo un continente es obviamente compleja, indigesta e insalubre(...) El futuro no es nuestro es un deleite por su diversidad y por sus propuestas desparpajadas que no buscan el cobijo de las viejas luminarias y santones latino americanos(...) Estos autores no tienen ya la obligación de romper con el realismo mágico, ni con el boom, ni con el crack ni con otros traumas literarios desechables. Parecería que el calentamiento global ha desquiciado hasta las corrientes literarias".

En esta antología están publicados los cuentistas guayaquileños Eduardo Varas y Miguel Antonio Chávez. Sin más preámbulos, he aquí los cuentos:

miércoles, agosto 06, 2008

Cuentistas bajo el árbol, breve historia de una antología binacional de cuento

Por Miguel Antonio Chávez

Historias bajo el árbol, segundo libro binacional de narrativa contemporánea Perú-Ecuador es el título de la antología editada y publicada por el Consulado General del Perú en Guayaquil, cuyos compiladores somos Mario Palomino y mi persona.

Nació como parte de un proyecto literario impulsado por este consulado en virtud de los diez años del tratado que selló las disputas limítrofes entre Ecuador y Perú. Las publicaciones, tanto en género de narrativa como en poesía, se las planteó de manera autónoma en cada ciudad ecuatoriana donde esté presente la sede consular del país del sur. Así tenemos que, hasta ahora, en Guayaquil, se publicó una antología tanto de narrativa como de poesía, y en Machala, una de narrativa (Cuentos de uno y otro lado, antologada por el cónsul de esa ciudad, Daniel Loarte). Hablaré de la selección de Historias bajo el árbol, que co-antologué, siendo el Cónsul General Jorge Raffo su editor.

En donde el Cónsul, quien no consta en la gráfica, solicitóme sorpresivamente rubricar
los ejemplares de la obra durante la Expolibro 2008. Fueron gratuitos, imaginarán el porqué de esta insólita cola


Bajo un criterio de edad y de procedencia solicitado, la muestra contemporánea abarcó cuentistas afines en generación, como lo son: Carolina Andrade, Leonardo Valencia, Hans Behr Martínez, María Leonor Baquerizo, Fernando Itúrburu y Martha Chávez (quien, por decisión personal decidió participar en Cuentos de uno y otro lado, según explicó Raffo). Entre los autores jóvenes tenemos a Solange Rodríguez Pappe, Juan Fernando Andrade, Augusto Rodríguez, Miguel Antonio Chávez, Andrés Emilio León, Eduardo Varas y Ángela Arboleda; siendo Andrés Emilio el único inédito, además de Augusto (aunque solo en narrativa, ya que tiene una conocida obra poética). A Ángela la incluyo en esta otra categoría porque a pesar de tener una trayectoria como narradora oral, este año se inaugura como en la literatura, precisamente como cuentista.

A modo de brevísima bio de autor y el título de su cuento, tenemos:

Usted y un muerto………………………………………...
Carolina Andrade (Guayaquil, 1963). Sus cuentarios son: Detrás de sí (1994), De luto (1999) y Revista y Revuelta (2003). Textos suyos aparecen en antologías como: Pequeñas resistencias, Antología del nuevo cuento sudamericano (Ed. Páginas de Espuma, Madrid, 2004).

Hipocondría a gotas……………………………………….
Andrés Emilio León (Guayaquil, 1978). Comunicador social. Ha participado en varios eventos culturales como escritor, músico y promotor cultural. Prepara su primer libro de cuentos.

La exhibicionista, las señoras y los calzones en el guardarropas de Dylan Thomas…...............
Ángela Arboleda (Guayaquil, 1969). Narradora oral, de trayectoria por toda Latinoamérica. Su primer cuentario es Nadie sabe qué hará mañana (Colección Talleres Literarios MAAC, 2007).

El secuestro de la periodista del New York Times…….......
Fernando Itúrburu (Guayaquil, 1960). Narrador, ensayista y poeta. Associate Professor en Plattsburgh, NY. Ha publicado El Cholo Cepeda, investigador privado, Si es que te queda cariño (otras aventuras del Cholo Cepeda) (Imaginaria editores, 2004), entre otros.

Tarde/Calle………………………………………………….
Eduardo Varas (Guayaquil, 1979). Colaborador de la revista HermanoCerdo (México). Autor del libro de cuentos Conjeturas para una tarde (Talleres Literarios MAAC, 2007). Ganador del concurso Escritores del Mañana (2006). Mantiene el blog Más allá de los libros.

El hombre que palpitaba con dos corazones……………
Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979). Premio Nacional de Poesía “David Ledesma Vásquez”. Entre sus poemarios: La bestia que me habita, Cantos contra un dinosaurio ebrio (2007), y Matar a la bestia (2008), una antología personal de su obra poética.

Las emisarias……………………………………………….
Leonardo Valencia (Guayaquil, 1969). Tiene un libro de cuentos progresivo La luna nómada (1995; 2004, Paradiso Editores), por el que ha sido incluido en más de diez antologías. Autor de las novelas El desterrado (2000) y El libro flotante de Caytran Dölphin (2006).

Flamius Rex………………………………………………….
Solange Rodríguez (Guayaquil, 1976). Ha publicado Tinta Sangre (2000), Dracofilia (2005), colección de microrrelatos y poesía; y una nueva compilación de relatos cortos titulada El lugar de las apariciones (2007).

Un postulado.......................................................
María Leonor Baquerizo (Guayaquil, 1960). Ha publicado los cuentarios: Sólo quería entender (Ed. Imaginaria. Guayaquil, 1999) y Las grandes cosas se pierden en la niebla (Editorial Edino. Guayaquil, 2005).

Aventuras de un grupo de becarios en una universidad norteamericana
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Miguel Antonio Chávez (Guayaquil, 1979). Antologado en Álbum: 30 cuentistas hispanoamericanos (Madrid, 2007). Autor del cuentario Círculo vicioso para principiantes (2006). Finalista del Premio Juan Rulfo, de RFI (París, 2007).

El lugar de los hechos………………………………
Juan Fernando Andrade (Portoviejo, 1981). Publicó los cuentarios Uno (2004) y Dibujos animados (2006). Colaborador de la revistas Mundo Diners y SoHo (Ecuador). Prepara Six Pack, con relatos inéditos y versiones de historias anteriores.

Cerco de guerra…………………………………………….
Hans Behr Martínez (Guayaquil, 1962). Tiene dos cuentarios: Ojos de Piquero (1986) y Circo (1992), y una novela: Los senderos de Emaús (2000). Ganador del Premio de la Secretaría Nacional de Comunicación (SENAC) 1991 y del Premio Nacional de Literatura 1999.
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A modo de anuncio a los cuentistas a quienes aún no tienen sus ejemplares, les pido un poco de paciencia. Ya le comuniqué al respecto al consulado peruano.

Digo hasta luego citando al gran Monterroso, en su libro de ensayos La vaca, donde escribe que la vida es como un árbol frondoso que con solo ser sacudido deja caer los asuntos a montones; pero uno puede apenas recoger y convertir en arte unos cuantos, los que verdaderamente lo conmueven. En forma de ensayos microscópicos, reflexiones o relatos. Quiero entender que las historias bajo este árbol intentan seguir esta senda. El lector finalmente dirá.

lunes, agosto 04, 2008

¿Ecos o lanzallamas?

Por Dina Bellrham

Ella es una crítica autodidacta. No sé cómo serán sus noches junto a cenizas bucólicas. Estuvo en todas las presentaciones de la Expolibro 2008. Lanzaba sin duda su savia algo cítrica, que en la voz del mismísimo Neuman nos da a conocer la impresión que se lleva de los críticos del país “joder, que le pasa a esa mujer, está enojada, cada pregunta que lanza es un látigo”.

Yo no tengo muchas opiniones de aquella. Pero me parece ridículo que diga: “Andrés Neuman, el argentino-español precoz (impresiona saber que tiene 31 años y más de diez libros publicados en todos los géneros), es inteligente, simpático, agudo en sus observaciones, rápido en sus respuestas hasta para arreglar preguntas mal hechas.” Es lógico que exprese así el tiempo que le quitamos las poetisas a su evento de lanza llamas o mejor dicho entrevista y análisis que secundaba a nuestro acto.

Y dicen que Ecuador es una dimensión desconocida, si Neuman se fue horrorizado de aquel dragón que se cree estatuilla de la literatura en el país. Pero como nos dijo Hemingway en su texto Verdes colinas de África: “Piojos de la literatura, gusanos para anzuelo, metidos en una botella, que tratan de derivar conocimientos y alimento de su propio contacto. ", quedemos atentos al entusiasmo de ser creadores y tapemos los oídos de aquellas ponzoñas.

Ella ha sido el artífice de llantos, molestias, enterocolitis en varios escritores de la nación, que son potencialmente buenos pero luego se sienten inseguros; si nos basta nuestra exigente crítica que llevamos los artistas en el núcleo de nuestras palabras.

En realidad yo la veo como una brujita que hace lo que hace por llamar la atención, en términos psiquiátricos Síndrome de Munchausen, aunque en este caso no necesita medicamento alguno para confirmar la baja autoestima que poseen sus garras y crear venenos victimarios.

Es por eso que estamos como estamos, bien jodidos. Por críticos como aquella que le encantaría ser hermafrodita para depender de ella misma hasta en ciertos impulsos que son normales para cada ser humano. Como aquellos maestros frustrados e impotentes que se divierten haciendo la vida imposible de sus alumnos, aunque sepan que luego de varios años estarán en puestos seguros, y por supuesto con mejor sueldo.

Es conmovedor y hasta entendible que ella siga lanzando llamas en nuestros libros. Pues no tiene veta artística, busca hacernos pasar por malos cuando en realidad busca el confort de sentirse segura al pretender arruinar las carreras de jóvenes escritores.

"Hey teacher, leave those kids alone!"

El mundo ha cambiado, mi querida, si ya hasta ni existen los mitológicos dragones en el banco casi ilimitado de las fantasías de los humanos para asustar a los niños. Pero eso sí, a los que verdaderamente debería criticar decentemente, a malos escritores pintándolos de gran capacidad, y hasta promesas literarias, no lo hace.

Sin duda el Ecuador está así de lejano por esa torpe capacidad de destruir edificios sólo porque en vez de ascensores hay escaleras.