viernes, mayo 30, 2008

Peky Andino y su grupo Zero no Zero ganan premio teatral en Nueva York

Nos complace difundir esta noticia de gran importancia para el teatro ecuatoriano. Transcribimos el mail que nos envió el grupo teatral quiteño Zero no Zero.

El dramaturgo ecuatoriano Peky Andino-Moscoso y su grupo Zero no Zero Teatro serán premiados en New York el 22 de junio del 2008 con el premio internacional Otto Awards for political theatre, otorgado anualmente por el Teatro Castillo Off Broadway, a las compañías y/o dramaturgos que han desarrolado trabajos de destacado nivel en el teatro social y político.


Este premio ha sido entregado en años anteriores a dramaturgos y grupos históricos del teatro norteamericano y mundial como The Living Theatre, Robert Wilson, Laurie Anderson, the Steppenwolf Theatre, Bread and Puppet Theatre, The San Francisco Mime Troupe, y el premio póstumo al dramaturgo alemán Heiner Mûller (uno de los más importante dramaturgos contemporáneos del mundo).Es uno de los premios más importantes del teatro alternativo, experimental y político entregados en Estados Unidos.

Peky Andino-Moscoso y Zero no Zero Teatro son los primeros suramericanos honrados con este premio que lleva el nombre del emblemático poeta latino Otto Castillo. Zero no Zero Teatro y la dramaturgia de Andino-Moscoso, han sido considerados como la mejor y más constante propuesta de teatro social y político de su país.

Destacan su irreverente y fundacional Kito kon k; su consagrada Medea llama por cobrar, declarada una de las mejores obras del teatro ecuatoriano contemporáneo; también, las políticas Edipo y su señora mamacita ;y, Hasta nunca clase media, polémica comedia publicada por la Revista Conjunto.

La característica desacralizadora del teatro de Peky Andino-Moscoso y de Zero no Zero le han permitido cuestionar,desde la escena, al sistema, los gremios, los partidos totalitarios y los símbolos sociales, históricos y culurales de las clases dirigentes de su país y de Latinoamérica.

El acto de premiación se llevará a cabo domingo 22 de junio/08 a las 3 de la tarde en el All stars project ubicado en Manhattan en la 543 West y 42 street.

Además el día miércoles 25/junio/08 a las 19H00 (Hora NY) el grupo estrena en New York su emblemática obra Medea, llama por cobrar, escrita y dirigida por Peky Andino y actuada por María Beatriz Vergara, en el CUNY Graduate Center (Centro de Graduados de la Universidad de New York)
Dirección: 365 Fifth Avenue.

Los ecuatorianos y latinoamericanos residentes en NY interesados en asistir a la obra por favor comunicarse al email: http://e1.mc317.mail.yahoo.com/mc/compose?to=zeronozeroteatro@hotmail.com

Por ser un evento auspiciado por un centro académico las entradas no tienen costo, pero los cupos son limitados. Además, el autor firmará ejemplares de su obra Medea llama por cobrar publicada por la editorial Tribal, que se distribuirán en la única función de la obra. Los interesados en adquirir el libro, hacerlo a través del mismo mail antes mencionado.

martes, mayo 27, 2008

Varguitas histriónico

Por Miguel Antonio Chávez

Hoy amanecí con pereza, pero Varguitas vuelve al ataque. Le dice a su secretaria Lucía que haga pasar al periodista de El País y enciende el cronómetro. Desde su sexto piso en el barrio limeño de Barranco, las cosas seguramente se han de ver distinto que acá.

Junto a su prolífica obra narrativa y ensayística (me da pereza citarla), suma otra historia, ahora dentro de su también amplio catálogo dramatúrgico, donde tenemos: La señora de Tacna, Kathie y el hipopótamo, La huida del inca, La Chunga, El loco de los balcones, Ojos bonitos, cuadros feos, Odiseo y Penélope.

Cuenta El País que Al pie del Támesis, es la octava obra del peruano-español que presenta en Lima, y que trata la historia del reencuentro de dos amigos, Pirulo y Chispas, 35 años después, en Londres. Con la particularidad que Pirulo ahora se ha convertido en “Raquel”. Varguitas revela que estos personajes están basados en una anécdota que vivió Cabrera Infante cuando se había reencontrado en la misma ciudad inglesa con Esdras Parra, un poeta venezolano también sometido a los bizarros procesos de “transgénero”. Dice Varguitas: "Guillermo me contaba que en toda la conversación no sabía cómo tratarlo, porque para él había sido siempre un hombre” Gesticula con la facilidad de un Marceau, sonríe como galán (alguna vez un escritor guayaquileño se refirió a él como el “Julio Iglesias de la literatura”), como un Tom Cruise de los cincuentas.
La última vez que vino a Ecuador lo trajo Fidel Egas, el dueño del banco quiteño "culpable" de que algunos hinchas del Barcelona guayaquileño tuvieran vergüenza de que se haya “aserranado” su estadio (para los lectores extranjeros, los costeños y serranos en Ecuador son como... bah, qué pereza contarlo, investiguen). Algunas de sus reflexiones en Ecuador, las anotó con paciencia de escribiente no Bartleby, Eduardo Varas.

No me detendré en el histrionismo de Varguitas, ya que de sobra escenarios de Hispanoamérica(1) lo vieron haciendo una lectura dramatizada de sus cuentos favoritos, junto con la actríz Aitana Sánchez-Gijón. Y de sobra las tarimas peruanas lo vieron hacer campaña por la presidencia: qué mejor muestra de histrionismo que esa.

Lo vi por primera vez en Buenos Aires, cuando la librería El Ateneo de la avenida Santa Fe, a propósito del lanzamiento de El Paraíso en la otra esquina (Alfaguara, 2003), concedía solamente a los cien primeros clientes, inscritos con tickets numerados, la firma de Varguitas. Y así fue, como hincha de fútbol o fan de concierto de los Rolling, que hice cola horas antes de la llegada de Varguitas. Lo curioso de este episodio es que esta sede del El Ateneo fue en otro tiempo un teatro muy antiguo, el Gran Esplendid, donde el mismo Gardel llegó a presentarse. En una ala del palco lateral derecho, se sentó el creador de Pantaleón Pantoja y Antonio Conselheiro y cuando dijo “el siguiente”, el número 23 se acercó a él y lo asaltó una emoción (solo comparable con la de un treintañero se reencuentra con el inmortal Tiko Tiko) que nunca revelaría a sus amigos escritores para evitar burlas. Varguitas rubricó:
Luego miróme con ojos histriónicos y, acaso afinando su intuición, me hizo una histriónica pregunta: “¿Eres escritor?”


Varguitas se reclinó en su sofá de Ikea y respondió con soltura otra de las preguntas del periodista de El País: a sus 72 años, aseguró seguirse sintiendo vivo porque sigue escribiendo, ya que a diferencia de otros oficios, en literatura no hay razón para jubilarse. El periodista quiere seguir con Varguitas pero Lucía, su secretaria, llama al orden, a ponerle pause al play-rec.


Varguitas me hizo una señal histriónica de que debía darle paso al número 24 y así a los 75 tickets de espera más. “Y entonces, ¿eres escritor?”
Miré al gran teatro que nos rodeaba. Me dio pereza responderle.


(1) Lo único de Varguitas de lo que tengo referencia aquí ocurrió en Ecuador (al menos, en Guayaquil) se dio a mediados de los ochenta, cuando el grupo de teatro popular El Juglar adaptó su novela ¿Quién mató a Palomino Molero?

viernes, mayo 23, 2008

Ya circula la antología Rumor de Inventario de Fernando Iturburu


Ya circula el libro Rumor de inventario (CEN Ediciones, 2008) del catedrático, poeta y escritor ecuatoriano Fernando Iturburu (Guayaquil, 1960) radicado en los Estados Unidos. Este libro es su antología personal, donde nos da un gran panorama de su obra literaria que viene ofreciéndonos hace más de 30 años. Este libro está dividido en varias secciones: Poesía, Prosa, Ensayo y Textos publicados en el blog el pez que fuma. Lugares de venta: Librerías Científica, El Ángel Guardián del Policentro, La Librería del Malecón, Libri Mundi y Mr. Books.
Tres comentarios sobre este libro:

Rumor de inventario es un rumor a voz plena, su algo así autobiografía esencial que le permite -no lo ha dicho porque lo dijo antes Bernardo Soares- demostrar que la literatura es la manera más amable de ignorar la vida… la bestialidad de la vida, insiste Pessoa. Este rumor perpetra la infidencia de recordarnos que al fin y al cabo es la obra, suspensión de la vida mientras la construimos, la única patria donde podemos ser y seguir soñando lo que deseamos. Lo demás cae por su texto.

Fernando Nieto Cadena

En Rumor de Inventario, lo enunciable, en desplazamiento continuo, nos lleva de una biblioteca a una egoteca, de una ciudad cifrada en el retórico pórtico de oro a la metáfora de un mordisco de camote. Las voces se metamorfosean, la del bloguero escritor, que no es viejo pero también es docente y da instrucciones para hacer un cadáver exquisito y hermético en tres minutos, el tiempo exacto que recomienda el manual cortazariano, para llorar.

Dinapiera Di Donato

Rumor de inventario es el testimonio fiel de un autor que es insobornablemente fiel a su ética estética, posición que se refleja en su producción general, en la que en forma visible las palabras se adscriben a esto de: “el mayor compromiso que para consigo tiene la Poesía, es ser esencialmente Poesía”.

Sonia Manzano

jueves, mayo 22, 2008

El poder: un dinosaurio ebrio (La poesía de Augusto Rodríguez)


Por Iván Oñate*

Aunque parezca extraño, soy un poeta que no ha dedicado su tiempo al estudio de la poesía; me he limitado a sufrirla o gozarla como un enamorado vive en todas sus rostros los designios del amor. Al contrario de la narrativa, a la que he dedicado gran tiempo como profesor universitario, a la poesía siempre consideré un territorio sagrado. Un reino donde impera el misterio. Pero más allá de la actitud de un enamorado que se resiste a reflexionar y racionalizar los móviles del amor o el desamor, pienso que mi actitud responde al temor de que me ocurra lo mismo que al ciempiés de la fábula.
Cuenta la leyenda que en alguna parte existía un ciempiés que caminaba alegre y despreocupado, hasta que un buen día, se le ocurrió investigar cuál pata movía primero y cuál después y así sucesivamente. Desde entonces, el ciempiés no volvió a caminar. Sospecho que ha sido este temor el que me ha mantenido alejado de investigar sobre los móviles y mecanismos que hacen posible a la poesía.
Me he visto en la necesidad de hacer esta aclaración, por cuanto en estas páginas no pretendo hacer un análisis exhaustivo de la poesía de Augusto Rodríguez, cosa que, por otra parte, no creo que sea pertinente en un acto de presentación, de saludo y bienvenida a la nueva obra de un amigo. Sin embargo, no puedo dejar de reconocer que en ocasiones así, es obligado enunciar una poética y en base de esos parámetros, establecer las diferencias y afinidades, los aspectos más relevantes del poeta presentado.
Plantearse una poética, significa en primer lugar el intento por definir lo que consideramos poesía y luego, el afán por sistematizar ordenar nuestras intenciones dentro de ella y sus alrededores.
Si embargo, y a renglón seguido debo decir, que el discurso poético es quizá el único que se resiste a los ordenamientos y racionalizaciones. Su misma sustancia es de por sí la ruptura de la norma. Normas de cualquier nivel y calibre. Normas semánticas, sintácticas o verbales. Y no se diga rupturas con el “sentido común”, con los deberes y obligaciones del buen ciudadano. Pero existe una ruptura que a mi parecer es la más importante: la ruptura de la realidad o, mejor dicho, con las convenciones de lo que acatamos por realidad. Dentro de este marco, la poesía está para decirnos que hay otros mundos, sí, otros mundos que están y reclaman dentro de este.
Justamente, por su capacidad de hacernos ver, sentir y conocer lo que está más allá de las convenciones, la poesía se erige como el discurso del anti-poder. La rebelde con y sin causa de las epistemologías oficiales. La poesía es subversiva porque cuestiona la moral y los dogmas con los que se nutre el poder. Otorgarle a la poesía una misión política o religiosa, una finalidad, un sentido práctico es desnaturalizarla de su condición de escalofrío.

Veamos este primer escalofrío que nos entrega Augusto Rodríguez:

Oración a un padre que ha fracasado

“Padre:

Ya no quiero seguir copulando con los muertos/ Ya no quiero encontrarme en mis pesadillas/ con tu rostro moribundo/ ya no quiero amar a mamá ni usar tus corbatas y calzoncillos sin tu aprobación de varón/ sé que mi puñal te asesinó, pero padre era necesario/ tenía celos y envidia de ti/ y bastante tengo con ser yo, para todavía tener que cargar tu pesada cruz”.

En definitiva, pretender conceptualizar a la poesía, equivale a maniatarle con una camisa de fuerza, esclavizarla con la “razón” del enemigo. Ya en 1800, Novalis decía que la poesía curaba las heridas producidas por la razón. Es que a la razón le atraen los límites muy estrechos, las tajantes divisiones entre verdad y falsedad, entre lo aceptable e inaceptable, entre el yo y el no-yo, entre cordura y locura. La razón da por supuesto la existencia de una base firme, de un centro fijo. Pero la poesía está para recordarnos que el centro está en todas y en ninguna parte, está para que se corra la tinta y se borren los límites. Para que en algún momento de nuestras vidas, nos sepamos quién es la cruz y quién el Cristo.

“Y bastante tengo con ser yo, para todavía tener que cargar tu pesada cruz”.

El filósofo rumano, hace poco tiempo desaparecido, E. M. Ciorán decía en alguna parte de su Breviario de podredumbre: “Muchas veces he soñado con un monstruo melancólico y erudito, versado en todos los idiomas, íntimo de todos los versos y de todas las almas, y que errase por el mundo para nutrirse de venenos, de fervores, de éxtasis, a través de las Persias, las Chinas, Las Indias muertas, y las Europas moribundas, muchas veces he soñado con un amigo de los poetas que los hubiera conocido a todos por desesperación, porque sólo a los poetas les es permitido verter lágrimas, vergüenzas, éxtasis, quejas, en el espacio que le permiten los versos, no así a los prosistas, cuyas páginas necesariamente tienen que ser medidas y civilizadas como para que las lean y las entiendan los otros. Esta no es obligación del poeta, porque en la mayoría, si no en todos los casos, la poesía nace como una inaplazable necesidad de hablar y escucharse a sí mismo, de la urgencia de vernos reflejados en un espejo. De la angustia y el temor de habernos invisibilizado como vampiros y, por lo mismo, necesitamos concretizarnos en cada poema, sentir como verso a verso se va ensamblando nuestro espíritu a nuestro cuerpo.

La pregunta de Bukowsky

¿Qué es un cuerpo sino un hombre
atrapado interiormente
durante un breve espacio de tiempo?
se pregunta
el poeta Bukowsky
y yo te respondo:
pues nada de nada,
más que mierda enclaustrada
en más mierda”.

En definitiva, el poema nos otorga nuestra identidad. Esta necesidad, esta angustia por concretizarse, percibo en la poesía de Augusto Rodríguez:

“El cuchillo tiembla en mi puño. No hay nadie en la casa, me escondo en el corredor y sigo pensando que no hay nadie.
Pero una sombra cruza sospechosa el animal que hay en mí me incita a atacar y ataco:
Otro muerto más para que los diarios gocen con su sangre y yo en mi clandestinidad, solo, con hambre y sin que nadie me tome una maldita foto”.

Concretizarse, afirmarse, identificarse, pero ¿cómo?, es la pregunta que surge en todos y cada uno de los poemas. La respuesta que nos da el libro en su conjunto, parece ser esta: mediante la transgresión, mediante el pecado, mediante todos los excesos y todos los vicios, mediante el rencor que Augusto Rodríguez lanza al rostro de los otros, pero sobre todo hacia el rostro de los otros, pero sobre todo hacia el rostro que por momentos, estremecedoramente cínicos, le devuelve su propio espejo. ¿Acaso, no hay mejor espejo que el del padre?

“Padre me voy/ sí pero aquí te dejo mis poemas/ para que los leas y después los quemes/ pero antes te darás cuenta, tal vez, de lo que en vida te odié”.

Soledad, frustración, descreimiento y rabia destilan las páginas de este libro.

Fui un exiliado de todas las dictaduras
y de todas las reuniones sociales
solo porque era un alcohólico
¿acaso ellos no se emborrachan?
Total mis únicos amigos fueron los vagabundos ciegos
y los rateros nocturnos
con ellos aprendí a beber vino rojo
que es la verdadera sangre del mundo”

Sin lugar a dudas, en la poesía de Augusto Rodríguez, se encuentra coraje, la valentía indispensable para echar por tierra los dogmas morales y los estereotipos sociológicos. Se encuentra calidad y voluntad poética. Esto me hace pensar que en algún momento terminará por acertar con su centro. En la plenitud. En la más hermosa fibra humana.

*Texto leído en la presentación de los libros de Augusto Rodríguez, el miércoles 16 de abril, en el Centro Cultural Benjamín Carrión de Quito.

lunes, mayo 19, 2008

50 poetas ecuatorianos en Edición Internacional de la Casa del Poeta Peruano


La Casa del Poeta Peruano ha publicado en su Edición Internacional, El Álbum de Oro de la Poesía Ecuatoriana Reciente, Tomo I, 50 poetas nacidos a partir de 1950 (Primera parte), selección de Fernando Andrade.

Si la realidad es todo lo que se puede imaginar, entonces la realidad se verifica en los sueños, en el “arte de ensoñar” o porqué no, en el “arte de poetizar la realidad”. De esa otra “realidad”, ordenada en finas capas como las de la cebolla, tal como nos advertía en los 80 y 90, el mítico peruano Carlos Castañeda. Y es de aquellas “realidades” que el poeta; -ese brujo imaginante- nos habla y escribe, de aquellas realidades no vistas con los ojos, sí, con la intuición y el corazón.
Desde los años ochenta en Ecuador, nuevos poetas se abren paso y apuestan por una literatura “postmoderna”, en el mejor sentido de aquel desgastado término; postmoderna porque querían, -sin proponérselo-, aportar al desmoronamiento de la mercantil, belicosa y gris lógica de una aparente e inmediata realidad, de aquella fría realidad tan pregonada por “el mundo occidental”. Pero también, ayudar a derrocar su razón judeocristiana, su orden y progreso sin límites, su democracia representativa de baratillo y su realidad globalizada. Fieles a aquella literatura de identidades que parecía regresar, quisieran develar la realidad ecuatoriana como compleja, cíclica, pero también “telúrica urbana” y ancestral.
Esta es entonces una nueva poética de la realidad diversa, que como las capas de la cebolla se entremezclan en sucesivas realidades locales en la urdimbre de una compleja realidad global. Situarse en el fin de siglo de Ecuador, significa desmenuzar la poética de la diversidad o mejor de la biodiversidad equinoccial, resignificar la planetaria y natural paradoja ecuatorial, en un mundo de desarraigo global.
En el Ecuador de fin de siglo, ya se vivía la época de las paradojas locales, la época de las “ciudadanías” y de los movimientos sociales; de la insurgencia del movimiento indígena en especial; de otra parte, ciertas sectas políticas, religiosas y literarias, todavía pujaban por sobrevivir en su cenáculo de oropel; época también en donde los habitantes del “País de la Mitad”, se organizaba por embarcarse allende los mares en una balsa de pescar o en un avión, y se desplegaban sin brújula, al vaivén de las corrientes marinas, hasta llegar a construir un Ecuador de Ultramar.
Más no por ello dejaba de ser válida, la necesidad de recuperar el paraíso perdido de nuestra bizantina “identidad ecuatorial”; la construcción de otra utopía realizable: aquella del verdadero “País Secreto y profundo”, que bien hubiese soñado y perseguido, el gran poeta ecuatoriano y universal, Jorge Carrera Andrade.

Fernando Andrade
Barcelona, Diciembre 2007

miércoles, mayo 14, 2008

Edwin Madrid en el 5to. FESTIVAL MUNDIAL DE LA POESÍA EN VENEZUELA


Venezuela ha sido escenario en los últimos cuatro años de una convocatoria internacional que ha concertado más de 200 voces de los más importantes poetas del mundo, donde la palabra ha dado al público la oportunidad de acercarse a la herencia poética de los pueblos y de soñar con un mundo mejor.

El 5to. Festival Mundial de Poesía, que tendrá lugar en forma simultánea en todo el territorio venezolano desde el 18 al 25 de mayo de 2008. Tendrá como lema: Sin tregua, como las nubes, frase que corresponde a un poema de Gustavo Pereira, poeta venezolano homenajeado en esta edición, organizada bajo la coordinación de la Casa Nacional de Las Letras Andrés Bello.

El escenario central de las actividades será el Teatro Teresa Carreño en la ciudad de Caracas. Pero en todas las ciudades del país se desarrollaran talleres de poesía, recitales itinerantes en zonas populares, conferencias, foros, tertulias y mesas redondas, con el propósito de engrandecer los rasgos poéticos y exaltar la sensibilidad creadora de todos los poetas del mundo, cuyas voces estarán reunidas en un mismo escenario, el Teatro Teresa Carreño en Caracas.

Edwin Madrid, quien dirige los Talleres Literarios de la Facultad Latinoamericana de ciencias Sociales (FLACSO) sede Ecuador, dictará talleres de poesía en distintas instituciones de Venezuela y leerá poemas de su última producción. Además, conversará con Monte Ávila Editores Latinoamericana a la que ha presentado una Antología de la poesía ecuatoriana que espera por su publicación.

Programación de actividades del poeta Edwin Madrid

Lunes 19 de mayo
Biblioteca Nacional
Visita por las instalaciones.
10:00 a.m

Teatro Teresa Carreño
Sala Ríos Reyna
6:30 p.m.
Acto de apertura del 5to Festival Mundial de Poesía
Participan todos los poetas invitados
Tiempo de lectura: 2 minutos
Esta lectura tradicional es una presentación de los poetas internacionales al país.

Martes 20 de mayo
Biblioteca Pública Simón Rodríguez, El Conde
Taller: La escritura una línea imaginaria
Edwin Madrid (Ecuador)
Hora: 11:00 a.m.

Miércoles 21 de mayo
Extensión del Museo Arturo Michelena, La Pastora
Taller: La escritura, una línea imaginaria.
Edwin Madrid (Ecuador)
Hora: 10:00 a.m

Jueves 22 de mayo
Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos
6:30 p.m.
Recital
Freddy Ñañez (Venezuela)
Tarek Williams Saab (Venezuela)
Stephen Marsh Planchart (Venezuela)
Juan Manuel Roca (Colombia)
Susy Delgado (Paraguay)
Daniel Freimdenberg (Argentina)
Gary Daher (Bolivia)
Leopoldo “Teuco” Castilla (Argentina)
Edwin Madrid (Ecuador)
Amparo Osorio (Colombia)
Raúl Zurita (Chile)
José Maria Memet (Chile)
Vicente Franz Cecim (Brasil)
Floriano Martins (Brasil)
Gonzalo Márquez Cristo (Colombia)
Gabriel Jaime Franco (Colombia)
Hildebrando Pérez Grande (Perú)
Tiempo de lectura: 10 minutos

Viernes 23 de mayo
BPC “Andrés Bello” San Carlos
Taller La Escritura: una línea imaginaria
Facilitador: Edwin Madrid (Ecuador)
Hora: 9: 00 a.m.

Ateneo de Macapo (Lima Blanco)
Recital
Rossmary Velásquez (Cojedes)
Aurymar Granadillo (Cojedes)
Deibi Díaz (Cojedes)
Fred Rodríguez (Cojedes)
Jhonny Figueroa (Cojedes)
Isaías Medina López (Cojedes)
Corina Noguera (Cojedes)
Héctor Alonso Ochoa (Cojedes)
Juan Chávez López (Cojedes)
Douglas Moreno (Cojedes)
Edwin Madrid (Ecuador)
Rosa Alice Branco (Portugal)
Hora: 5:00 p.m.
Tiempo de lectura: 10 minutos

Sábado 24 de mayo
Auditórium Grupo Escolar Pedro Camejo Altagracia de Orituco
Recital
Poetas venezolanos
Edwin Madrid (Ecuador)
Rosa Alice Branco (Portugal)
Grupo Coral Zona Educativa Guárico
Grupo de Parrandas de Negros Marisela y Guaraña
Hora: 2:00 p.m.
Tiempo de lectura: 10 minutos

lunes, mayo 12, 2008

¿Metrovía...o guetos ambulantes?


Por Mercy Carmona

Los habitantes de Guayaquil que hemos usado o intentado hacer uso de la metrovía, al ya no contar con las líneas de buses que antes nos acercaban a diferentes destinos dentro de la ciudad, sabemos lo ineficiente y caótico que resulta este sistema. Un sistema diseñado sin duda por personas que no dependen del transporte público para trasladarse.

No hablaremos aquí de los beneficios que tenía el transportarse en los buses populares, que -a decir de una amiga- pasaban por el hecho de poder comprar desde un caramelo hasta un vestido sin bajarte del bus. El transporte público tenía ya sus deficiencias, nadie lo discute; pero siempre fue señalado y perseguido por estas deficiencias. Lo molestoso -por decir lo menos- es que ahora nos impongan un sistema de transporte que no solo reproduce estas deficiencias sino que las eleva a la enésima potencia para el usuario y nadie dice nada. Cuantas veces los buses en los que viajábamos fueron detenidos por un vigilante de transito por llevar personas de pie, y ahora, que la metrovía lleva gente hasta en las comisuras de la dentadura del chofer, los vigilantes casi aplauden. No exagero. Vi a un vigilante más preocupado porque la metrovía pase, que por la seguridad de los transeúntes a quienes correspondía cruzar en aquel momento de acuerdo a los semáforos. ¿Y los medios de comunicación? No deja de sorprender su capacidad para minimizar o ignorar -cuando se lo proponen- los problemas de la gente. Se delatan como magníficos impulsadores del sistema (de la metrovía).

A pocos días de implementada la segunda parte de la metrovía, el editorial de cierto diario se titula “LA METROVIA AVANZA” y habla de la metrovía como “un instrumento de educación ciudadana” -¡Qué barbaridad! Me pregunto qué concepto de educación están manejando. “La metrovía inculca orden, puntualidad y respeto a los demás”- Francamente me preocupa su idea del orden y respeto.

Meter a la gente una encima de otra, en un vehículo que va sólo por su carril, con un recorrido delimitado estrictamente (para que no entorpezca el tráfico de los cientos de miles de carros particulares que circulan libremente por la ciudad) no sé porque me recuerda a lo que solíamos hacer de chicos -por pereza o por el apuro- cuando queríamos ocultar el desorden que había en nuestra habitación; metíamos todo lo que encontrábamos a nuestro paso en el closet, sin importar como quedara dentro y cerrábamos la puerta forzando un poco para que entre el último zapato. Eso es lo que refleja el sistema de la metrovía implantado en guayaquil, una visión del “progreso”, inmadura, improvisada, irresponsable y antidemocrática (si, por que acá de no se trata de zapatos, sino de personas con necesidades diversas).

“Menos buses, más aire” leí en alguno de los carteles publicitarios de la metrovía. ¿Más aire para quién? No para los que viajan en la metrovía; basta verlos en las horas de mayor movilización, son una gran maza humana compacta encerrada en vitrinas con llantas…Niños con sus caras y sus pequeñas manos aplastadas contra el vidrio, mujeres toqueteadas desde todos los frentes, todos contorsionados increíblemente- entre y sobre sí...Guetos ambulantes del siglo XXI. No importa lo que pase dentro, mientras sea en el espacio asignado por la vía asignada, y en esta medida se mantenga el “orden” afuera.

“Menos buses, más aire” ¿acaso sólo los buses contaminan? Si existe un interés autentico por el medio ambiente no sería más lógico, coherente y justo, privilegiar y promover el uso de transporte público en toda la ciudadanía, brindando un servicio eficiente y de calidad. Y no, confinar a esta inmensa mayoría de la población que usa el transporte público, por necesidad o por simple estilo de vida, a un servicio que lejos de cubrir las necesidades de esta, la relega, la aísla, la humilla, al trasladarla en condiciones que atentan la dignidad humana…

jueves, mayo 08, 2008

Ensayos sobre América Latina del crítico ecuatoriano Robles circula en España


El destacado ensayista, crítico literario y catedrático universitario Humberto E. Robles (Manabí, 1938), quien reside en los Estados Unidos, en donde cumple tareas de investigación y difusión de la literatura ecuatoriana y latinoamericana, ha publicado recientemente su último libro De Pigafetta a Borges, Ensayos sobre América Latina en Barcelona, España.

Entre los interesantes estudios publicados en esta obra podemos apreciar: Jorge Carrera Andrade: Boletines de crítica; Pablo Palacio: el anhelo insatisfecho; Génesis y vigencia de Los Sangurimas.

Este libro ha sido publicado por Guaraguao, revista de Cultura Latinoamericana.

lunes, mayo 05, 2008

Tras los rastros de un manifiesto

Por Seamus Lambert III, PhD.

Acabo de regresar de un reconfortante encuentro al que fui invitado en el Centre de Traduction Littéraire de la Universidad de Lausanne, donde presencié no con poco asombro las traducciones realizadas en los recientes años por admirados colegas como Gunhild Hoyer (Comme si de rien n'était, original del intenso poemario de Rut Plouda, Sco scha nüglia nu füss) o Marion Graf (y su Mouvement lent, del Langsamer Satz, de Erika Burkart), y en especial Norberto Gimelfarb, quien me reveló que para la primavera del 2009 traducirá unos escritos inéditos de Clarice Lispector; y de Hemingway, hallados en Cuba; noticia que me llenó de gusto porque, muy aparte del hecho de mi cátedra, la relación afectiva que guardo hacia la literatura latinoamericana es muy especial en lo personal. Y en sí, más allá del hecho de que mi mujer sea prima de Bárbara Jacobs, extraordinaria intelectual y ser humano, que hace poco donó el material de la obra de su laurado esposo a la Universidad de Oviedo.

Los que me conocen son testigos de que no me gusta tanto filtrar aspectos demasiado intimistas, sin embargo, como le dije a Morton Sachs, el editor de New Hispanic Affairs, en este número he querido despojarme de paradigmas positivistas y hermenéuticos y simplemente discurrir: una licencia que creo poder darme luego de más de dos décadas de ser parte del board de esta revista.

Volviendo al tema, conozco la labor académica de personajes vinculados por convicción a las letras hispanas como Carlos Reyes, Lindsay Hogg, Arnie Vanderbilt, Michael Handelsman y Alexis Levitin. Carlos Reyes, como sabemos, hizo de la traducción un hecho de vida, ya que su nombre original era Charles King. Hogg y Vanderbilt han realizado tesis doctorales y estudios profundos de autores mexicanos (como Del Paso y Elizondo), del paraguayo Roa Bastos, del colombiano Mutis. Charly, o Carlitos, prefirió irse más al centro y escudriñar en las huestes ecuatoriales de Carrera Andrade. Y aquí me quiero detener porque debo la curiosidad en la literatura de Ecuador a Handelsman y a Levitin. Ambos en distintas universidades, separadas por una apreciable distancia, me mostraron hace no más de un mes, un material de narradores, poetas y unos cuantos dramaturgos. Uno de ellos me contaba que a su vez uno de los ecuatorianos se había quejado de su “anonimato” en el mundo, y la verdad, no sé por qué, me invadió una curiosidad de indagar más, ya que de este país conocía muy poco. Así, logré dar con los catedráticos y críticos Hill H. Corral y Antonio Sacoto, residentes aquí en América desde hace muchos años.

Me tomé la libertad de referirles algunos escritos a los que había podido acceder, los identificaba en principio solo por su apellido (e.g. Jaramillo, Carvajal, Onate, Adoum, Saenz, Preciado). Sin embargo hubo uno cuyo rastreo de autor y procedencia fue imposible de dar. Consulté con otros y tampoco. De este modo, me intrigó al punto que ahora la publico en su forma original –curioso híbrido linguístico lo cual lo hago también para incentivar la curiosidad de mi alumnado hacia esta breve –e incompleta, si tomamos en cuenta que es una “segunda parte”– pieza en donde el nivel de metalenguaje latino roza en una cadencia no exenta de lo bizarro. Un caso en el que me pregunto si Schleiermacher, Steiner o Gadamer llegaron alguna vez a encontrarse.


Manifiesto Iguano (parte II)


Celosiae poemis iniquus tu est
(Celoso estoy de tu poema maldito)

Omnius omnipluribus iniquus poeta amen dico ex
(pues les digo que el único poeta maldito soy yo)

Et atente filii prostitutae
(y por eso hijo de la valienta puta)

Ex aequo Hesperius flamareus aeterno non sacrae scriptum
(condenos tus textos poco sacros a las flamas eternas de Vulcano)

divertio centrum non est
(No a Vulcano, la discoteca)

mithologhiae aegeus-athieniensis est
(sino al Vulcano de la mitología griega)

spes fragitare placiecium Panamae Exhilii
(pues la esperanza del exilio solo se fragua...)

a est nostrum nuus
(en nosotros mismos)

ex nostrum oculus
(en nuestros ojos)

ex nostrum cuore
(en nuestro corazon)

ex nostrum anuus
(en nuestro ano)

motivus alternis nostrum est
(porque como sea es nuestro)

imni imni...
(mio mio...)

picarus picarus...
(malo... malo...)

pater pater...
(papi papi)

pater venditare-agentis-prostituae
(papi chulo)

pater pater pater... aproximare tu est mii
(papi papi papi... ven a mi)

aproximare tu est mii
(ven a mi)

impsum impsum continuum... mobili Iguanae rabus
(dale dale dale... mueve la colita)

tu est mii tu est mii
(eres para mi... eres para mi)


Transcrito de: Lambert III, Seamus. 2008. New Hispanic Affairs en Español, Pepperdine University. Malibu, CA. num XXV. pp. 12-13.