martes, julio 31, 2007

Adiós Carolina (1987-2007)


Se fue nuestra amiga, nuestra integrante "busetera", nuestra poeta Carolina Patiño Dueñas. Qué nimias quedan las palabras cuando uno quisiera expresar la magnitud de una pérdida irreparable....
A la literatura le dejó un poemario, Atrapada en las costillas de Adán (donde plasmó sin temor la intensidad del erotismo, de la crudeza del desencanto, y su amor por la poesía como forma de expresión vital), a los que fuimos sus amigos, nos deja una inmensa tristeza, pero también su espontaneidad, su humor, su encanto y tantas otras vivencias.
Olvidarla será imposible, sus huellas aún están frescas por todos los lados de nuestros corazones.
Hoy la Buseta se detiene, hace un pare y todos sus pasajeros acongojados se bajan para decirle hasta siempre, Carito, hasta siempre...

domingo, julio 29, 2007

Trozos de vidrio de María de los Ángeles Martínez

La reconocida y destacada joven poeta cuencana María de los Ángeles Matínes (1980) presentará en pocos días su nuevo libro Trozos de vidrio (CCE, 2007). Ella estudió Historia y Geografía. Ha publicado: Un lapso de impiedad (1999) y Subcielo (2002). Actualmente es integrante del grupo La Esponja. Aquí tres poemas de su nuevo libro Trozos de vidrio:


TERRIBLE COMIENZO

Yo elegí el Infierno,
me acuso,
lo confieso.

Con esa rebeldía antipática
de intocable,

con seguridad soberbia
de diosa, nunca, nunca
de mártir.

Y me asustó,
el horrible chasquido
de mis sueños,
de mis alas;
el ardor que dejaron

sus marcas
en el rostro,
en la espalda.

Sabía,
sabía no tan bien
que mi llanto avivaba las llamas

y lloré
amargamente
envuelta en los silencios
que se volvieron mis palabras



HIJO D.


Te convertiste,
qué Orestes tan falso.

Las furias bostezan,
no quieren perseguirte,
tu carne no está fresca,
no hay nada nuevo en ella.


Y yo río de tanta lástima que te tengo.

Y yo río de tanto odio que te tengo.

Pero pronto miraré a otra parte,
con hermosa indiferencia;
dejaré en paz los bochornosos
crímenes de tu humanidad
para los gusanos regordetes

de tu conciencia.

Yo sólo te digo que te arrancaste la camisa,
¡manos e ideas confabularon tantas cosas!

Pero qué pudiste tú,
mísero mortal contra tus genes;
sus defectos se miltiplicaron en tu carne
¡aprendiste!

No hay buitre a quien le apetezcas,
ni siquiera a mi sarcasmo;

lo hago con asco,
te diré.

Leña de la leña
del árbol caído
que tú mismo talaste.

La memoria de tu madre
descansa intranquila,
no sabe mirarte a los ojos,
sin recordar los suyos…

más tierra sobre su vientre;
un sollozo ahogado
cava y humedece su tumba:
“hijo eres tu padre”.



LAMENTABLE X.


No sabes irte de una vez,
dejas la puerta abierta,

asomas tus narices

y husmeas…

Un hogar que ya no es tu hogar,
en las ruinas que dejaste
todo.

Con frases moralizantes,
¡tú el más inmoral de todos!,
quisiste domesticarla…

¡tan tonto!

Ella te quedó grande,
ni parado sobre la cama,
vociferando tu hombría.

¡Mucho ángel para vos!

Mala imitación de camionero borracho,
de mendigo con incontinencia y sarna,

estúpido reencarnado en estúpido.

La careta ya no te calza más;
la piel de tu alma,
si podemos llamar alma
a ese trapeador,
de camal,
muestra su descomposición,
no aguanta más la farsa.


“Por Dios una neurona”
pide, “sólo una”,
yo me uno a sus rezos
reconstructivos y milagrosos;
para que no vuelvas,
cínico sin clase,
a pedir que bese

tu boca cariada de mentiras
insultos y comida para cerdos.

viernes, julio 27, 2007

El umbral entre la cordura y la locura

Por Gabriela Falconí

Lima, Perú

El objetivo de este artículo no es más que una loa a la escritura literaria, por ese sentido implícito, liberador y loco que a través de la palabra poética conoce y comunica nuevas y antiguas concepciones del mundo y del hombre. De ahí que la imagen metafórica de la literatura, expuesta en el título, sea el umbral entre la locura y la cordura, entre la transgresión y el límite, de donde emergen diversos y amplios significados.

Pero, ¿por qué retomar la imagen de la locura y relacionarla con la literatura?, se preguntarán. La respuesta es arbitraria, tiene que ver con una inquietud alada que hace meses ronda por mi mente volviendo al mismo punto: la posibilidad expresiva de la palabra yace en la vinculación con la locura, entendida no como una enfermedad mental sino como un atisbo genial , como una transgresión que rompe las rejas prefiguradas dejando libre a la creación poética.

La categoría de transgresión nos conduce necesariamente a otra categoría: el límite, pues sólo se transgrede aquello que es limitado. El respeto a los límites es una condición primordial para vivir en sociedad. De hecho, la lógica del orden radica en construir un aparato reglamentario, avalado por la razón, que reprima los comportamientos humanos. Como un respiro necesario y paradójico ante tal estructura, cada persona vive el deseo constante de rebasar las fronteras del orden establecido. De ahí que los límites creados por la razón y la transgresión incentivada por la locura mantengan una relación espiral y dialéctica. Al respecto, Michael Foucault señala que “la naturaleza de la locura es al mismo tiempo su útil sabiduría” porque “su razón de ser consiste en acercarse tanto a la razón, en ser tan consustancial a ella que, en conjunto, forman un texto indisociable…" Razón y locura entonces, forman un binomio inseparable y complementario que caracteriza las prácticas humanas, entre ellas el arte y la literatura.

Durante muchos años, la locura y el arte han sido identificadas por entrañar cierto misterio transgresivo. Los griegos, por ejemplo, creían que el artista era un individuo inspirado y poseído por una locura divina; del mismo modo, ciertos humanistas del Renacimiento coincidían con este sentido: llamaban locos a los poetas como un cumplido. “La locura y el gran ingenio son casi aliados / y tenue es la frontera que marca sus condados” , decía en rima el poeta inglés John Dryden. Freud también apuntaló esta idea al sostener que el arte es hija de la neurosis; y Virginia Woolf, ante esta afirmación, anunció la muerte de la novela si el psicoanálisis funcionaba.

Comentarios aparte, otra categoría, necesaria para seguir el hilo enmarañado de este ensayo sobre locuras artísticas, es la verdad. Pero, ¿qué verdad? Existen tantos enfoques –filosóficos, artísticos, teóricos, entre otros– sobre este tema que me es imposible brindar un concepto abarcador y finito, sin embargo sí puedo afirmar que cada orden social se construye sobre la idea de una verdad consensuada que establece jerarquías valorativas y que excluye lo que está más allá de su lógica, es decir, lo desconocido o lo extraño. De ahí que la verdad oficial conviva con el misterio de lo que está fuera de ella y sea en este último donde se busquen otras certezas. El arte y la locura se entrelazan en esta búsqueda de verdades ocultas que provocan y retan a la verdad oficial, descubriendo su sentido absolutista. Erasmo de Rótterdam en su libro Elogio a la locura, aborda diversos temas filosóficos a través de un personaje que es la dama Locura. Lo interesante de esta heroína, liberada de toda restricción, son los sentidos que construye, cuestiona o satiriza sin ningún disimulo: “En mí no hay lugar para el engaño, ni simulo una cosa en la frente y llevo otra en el corazón. Soy siempre idéntica a mí misma…” , nos dice. Este personaje no busca la simulación sino la verdad de su ser, por eso su sabiduría fluye sin máscaras. La metáfora que construye Erasmo sobre esta dama loca que dice verdades se repite constantemente en la literatura, quizá porque el sentido de libertad que se le otorga abre diversas posibilidades que permiten buscar las intenciones que están detrás de las normas establecidas, en los nuevos significados que se encuentran fuera de ellas. Nuestro querido personaje, Don Quijote de la Mancha, es un gran ejemplo de ello, porque Cervantes utiliza la metáfora del loco sabio para exponer una visión irreverente del mundo. Desde el inicio del libro, el autor hace hincapié en la extraña locura del caballero de la triste figura y nos cuenta que “se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro de manera que vino a perder el juicio” . Las páginas vitales en las que se suceden aventuras y hazañas del hidalgo Don Quijote nos revelan que su locura es una manera de estar y de ser en el mundo. Su trastorno es su verdad, una verdad que busca la libertad y la justicia.

Haciendo un recuento de todo lo planteado quiero enfatizar tres ideas básicas con el fin de interconectarlas con lo que llamo el umbral poético entre la locura y la cordura: la primera, es la diferenciación entre enfermedad mental y locura; la segunda, es el sentido dialéctico en la relación límite-transgresión; y, la tercera, es la vinculación de la locura con el arte y la verdad. Mi afán es hacer un tránsito a la obra artística en sí, pues me interesa analizar como estas tres ideas se articulan en el lenguaje poético y cómo éste se convierte a la vez, en una peculiar forma de conocimiento, por un lado, y en una forma de comunicación liberadora, por otro.¿Peculiar forma de conocimiento?, me preguntarán. Sí, porque el arte transmite, por su peculiar estructura, un tipo de conocimiento que por otros medios sería imposible captarlo. Al respecto, César Vallejo escribe que el arte tiene esa posibilidad de abarcar aquello que la ciencia o el sentido común dejan fuera: “Existen preguntas sin respuestas, que son el espíritu de la ciencia y el sentido común hecho inquietud. Existen respuestas sin preguntas, que son el espíritu del arte y la conciencia dialéctica de las cosas” , anota en Contra el secreto profesional. La riqueza del conocimiento artístico, en este caso literario, reside en esa peculiaridad del lenguaje poético que construye signos para escudriñar y retorcer los significados aceptados. Por ello, en la obra poética hay una transgresión implícita que se conjuga dialécticamente con el límite: porque se somete a reglas en aras de la comunicación, pero también, es su búsqueda de la verdad y el conocimiento, le da la mano a la locura para construir nuevos sentidos. Y justo ahí cuando la literatura se ubica en aquel umbral entre la locura y la cordura, entre el límite y la transgresión. Sin embargo, si el conocimiento que brota de este umbral poético no se trasmite a ningún lector, sus sentidos se pierden. Por ello la literatura es un acto comunicativo al que le son inherentes tanto el emisor (la obra en sí) como el receptor (lector).

Y, ¿por qué es una forma de comunicación liberadora? Porque la especificidad del lenguaje poético reside en los signos que contiene, que según Juri Lotman , no poseen un carácter convencional sino icónico, figurativo, en el que cada signo modela su contenido y, a la vez, lo erosiona. De ahí que sean diversos los sentidos que se obtienen cuando el lector se acerca al texto poético. Al respecto, Jorge Waserberg escribe que el arte es una “forma de conocimiento basada en el principio de comunicabilidad de complejidades no necesariamente inteligibles”.

En conclusión, podemos afirmar que el lenguaje literario es dos veces transgresivo o doblemente loco: como obra en sí misma y como obra viva cuando es leída, ya que en ella yacen diversas significaciones a las que se suman una multiplicidad de interpretaciones. La literatura, en este sentido, es un campo inmenso donde las reflexiones conviven con suspicaces preguntas e inesperadas respuestas.

Loa a la escritura como anoté al inicio, al lenguaje poético entendido como un trastorno creativo, como un umbral entre la locura y la cordura, que cobra vida cuando es leído y que convierte a la palabra en un arma para pensarnos y repensarnos, interminablemente, frente a los límites prefigurados por la cultura y la sociedad.


Bibliografía

• CERVANTES, Miguel de. Don Quijote de la Mancha. Edición del IV CENTENARIO. Real Academia Española. Brasil, 2004
• ECO, Humberto. Interpretación y sobreinterpretación. 1ª reimpresión. Cambridge University Press. España, 2002.
• FOUCAULT, Michel. Historia de la locura en la época clásica I. 8ª ed. Fondo de Cultura Económica. México, 1999.
• Entre filosofía y literatura. Paidós. Barcelona, 1999.
• HUAMÁN, Miguel Ángel (Comp.). Lecturas de Teoría Literaria I. Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo” de Lambayeque. Lima, 2002.
• PORTER, Roy. Breve historia de la locura. Fondo de Cultura Económica. México, 2003.
• ROTTERDAM, Erasmo de. Elogio de la locura. El Mundo, Unidad Editorial, S.A. Madrid, 1999.
• WAGENSBERG, Jorge. Ideas sobre la complejidad del mundo. 4ª ed. Tusquets Editores. España, 1998.

jueves, julio 26, 2007

martes, julio 24, 2007

Concupiscencia de Siomara España

Por Augusto Rodríguez

Siomara España (1976) es una joven poeta manabita pero radicada en Guayaquil hace muchos años, es integrante del grupo literario Re-verso. Actualmente cursa estudios de Literatura y Español en la Universidad de Guayaquil. Sus obras poéticas han sido publicadas en periódicos y revistas de la ciudad, consta en la reciente Antología de Poesía Joven. Ha participado en diferentes encuentros poéticos y literarios en el Puerto Principal. Y hoy, ella, Siomara España nos presenta su primera obra poética denominada Concupiscencia. Según el diccionario es el deseo inmoderado de los bienes terrenos y sobre todo de los goces sensuales. Teniendo esa definición como premisa nos metemos de lleno en esta opera prima publicada en la Colección Lienzo del Ángel de la Editorial quiteña El Ángel dirigida por el poeta Xavier Oquendo.

Este libro lleva un prólogo del destacado crítico guayaquileño Rodrigo Pesantez Rodas donde nos dice en la parte final, cito:

“Concupiscencia puede que nos oriente hacia un sensualismo no erótico, aunque sí pertinaz en sus referentes idiomáticos, fuera de las lirófanas sincronías, de los vocabularios encalambrados de aristas linguales peligrosas, que tanto daño han hecho hoy a ciertos textos escritos por féminas de fama postiza, rindiendo pleitesía a la vulgaridad, jamás a la autentica poesía. Con este libro la poesía empuña sus mejores recursos, bajo una sencillez de planos, ya sea en lo narrativo-descriptivo, cuando de enfocar los otros-yo se trata; o, cuando la voz personal se rinde a la piel de los afectos-desafectos. Buen comienzo para una travesía de veleros dormidos en la plenitud de un mar abierto. Buena señal para los navegantes de nuevos océanos en la lírica nacional”.

Este libro consta de 47 poemas y está divido en tres partes. La primera sección lleva como título el mismo del libro Concupiscencia y nos encontramos con una voz poética que se refugia en su pasado, en sus orígenes y nos deleita con poemas hermosos; aquí como ejemplo el poema El Hijo:

Vago a prisa, sedienta, mutilada,

buscando, indagando, o despojando

los residuos del amor, la espada

que destrozó mis alas, no sé cuando.

Lo descubro y me detengo a respirar.

No hago caso, conduzco y acelero,

pues la vida se rompió cual un cristal

y cargando hoy estocadas, solo espero.

La parca abre su manto, su mortaja,

obra infalible que del cielo baja

y se esparce sonriendo sin cuidado.

Y del amor, semilla que germina,

que endulza, que lacera o que lastima

solo queda el fruto más preciado.

O ese bello poema titulado La mujer del miércoles donde la voz poética se cuestiona tal vez lo rutinario de la vida, los machismos imperantes de nuestra sociedad y la falta de amor entre los seres humanos, cito:

Cuántas veces la mujer del miércoles

desdobla el rostro,

lava sus pies

y camina sobre sus palabras.

Cuántas veces recorre los mismos caminos,

transita las mismas calles,

ve los mismos semáforos,

observa los mismos mendigos,

sube las mismas nubes,

busca la misma cama.

Cuántas veces la mujer del miércoles

busca la boca de su amante,

se estremece entre sus brazos,

grita de amor desesperada

y llora entre silencios sus palabras.

Cuántas veces la mujer del miércoles

quiere abandonar su pasión

olvidar sus sueños

y seguir atada.

Cuántas veces ríe y canta

y otras tantas llora enamorada.

Cuántas veces la mujer del miércoles

tiene que amarrarse el alma,

vivir el delirio, la locura

y caminar sobre lo dicho,

caminar sobre sus palabras.

Antes de cerrar esta primera parte del libro no quiero dejar de mencionar que Siomara España nos deleita también con unos destacados sonetos. La parte intermedia del libro lleva como nombre Raíces y en esta pequeña sección de tan sólo 5 poemas van dedicado a Manabí y a Guayaquil y sus culturas, a continuación el poema Velorio Montubio:

En la cocina,

el fogón muerde las brasas

listas para el plátano, los chiricanos.

Las mujeres adoban, asan…ciernen café.

Debajo de la casa, arrimado a los estantes

los compadres susurrando…

un grupo, -en el hall pobre de la escalera-,

quema en aguardiente hojas de naranja.

Sobre la cuja de petate viejo,

una mujer llora,

otra la consuela…

Los niños ajenos a todo dolor corren,

precipitan el vuelo a la azotea,

chillan,

tropiezan el cubo de leche,

rechina su música de lata,

los muchines del fogón ya perfuman,

llaman al café.

Faltan 8 noches de rezos para el marido

muerto.

Ahora nos adentramos a la tercera parte del libro que se llama Fases. Aquí nos deleitamos con algunos poemas dedicados a esa bella isla caribeña llamada Cuba con su reconocida musicalidad, cultura y vida. Los títulos son elocuentes La Habana , Diario del Che, Una tarde en la marina Hemingway y otros poemas con tintes sociales, como aquel que se llama Navego en la web:

Navego en la web

mientras

Sabina descarga

y mi último cigarrillo

va chisporroteando sus postreras luces.

Perezco ante pensamientos desiguales,

desfilando sin pausa

van mis fetiches:

Silvio, Perales, Serrat y JJ…

Tropiezo con radio rebelde,

un retrato del Che,

el mundo,

la desigualdad social,

las revoluciones,

el imperio.

Líbano, Israel,

qué mundito, compañero

me desconecto,

me bajo

ya no lloro.

Aunque la realidad estremezca.

De esta forma quiero cerrar este pequeño viaje por la poesía de Siomara España. Muy bien lo dijo Xavier Oquendo en el comentario de la contraportada del libro: “La poesía de Siomara España es una confesión desenfadada. Es un verbo que se vuelca en el fondo de las palabras y que no deja espacio para la transpiración de más sensaciones”.

Y sí, es una voz volcánica y torrencial que estoy seguro dará mucho que hablar en el presente y en el futuro de la lírica del país. Porque sé que su poesía tiene gran vuelo; estoy seguro que los libros que vendrán de esta poeta, sólo podemos seguir esperando lo mejor. Y para finalizar sólo quiero decir que toda buena poesía está lleno de concupiscencia ya que desea enormemente nombrar y sentir todos los deseos que sólo la palabra puede añorar en su infinita existencia.


viernes, julio 20, 2007

Pirata Viejo: apuntes para un vividor que puede estar a la vuelta de nuestra esquina

Por Miguel Antonio Chávez

En tiempos de filmes propios de la cultura popular como la trilogía de “Piratas del Caribe”, que han vuelto a poner en boga un género que manejara de manera tan memorable Robert Louis Stevenson allá en el s. XIX, llega un narrador, uno de los novelistas contemporáneos más prolíficos del Ecuador, quien retoma esta vez al pirata pero como una metáfora para mostrarnos un personaje salido de los incansables mares de la viveza criolla. Y de algún modo, de la tradición de la novela picaresca española.No es ni Francis Drake, ni Barba Roja, ni Jack Sparrow. De hecho lleva muchos años que no va al mar porque ha vivido enclaustrado en la zona del centro histórico de Quito. No usa parche en el ojo ni tiene pata de palo, aunque por su edad el pobre ya es viagra-dependiente. Y tampoco, como los corsarios, no saquea tesoros en nombre de la reina, sino en nombre de sí mismo, Félix Garzón y Polanco, gigoló y aristócrata solo de nombre y por ende venido a menos; necesitado de los doblones de oro, tesoros y demás delicias de la dolce vita, que solo le pueden proveer “por default” las mujeres viudas, solitarias herederas de la fortuna de sus mariditos hacendados o empresarios… si estos últimos pasaron a mejor vida en el mas allá, en el más acá don Félix Garzón y Polanco buscará “honrar sus memorias” disfrutando del mejor modo posible de los bienes materiales, fruto del sudor de sus negocios.

A pesar de vivir en una pensión de mala muerte y de deber, como el don Ramón de “El Chavo del 8”, algunos meses de renta a doña Rosita Cangá –una recia esmeraldeña, quien de cuando en cuando consiente que salde la deuda de “otra manera”, Félix es un gentleman, un dandy, un fino “cuentero de Muisne” cruzado con maestro Casanova en grado masón 33, ergo –digámoslo sin empachos– un “pobre y triste” vividor con la clase e ingenio suficientes para entrar de la mano con una mujer de apellidos rimbombantes (mejor si tiene un apellido compuesto) a lugares de elite como el que tenemos acá a nuestro lado de este recinto ferial(1) , el Club de la Unión… Quien quita, como la realidad supera todas las ficciones, sería mas factible que le dediquemos este lanzamiento al Félix Garzón y Polanco que debe estar ahí dentro contándole a nobles, escribas y senadores que un loco escritor quiteño (amante de la ciencia ficción y la novela negra, que vivió como un Indiana Jones en las selvas de Esmeraldas y en la sierra central, en sus faenas de antropólogo), se atrevió a revelar a sus futuros lectores, aquí presentes, sus trucos de mago vividor.

Mención aparte merece el personaje femenino que es el detonante de esta nouvelle y gracias al cual la acción nos embarca en un viaje por el país. Luego de poner un clasificado en el popular vespertino quiteño Últimas Noticias, Garzón recibe la respuesta de una viuda de la ciudad de Ibarra, una misteriosa Lindsay M., quien está dispuesta a iniciar una aventura poniendo a su disposición un vehículo que le dejó el marido y que nunca lo aprendió a conducir. El carrito no es ninguna maravilla (una poco llamativa camioneta Chevrolet Super Carry), ni la mujercita tampoco (de abundantes carnes, repartidas en piernas, brazos, senos), peor su apellido de soltera, Minacho, que desentona con su nombre anglo. Lindsay es la némesis, “culturalmente” hablando, de Félix. Su riqueza simbólica (la única riqueza que le queda) contrasta con la personalidad y gustos kitsch de la simpática, quisquillosa y novelera Lindsay Minacho, amante de las rancheras y de los vestidos vaporosos color fucsia. Sin embargo, parafraseando a una telenovela colombiana en boga, seguirá habiendo química entre ellos, hasta que la plata los separe. Félix Garzón y Polanco no solo debe soportar con estoicismo el cuerpo de ella, los recuerdos de su marido y su fiebre de consumista provinciana, sino que debe estar alerta de cuándo entrar en acción (para ello, cuenta con unos viagras que le provee su viejo barbero, don Avicenas), ya que la pobre no había tenido relaciones en ocho años debido a la vejez de su marido. Como en un road movie, nuestros viajeros se desplazan y se van descubriendo a sí mismos. Desde Ibarra (la ciudad de Lindsay) hasta Quito, para un tour de shopping y hospedaje en el exclusivo Hotel Colón, y luego de por la vía de Aloag-Santo Domingo, camino a las playas de la provincia de Esmeraldas. Con entretenidos diálogos y buen ritmo, esta nouvelle se torna placentera para leer.Santiago Páez, es conocido por su numerosa obra narrativa que juega entre la fanta-ciencia (el limite sutil entre ciencia ficción y genero fantástico) y el género detectivesco alias “novela negra” o policial, cuya combinación ha sido explorada en otros países mas no tanto en el nuestro(2). El primer libro de cuentos de un autor ecuatoriano que leí a mis dieciséis años, con verdadera gran curiosidad, fue DivertInventos de Abdón Ubidia, libro muy ingenioso (muy cortazariano, desde el título) que me mostró que había en Ecuador otro registro de obras, distinto al de la currícula caduca del colegio. Digo esto porque el segundo libro fue Profundo en la Galaxia, que me gustó aún más por combinar situaciones aparentemente tan disímiles como los viajes en el tiempo (tan propio de la ciencia ficción) y las comparsas y carnavales indígenas de la sierra (además de la inclusión de ciertos pasajes en quichua), y salir extrañamente bien librado. De paso, ganó el premio Joaquín Gallegos Lara… Luego publicó, entre otras, las novelas La Reina Mora (1997), Los Archivos de Hilarión (1998), Shamanes y Reyes (1999) y Condena Madre (2000) y en Alfaguara ha publicado su novelita infantil El complot de las mamás.

Mención especial merece su novela, la tetralogía Crónicas del Breve Reino (2006) que, a decir de la crítica, ha sido considerado como el proyecto narrativo más ambicioso de los últimos tiempos. Cuatro crónicas interdependientes que cuentan del deterioro de un reino imaginario, un Ecuador metatópico y metacrónico, donde se entrecruzan múltiples niveles de narración y plano temporal. Al respecto recomiendo la lectura de un acertado estudio que Juan Secaira hizo de esta obra.

Con este recorrido de sus obras, acaso Pirata Viejo podría sorprender por su irrupción en una escritura más sencilla, despojada de sus ambages y recursos como en sus obras anteriores, en especial de su antecesora Crónicas del Breve Reino. Pero no por ello menos meritoria como obra, ya que desde la contraportada se admite con gran frescura y sin temor “una de esas novelas llenas de humor que se leen con placer, junto a una humeante taza de café y que se terminan en una tarde amable”, lo que establece una honestidad con el lector, le da pistas de aquello con lo que se va a encontrar, sin caer en las sobrepromesas o falsas poses, de las que Santiago Páez carece afortunadamente para nosotros. Vale decir que esta obra bucea sin miedos (el miedo al ridículo que tienen muchos narradores y poetas refugiados en la seguridad de sus capillas literarias) en la cultura popular y resulta muy entretenido. Hay dos aspectos interesantes de su obra anterior que están presentes en esta nouvelle, el elemento musical (que de algún modo la mencioné más arriba) con las rancheras y otros géneros de la música popular que tanto le encantan a Lindsay Minacho y la inclusión del quichua (refiriéndose a los indígenas otavaleños que rescatan a Félix cuando este se queda atrapado en un talud en la carretera mientras intentaba empujar la Super Carry, ante la angustia de Lindsay). Esta obra tampoco está exenta de la alusión a la literatura, pues don Félix Garzón y Polanco posee entre sus escasas riquezas un libro con el ampuloso título de “Titanes de la Poesía Mundial”, que a mí me sonó como a esos CDs piratas de “Cañonazos Bailables Vol. 6”. Otro dato no menos interesante de Pirata Viejo, que hoy publica Editorial Norma, es que quedó finalista en el último concurso Aurelio Espinosa Pólit.

Conversando con Santiago, la escritura de Pirata Viejo fue para él una suerte de catarsis debido la gran carga mental que conllevó la tetralogía de Crónicas… A ratos me recordó el desenfado de César Aira, novelista contemporáneo argentino, autor de al menos unas cuarenta novelas cortas y que en España ya es considerado autor de culto. En un país cuya literatura adolece del humor, más que como estilística, como actitud de literatura y vida, creo en la validez de esta propuesta y puedo hallar ciertos referentes compatibles con esa abierta complicidad que tienen con la cultura popular. Así tenemos Atacames Tonic de Esteban Michelena y Las aventuras del Cholo Cepeda, detective privado (y su secuela Si es que te queda cariño) de Fernando Itúrburu. Obras que junto con Pirata Viejo, considero podrían ser adaptadas sin tantas complicaciones al formato televisivo o fílmico. ¿Por qué no?(3) A diferencia de otros libros que se editan solo para los “amigos y colegas cultos”, este tipo de obras buscan todo lo contrario, irrumpir –como dije antes– sin miedos en la mesa donde se come el pan, en el paradero del bus, en la sala de espera, en una banca del Terminal Terrestre.

Despido estas divagaciones mentales con una canción que no incluyó Páez en su catálogo musical de Pirata Viejo, y es una canción famosa en los ochentas de Chayanne, que cae justo para la ocasión. De Félix Garzón y Polanco, para Lindsay Minacho: “Tu pirata soy yo/ y mi mar es tu corazón/ mi bandera, tu libertad /mi tesoro, poderte amar/ tu pirata soy yo/ tu querido ladrón de amor/ en mi proa tu nombre va/ tu pirata soy yoooo”



1) Este discurso fue parte del lanzamiento de la mencionada obra, realizada en la ciudad de Guayaquil el 23.07.07 en el Palacio de Cristal, antiguo Mercado Sur, construcción que está a espaldas del Club de la Unión.
2) Entre los pocos escritores ecuatorianos contemporáneos que han incursionado en la ciencia ficción, además de Páez, tenemos a José Daniel Santibáñez, Fernando Naranjo y Leonardo Wild.
3)El canal de televisión Ecuavisa adaptó, a finales de los ochenta y principios de los noventas, obras literarias ecuatorianas clásicas, como "Siete lunas y siete serpientes", "A la Costa", "El chulla Romero y Flores", "Los Sangurimas". En cine, Camino Luzuriaga dirigió, entre otras, Entre Marx y una mujer desnuda, adaptación de la novela homónima de Jorge Enrique Adoum.

miércoles, julio 18, 2007

Diez apuntes y una conclusión sobre los poetas jóvenes de inicios del S. XXI


A propósito de los lanzamientos que Buseta de Papel realizó en la 2da edición de la Feria Expolibro, el siguiente texto corresponde a uno de los prólogos del libro I Festival de Poesía Joven Ecuatoriana "Naranjal 2007", editado por la Casa de la Cultura del Guayas, anexo Naranjal; gracias a la gestión -entre otras personas y empresas- del poeta naranjaleño Rafael Méndez Meneses (a.k.a Kevinhurlt).



Por Xavier Oquendo Troncoso

El presente libro contiene una muestra mínima de 35 nuevas voces poéticas del país, nacidos entre 1975 y 1987. Doce años separen al más joven de los mayores de este grupo. Son autores de varias ciudades del país que han ido formándose en grupos o talleres para mantener una voz colectiva dentro del panorama poético nacional. Su gestor es el poeta guayaquileño Augusto Rodríguez, extraordinario cultor de este grupo de jóvenes y voz latente y fundamental de la novísima poesía.
Habiendo hecho un trabajo parecido al de Augusto Rodríguez desde hace más de 13 años, me permitiré comparar y asimilar al grupo de poetas de este libro con mis apreciaciones frente a ellos y a otros nombres que los antecedieron en edad (desde los nacidos en 1965) para compactar a una generación y vislumbrar lo que podría ser la siguiente.


Los antecedentes a este grupo: la posta y el puente generacional
En 1994 convoqué en Quito a los poetas jóvenes de mi generación, que tuve acceso, a las “Primeras jornadas poéticas juveniles del Ecuador Nueva Generación”. Fue este año el clave para firmar la constitución de nuevas voces en el país, que se formaron un tanto exiliados de los talleres literarios de los años 80 y de los nombres más representativos de es época.
Marcelo Báez, Ana Cecilia Blum, Pedro Gil, Luis Carlos Mussó, Freddy Peñafiel, Paúl Puma, Aleyda Quevedo y Cristóbal Zapata figuraron en esta hornada nueva y sus poemas fueron publicados en el libro de memorias1, en un total de 34 poetas. Sin embargo también fueron convocados Alex Tupiza Aldaz, Jairo Estacio, César Carrión y David (Gómez) Barreto, cuatro nombres que están presentes en este libro.
Trece años, es casi una generación completa. El año de nacimiento de Estacio y Tupiza (1975) da el límite generacional para escogitar los nombres que conforman este volumen.
En el año 2001 aparece mi libro “Ciudad en verso –Antología de nuevos poetas ecuatorianos-”2, con 25 nombres que, a mí concepto, conformarían lo más representativo de mi generación (1965-1980), al que, en una segunda edición (“Antología de nuevos poetas ecuatorianos”, Loja, 2002)3, añadí dos nombres más. En estas ediciones los poetas Javier Cevallos, David Guzmán y María de los Ángeles Martínez fueron seleccionados y figuran, también, en el presente libro de memorias, motivo que me hace pensar efectivamente en el hecho de que no existe, a cabalidad, una nueva generación a parte de la citada, si no una suerte de extensión a ese grupo que está formando una propuesta.


Influencia de lo extra literario: Vanidosos y “exquisitos”
Abundan en estos días, entre los jóvenes y no tan jóvenes poetas del país, un discurso "afrancesado" al que algunos de ellos mismos han titulado "exquisito". Los escritores amantes de los poetas franceses del siglo XX y su tradición de poesía pura (lo extremadamente gracioso es que muchos -por no decir todos- no saben leer ni escribir en francés, sin embargo encuentran la verdadera sensibilidad en la traducción) que se ha ido mezclando en su discurso como una epidemia sin vacuna.
"Lo exquisito", si bien he podido entender, consiste en alabar sin fin a la poesía "pura", repleta de hermetismo, que esté escrito en cualquier otro idioma que no sea el español (y si es en francés, mucho mejor). Algunos de los "exquisitos" suelen utilizar también, en sus discursos, referencias a poetas griegos antiguos para sostener la "profundidad" de su lírica amparada en un "canon" inexistente, fortalecido por el discurso de otro.Nunca he podido entender como los poetas que no hablan y dominan otra lengua como el francés, el inglés, el alemán, etc. Se atreven a sostener que sus grandes referentes son los poetas extranjeros (me refiero extranjero a la lengua). Buscan los italianos, los ingleses, los franceses, los germanos para sostener una idea de erudición en un discurso sin fundamento. Las traducciones son una versión. Los "exquisitos" se olvidan de que la poesía es sonido y silencio. Y que cada lengua tiene un sonido y un silencio distinto.


¿Nuevas posturas frente a la poesía?
No creo que haya un pensamiento renovador ya consolidado, probado y justificado entre los poetas más jóvenes. Lo que sí puede haber son varios pensamientos. Y todos ellos válidos, mientras sean honestos. Siento, entonces, que a nuestra poesía le falta autenticidad. Dejar de copiar moldes y formas del extranjero. Dejar de ver el canon impuesto, dejar de sentir con el corazón de los otros.
Sin embargo, estoy conciente de ciertos rasgos nuevos en los novísimos: la brevedad, el regreso a lo clásico en el tema e incluso en la forma (un neoclasicismo posmoderno), el oficio del escribiente y el poema sobre el poema; y, en cuanto a la forma: la sencillez de un estilo claro y citadino, una sobriedad en la economía de las palabras, un sustento individual de las cosas y los hechos, son, para mí, las características de estilo en la nueva poesía.
Los cánones se sostienen todavía. Los mismos de hace muchos años, y eso es raro. No fuimos una generación de ruptura total, sino de acomodo.
Debemos, también, tomar en cuenta que los límites entre los géneros literarios cada vez se difuminan más, y que la historia y el tiempo son los encargados de aprobar a los nuevos clásicos –futuros referentes de nuestra labor de escritores- y de desaprobar cánones reiterativos y postizos dentro de las vanguardias literarias. Pese a ello, en las nuevas voces se ha visto ciertos aportes formales, todos ellos amparados en la aprobación de la historia poética del siglo XX:
*El texto corto (la condensación de un discurso poético en breves versos)
*El rehuir a la medida formal, por considerarla anti vanguardista
*El regreso a la imagen poética, no como un recurso literario, sino como un hecho contemplativo (el poeta-observador)
*La concepción de un verso como el de una línea igual a una idea.


Si analizamos los aportes formales, nos damos cuenta que las nuevas generaciones de poetas se han repetido y han hecho una selección imprecisa de ciertos cánones impuestos por las vanguardias de las tres últimas décadas del siglo pasado. Pero el verdadero aporte de los novísimos está en el hecho intrínseco del creador. Es decir en lo que podríamos llamar “fondo” o temática, debido a que la historia y el contexto es un hecho lingüístico, y el hombre se debe a ello. El escritor siempre ha tenido que enfrentarse a los grandes temas y misterios del hombre: El amor y la muerte. Estos dos abarcan todo el resto, y talvez solo el último sea el todo: Dios, la naturaleza, el hombre, su lucha, sus caminos...


Una voz individual
La individualidad del poeta actual obliga a que su voz poética sea en soledad, admitiendo una primera persona que se identifica consigo misma, y que luego reflexiona sobre el resto, que no es sino él mismo. Es un yo más reflejo que en los grandes poemas sociales, o en los textos con persona del plural, en los que la que voz personalísima no se reconocía como tal, sino que era la voz de todos, la que salvaría al mundo, la que se duele en todos.
La voz de Sartre todavía parece escucharse cuando proclamó la necesidad del compromiso o responsabilidad del escritor con sus contemporáneos, con todos los hombres (...) El creador literario debe escribir participando de los debates sociales y políticos de su tiempo4. Sartre se debía efectivamente (y casi parafraseándolo) a su época, una época repleta de esta cosmovisión rica y productiva, pero sin embargo ese yo colectivo se fue convirtiendo en un estandarte del pasado.



Los novísimos son escritores contemplativos que viven un caos citadino
La ciudad está dentro del vivir diario del hombre. Como antes lo fue la aldea, y antes la mínima comarca. La poesía empezó defendiendo el territorio desde el principio de los tiempos. El canto épico de los poetas tenía sus límites -los límites del parnaso de Apolo-. Todo infunde respeto único. La ciudad y sus habitantes se circunscriben dentro de un todo legítimo. Por lo tanto el urbanismo influye en el comportamiento de lo poético. El poeta actual mira al horizonte y a todo aire bucólico, con absoluta lejanía. Y esto ha hecho que en la nueva poesía haya más interés por lo contemplativo, desde la perspectiva oriental -mirar desde lejos a “Natura”, como un fenómeno nuevo: así, por ejemplo, nos damos cuenta de que el nuevo discurso está vislumbrando la imagen en el mar, las montañas, los ríos, los valles, la naturaleza en su pleno. Pero siempre desde los órganos de los sentidos (acaso entrando en lo explicativo) sin llegar a convivir con estas nociones. Es decir, la ciudad es el sitio desde donde se lanzan las miradas, para que los lienzos estén repletos, y el cuadro se complete.



Una generación dividida entre lo Universal y lo Local
Lo local siempre ha sido fuente de gran audacia literaria, de grandes monumentos literarios y de la consolidación de la literatura como parte de la historia: recordemos, por ejemplo, el Don Quijote de la Mancha, desde su título, trae ya la marca indiscutible de su territorio.
La literatura, a lo largo de su historia, ha servido para marcar territorio, para volverlo segmento del mundo, y que ese segmento se universalice desde su concepción individual. América Latina cada vez se aleja más de su realidad ficcionante, para acudir a una invención postiza. Los motivos son muchos: una resquebrajada situación política y social, una vergüenza oculta que hace negar a la tierra, a sus costumbres, a su arte, a su dignidad. El tema de identidad siempre ha estado rodeado de discurso barato y ramplón; esto ha obligado a que los nuevos escritores no quieran hablar de su segmento de patria. Y esto sí es nuevo. La generación que nos antecede, todavía recuperaba a la nación imaginaria en sus discursos líricos. Ahora huimos de eso.
La discusión sigue, porque si recordamos al enorme Kavafis, al tan famoso discurso lorquiano, a la genialidad de Borges, por poner ejemplos al azar, demostramos que su potencial lírico estaba en lo local de su discurso (Grecia, Andalucía y Buenos Aires, son obviamente los referentes respectivos, de estos tres poetas).


Los novísimos y lo intertextual
El libro Seis propuestas para el próximo milenio de Italo Calvino, es uno de los más serios acercamientos hacia una literatura posmoderna de occidente. Su quinta propuesta habla sobre “La multiplicidad”. Dicha propuesta toma como base a la literatura como una enciclopedia (en el caso de Calvino, habla, específicamente, sobre la novela). El nuevo escritor es un lector insaciable. En la nueva poesía se puede notar claramente esa red de conexiones entre hechos, personas y cosas de la que habla Calvino. Los textos no se detienen en planteamientos únicos, sino que dicho planteamiento (llamaríamos idea central) es desglosado por la voz poética hasta conseguir nuevos lineamientos, nuevos acercamientos y claras alusiones a temas que se dejan ver en la inclusión de hechos sucintos dentro de un discurso. Calvino dice que la multiplicidad es el mejor camino a la incapacidad de concluir, así es como vemos en estos poetas, planteamientos de poesía sin “remates”, es decir que el tema no termina, porque los temas son interminables, debido a que el escritor viene a resultar un cúmulo de experiencias y conocimientos, en donde la idea central se repleta de nuevas ideas y la secuencia se vuelve infinita.
Aquí entramos en lo “intertextual”, que tiene que ver con todo ese aparato de ideas que el escritor de fin de milenio quiere depositar en su texto, con el fin de completarlo y volverlo uno y, por tanto, volver cómplice de sus ideas a otros que ya tuvieron la misma idea, pero como la forma siempre tendrá opción a ser nueva en cualquier fondo (por razones de estilo), entonces la formación de estos nuevos parámetros múltiples hacen una nueva poesía.
Voces ocultas que nos citan a otros autores, conexiones con libros, con ideas, con versos de otros, llegando, inclusive al denominado “plagio transtextual”5. En algunos nombres podemos hallar ciertos versos ocultos que forman parte de su discurso, pero que ya fueron escritos.


Los novísimos mantienen un hermetismo
Lo críptico en la poesía, he llegado a pensar, es una etapa en todo poeta. El enjambre de palabras que propone nuestro diccionario para tales fines es un hecho. Los poetas tratan de complicar su discurso para llegar al total alejamiento del “lugar común” y lo coloquial.
En 1921, Borges explica los principios de su renovación poética, dentro del Ultraísmo, movimiento fundado por Rafael Cansinos Assens; en el tercer punto dice: Abolición de los trabajos ornamentales, el confesionalismo, la circunstanciación, las prédicas y la nebulosidad rebuscada6 (lo resaltado es mío). Con esto queremos hacer notar que lo rebuscado es un paso, nada más, para llegar al planteamiento real de la poesía, a través de los siglos: la sencillez. Esa sencillez que uno consigue en el rigor y en el trabajo poético.
Los llamados poetas difíciles, a quienes la historia induce a imitarlos (Pound, Tzara, Artaud, Celán, entre muchos otros), no plantean el hermetismo, sino una carga de inmensa sabiduría lingüística y un largo camino por las experiencias de la vida.


Es una generación obsesionada por el oficio
Una temática recurrente y nueva entre los poetas de esta nueva hornada generacional, es el buscar el justificativo del “escribiente”, de lo que es el poeta y qué hace frente a un mundo tan ofuscado, escribiendo. El poeta y su sentido de la escritura, ese rebuscarse por todos los flancos de una sociedad que no tiene a los poetas como hombres productivos, sino como simples casualidades de un destino. Dentro de esta temática se ampliaría aquel tema de si el escritor nace o se hace, o si es un obsesivo compulsivo, o si está más cerca de la locura, o si el mundo le afecta, le disgusta, y entonces decide crear uno nuevo a través de sus palabras, de su propio yo lingüístico.
Esa lucha interna, que se vuelve una guerra palpitante, cuando el poeta entabla su relación con el lenguaje. Valery dijo que la poesía no se hace con el sentimiento, sino con las palabras. Y esa lucha está ya en los poetas hace siglos. Pero esa fue por años clandestina.


Que viva el humor negro
Los novísimos están amprados en el humor. Un recurso dejado a un lado por los poetas de los noventa. Y que estos ultimísimo lo utilizan con el fin de concienciar, de despertar con su mensaje irónico, repleto de novedades lingüísticas (neologismos, rupturas sintácticas que producen significaciones nuevas y novedosas).
El humor es lo que falta a los caldos, a las gallinas, a las orquestas sinfónicas. Y a la inversa, es lo que no falta a los empedradores, a los ascensores... Se le ha visto entre la batería de cocina, ha hecho su aparición en el mal gusto, tiene su residencia de invierno en la moda... ¿A dónde va? A la ilusión óptica... ¿Su debilidad? Los crepúsculos, siempre que parezcan un huevo al plato.... Así hablaba el maestro surrealista Aragón7, sobre el tema que nos concierne.
El humor es el hecho artístico de mayor dificultad dentro de la palabra. Porque, como dice Aragón, este humor va a la ilusión óptica. Entonces el poeta que lo intenta, tiene que valerse de la imagen, para conquistar el Olimpo intransferible de la risa.


A manera de Conclusión
Suena extraño que se hable de una nueva generación de poetas en el Ecuador luego de la conformada por los poetas nacidos entre 1965 y 1980, según el estudio generacional de la poesía estructurado por el crítico Hernán Rodríguez Castelo, apreciación generacional que me gusta muchísimo, porque me resulta muy pedagógica para el estudio de la literatura en este país. Esta periodización fue propuesta por el gran filósofo español Ortega y Gasset. Según él cada treinta años nace una gran generación que se ampara en el puente de la anterior y deja el camino a la siguiente.Últimamente los poetas muy jóvenes están incurriendo en la idea de que hay una nueva generación que va a "romper con lo establecido" y que los nacidos cinco o dos años antes que ellos ya son "harina de otro costal", ya están condenados al olvido, ya han sido juzgados con el juicio final de la poesía. Pienso que los nuevos poetas están confundiendo "grupo" con "generación".
Pregunto: qué canon pueden romper los novísimos si aún no hay una estructura que conforme un parámetro poético ni siquiera en las generaciones anteriores a las de los años 90.
A este libro le hará falta el paso del tiempo. Él hará la mejor de las antologías. Mientras tanto el talento de los jóvenes se hace notar en este libro que dará la pauta y los senderos por donde va a caminar la poesía de la patria.



1 Memorias de las Primeras Jornadas Poéticas Juveniles del Ecuador “Nueva Generación” 1994. Fundación “Nueva Generación”, Quito, 1996.
2 Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, Núcleo de Tungurahua, Libresa, Colección “Crónica de Sueños”, Quito, 2001.
3 Universidad Técnica Particular de Loja
4 Andrés Amoros, op. cit.
5 Pequeña mención de enunciación que ironiza sobre un lenguaje popular convencionalizado. El plagio es un préstamo ajeno, no declarado y liberal (Teresa Alfieri, Transtextualidad y originalidad literaria, Revista Letras del Ecuador, Quito, 1992. Citado por Jackie Verdugo: Voces y polifonía femenina en la poesía ecuatoriana de la última década, Memorias del VII Encuentro sobre Literatura ecuatoriana “Alfonso Carrasco Vintimilla”, Universidad de Cuenca, 2000).
6 Los otros rasgos que Borges explica en su estética son: 1. Reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora; 2. Eliminación de las frases medianeras, nexos y adjetivos inútiles y, 4. Síntesis de dos o más imágenes en una, que ensancha de ese modo su facultad de sugerencia. op. cit.
7 Antología del humor Negro.

lunes, julio 16, 2007

La Feria creció

Por Jorge Osinaga

Para ver, oler, tocar o comprar libros, la última Feria Internacional del Libro del Ecuador, Expolibro 2007, superó las 234.000 visitas.

Gente llegó para ver de todo: desde comprobar que "sin tetas no hay paraíso" (o quizás también no hay Asamblea), hasta poder conversar con escritores internacionales; comprar desde el último éxito de la infaltable autoayuda hasta la más sesuda novela de Roberto Bolaño o tratados de filosofía. Stands de academias de inglés con mesitas de bar, un ufólogo estacionado en medio de una galaxia de freaks seguidores, una cartomántica trabajando en las antípodas de una librería católica o frente a una de corte evangélico, mirando el atardecer en la azotea del viejo mercado. En fin, una Babel fussion de Borges con García Márquez, donde se podía uno desde perder hasta tener una epifanía.

Escritores que fueron recibidos como estrellas de jet-set codeándose con nuestros autores nacionales. Venta de libros para poder financiar el viaje o unas cervecitas al final de la jornada, cargando libros a cuestas o aguantando sol. Impresiones atrasadas, penurias, cansancio, estrés (y las intrigas también, por supuesto), no fueron obstáculo para que todos, por 9 días, nos juntáramos alrededor de las letras.

Ramiro Arias, de Eskeletra, nos comentó que esto "estuvo lleno de alegría". Mi amiga grifa me dijo que los libros "están caros". Un flaco anarquista me dijo "al fin llegaron los títulos de Venezuela". Un emigrado comentó que "hay trago y bocaditos". El cubano me dijo "ya llegan, ya llegan". El venezolano me dice "cónchale vale, le damos el 30%". Una catira del llano me seduce con su poesía de a un dólar... y con otras cosas más. Los colegas-in-letters me regalan libros y yo solo les doy tabacos. La quincena no llega pero quemo los últimos centavos en descubrimientos. Libros de Aira, Bolaño, Bukowsky, Lautremont, Gingsberg. Revistas. Infaltables, como los exquisitos de siempre.

A todos ustedes, quienes nos acompañaron, colaboraron y escucharon en esta Feria, en nombre de todos los buseteros, muchas gracias; en especial al CEN, Iván y Alfredo Mora, Tóxica Films, Andrés León, Rafael Méndez, Jorge Saade, Mariela Toranzos, Bertha Tejada, Jorge Aparixio, Juan Carlos Morales y Marcela Holguín.

Espero siga y crezca la feria (y también los descuentos, libreros: no se hagan los giles), que el alcalde ponga más billete (los que se hicieron los locos también, ya les toca) y que las editoriales internacionales pasen lista. Sigamos sacándole el jugo a la vida, al bolsillo y a las letras. Buen balance y hasta la próxima.

jueves, julio 05, 2007

Festival Pablo Palacio y actividades de Buseta en Expolibro 2007


Buseta de Papel los invita al Festival “Pablo Palacio”, celebración de la obra de uno los más importantes autores del país. El Festival “Pablo Palacio” se desarrolla en el marco de la 2ª Feria Internacional del Libro, Expolibro 2007, gracias al apoyo del Centro Ecuatoriano Norteamericano. La entrada es gratuita y están todos ustedes invitados.


Festival “Pablo Palacio”


Domingo 15 de julio
PLAZA CENTRAL
19:00


PRIMERA PARTE:


- Mesa redonda

Miguel Antonio Chávez, Solange Rodríguez y Freddy Russo expondrán diversas miradas en torno a la figura y obra de Pablo Palacio en una mesa redonda.


- Exhibición del cortometraje “Vida del Ahorcado / Los estudiantes”

Inspirado en un fragmento de la novela Vida del Ahorcado, de Pablo Palacio, el cineasta guayaquileño Iván Mora interpreta desde el terreno de la cinematografía la obra de Palacio con este trabajo de su autoría.



- Lectura de cuentos de Palacio

Con el acompañamiento de una interpretación musical de Palacio, de autoría del músico Francisco Febres-Cordero, integrante de la banda SoniCom, los buseteros leeremos fragmentos de las obras de Pablo Palacio.


SEGUNDA PARTE:

PLAZA CENTRAL
20:00



- Un Hombre muerto a puntapiés
Cuba y Venezuela presentan el libro Un Hombre muerto a puntapiés, de Pablo Palacio, editado por la Biblioteca Ayacucho, de Venezuela. Presenta el Ministro de Educación, Raúl Vallejo.



Otras actividades de Buseta de Papel en Expolibro
Viernes 6 de julio
PLAZA CENTRAL
15:00

Presentación de la revista literatura y arte El Quirófano, Nº 3.
Dirigida por Augusto Rodríguez, y con un consejo editorial que incluye a Miguel Antonio Chávez, Solange Rodríguez, Leonardo Valencia, Edwin Madrid, Fernando Itúrburu, Fernando Nieto Cadena, etc.




Domingo 8
URNA NORTE
15:00

Presentación del libro Poetas en Guayaquil.
Selección de textos poéticos realizada por Augusto Rodríguez. Este libro recogerá piezas poéticas que evocarán al Guayaquil contemporáneo, bajo el sello y auspicio de Editorial Pegasus.


Viernes 13
PLAZA CENTRAL
18:00

Presentación del libro El Lugar de las apariciones
Texto de género narrativo y micronarrativo de la escritora, catedrática e integrante de Buseta de papel, Solange Rodríguez Pappe. Su obra ha sido analizada por prestigiosos críticos latinoamericanos como el mexicano Lauro Zavala y el argentino Raúl Brasca. Publicación realizada gracias al auspicio del ITSU (Instituto Superior de Arte y Comunicación).



Domingo 15
URNA NORTE
15:00

Presentación del libro Análisis Histórico del Jazz hasta nuestros días
Libro de autoría de Freddy Russo, conocido crítico musical y musicólogo e investigador de la música popular. Integrante de Buseta de papel y colaborador del blog literario del mencionado colectivo cultural.



PLAZA CENTRAL
18:00

Recital Literario de Buseta de papel y presentación de la antología del I Festival Nacional de Poesía Joven “Naranjal 2007”.

Lectura de nuestra nueva producción literaria en los géneros poético y narrativo, gracias al apoyo del Centro Ecuatoriano Norteamericano.

Presentación del libro del I Festival Nacional de Poesía Joven Naranjal 2007, editado en esta ciudad guayasense. Muestra de los nuevos poetas que conforman el panorama literario del país. Organizan la Casa de la Cultura, Núcleo del Guayas, extensión cultural Naranjal y el grupo cultural Buseta de papel.

miércoles, julio 04, 2007

La orfandad de la cultura

Javier Ponce, columnista de El Universo, habla hoy en un artículo sobre la situación del Ministerio de Cultura:
"Cuando el Gobierno resolvió crear el Ministerio de Cultura, me imagino que algunos nos preguntamos si la cultura saldría ganando con aquello. Y pasados seis meses, nos seguimos preguntando. Creo que es García Canclini el que afirma que cuando el Estado no sabe qué hacerse con la cultura, crea el Ministerio, como si de él fueran a salir, mágicamente, políticas culturales (...) Estos primeros seis meses han sido estériles. Existe un plan generalísimo circulando por las oficinas del nuevo Ministerio, que de puro general resulta poco útil, y unas cuantas declaraciones del ministro Antonio Preciado en defensa de la pluriculturalidad, pero nada más..."
Leer el artículo completo aquí.

lunes, julio 02, 2007

“Resulta muy difícil financiar la Expolibro, cuando debería ser lo más fácil”

Entrevista a Jaime Rull, presidente de la Feria Internacional del Libro, Expolibro.

Por Augusto Rodríguez


Estamos a las puertas de la Feria Internacional del Libro 2007, esperamos que esta edición, supere con creces a la anterior. Estamos seguros que así será. Nada mejor que conocer de cerca a la cabeza que está detrás de la Expolibro: el empresario español radicado en nuestro país, Jaime Rull. Aquí una breve entrevista con él.

¿Hace cuánto tiempo vives en Ecuador y por qué decidiste afincarte en la capital?

En realidad aterricé por primera ocasión en Quito, como parte de un circuito el año 1974. He vivido en Quito y en Esmeraldas durante mis estadías en Ecuador, que han sido por periodos pero que suman más de 26 años. En ningún momento decidí afincarme en Quito, simplemente allí llegué por primera ocasión, y allí se han desarrollado la mayoría de mis actividades. Es en los últimos cinco años que mis actividades se centran en Guayaquil y diversas ciudades en el mundo.

¿Qué es para ti el libro? ¿Cuál es su función dentro de la sociedad? ¿Crees que Guayaquil es una ciudad que se interesa por el libro?

El libro es el mejor compañero para el hombre (sin definición de género), es el instrumento a través del cual conocemos el ayer, el hoy y el mañana, el ser o no ser, la realidad, la fantasía o la ficción, es el medio por el cual se transmite el saber, la experiencia, la inocencia, es el "rey" en la corte de la "cultura".

Recuerdo que cuando hablaba por primera ocasión sobre la intención de organizar una feria, la coincidencia mayoritaria de criterios apuntaba al desinterés por la lectura de la sociedad guayaquileña, y por tanto hacia el libro. No lo creí así, y quedó con claridad demostrado al cerrar las puertas de la primera edición de Expolibro, la ciudadanía, si tiene la oportunidad, si se le brinda la ocasión, se interesa por su superación cultural y por la lectura, por el libro.

¿Por qué la idea de organizar y llevar a cabo la Expolibro en Guayaquil?

Las ferias del libro en el país, y en los últimos nueve años controlados (1997-2005), habían sufrido salvo alguna excepción, fracaso tras fracaso, por distintos motivos, pero principalmente por querer hacer un gran negocio -económico-, cuando lo que debía trabajarse era en el mayor negocio "cultural". El conocer la necesidad guayaquileña, no tal diferente a la del país en general, y poder brindar una respuesta tras varios años de organización de ferias en la ciudad, fue lo que motivo a asumir el reto.

Según tu perspectiva ¿Qué tan exitosa fue la Expolibro en el 2006? ¿Cuáles fueron los aciertos y desaciertos?

Por lo que mencionaba como respuesta a la pregunta anterior, la Expolibro 2006, rompió toda predicción de desinterés por la lectura, las cifras de visitantes nunca vistas en una feria sectorial en la historia del país, su larga duración (10 días) a un excelente ritmo de actividades culturales confirman el éxito del certamen en su primera edición, solo comparable a otros que dentro de Iberoamérica llevan muchos más años de realización. ¿Aciertos o desaciertos?, es difícil determinarlos. Lo que sí puedo decirte es que el mayor acierto es el haber realizado la 1ª Feria Internacional del Libro en Ecuador y resolver su realización anual, y el desacierto, el no poder contar con la confianza del sector privado (por sus desafortunadas experiencias anteriores), y un presupuesto adecuado para poder trabajar en el mejor marco cultural como así lo hacen otras ciudades y países.

¿Qué tal la experiencia de participar en la Feria Internacional de Cuba?

Increíble, impresionante, sumamente alentadora. Diez días en la feria me permitieron palpar el interés de un pueblo por la cultura, el vivir con el ánimo de superación día a día. El ver a una sociedad con grandes falencias económicas (según las entendemos en la nuestra), el alimentarse con la cultura, y no es una metáfora, es una realidad: dejar de comer para alimentar desde la infancia el alma y la mente con un libro.

¿Qué novedades nos trae la Expolibro en el 2007?

Más variedad en editoriales y libreros, por tanto en alternativas de compra, a más competencia mejores precios. Un salto enorme en el trabajo con los niños y jóvenes que son los futuros lectores, eso lo haremos con el fortalecimiento de la Maratón de Cuento en conjunto con la DASE, Dirección de Cultura y la Subsecretaria de Educación. Esperamos el ingreso de más de 50.000 niños y jóvenes, así como una visita globalizada de las universidades, por ello este año las hemos incorporado al Comité Organizador desde el CONESUP. Más actividades y más escritores.

¿Qué beneficios tienen los escritores ecuatorianos que participan en la Expolibro?

Notamos un fuerte incremento de ventas y por tanto de conocimiento de sus obras. Abrimos por primera ocasión el "Pabellón Nacional de Escritores" y tuvo un éxito indescriptible, este año lo ampliaremos.

¿Qué escritores internacionales vendrán?

Estamos en el proceso de confirmación. A lo largo de estos primeros cuatro meses del año, la visita a diversas ferias y países nos ha permitido entrar en contacto y cursar invitaciones a grandes figuras de la escritura internacional. Los primeros nombres ya se confirman como Alonso Cueto, Jorge Franco, Evelio José Rosero, David Hormachea. Esperamos la contestación de Isabel Allende, del Premio Nobel de Literatura Wole Soyinka, de Quino o de la mexicana Elena Poniatowska.

¿Qué proyectos a corto y largo plazo tienes con respecto a la Expolibro de libros en el 2007?

Creo que en este momento es fortalecer y consolidar la feria, de situarla en un elemento anual de la ciudad, que sea esperada año a año, por niños, jóvenes y ancianos, por pobres y por ricos, pero para ello no solo hace falta voluntad y trabajo, son necesarios los recursos económicos. Lamentable, parece que cuando hablas de la necesidad de apoyo, de patrocinio, de colaboración, la cultura no resulta tan interesante, y resulta muy difícil lograr financiar un proyecto como la Expolibro, cuando por lo contrario debería ser lo más fácil, al estar seguro que la "cultura" puede y debe ser la base del cambio social, de la superación de nuestro país.


Foto: Diario El Universo