jueves, junio 28, 2007

Dylan Thomas

Por Freddy Russo

Dylan Thomas nació en el pueblo de Swansea de Gales, Inglaterra en 1914. Su padre fue un escritor frustrado, profesor de escuela básica. Vio en su hijo Dylan un talento precoz, a los 4 años ya recitaba de memoria Ricardo III de William Shakespeare de un modo singular e histriónico. Durante el bachillerato, Dylan no dejó de escribir. En 1934, con sus poemas bajo el brazo se trasladó hasta Londres, donde a los 20 años publicó el libro Dieciocho poemas. En ese mismo año, conoció a Caitlin MacNamara con quien se casó y tuvo 3 hijos. En la capital inglesa ejerció diversos oficios: poeta, periodista, locutor y crítico de teatro.


Después de cada jornada de trabajo se emborrachaba en El Antílope, un bar donde frecuentaban marineros ingleses. Empedernido bohemio, con su voz de bajo profundo cautivaba a sus interlocutores contándoles interesantes anécdotas y animadas historietas. En la BBC, como locutor, hechizaba con sus versos e ingeniosas ideas a miles de oyentes; lo conocían como "el último poeta maldito".


Escribió en famosas revistas londinenses como New Stories, New Verse, Criterion, en esta última, el director era el famoso T. S. Eliot. En 1936, publicó Veinticinco poemas, libro que para muchos críticos constituye el primer elemento de la nueva poesía inglesa del siglo XX.


De 1940 hasta 1950 vivió entre Londres y Gales sobre el filo de la miseria, escribía decenas de cartas pidiendo adelantos. Viajó a Italia y a Praga, difundió poesía por radio y escribió guiones de cine para la BBC. En 1946 aparece su obra más famosa Muertes y apariciones. En 1950 John Brinnin lo lleva a Estados Unidos, viaja según Dylan para satisfacer la búsqueda de toda su vida: "Mujeres desnudas bajo impermeables mojados". Después de unas cuantas presentaciones por varios Estados de ese inmenso país se radica en Nueva York.

Caitlin MacNmara y Dylan Thomas.



La leyenda


El siglo XX estuvo lleno de leyendas vivas que trataron de sepultarnos bajo su peso. Leyendas de carne y hueso como la de Francis Scott Fitgerald, quien atónito por la locura de su esposa, empeñó su talento en las oficinas de los usureros de Hollywood; o la leyenda del pájaro Charlie Parker, quien con sus sonidos crispados y vertiginosos de su saxo contralto tocó el corazón de una generación de músicos jóvenes que revolucionaron la música inaugurando la era del Be-bop; o Ernest Heminway, que tanto podía ser cronista de guerra como un cazador de elefantes, se disparó dentro de la boca con una escopeta de dos cañones; o como Jimmi Hendrix, que renovaba desenfrenadamente el rock and roll rompiendo y quemando su guitarra. Y hablando de leyendas, ¿hubo una más arquetípica que la del poeta Dylan Thomas?


Cuando los editores compraban por anticipado sus obras: Tarde de sábado, Los seguidores, Con distinta piel, etc., cientos de miles de universitarias, críticos y estrellas artísticas, se desvivían por escucharlo recitar. Amaban el timbre de su voz de caverna boscosa. Cuando sus buenos amigos le conseguían los 70 dólares diarios que decía necesitar para subsistir, cuando buena parte de la intelectualidad de Norteamérica se movía a su compás tratando de descifrar el simbolismo de sus poemas, Dylan Thomas vagaba borracho y tumultuoso por Greenwich Village, desayunaba un par de cervezas, vomitaba sangre y en las fiestas en su honor horrorizaba con obscenidades a muchachitas ávidas y puritanas u ofrecía el espectáculo del "poeta más célebre del momento" volcándose sobre la panza el contenido de los ceniceros.

Dylan Thomas en muy poco tiempo construyó su figura mítica de poeta visionario, de oscuro, de diabólico. A veces, antes de un recital, con la sala repleta de público, le venía un ataque de tos o un vómito. Se recuperaba, bebía una cerveza helada y después recitaba a Lawrence, a Shakespeare o sus propios poemas y la gente le pedía más y más. Deben haber existido pocos escritores que, como él, hayan tocado el cuerpo mismo de la fama.

Mientras su obra para voces Bajo el bosque de leche empezaba a ser un éxito, él seguía perforando con alcohol y tabaco sus tripas carcomidas por la cirrosis. Una madrugada, agotado por la enfermedad, abandonó la pieza del hotel Chelsea donde su amiga Liz lo cuidaba y al cabo de una hora, regresó y le dijo: "Acabo de beberme dieciocho wiskies puros. Creo que es el récord". Unas horas más tarde entraba en coma, y seis días después moría en el hospital de St. Vincent de Nueva York, el 9 de noviembre de 1953.




Dylan Thomas, durante el ensayo de "Bajo el bosque de leche" en 1953.

(Foto de Rollie McKenna)


Su poesía


Siempre me interesó la correspondencia de los poetas como punto de partida para analizar su pensamiento. En una de sus cartas a los 19 años Dylan dice: "no catalogar mi cerebro en compartimentos separados, es decir no diferenciar lo que en mí escribe poesía de lo que dice llega la una, es hora de comer" (1). Dylan Thomas expresa claramente que nunca miró la realidad fragmentada, había una unidad: hombre-planeta-cosmos. A él no le costaba "poetizar" si en este término un tanto confuso mezclamos: imaginación, ingenio, capacidad fabuladora y metafórica, sentido rítmico y pictórico. Sin embargo el ambiente social europeo se llenaba de pesimismo; la crisis económica golpeaba Inglaterra, los vientos de guerra estaban a la vuelta de la esquina. Corría el año 1934 y el destino de Occidente era cada día más incierto.


A los veinte años, después de la publicación de 18 Poemas en una carta dice: "Han pasado los días fértiles y ahora cada poema es el más duro y desgraciado acto de creación (...) Cada día me pongo más oscuro. Me da dolor físico escribir un poema. Siento que todos los músculos se me contraen cuando trato de arrancar las palabras arremolinadas alrededor de mis eternas ideas sobre la importancia de la muerte en la vida." (2)



Para Thomas, la poesía del misterio humano era la única posible, buscaba expresar el tumulto multifacético de la vida, el tránsito humano por la luz entre dos oscuridades latentes: la anterior al nacimiento y la que se posterga más allá de la muerte.

Sus grandes ídolos literarios fueron los poetas herméticos ingleses e irlandeses: William Blake, William Butler Yeats, James Joyce, el libro de la Biblia y parte de los conocimientos de Freud. El uso constante de ciertos símbolos en su poesía lo confirman: animales, pájaros, árboles, los cuatro elementos, el movimiento de las cosas vivas, las cuatro estaciones. Mezclados con imágenes bíblicas, ecos de la cábala y la alquimia, haciendo analogías con el psicoanálisis: el útero como comienzo de la vida, el erotismo como fuente primigenia. Versos como: "La voz del arpa del polvo del agua se aferra al repliegue de los campos" o "aquellas que un invierno de carne de gallina amaron el cielo convertido en hojas" (3) no podían menos que concederle una fama de poeta oscuro.

Cuando se murió hubo necrológicas como: "espíritu inmortal que creó un lenguaje y se burló de la grandilocuencia". Es una suerte poder decir ahora que sólo fue un poeta que amó desesperadamente a los hombres y a las palabras, y que se mató cuando ya no fue capaz de emitir las imágenes que fueran la representación más fiel de si mismo.


Dylan Thomas en 1953. (Foto de Rollie McKenna)



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Notas:

(1) "Cartas". Selección y prólogo de Constantín Fitzgibbons. Pag. 35. (Ediciones de la Flor, Buenos Aires).
(2) "Cartas".
(3) "Poemas 1934-1952", Colección Visor de Poesía. (Madrid, 2000)

martes, junio 26, 2007

Antología "La poesía del siglo XX en Ecuador"

Por Augusto Rodríguez

Sabemos que ya está en circulación, hace más de dos semanas, la antología La poesía del siglo XX en Ecuador que seleccionó, prologó y editó el poeta quiteño Edwin Madrid (1961) en la prestigiosa editorial española Visor. Esta antología todavía no circula en el Ecuador. Se espera que la Librería Libri Mundi, que trabaja directamente con esta editorial española, ponga en circulación en nuestro país el mencionado libro.

Estoy seguro que como toda antología es arbitraria y está regida por los gustos, las visiones y los mapas mentales que cada poeta (en este caso Madrid) ha elaborado a la hora de seleccionar lo mejor de lo mejor para llevar a cabo una antología final. Siempre habrá autores valiosos que se quedarán afuera, otros estarán de más, pero así mismo son estos proyectos literarios. Ni tampoco se puede complacer a todos los lectores.

Creo que Edwin Madrid, hoy por hoy, es uno de nuestros principales poetas. Y nadie mejor que él pudo llevar adelante este proyecto tan importante, diría importantísimo para la poesía ecuatoriana. Tal vez uno de los más ambiciosos de su historia. Porque por primera vez se ha publicado una antología que recoge lo mejor del Ecuador en una editorial española y todos sabemos la influencia, connotación y la distribución que tiene la editorial española VISOR en la poesía de Hispanoamérica. No hay duda que este paso dado por Edwin Madrid pone a la altura que realmente se merece a la poesía de nuestro país.

Pienso que lo mejor de nuestra literatura está en el cuento y en la poesía, acá ha habido y hay grandes poetas, de grandes alturas, que no desmerece ni es menos que ningun país de nuestro Continente. Uno de los mayores problemas siempre ha sido la difusión y la distribución de nuestra poesía al extranjero. Creo que esta antología abrirá las puertas y ventanas del mundo para conocer (por fin y no con gotitas esporádicas) el gran potencial y energía de nuestra poesía. Es la mejor noticia que ha tenido nuestra poesía en años. Gracias Visor, Gracias Edwin Madrid. Y aunque nunca falten las típicas críticas y alabanzas desmedidas, sólo con ver la selección digo que es un buen trabajo.

Aunque como lector me hubiera gustado ver en esa lista a algunos poetas como Ileana Espinel, Rafael Díaz Icaza, Fernando Nieto Cadena, Eduardo Morán o Fernando Itúrburu, estoy muy de acuerdo con esa selección (en desorden), los que sí están:

Jorge Carrera Andrade, César Dávila Andrade, David Ledesma Vásquez, Gonzalo Escudero, Hugo Mayo, Medardo Ángel Silva, Alfredo Gangotena, Paco Benavides, Lydia Dávila, Jorge Enrique Adoum, Efraín Jara Idrovo, Euler Granda, Carlos Eduardo Jaramillo, Fernando Cazón Vera, Iván Carvajal, Francisco Granizo, Humberto Vinueza, Julio Pazos, Antonio Preciado, Iván Oñate, Roy Sigüenza y Jorge Martillo.

viernes, junio 22, 2007

Entrevista a Julio Espinosa Guerra

Por Augusto Rodríguez

Julio Espinosa Guerra (Santiago de Chile, 1974) es un incansable poeta, narrador y editor de la revista Heterogénea. Vive desde el año 2001 en Madrid, España. Esta breve entrevista pretende conocer un poco más al hombre, al poeta, al creador; sobre todo conocer sus visiones como escritor sudamericano, pero que vive insertado en otra vorágine, tal vez más desafiante y enriquecedora como lo es vivir en Europa.


Julio, vamos al principio, cuéntame: ¿cómo nace el amor a la poesía? ¿Cuál es el rol del poeta en la sociedad?

Amor a la poesía, amor a la poesía... Lo leo y, Augusto, no me convenzo. Yo no tengo idea si amo a la poesía. Lo que tengo claro es que me permite decir cosas que de otra manera serían imposible, cosas que, al verbalizarlas, me traerían problemas o el calificativo de “loco”. Algunas veces aborrezco lo que resulta en el papel y otras, me trae de cabeza, pero esa mirada romanticona del poeta amando a la poesía no la tengo, en absoluto.

En cuanto al rol del poeta en la sociedad, ninguno. El poeta puede servir de florero en reuniones de la alta sociedad, o en el cartel de algún colegio privado, de alguna universidad privada. Pero el poeta no sirve para nada. Acaso, como medio para la subsistencia de la poesía. Porque si algo puede llegar a tener interés algún día es la poesía, ese algo que se dice tartamudeando y casi siempre sin certeza. Pero el poeta, el poeta es o debería ser un cero a la izquierda, perderse entre las páginas de sus propios libros, no ser más que las letras de su biobibliografía en la solapa.


Sé que vives en España desde el 2001, ¿por qué te fuiste de tu país? ¿Qué pasaba allí en ese entonces? ¿Qué cosas positivas y negativas ha traído para ti vivir en España y sobre todo para tu creación poética?

No tengo muy claro por qué salí de mi país. Será porque desde niño escuché hablar de la Revolución Francesa y de algo que mi padre llamaba “Cultura”, así, con mayúscula, y que al final no existía o era el grafitti hecho por unos muchachos sobre el metro de Madrid. También fue por un poco de asco al panorama poético de mi país, donde, evidentemente, no tenía ninguna cabida. Quizá sucedía lo mismo que ahora: becas manipuladas, amiguismos, los mismos apareciendo y volviendo a aparecer en los diarios, un mercado editorial enano e impenetrable y un gallinero muy pequeño para tanto gallo de pelea. Es decir, me salí de un ambiente donde todos se estaban sacando la cresta, porque no me convencía andar compitiendo con nadie. En Chile, para que sepas, a todos los creadores se les ha metido en la cabeza que la teoría del libre mercado también es aplicable a la creación y, además, se creen los supermanes de la poesía mundial. Imagínate qué desfile de egos. Eso produce nauseas y arcadas. O por lo menos a mí me las produce. Por eso me fui. Me “piré”, como se dice en España.

En cuanto a las cosas positivas de España o, mejor dicho, de Madrid, es que aquí soy nadie y, de alguna manera, pude reinventarme. Indudablemente el llegar a conocer a Andrés Fisher, un poeta excelente de la generación post'87 chilena, pero totalmente desconocido en el país, me marcó. Su poesía es la más concreta del período, la más esencialista e indudablemente acercarme a esa mirada me permitió replantearme lo que yo entendía por poesía: fuera prosaísmo, fuera grandilocuencia, fuera palabra de puro empaque, tan reconocida últimamente por las Américas. Más vale decir lo justo y no pasarse. Madrid me ha enseñado eso y no creerme tanto el cuento del poeta y más el de la poesía. Aquí, al ser un desconocido, o eres humilde o tu ego termina por mandarte al psiquiátrico o al suicidio.


En una entrevista hablabas de una tal “guerrilla literaria” y de los “amiguismos”, ¿cuéntame un poco más sobre eso?


Mira, lo que yo manejo es ya antiguo y no vale la pena reabrir heridas. Ahora bien, es cosa de abrir la página http://www.letras.s5.com/ y mirar lo que pasa con las becas a la creación literaria que “da” el Estado y te darás cuenta de lo que está sucediendo. Lo que pasa es que ahora la cosa es a lo bestia. Miro el asunto y me río, porque están reclamando una serie de señores y señoras (me refiero a los más viejos) que hicieron exactamente lo mismo cuando les tocó estar en el poder o en jurados de concursos. La cosa es bastante miserable, no porque los poetas lo sean ni porque lo hayan denunciado, que eso está bien, sino porque, si lees cada carta, casi todos reclaman que sus proyectos han sido los mejores, que ellos sí merecían el dinero y los otros no. Entonces se da la paradoja de la corrupción a nivel de Estado (que es claramente cierta) y el esperpento del ego de los escritores, mostrándose en estado puro. No hay mesura. Esto, pero a nivel cotidiano, es a lo que yo me refería. Eso sí, si lo piensas fríamente es natural que así suceda: en un país tan chico y con tanto poeta, nunca habrá cabida para todos. La única manera de hacer poesía más o menos tranquilo, es arrimándose al poder (Estado, universidad o prensa) o trabajando en el anonimato, como Ennio Moltedo. Pero si se elige esta última alternativa, ¿cómo sobrevivir?

¿Háblame de tu propio proceso a la hora de escribir poesía, a la hora de enfrentarte a la hoja en blanco?

La hoja en blanco es una patraña. No existe. La única hoja en blanco es, a veces, la mirada o la cabeza del creador. El mejor consejo es no sentarse a escribir a no ser que se tengan las ideas claras o, por lo menos, las imágenes claras. Eso de la musa que lleva la mano es una mentira grotesca y el que crea en ello, mejor que deje de escribir. No hay que darle muchas vueltas al asunto: no escribirás nada por arte de magia, así que ahórrate tiempo si no sabes a qué te vas a referir cuando te sientes frente al papel, sea del color que sea.

Una cosa positiva es pensar sobre aquello que se quiere escribir. Pero no escribir poemas en la cabeza, que eso es una pérdida de tiempo y palabras, sino reflexionar sobre lo que se quiere decir, hacerlo hasta el hartazgo. Llegará un momento en que tendrás madurada la poética que refleja el tema que te preocupa. Entonces será hora de sentarse y anotar, concretizando y dejando fuera las pajas mentales, las palabras abstractas y los lugares comunes, como esto de “la página en blanco”. Después la cosa es simple: quitar, quitar, quitar. Al final tendrás un puñado de palabras, que seguro no dice lo que querías decir, pero se le aproxima.


Has sido premiado con el IX Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz con tu libro NN, cuéntanos algo sobre este poemario

Uf, qué quieres que te diga. El proceso es el de arriba. La preocupación central está en que las palabras cotidianas no dicen ni de cerca todo lo que se puede decir y, además, el sistema social está lleno de tabúes y olvidos, premeditados o casuales. Por lo tanto, NN intenta llegar a eso que no está dicho. Es una poética de lo que existe, pero está innombrado. De allí a explicarlo más extensamente, creo que es desvirtuar el texto mismo. Ya sabes, el poema se sostiene solo o no se sostiene.

Has sido muy crítico con ciertos poetas jóvenes de España y de tu país natal, sobre todo con el tema de los premios literarios ¿Crees en los premios? ¿Qué opinas de ellos? ¿Crees que nos están viendo la cara a todos?

Mira, hay concursos y concursos. En España seguro que hay premios honestos, o ciertas ediciones de los que han sido más corruptos que pueden ser honestas. Lo malo es que pagan justos por pecadores (vaya lugarazo común, ¿no?) y entonces uno no sabe a qué atenerse.
Estoy seguro que nos están viendo la cara, pero el asunto es más profundo todavía. La pregunta es: ¿si estoy de jurado en un concurso y un amigo manda su libro, acaso no pelearé para que él se lleve el premio? Es bien difícil la respuesta, más todavía si el que mandó el libro y su amigo en el jurado creen que la obra o el poeta es bueno, digno de ser premiado. Claro, ese pre-juicio puede cegar a dicho jurado frente a una obra mejor que la de su amigo y alguien se verá afectado por un juicio injusto.

El problema no es que esto suceda una vez con un poeta aislado, sino que se repita o sea evidente la mala calidad de la obra premiada o haya una conjura desde el comienzo para apoyar una sola obra, haciendo la vista gorda frente al resto.

Por lo demás, los realmente corruptos no son los poetas que se llevan estos premios, sino que los jurados. Evidentemente que si yo soy fulanito de tal y me ofrecen un premio de seis mil euros, con edición en España, voy a decir, “Bueno, ya” y voy a regocijar a mi ego saliendo en la mayoría de los periódicos de mi país. Pero en él no hay corrupción, porque en el pedir y en el intentarlo, no hay engaño. En cambio, el jurado que no ha cumplido su labor y ha votado por su hijo, su hermano, su amigo del alma, su discípulo, ése, ése es el corrupto y es al que habría que juzgar más duramente.

Si tuvieras que dar un consejo a alguien que recién empieza a escribir y que desea escribir sobre todo poesía hoy en día, ¿qué le dirías?

No tengo ni idea. Seguramente la cosa es que lea, escriba y corrija... Y que se posicione frente a su obra y la de los demás. No valen mucho las obras de los poetas camaleones, las obras de esos que quieren estar bien con todo el mundo, con todas las poéticas.

¿Qué poetas son tus referentes y tus autores de cabecera?

Heinrich Böll, Albert Camus, Manuel Rojas, Rotko, Andrés Fisher, Benito del Pliego, Gonzalo Millán, Da Vinci, Virilio, el Paz ensayista, la Bauhaus , Bergman, Sharon Olds, Anne Carson, Brodsky, Esperanza López Parada, Gamoneda, Buñuel, la Nouvelle Vague , Víctor Erice, Montale, Jorge Oteiza, Matsuo Basho, Chillida, Chirico, Zurita y todo aquel que, da alguna manera, trabaje con el vacío.

¿Cómo ves la poesía chilena actual y la de este continente con respecto a España?

Las comparaciones son odiosas y lo sabes. Yo hace mucho no vivo en Chile y nunca he sido un viajero de las Américas. Por lo tanto, comparar no puedo ni debo. Algo tengo que decir con respecto a España y es que hay una serie de creadores que se conocen poco o nada en Latinoamérica y que son muy importantes. Los mejores poetas españoles no son los que lleva el Instituto Cervantes a Nueva York, ni tampoco los que se pasean por Casa de América. Los mejores están en la trastienda, como Chantal Maillard, Olvido García Valdés, Manuel Rico, Miguel Casado, Andrés Sánchez Robayna, Esperanza López Parada, Antonio Gamoneda, entre otros. Y además están los jóvenes, como Patricia Esteban, Sandra Santana, Julio Reija, Mariano Peyrou, Carlos Pardo, Josep M. Rodríguez, Miguel Ángel Gara, Luis Luna y algunos más que están haciendo cosas realmente interesantes y que por fin quiebran esa normalización del discurso poético impuesto por la Poesía de la Experiencia , que no es más que una nueva norma lingüística, un discurso ya agotado, que en su momento sirvió, pero ahora no es más que un cadaver tirado en la playa, repitiéndose una y otra vez a sí mismo, anquilosado a una serie de lugares comunes y visiones de mundo hace ya tiempo superados.

¿Sé que impulsas la revista Heterogénea, háblame de este proyecto? ¿Qué tan importante son estas revistas literarias impresas o virtuales hoy en día?

La verdad es que no sé si es importante o no. La hago porque hay una serie de poesía invisible por ahí y la finalidad es sacarla a la luz, siempre y cuando sea de calidad. Lo malo es que todo pasa por mi criterio y a veces uno puede ser muy descriteriado. Eso sí, ten por seguro que no pondré poemas de amigos por ser amigos, ni porque alguien me vaya a abrir las puertas de su universidad. La idea es hacer un camino paralelo a la oficialidad, a lo que “existe”, a lo que “se ve”. De alguna manera es una revista de trinchera, pero que sólo publica textos de autores con poéticas claras y que realmente son alternativas al discurso oficial.

En cuanto a la existencia de revistas, bueno, es una cosa incierta. El objetivo es que alguien las lea hoy o pasado mañana. Quizá algún ejemplar útil queda para dentro de diez años. Al fin de cuentas, la cosa es “hacer algo” y no dejar que los espacios los domine solamente el canon institucionalizado. Eso sería nuestra perdición.

Conozco tu novela El día que fue ayer. ¿Cuéntame sobre tu incursión en la narrativa? ¿Y en qué proyectos andas trabajando actualmente?

Llevo escribiendo narrativa tantos años como poesía, pero me ha sido menos satisfactoria. El día que fue ayer es del 97 y recién salió el 2006. A pesar de haber sido finalista del Herralde, el premio de Anagrama, no conseguí que me la sacaran en la península. Salió en Chile, en una editorial digna pero pequeña, que cada vez hace un mejor trabajo. Tengo una segunda, ya concluida, pero que está a punto de irse a la basura. Lo bueno del computador es que al no quedar restos de ella, no me avergonzaré en mi tumba si es que alguien desea “recuperarla”.

Ahora mismo estoy escribiendo una novela infantil y me pondré a trabajar en otra, ya para adultos, que toca el tema de la memoria y de vivir lo inesperado, pero desde un punto de vista totalmente cotidiano y, por lo tanto, casi intrascendente. Es trabajar lo mismo que en la poesía, pero en vez de detenerme en ciertos aspectos para profundizar, cuento cómo esos vacíos del decir y el ser configuran la cotidianidad del ser humano, su historia. Porque, si te das cuenta, la mayor parte del tiempo es puro vacío, vacío lleno de cosas y aparentemente sin nada substancial en medio. Yo creo que sí que hay algo que late dentro de ese vacío al que nadie le presta atención y sobre eso quiero hablar.


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Julio Espinosa Guerra (Santiago, Chile, 1974). Poeta y narrador, ha publicado los libros “Cuando la rosa aún no existía” (1996), “La soledad del encuentro” (1999), “Las metamorfosis de un animal sin paraíso” (Premio de Poesía “Villa de Leganés”, España, Editorial LF, 2004), “Antología: la poesía chilena del siglo XX” (Visor Editores, 2005) y “El día que fue ayer” (2006, novela). Además ha obtenido las becas de la Fundación Pablo Neruda (Santiago, 1998) y de creación del Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile (Santiago, 2000). En la actualidad dicta diversos talleres de poesía y creación literaria para la Escuela de Escritores de Madrid y dirige la revista gratuita de poesía “Heterogénea”. Su nuevo libro de poemas: “NN”, donde lleva a cabo una reflexión sobre la relación entre palabra y realidad, acaba de ser galardonado con el IX Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz y será publicado en México. Desde el año 2001 reside en España.

jueves, junio 21, 2007

Riobamba se zarandea con poesía


En Riobamba, el Colectivo Poético Noctambulario invita al SEGUNDO ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA “ZARANDEARTE” a realizarse los días jueves 21, viernes 22 y sábado 23 de junio del 2007 en esta ciudad, evento que está destinado a fortalecer los procesos de difusión de la poesía joven del Ecuador, y llevar la palabra hacia los rincones urbanos desde donde nace.

PARTICIPANTES DEL SEGUNDO ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA “ZARANDEARTE”

CARLOS LUIS ORTIZ (Alausí)
DIEGO CAZAR (Quito)
WALTER JIMBO (Loja)
CRISTIAN ARTEAGA (Quito)
JUAN FERNANDO AUQUILLA (Cuenca)
ANDRÉS VILLALBA (Quito)
ANA MINGA (Loja)
MARCELO VILLA NAVARRETE (Quito)
EDUARDO YUMISACA (Riobamba)
ALEX TUPIZA (Quito)
AUGUSTO RODRIGUEZ (Guayaquil)
FRANKLIN ORDÓÑEZ (Cuenca)
MONTTSERRAT CARRERA (Cuenca)
CESIBEL OCHOA (Cuenca)
PATRICIO CÁRDENAS (Riobamba)
RAFAEL MÉNDEZ MENESES (Naranjal)
JOHANA LOPEZ SANTOS (Quito)
ALEXIS CUZME (Manta)
IVÁN OÑATE (Ambato)
ANTONIO GUERRERO (Esmeraldas)
MARIA ELENA ALSINA (Quito)
VÍCTOR VIMOS (Riobamba)
HUGO RIVERA (Riobamba)

CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES


JUEVES 21 DE JUNIO

Evento: INAUGURACIÓN DEL ENCUENTRO Y PRIMERA LECTURA DE POESÍA
Hora: 16:00
Lugar: Explanada del Mercado “La Condamine”

RAFAEL MÉNDEZ MENESES (Naranjal)
JOHANA LÓPEZ SANTOS (Quito)
DIEGO CAZAR (Quito)
JUAN FERNANDO AUQUILLA (Cuenca)
HUGO RIVERA (Riobamba)
PATRICIO CARDENAS (Riobamba)


Evento: SEGUNDA LECTURA DE POESÍA
Hora: 19:30
Lugar: Orfeo Bar (Centro de Riobamba)

FRANKLIN ORDÓÑEZ (Cuenca)
MONTTSERRAT CARRERA (Cuenca)
ANDRÉS VILLALBA (Quito)
EDUARDO YUMISACA (Riobamba)
ALEX TUPIZA (Quito)
ALEXIS CUZME (Manta)
CESIBEL OCHOA (Cuenca)


VIERNES 22 DE JUNIO

Evento: CONVERSATORIO ACERCA DE LA POESÍA JOVEN DEL ECUADOR
Hora: 10:00
Lugar: Librería “RÍO BOOKS”

MARIA ELENA ALSINA (Quito)
JOHANA LOPEZ SANTOS (Quito)
PATRICIO CÁRDENAS (Riobamba)
FRANKLIN ORDÓÑEZ (Cuenca)
ALEXIS CUZME (Manta)
CESIBEL OCHOA (Cuenca)

Evento: TERCERA LECTURA DE POESÍA
Hora: 10:00
Lugar: Centro de Rehabilitación Social de Riobamba.

JUAN FERNANDO AUQUILLA (Cuenca)
ANDRÉS VILLALBA (Quito)
EDUARDO YUMISACA (Riobamba)
DIEGO CAZAR BAQUERO (Quito)
ALEX TUPIZA (Quito)
MONSERRAT CARRERA (Cuenca)
ANDRES VILLALBA (Quito)

Evento: CUARTA LECTURA DE POESÍA
Hora: 19:00
Lugar: Auditorio Museo del Banco Central del Ecuador


WALTER JIMBO (Loja)
CRISTIAN ARTEAGA (Quito)
CARLOS LUIS ORTIZ (Alausí)
IVÁN OÑATE (Ambato)
ANTONIO GUERRERO (Esmeraldas)
VÍCTOR VIMOS (Riobamba)
ANA MINGA (Loja)
MARCELO VILLA NAVARRETE (Quito)
AUGUSTO RODRIGUEZ (Guayaquil)


SÁBADO 23 DE JUNIO

Evento: CLAUSURA DEL EVENTO / CHIVA POÉTICA POR LAS CALLES DE LA CIUDAD.
Hora: 15:00
Lugar: Calles de la Ciudad

TODOS LOS POETAS PARTICIPANTES
(Foto: Poetas en el Festival de Poesía Joven Hugo Mayo, 2005)

miércoles, junio 20, 2007

Obras completas de Palacio, al fin en Internet

Al fin, en Internet, están disponibles las obras completas de Pablo Palacio. Esta edición on-line la realizaron la Comisión Nacional Permanente de Conmemoraciones Cívicas y la Universidad Alfredo Pérez Guerrero.

Obras completas posee varios cuentos del autor, poemas (sí, poemas) y algunos escritos de Palacio compilados por Gustavo Salazar. Además, fotos y cartas de él, sus amigos y entorno, testimonios de su mujer y algunas críticas y bibliografía. También está su famoso tratado filosófico sobre la palabra verdad.

Pese a su presentación sencilla (con fotos de baja resolución, una falla), es una iniciativa realmente importante el haber realizado este trabajo y ponerlo a disposición de los internautas nacionales e internacionales de manera gratuita.

Pueden descargar el archivo en formato PDF haciendo clic aquí

domingo, junio 17, 2007

Ismael Rivera: el Sonero Mayor

Por Freddy Russo



A los veinte años de su desaparición física.
(1987 - 2007)




"Maelo". El peladito que colocaba ordenadamente ladrillos, cemento y arena intuía que iba a mezclar rítmicamente notas, voces y sonidos antes de hacerse músico, pero jamás pensó que iba a llegar tan lejos, a ser el Sonero Mayor del Caribe. Así le honró el gran músico cubano Beny Moré, en una velada boricua.

En la calle de la calma / estaban bailando plena / bailando la rica plena / la rica plena de Elena.

Ismael Rivera nació en el pueblito de Santurce, un 5 de octubre de 1931. Poco fue a la escuela, prefirió ayudar a su familia primero lustrando botas y luego, de albañil en las construcciones. Su amigo del alma, su compadre de vida, de trabajo musical, de placeres, farra y cárcel fue Rafael Cortijo. Los dos cultivaron el ritmo más antiguo del Caribe, la bomba (cumbé, sika y leró) y la plena en decenas de variantes.

En la construcción, el mulato oscuro hacía gozar a sus compañeros de pala y balaustre, sobre todo los sábados, día de pago; cuando se atrincheraba con sus cajones y latas de cerveza vacías, cantando la jarana del momento que se desbordaba desde su optimista humanidad.

Échale semilla a la maraca / pa' que suene / chá cuchá, cuchá cuchá, cuchá.


Rafael Cortijo -su yunta-, fue quien le empujó definitivamente para que cantara. Le iba a buscar en la obra, cargando los tambores para tocar. El primer contrato musical -celebrado con mucho júbilo-, fue con el maestro Lito Peña para la Orquesta Panamericana. Esa noche festejaron con euforia, junto a sus amigos y mujeres, se instalaron con un tonel de ron hasta el amanecer.

(De izq. a der.) Rolando La Serie, Rafael Cortijo e Ismael Rivera.


Rafael Cortijo -gran percusionista-, tenía como admiradores a Boby Capó y Miguelito Valdéz, quienes le apoyaron para formar su propia agrupación. Se estrenaron en el Black Magic del Miramar. Las emisoras de la isla empezaron a difundir sus temas: El charlatán y El bombón de Elena con la voz de Ismael "Maelo" Rivera.

Yo le vi la cara a Severa / tenía la cara como pantera / acelera, acelera / que viene Severa.


¡Fuera zapato viejo! ¡Ecuajey!

Corrían los años 50 del siglo XX y la competencia en la pequeña isla era tenaz. Las grandes orquestas ya formadas como las de Rafael Muñoz, Xavier Cugat y César Concepción, de 18 y 20 músicos, no dejaban espacio para otros; sin embargo, los 10 muchachos sabrosones de Cortijo que frecuentaban el cabaret "El Riviera" empezaron a aglutinar, bailarines y fanáticas que sacudieron la pereza musical de la zona.


Ismael Rivera (cuarto desde la derecha) en la Orquesta Panamericana



Ismael Rivera constantemente rompía las reglas musicales, aseguraba Catalino "El title" Curet Alonso, autor de Anacaona, Periódico de ayer, Isadora Duncan y otras canciones. Rafael Cortijo, en cambio, le llamaba la atención: cuidado con la síncopa negro, atiende el asento melódico; chequea la disonancia... "Que va mi hermano", le contestaba Ismael, "yo toco mi propio zumbido. ¡Fuera zapato viejo! Lo que hay que llevarle al pueblo es alegría. Al público oyente hay que contagiarle la alegría del negro". Y la verdad es que donde iba Rafael Cortijo y su Combo con su cantante Maelo Rivera era un sello de garantía para armar un gran rumbón. Parecían hechos el uno para el otro. Con ese dúo, elevaron la bomba y la plena a la cúspide más alta de popularidad; conquistaron toda la isla del encanto: Puerto Rico.


Chambeleque / Aquí estamos los rumberos / que venimos a gozar / Macorina, le esperamos pa bailar.




New York, New York

Después de la Revolución Cubana, las cosas no andaban bien para los antillanos. Todo lo que oliera a Caribe había que censurarlo, reprimirlo. El desempleo se agudizó al punto que el 70 % de la población boricua recibía cupones para alimentos, excedentes de la producción de los Estados Unidos. Para los años 60 la migración de puertorriqueños pasaba del millón. Los políticos corrompidos y aguafiestas tenían a la isla al borde del colapso.

Cortijo y su Combo, junto a su cantante estrella Ismael Rivera, se trasladaron al país de las ilusiones y se instalaron en Nueva York. Ismael llevaba en su equipaje una composición que su madre Margarita Rivera le había compuesto. "Esto es para mi negro lindo" decía al despedirle, se trataba de Maquinolandera. Esta composición y otras como Cúcala, La Caleza y Besitos de Coco le llevaron al éxito artístico y comercial. La música de Maelo les recordaba a los boricuas su patria, sus paisajes, sus costumbres, es decir, a ellos mismos. Les hacía sentir como si hubieran retornado a su Puerto Rico del alma.



Cortijo y su combo en el Palladium


El famoso "Palladium Ball Room" les abrió las puertas y la gente quería que tocaran todo el tiempo, frente a las grandes orquestas como la de Tito Puente, Frank Grillo "Machito" y Tito Rodriguez. En poco tiempo, gracias a la improvisación, emoción y alegría, llegaron a ser los amos; pero cayeron en la tentación de creerse los reyes del mundo y pensaban que tenían licencia para cometer todas las locuras posibles.

Mama Borinquen me llama / este país no es el mío / Borinquen es pura flama / y aquí me estoy muriendo de frío.

"Estaban tocando como bestias" comentaba Rafael Ithier, director del Gran Combo. "Ismael es lo más grande. Llegaba a un estudio sin saber los números, se le daba la idea de la música y el hombre al instante inspiraba... Ismael era un monstruo de esos que de vez en cuando aparecen en la música". Como él, reiteraba Ithier, sólo Miguelito Valdez y Cheo Feliciano, "los demás cantantes y soneros, están a años luz".


La fama les había embriagado. Rafael Cortijo no se despegaba de los Casinos, y con Ismael empezaron con la droga, entraron en ese infierno del que no pudieron salir. El precio a pagar fue grande, primero físico, luego mental y posteriormente moral, todo este periplo les resultó fatal. En el año 62, al regresó de un viaje de Panamá, los pescaron portando droga, condenándolos a cuatro años en la terrible cárcel de "Las Tumbas".


Para Ismael, músico y poeta, el golpe fue grande; sin embargo, en una ocasión había leído una frase de Beethoven que decía "el hombre puede encadenarse, su sonido ¡no!". En la misma cárcel compuso: Me encerraron con siete llaves / y alli les solté una bomba / me trataron con siete candados / y alli solté un rumbón / Porque la rumba estaba conmigo / para aliviarnos las penas / con su hermanita la plena / y su primo el guaguancó.




El legado musical de Ismael Rivera

El Sonero Mayor fue uno de los pocos músicos que compuso y cantó para el pueblo. Dominó el son cubano, la bomba y la plena, el bolero y el guaguancó. Su espontaneidad y su gran fuerza para dinamizar cualquier texto, hicieron de él un cantante fuera de serie. Sus letras de gran inspiración boricua contagiaron a todo el mundo.

Después de la muerte de su amigo del alma Rafael Cortijo, jamás pudo restablecerse. Una constante depresión acabó por dañarle su garganta. Un cáncer implacable le llevó a la prematura muerte ocasionada el 13 de mayo de l987. En el populoso funeral, miles de negros, cientos de mulatos, decenas de jibaritos depositaron flores y desprendieron lágrimas sobre el féretro de su Negro Lindo que cantó con tanto cariño a su Puerto Rico del alma.

jueves, junio 14, 2007

El humor corrosivo de Claudio Bertoni

Por Augusto Rodríguez

Releyendo un artículo interesante de Felipe Ruiz V. publicado en el diario El Mercurio de Santiago de Chile en el año 2005 que se titula No todo lo coloquial es parriano, y que habla sobre la poesía de Claudio Bertoni y las aproximaciones de su obra con la de Parra, Ruiz V. dice:

“La escritura de Bertoni es un acto de inmolación: la apertura de las vísceras, cuya visión de una crudeza implacable y de una visualidad sin metáforas, es lo único que permite, parafraseando a Eliot, soportar tanta realidad. Bertoni habla de corrido y es por eso mismo que habría que pensar dos veces antes de atribuirle una cercanía tan próxima a la antipoesía. No se trata, como en Nicanor Parra, de constatar la caída de los poetas del Olimpo, sino que de informar desde el dolor de la caída, de graficar sus consecuencias. La poesía de Bertoni es un verdadero propedéutico de aproximación al movimiento de toda su producción. Permite de entrada evitarse las comparaciones siempre odiosas con Don Nicanor, recurrentes y tendenciosas”.

El gran poeta chileno Enrique Lihn dijo lo siguiente sobre su obra: “Su poesía hecha de fragmentos de un diario incesante -work in progress- de un implosivo, explosivo y acumulativo proceso de maduración, calla porque se mueve, casual y libremente, en el mundo de las relatividades (..."del revoltijo y la mentira") negándose a la falsedad de la trascendencia y de ciertos saberes fraudulentos. Excomunión de la pedantería, destierro de la gravedad, color local cambiante a tono con sus obsesiones errátiles, egotismo del antiego, con los ingredientes fecales del lenguaje”.

Tuve la oportunidad de escuchar a Claudio Beroni leer en las extensas calles de Santiago durante muchos años. Su obra es una de las más leídas, polémicas y queridas de los lectores chilenos. Su humor es corrosivo, directo, y va a la vena. Es una mezcla perfecta de cotidianidad, jazz, urbe, sexualidad, ternura… Aquí poemas de Bertoni que sin duda no tiene nada de parriano y explora otros caminos:


Jamás lo olvidaré
dejaste que te comprara
sostenes calzones y una
escobilla para el pelo
además de invitarte a
almorzar al Naturista
y como si eso fuera poco
a la salida me pediste
una crema humedecedora
para estar suavecita
para el hijo de puta que
te correría mano ese mismo
día a las seis de la tarde.


Más y más turbación
Llego y
me masturbo
¿Que más
puedo hacer?
Me alivia
eyacular
fuera de ti.
No dártelo
todo a ti
todo el tiempo.
Y no es
una masturbación
cualquiera
-como
la de la vaca
lechera-
Es
una masturbación
ausente
sin sentido de culpa
sin curas

sin religión
sin sexo casi.

Es
una guerra
contra ti.


Me
tengo
que defender
de alguna manera
Y
me
masturbo
mirando
a una
modelo
italiana
-la sensualitá
under 20-
parecida
a ti.





16/7/97.....




"Si nacieras otra vez, deberías andar
despacio
aún en apegarte a tu madre"
( C. Pavese).

si yo naciera de nuevo
sería tu marido
y no el triste huevón gemebundo
que ahora soy.


*



esta película
los resplandores
se desplazan fuera
de las batas de las enfermeras
como navajas.



*



se dice de las putas
que son unas "perdidas"
pero para uno están
todas las mujeres perdidas.
perdidas en la calle
perdidas en la casa
perdidas en la cama.


*



me encanta este solo de Thelonious Monk
toca unas notitas por acá
unas notitas por allá
y al final deja de tocar tanto rato
que Miles Davis piensa que terminó el solo
y vuelve a tocar él
entonces Monk
vuelve al tiro
como diciendo
oye huevón qué te pasa
éste es mi solo
otras notitas por acá
otras notitas por allá
y termina su solo.





7/97

"¿por qué no me mato?"
(Cioran)



si muriera uno sólo
pero tienen que morir también las manos
los pelos
en mi caso las pecas
la enorme cantidad de pecas
que me cubre la cara y los brazos
las uñas que son duras tien que morir también
y los treinta y dos dientes que son más duros
todavía

Tienen que morir todos los huesos ¿se imaginan?
y las venas las correosas venas
tiene que morir también
toda esa piel tiene que morir
y todos los pelos
con su vaivén de huiros
tienen que morir también
Todo tiene que morir
y forma un taco muy difícil de morir
muy hosco
muy trancado
un tapón indestructible casi
mudo
taimado
muy difícil de sacar
muy difícil de matar.




Su novio la toma de la mano
pero ella
le ha entregado además:
los labios
la boca
los ojos el
pelo
los brazos
el sexo
los senos el
poto la lengua
y los pies.




Soñar no cuesta nada
siempre miraba en la puerta
en el suelo a la entrada
por si había algún papelito
por si se te había ocurrido pasar
por si habías sentido la necesidad de pasar
y siempre que volvía de Viña
tenía el sueño de encontrarte ahí
sentada en la puerta
sentada en la escalera
y siempre te saludaba
y así me aliviaba,
en una ínfima medida me aliviaba.
también cuando los perros ladraban mucho
pensaba que eras tú
que podías ser tú
porque así le ladran los perros a las personas
que no conocen
y el viento en las ramas del damasco
y en las hojas
y el viento en las plantas
también eras tú
también podías ser tú
y los perritos que vienen a pedir cáscaras de queso
también podías ser tú
pero nunca fuiste tú
nunca en ninguno de estos casos fuiste tú
siempre fue el viento
y los perritos
y los pasos de otras personas
y los ladridos para otras personas
y ya no te confundo con los pies de los perritos
y ya no te confundo con el viento entre las ramas
y ya no te confundo con el viento entre las hojas
y ya no te confundo con el viento entre las plantas
y ya no te confundo conmigo
y ya no me confundo contigo
y ya no nos confundo a los dos




"cause I'll be back in my feet someday"
....... ( Ray Charles)

acabo de dar vuelta
uno de esos bichitos negros
que aquí en Concón
siempre quedan patas para arriba.

meando un rato después
pienso en lo bueno que sería
que apareciera un dedo gigante
y me diera vuelta
a mí también.




1990


estoy en problemsa
esto es insoportable o casi
me falta gritar corriendo alrededor de la casa
¿no se dan cuenta?¿no ven mi barba?¿no ven mi ropa?
soy un náufrago
¿nadie
quiere ser la brizna
de la hierbaa que me aferro?
terminaré dándole la mano a cualquiera
tocándole la mano a cualquiera
tendiéndole la mano a cualquiera
¡Oxígeno!
Estoy enfermo
estoy enfermo
me turbo más
y me siento peor todavía
me tomo una cerveza tibia
me siento peor todavía
el día está tibio
me siento peor todavía
voy a la bolsa de comercio
a cobrar un dividendo de Endesa
y me siento peor todavía
voy al banco de Crédito e Inversiones
a cobrar un cheque de 5315
de la plata de los remedios para la Macarena
que le presté a Bruno ayer
y me siento peor todavía.
Sentado en este bar
a las doce del día
me siento bien en
Salvador con Irarrázabal.




Te prefiero Cioran

te prefiero Cioran a W con sus ritmos de la fe con sus
teólogos de Ochagavía con su monasterio en Chiloé
con su gomero en la oficina y su dolor fecundo

te prefiero con tu canica rota con tu Malva rota con
tu ropa rota con tu cabeza rota con su virgen rota
con tu fe rota con tu risa rota con tu mandíbula rota
te prefiero a los libros de W y a su desierto y a su
Ignacio de Loyola y a la felicidad conyugal y a su
estadía en Putre con el actual subsecretario del
interior y a su visión de la pobreza en los ojos
de un arzobispo rural

te prefiero Cioran con su salvación en la locura te
prefiero a su cordura te prefiero a su asesoría
empresarial gubernamental y te prefiero a su
asesoría privada y también empresarial
te prefiero a la calma de W a sus retiros espirituales
y a su vía crucis en auto y en avión y en oficinas
alfombradas y en pasillos alfombrados y en viandas
suculentas y en seminarios en Macao y Luxemburgo

te prefiero a la religión te prefiero a la teología te
prefiero a todo ese cansancio te prefiero a todo ese
salto a todo ese arabesco a todo ese miedo a todo
ese intento a toda esa obsesión a toda esa locura a
toda esa endiablada a toda esa incansable locura.

domingo, junio 10, 2007

Huilo Ruales y el esmog de sus microtextos corrosivos


Huilo Ruales Hualca (Ibarra, 1947) Narrador y poeta. Ha dirigido talleres literarios en Ecuador y en Francia. Entre sus reconocimientos están: Premio Hispanoamericano Rodolfo Walsh (1982), Premio Joaquín Gallegos Lara (1987), Aurelio Espinosa Pólit (1994). Ha publicado: Y este rollo a mí también me jode, Fetiche y Fantoche, El ángel de la gasolina, Historias de la ciudad perdida, Maldeojo y las obras de relato corto Loca para loca la loca (cuentos para despeinarse la cara), Cuentos para niños perversos, Vivir mata y Esmog 100 grageas para morir de pie. En el 2000, la versión alemana de Maldeojo fue una de las dos obras latinoamericanas seleccionadas para integrar Literatureklub (colección en lengua alemana de literatura No-Europea). Radicado en Francia.


Por Miguel Antonio Chávez


Huilo Ruales es hoy uno de los narradores contemporáneos más importantes del Ecuador. La ironía es su constante as bajo la manga. El sentido de lo grotesco adquiere en sus manos una simpatía bizarra. Pero sobre todo su obra es un manifiesto contra esa solemnidad acartonada, risible, tanto narrativa como en poesía. Otro aporte de Ruales se refleja en sus cuentos de mayor extensión; de este modo el también cuentista Iván Égüez opina sobre Cuentos para niños perversos: "Inventa una escritura para reproducir el habla de los personajes urbano-marginales (...) pero desde la picaresca, con un humor tan corrosivo como el de "la risa de las puertas de hierro" (para usar una lograda metáfora suya)". Sobre su poesía, Raúl Serrano Sánchez opina que en ella se desplaza con toda la insolencia y desparpajo de quien nos lanza un combustible (el agua bautismal posmoderna?)"



Un interesante estudio sobre su obra, realizado en la Universidad de Yale se lo puede leer aquí. Los siguientes microtextos son de su más reciente libro Esmog, 100 grageas para morir de pie, que cuenta con una reseña del reconocido peruano Fernando Iwasaki: "tiene ingenio, talento y también algo de esa mala leche que hay que tener para convertir un párrafo de seis líneas en las cuerdas de una guitarra".


El mujeriego

Mónica Belucci entra sin pedir permiso y se dirige a mi habitación casi sin darme tiempo a esconder en el clóset a Nicole Kidman. Furiosa, me da una bofetada que por poco me destornilla la cabeza.
Qué hacías anoche con Catherine Zeta Jones, me dice, carimojada de lágrimas y rimel. Nada, hablábamos sobre los periodistas secuestrados en Irán. Farsante, por qué entonces tenías tu carota de Frankestein hundida en sus pechos de silicona.
Estaba sollozando de la pena de la muerte del Papa vegetal y cuando sollozo necesito pechos, desde niño fui así.
Eres un crápula.
No te disgustes, le digo, mientras abro su blusa sintiendo desde ya las ondas tibias que emanan de sus senos divinos.
Los siete mugrientos gatos de mamá maúllan de hambre y también de dolor a causa de sus bastonazos severos y cariñosos.
-Ya está listo tu desayuno, miamor, ¿te lo llevo o desayunas acá en la cocina? -grita mamá, sin salir de su tos eterna que parece combatir con los maullidos y el estruendo de las viejas ollas.
Me gustaría gritarle: prefiero que me lo traigas. Vieja maldita, farsante, que no puede ni con ella misma. Pero cómo responderle, si la lengua de Mónica, como una anguila luchando contra la muerte en una playa nocturna, coletea desesperada al fondo de mi boca.



El teléfono es un gato que sueña con tener hijos

1) ¿Sí, aló? 2) Hola Rafo, ¿por qué no llamas nunca? No has venido desde hace un mes, ni siquiera sabes cómo estamos. 3) ¿Cómo están? 4) No te burles, Rafo, ¿hasta cuándo piensas hacernos sufrir? 5) Hasta noviembre. 6) ¿Cómo, hasta noviembre? 7) En noviembre me mato. 8) (sollozos, pañuelo menudo en narices) Malo, es muy malo. 8) Bueno, voy a colgar. 9) Perverso, matarse en noviembre sabiendo muy bien que la Nena se casa el 5 de diciembre. Nos vas a hundir, ya lo estoy viendo (sollozos, hipos, mismo pañuelo). 10) Chau, mamá, están golpeando a la puerta con un hacha.


lunes de psicólogo

entro y le escupo en la cara y un poco en la camisa y enseguida le cuento que a los doce años un hombre peludo se puso de rodillas sollozando al pie de la redonda cama de mi madre y que las gallinas en mi infancia ponían huevos de madera a lo largo de la noche y que la jauría de enanos de la servidumbre me daba besos de azufre y que la escuela casi siempre se extraviaba y que mi padre era psiquiatra y que todos le escupían en la cara



Al fin, la primavera

El pederasta y el exhibicionista están nuevamente en el jardín público. Al fin ha llegado la primavera.

miércoles, junio 06, 2007

Conversatorio “Nueva Narrativa Ecuatoriana” en el CEN


Participarán el narrador manabita Juan Fernando Andrade, el cuentista quiteño José Hidalgo Pallares y el narrador guayaquileño Miguel Antonio Chávez. Además se presentarán los libros de cuentos: Dibujos animados de autoría de Juan Fernando Andrade e Historias cercanas de José Hidalgo Pallares, hoy a las 19:00, en la Biblioteca del CEN. Dirigirán el conversatorio los escritores guayaquileños Jorge Osinaga y Augusto Rodríguez.

Juan Fernando Andrade (Portoviejo, 1981) Estudió Cine y Video en la Universidad San Francisco de Quito. En el 2004 publicó su primer libro de cuentos llamado Uno. Posteriormente publicó en el 2006 su segundo libro Dibujos animados que obtuvo una mención de honor en el concurso Joaquín Gallegos Lara del Municipio de Quito. Actualmente escribe para las revistas Soho y Mundo Diners y mantiene una columna semanal en El Diario (Portoviejo) llamada Montaje; es baterista del grupo musical Los Pescados.

José Hidalgo Pallares (Quito, 1980). Economista. En el 2003 publicó su primer libro La Vida Oscura con el que obtuvo una mención de honor en el concurso Joaquín Gallegos Lara del Municipio de Quito. Uno de los cuentos incluidos en esta obra, resultó ganador del concurso internacional de poesía, cuento y ensayo, en honor de Alfonsina Storni, realizado en Argentina por Pegaso Ediciones. En el 2005 publicó Historias cercanas que ganó el Premio Joaquín Gallegos Lara de ese año; además, escribe artículos de economía para la Corporación de Estudios para el Desarrollo CORDES. Es articulista del Diario La Hora.

Miguel Antonio Chávez (Guayaquil, 1979). Narrador. Licenciado en Comunicación Social. Miembro fundador de grupo literario Buseta de papel. Escribe en el blog grupobusetadepapel.blogspot.com. Ha sido publicado en antologías nacionales de poesía. Cuentos suyos constan en antologías internacionales como: “Microrrelatos del mundo hispanoparlante” (Buenos Aires, Argentina. 2006). Primera mención del I Concurso de Cuentos Revista Hogar, 2004. Autor del libro de cuentos “Círculo vicioso para principiantes” (La h(o)nda de David, Cuenca, 2005).