domingo, abril 29, 2007

Los compositores latinoamericanos que olvidaron nuestras sinfónicas

Es necesario que nuestras orquestas sinfónicas descubran también la riqueza de las obras realizadas por compositores de Latinoamérica. El bagaje musical de ellos es enorme y poco conocido en nuestro medio.

Por Freddy Russo *

La música contemporánea de América Latina la debemos esencialmente al esfuerzo de pocos hombres heroicos que frente a la indiferencia total de los gobiernos de turno supieron afrontar muchos factores adversos. Figuras como Amadeo Roldán, Heitor Villa-Lobos, Silvestre Revueltas y Alejandro García Caturla, se abrieron paso sin tener siquiera medios que les permitieran escuchar sus propios tanteos creativos.

Sin audiencias y sin medios económicos, supieron aportar su pequeño ladrillo para levantar el edificio de nuestra personalidad artística. Con gran sensibilidad lograron captar y digerir el enorme almacenamiento de materias primas musicales que nuestra América guarda desde tiempos inmemoriales. Investigaron, por un lado, la riqueza de las viejas culturas de procedencia indígena y por otro, lo proveniente del continente africano y de la actualidad profesional europea.

Toda esa riqueza musical se fue transformando por períodos en el siglo XX. El primer período, que se extiende hasta los inicios de la década del cincuenta, irrumpe con encendido nacionalismo folklórico cuyo concepto rebasa las fronteras hacia lo universal. El segundo período empieza con la asimilación del serialismo integral, con los procedimientos aleatorios en la técnica, con la incorporación de la música electrónica y sus nuevos aparatos. Y el tercer período corresponde a la aceptación en términos de igualdad por los compositores de todos los países del mundo; este último período corresponde a la madurez técnica, la recia personalidad reflejada en sus creaciones y también a la participación en festivales europeos y norteamericanos de vanguardia, codeándose con personalidades de la talla de un Penderecki, un Boulez o un Iannis Xenakis.

Obras y grandes maestros


Mientras en el pasado histórico (siglos XVI, XVII, XVIII) la producción musical -centralizada en capillas y capitanías virreinales- estaba limitada únicamente a misas y motetes “copiando” a compositores europeos como Palestrina, Bach y Haydn; los inicios del siglo XX en cambio representan la toma de conciencia artística propia por parte de compositores nacidos a fines del siglo pasado.

En las tres primeras décadas del siglo XX, cinco compositores latinoamericanos ganan reputación internacional: el brasileño Heitor Villa-Lobos que dedicó parte de su vida a la investigación del folklore de su pueblo, fue al otro lado del Atlántico a estrenar sus “9 bachianas” y sus “14 choros” demostrando su gran talento para fusionar el folklore de su pueblo con las técnicas europeas. El compositor mexicano Carlos Chávez advierte a las próximas generaciones que la imitación servil en los modelos europeos no nos puede llevar al encuentro de la esencia misma de nuestra música. En una frase resume su posición cultural: “tan malo es vivir de dinero prestado como vivir de cultura prestada”. Obras vinculadas a su folklore y a la Revolución Mexicana como “El fuego nuevo”, “Caballos de vapor” o “Sinfonía india” reflejan su pensamiento y arte musical. Los cubanos Amadeo Roldán y García Caturla (creador de la Rumba), con su ballet “La rebambaramba” el primero y su “Primera suite cubana” el segundo, abrieron las puertas para el desarrollo de la música caribeña. El mexicano Silvestre Revueltas fundió la Zandunga y el Huapango, dando universalidad a estos ritmos autóctonos.

(De izq. a der.) Silvestre Revueltas, Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla; abajo: Alfredo Ginastera, Heitor Villa-Lobos y Carlos Chávez.


En la década de los 40 y 50, están los argentinos J. Juan Castro y sobre todo Alberto Ginastera, con su “Cantata para América mágica”, quien se transformó en el compositor latinoamericano más importante del siglo pasado. El chileno Juan Orrego Salas, el uruguayo Héctor Tosar, el colombiano Oscar Buenaventura, el panameño Roque Cordero y el cubano Julián Orbon (Ganador del Primer Festival de Caracas de 1954 con su obra “Tres versiones sinfónicas”) y otros como el brasileño Claudio Santoro y el ecuatoriano Luis H. Salgado. Todo este grupo de compositores se había planteado el dilema angustioso de resolver con decisión la dramática confrontación dialéctica entre el latinoamericanismo y el internacionalismo sin traicionar sus propias raíces.

Por los años 60 y 70 tenemos a los ecuatorianos Gerardo Guevara y Mesías Maiguashca -con su obra de sonidos electrónicos “El mundo en que vivimos”, que fue estrenada en el IV Festival de Washington-, los peruanos César Bolaños y Edgardo Valcarcel Arze, los venezolanos Antonio Estévez y Yanis Ioannidis (ganador del V Festival de Washington con su obra “Metatasia A” para Orquesta de Cámara), los cubanos Leo Brouwer y Carlos Malcom, el primero, gran compositor y director de orquesta, fundador del Centro de Estudios Experimentales Sonoros en 1969; los argentinos Mauricio Kagel y Mario Davidowski (galardonado con el Premio Pulitzer de 1971 por su obra “Sincronismo para piano y cinta magnetofónica”) y muchos otros compositores más se estrenan en la palestra mundial y compiten de igual a igual con maestros de Europa y Estados Unidos.



Guerardo Guevara (i) y Mesías Maiguashca (d) son dos de los más grandes representantes de la música académica ecuatoriana. De Maiguashca casi nadie se atreve a interpretar sus obras, como ocurrió en su época con el también compositor ecuatoriano Luis Humberto Salgado.


Para la década de los 80 y 90 hay una proliferación mayor de compositores debido a que nuestra música ya adquirió una mayoría de edad y su madurez es sólida, además que la afirmación por una conciencia artística latinoamericana va día a día haciéndose más profunda y valiosa.

La Sinfónica de Guayaquil, en varias de sus giras internacionales, ha interpretado música ecuatoriana; pero en nuestro medio poco se han difundido las composiciones latinoamericanas. Es hora entonces de revisar esas obras y que el oyente guayaquileño y del país conozca por parte de sus sinfónicas todo este legado.



* Artículo publicado en Semana Gráfica, suplemento dominical de Diario El Telégrafo (29 de abril de 2007).

Imagen 1:
Montaje inspirado en la obra "A tall piano", de Richard Colman.
Imagen final: Detalle de "May 2", de Richard Colman.

viernes, abril 27, 2007

Son dos hombres en una cama ¿y qué?

Por Jorge Osinaga

¿Qué se puede esperar del extraño maridaje entre arte y gobiernos locales?. Cosas como las ocurridas en la última edición de la Bienal Internacional de Cuenca, por ejemplo. Veamos.

La Bienal pensó para esta edición salirse de los tradicionales museos y galerías e incluir diversas obras participantes en vallas y muros de esa ciudad, con el objetivo de involucrar a la ciudadanía en los procesos artísticos y a los artistas en una más abierta relación con el público; todo esto bajo el concepto: "Espacios, Tiempos, Identitarios".

La obra censurada


Así, el artista ecuatoriano Santiago Reyes participó en la Bienal con la obra Eric et moi dormant (Eric y yo dormidos), una interpretación que Reyes hiciera de la obra del artista cubano Felix Gonzalez-Torres denominada Sin título (1992). La obra del cubano, como reseñara diario El Universo, "consiste en la imagen de una cama desocupada, con las sábanas arrugadas, usada por dos cuerpos que el artista emplazó en 24 vallas públicas de Nueva York. La cama evocaba la pérdida de su pareja por el sida". Al igual que la obra de González-Torres, la de Reyes tuvo como formato una valla dispuesta en la vía pública.


La obra de Reyes es una imagen de él, con la camiseta de la selección ecuatoriana, dormido junto a su novio. Eric et moi dormant, homenaje al cubano, lleva implícito el mensaje de la necesidad de que la sociedad ecuatoriana reconozca la diversidad sexual como una realidad que ya es parte de ella.


¿Qué sucedió? Pues el Municipio de Cuenca, una de las instituciones que forman parte de la directiva de la Bienal, decidió censurarla ordenando el retiro de la obra. Concretamente fue Pablo Barzallo, director de Control Urbano de ese Municipio.


En una nota de prensa de diario El Mercurio, se reproduce el argumento del Municipio: “La Dirección de Control Municipal en observación estricta de lo que contempla la reforma a la Ordenanza que regula la instalación y control de la publicidad y propaganda exterior en el cantón Cuenca-codificada en su Capítulo II ‘Prohibiciones General y Particulares’, Art.6 ‘Se prohíbe de modo general de empleo de publicidad o propaganda que promueva la violencia, el racismo, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y cuanto afecte a la dignidad del ser humano”. Actitud extremadamente pacata, disfrazada de argumentos legales que no tienen el más mínimo sustento.


Reyes señaló a diario El Comercio su sorpresa e indicó que la imagen no tiene nada de sexista ni de discriminatoria. Para él la actitud discriminatoria proviene del Municipio de Cuenca, al que con toda justicia le recrimina una actitud “homofóbica”.


Pero diario Hoy, revela algo más que una simple leguleyada. Ese periódico recogió la opinión de Margarita Vega, directora de Cultura de la Municipalidad cuencana, -¡oh sorpresa!- también parte del directorio de la Bienal. ¿Cuál fue el argumento de la directora de Cultura de Cuenca? Vetó la obra de Reyes “por temor a que los niñitos piensen que es normal la escena, que muestra a dos jóvenes en una cama, tapados y cogidos de la mano”. ¡Argumento simplemente increíble, infantil y cargado del más craso de los preconceptos!

René Cardoso, director de la Bienal, comentó que esta decisión es algo paradójico “en una ciudad siempre caracterizada por la avanzada de su pensamiento, que se destacó en el país por su posición abierta a los más controversiales retos de la cultura de vanguardia”.

Creo que el Sr. Cardoso es ingenuo. El pensamiento que él aduce jamás lo podremos encontrar en nuestra clase política, sea de Cuenca, Quito, Guayaquil o del Puyo; y menos en las personas que trabajan en las direcciones culturales de los gobiernos locales. Lo dicho por Margarita Vega es el más claro de los ejemplos.

¿Qué pasó finalmente? Ante el escándalo el Municipio cedió, pero sugirió “una nueva ubicación a la obra en un espacio tradicional, como un museo o con un nuevo soporte, como un cuadro”. Ahora, la obra de Reyes está en el Museo de la Medicina, en uno de sus patios interiores. Al lado de la obra se ha colocado una carta para que público y artistas respalden una solicitud para que ésta pueda estar nuevamente en una valla. Es decir, por obra y gracia de unos timoratos funcionarios municipales -que no sabemos si siguieron alguna orden superior, lo que no sería extraño- se despojó a la obra de su objetivo, que era realmente comunicar no en un espacio cerrado sino abierto, su concepto; o sea, se la destruyó totalmente, así no se la haya quemado, entregado a las morlacas monjas conceptas para su destrucción en el claustro o desterrada a las bodegas de algún museo municipal como ocurrió con la obra La Dolorosa de Bucay por expresas órdenes de León Febres-Cordero cuando fue alcalde de Guayaquil, cuando ésta fue presentada en un Salón de Julio por el artista Hernán Zúñiga.

Y de todo esto ¿qué conclusiones se sacan?

Primera, la peligrosidad de la unión del arte con el Estado. Las denuncias de Cardoso y de María Fernanda Cartagena, una de las curadoras de la Bienal siempre terminarán en oídos sordos, no del público, pero sí de las autoridades cuando éstas son las que financian y son parte decisiva de este evento. Para evitar lo sucedido ¿qué es lo que hay que hacer?. Sencillo, que ésta y otras iniciativas sean realizadas de manera independiente. Pero eso, creo, es bien difícil; sobretodo cuando quienes organizan la Bienal, dan sus criterios y seleccionan las obras reciben cada dos años esa especie de bozal y alimento a la vez denominado partida presupuestaria municipal. Sin dinero, simplemente la Bienal no funciona; y sin el respaldo municipal, la tan buscada grandilocuencia y respeto de esta cita se pierde. Ese parecería ser el criterio de sus organizadores. Pensemos más bien en dejar de obtener una reputación rebuscada a través de las dádivas y tutelas oficiales, y verdaderamente creemos espacios construidos simplemente por los mismos artistas ¿Es eso tan difícil? No lo es, pero más puede “el quedar bien con todos”.

Segunda, que con este caso -y en otro donde también el Municipio ordenó sacar una obra de un muro porque éste era de un edificio patrimonial- se revela que la relación de la Bienal con el Municipio cuencano parece ser solo del tipo comercial y no organizativo (¿por qué vinieron las medidas luego de que las obras fueron colocadas? ¿por qué si el Municipio aceptó vallas para la disposición de las obras luego califica a una de éstas como “publicidad o propaganda” y la castiga con su expulsión de la vía pública?).

Tercera, que siempre los municipios, al pensar en el arte como parte de la esfera pública, vean a éste como una simple función decorativa. Para esto bástenos ver en la sección “Políticas culturales” de la Bienal, cómo dentro del concepto “Arte y ciudadanía” se encuentren aspectos sobre el arte en la esfera pública que ya deben estar superados, como este: “la Bienal debe convertirse en un espacio (...) que busque embellecer la ciudad mediante proyectos de arte en los espacios públicos”. Esos son precisamente los parámetros bajo los cuales nuestras autoridades se sustentan para ejercer su poder de censura. Las obras que plantean fuertes cuestionamientos simplemente ya no son bellas, son peligrosas; o, como dice Margarita Vega, directora de Cultura del Municipio de Cuenca, no deben exhibirse “por temor a que los niñitos piensen que es normal”.

Y finalmente, que censura es censura desde cualquier punto de vista; así sea haberla retirado de una valla o haberla colocado luego en un espacio cerrado como un museo. Difiero así con uno de los argumentos que Eduardo Varas, en el blog masalladelibros, plantea: “¿Cuál fue la censura? No sacarla de la Bienal sino impedir que se la coloque en una valla publicitaria”, dice Varas.

Estos seguirán siendo los caminos del arte nacional mientras solo exista el “prestigio” tan buscado que parece mediar en la relación entre autoridades y artistas, y no el simple deseo de crear. Hasta mientras, como lo reflejó irónicamente un grupo de artistas durante la pasada Bienal de Cuenca, todos desearán seguir cobijados por la milagrosa Vírgen de la Bienal

Vínculos relacionados:
Diario El Universo

jueves, abril 26, 2007

Dos nuevas voces de la poesía ecuatoriana

Desde Manta y Loja, ayer llegaron a Guayaquil dos nuevas voces de la poesía nacional y trajeron consigo sus más recientes tabajos. Alexis Cuzme, con el libro de poesía Club de los premuertos y Ana Minga, con el poemario A espaldas de Dios. A continuación, dos opiniones sobre ambas obras que fueron lanzadas este miércoles en el Centro Ecuatoriano Norteamericano (CEN):



Un grito a todos los que caminan muertos

Por Jorge Osinaga


Las cosas buenas, dicen, siempre están escondidas, alejadas, pero prestas a ser halladas. Alexis Cuzme, con Club de los premuertos, confirma que la nueva y buena poesía del Ecuador está surgiendo desde los bordes, ajena a los tradicionales centros del país y también alejada de los vericuetos indescifrables del ejercicio de la palabra que empeña su entendimiento a una tarea tan complicada como abrir una caja fuerte.

La poesía de Cuzme es directa, sin rodeos, canta las cosas como son: de manera clara y despojada de adornos ridículos. Sin miramientos, Cuzme nos revela en su Club de los premuertos una voz que se niega a aceptar las insulsas masturbaciones mentales del enamoramiento, que le dice un alto a esa estupidez que no se qué masoquista inventó de negarse el uno por el otro, que nos grita por todos lados cómo podemos cometer el crimen de despedir por el inodoro nuestra libertad; en definitiva, el por qué aceptamos morir -con anticipos y en cómodas cuotas- por otro pedazo de carne; y nos muestra a fin de cuentas que no hay que pedir permiso para existir.

Alexis Cuzme y su último libro


Cuzme se libera con sus palabras de lo que él denomina “el sentimiento chatarra”:


No es normal pretender cortar margaritas
en el jardín de la vecina,
escribir cartas a vaginas intocadas,
declamar –a pedido de oídos sensibleros–
versos de Neruda,
Auden,
Lorca,
Darío
o Cardenal;
mientras mi otro yo
–el de siempre–
desde las sombras escupe y vocifera
con el esfuerzo de pulmones maltratados:
¡La ternura es una larva que debes pisotear,
rociar con esperma ácida,
moscas productoras rondando tu cabeza!


Con una mezcla de verdad, broma y preocupación, un amigo me decía que aquí y en todos lados, el vello del pubis puede halar más que un Caterpillar, y yo digo que también puede ser el más aplastante represor del hombre. Cuzme dice no, y se para firme.

Al final, al leer su obra, nos presenta las dos caras que el hombre debe enfrentar no solo en el amor, sino también en su vida, en su relación con los demás: la represión o la libertad, la entrega o la excarcelación.

Es, en definitiva, un grito; una llamada bien cargada que busca hacernos despertar. La invitación a este Club es precisa: para darnos cuenta si todos somos o no uno de sus miembros.




A espaldas de Dios de Ana Minga

Por Augusto Rodríguez

En ese gran horizonte o mapa que se va conformando o visualizando de la joven poesía ecuatoriana, se suma una nueva voz, una nueva autora con un libro de gran poder y de tremendo trabajo con la palabra como lo es A espaldas de Dios de la lojana Ana Minga (1983). De esta manera Minga se suma a esa gran lista de jóvenes poetas que hablan menos pero trabajan más, que crean en silencio y con talento una poesía auténtica, pensada, que pretende trascender no por el simple hecho de trascender, sino por su discurso humano, sensible y real del mundo que vive. Ella se suma a esa realmente notable nueva generación de jóvenes poetas ecuatorianos como lo son Diego Cazar, Javier Cevallos, Edison Lasso, Víctor Vimos, Carolina Patiño, Rafael Méndez, Alex Tupiza, Alexis Cuzme, Fernando Escobar, David G. Barreto, Efrén Jurado, Jorge Osinaga, Juan José Rodríguez, César Eduardo Carrión, Luis Bravo, Tyrone Maridueña, entre otros, que pretenden cambiar el rumbo de nuestra poesía.



Ana Minga y su poemario

Loja siempre ha sido una tierra que cosecha buenos escritores, ahí tenemos como ejemplo a Carlos Eduardo Jaramillo, Ángel F. Rojas o el poeta Franklin Ordóñez. A estos nombres se suma Ana Minga, joven autora que ya ha obtenido varios reconocimientos en poesía y en narrativa por su trabajo literario. A espaldas de Dios es un primer poemario atípico porque basta acercarnos a sus páginas para darnos cuenta que la poeta maneja un discurso sólido, maduro, a pesar de su corta edad. Al leerla he recordado a esas grandes poetas como lo fue y es Ileana Espinel o lo son Sonia Manzano, Maritza Cino, Carmen Váscones, María Fernanda Espinosa o Aleyda Quevedo.

El libro empieza con una cita de ese gran poeta guayaquileño David Ledesma que dice: “estuve aquí/Me ahogaron contra el muro”. Estos dos versos parecen darnos la clave de lo que se avecinará en este libro que está divido en cuatro partes. La primera sección del poemario se llama Perros de tabaco y en estos versos se respira un ambiente lóbrego, donde aparecen demonios y ángeles que juegan con las emociones más íntimas de la voz poética que parece refugiarse en sus heridas, en sus miedos y en su locura más insólita. Tenemos como ejemplo el poema VI:


Sólo cuando nos obligan a hablar
nos asomamos por los ojos
la boca
las orejas
las manos.

Adentro somos cuervos
nadie escucha nuestro violín
las velas se apagan
en la lengua fluye desnudo un insecto
los pretextos se derrumban tras las columnas

nos hemos sacado la mirada.



O el poema IV dedicado a su madre:



Me clama piedad
se levanta resistiendo la ausencia de alimento
intuye que quiero lanzar mi alma por el desagüe
sé qué en cualquier momento va a morir
que no soy la que ella quisiera.

Hoy le he dicho
que todo su rostro se parécela de Frida Kahlo
(mira qué guapa)
pero aquí entre nos
el parecido no está sólo en el rostro
también son las bellas trenzas
y el vientre dañado
pues en este complot
yo puedo ser su hija
pero en otro
fui el feto perdido de Frida.

¡Reza! ¡reza por favor!
le grito
y ella reza a no sé quién para tener valor
mientras
esperamos que explote el veneno.


La segunda sección del libro se llama Los errores de las ventanas. En esta parte del libro se transforma en un diálogo interminable con Dios que pretende darle la espalda a quien le pide luz y una fábula para recrearse en este mundo salvaje y oscuro que lo enloquece hasta perder la cordura. Y nos dice así en el poema XII:

Nunca fue fácil verte desde esta vereda
en medio de misiles
de fosas.

Te busco entre huesos
ojos
rodillas

y hay tantos…

Ven
antes que un Franco/ tirador
declare también culpable a tu sombra.

Hay tantos
pero te busco
eres vos
tu cráneo está entre mis manos.


La tercera parte se denomina Cajón de ruidos y la poeta cuestiona su verdadero espacio y lugar en este mundo. Cuestiona su afán de crear un lenguaje que sea suyo y auténtico; un lenguaje que desafía a la palabra y la recrimina. Aquí el poema Las palabras:



Ahora que las veo me dan miedo
pues con el transcurso del tiempo
se han vuelto tan inestables
ya no se aguantan en remojo hasta el otro día
antes de dormir piden andar por el papel
amenazan
se voltean a mirarme
me ponen de rodillas
me desafían con la verdad.

Las peores
las no dichas en público
parecen gatos colgados de mi boca
están en todo
por ejemplo
un día observaba en silencio unas fotografías
y sin llamarlas vinieron
me gritaron al oído:
¡Ey! ¡Qué haces con muertos secos!

¡Ah, estas palabras!

Se ríen porque saben en qué tiempo y ante qué ventana
con tabaco en mano me empujaron a un latido negro.

Señoras
me dan miedo cuando se van a mi garganta
y casi no puedo respirar.
Cuando digo ustedes son mías
y se convierten en palabrotas
y dicen de qué madre he nacido.




Para finalizar, la cuarta sección de este libro se llama Pandemonium y la voz poética nos dice: "El mundo se acostumbró a oler a infierno". El poema F nos da la pauta a seguir:



Ayer sufrió de nervios
y ahora
el borracho está bajo la cama
diciendo que su familia lo hizo palillo de dientes
balbucea en calcomanía
el escándalo de llevar una estaca
entre la carne y el esternón
pues según el testimonio de su presencia
lo confundieron con vampiro
siendo amante.

Le atraviesa la mañana
escondido bajo la cama
declarándose cuerdo
para dejar de vivir en un hospital psiquiátrico.

Se le revienta algo
-se revienta-
tal vez esta noche
nos reventamos por completo.



En definitiva, he querido mostrar los fragmentos y algunos poemas de este primer libro de Ana Minga llamado A espaldas de Dios. Estoy seguro que este poemario no pasará desapercibido ni tampoco la autora. Auguro un buen futuro a la palabra de esta poeta que hoy nos presenta su primer libro y nos hiere con los más terribles y dolorosos versos escritos a sus pocos años, pero con la madurez y la fuerza de alguien que sabe lo que hace.

lunes, abril 23, 2007

Cargamento de poesía desde Manta y Loja, en el CEN


Este miércoles 25 de abril, en el Centro Ecuatoriano Norteamericano (CEN), arribará todo un cargamento de nueva poesía. Se trata de la presentación de los libros Club de los premuertos del poeta manabita Alexis Cuzme y A espaldas de Dios de la poeta lojana Ana Minga, jóvenes poetas ecuatorianos.


Alexis Cuzme (Manta, 1980) Licenciado en Ciencias de la Comunicación, periodista cultural y cronista de cine. Editor de la revista rockera Marfuz. Ha publicado los poemarios Desconsuelo (2001), Complot ante el silencio (2003) y Club de los premuertos (2006). Consta en las memorias del I Festival de Poesía Joven Hugo Mayo (2005). En el campo rockero ha publicado el cuadernillo Legión: década pagana (2006). Actualmente se desenvuelve como asistente de edición en la Editorial Mar Abierto, de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Mantiene el blog www.ciudadhecatombe.blogspot.com.

Ana Minga (Loja, 1983) Realizó estudios en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador. Obtuvo el Primer lugar en el concurso de cuento “Rostros de Luna”, organizado por el Museo de Bellas Artes de Quito; el Primer lugar en el concurso de poesía 2003 de la Universidad Central del Ecuador, con la obra titulada Pandemónium (parte de ese trabajo consta en el presente poemario); medalla de plata en el Concurso Universitario de Poesía 2006 de la Universidad Central del Ecuador; mención de honor en Segovia, España, en el I Concurso de Relato Corto de Villa Pedraza, con el relato corto A la orilla del Desnudo.

La cita es a las 19h00, en la Biblioteca del CEN, en las calles Luis Urdaneta y Córdova. Nuestros compañeros buseteros Jorge Osinaga y Augusto Rodríguez presentarán los poemarios.

"En Ecuador se lee poco, sin adjetivos"

Por Jorge Osinaga

El Día Internacional del Libro se celebra en Ecuador con preocupación. He aquí una entrevista a Xavier Michelena (foto), director de Paradiso Editores y conocedor de la realidad literaria y editorial ecuatoriana, que se ve preocupante.


¿Qué ventajas y cuáles son los obstáculos que tiene la industria editorial nacional?
Ventajas, ninguna. Quizá, el hecho estimulante de que editar en Ecuador es un verdadero desafío. Obstáculos hay muchos, para empezar, el tamaño excesivamente pequeño del mercado, la falta de políticas de promoción de la lectura, la ausencia de líneas de crédito sectorial, la competencia desigual con las grandes transnacionales de la edición, la total descoordinación con el sector público, etc.


Se dice mucho que en Ecuador se lee poca literatura entonces ¿Es negocio publicarla? ¿Cuál es el panorama actual?

En Ecuador se lee poco, sin adjetivos. Es un negocio pequeño, que exige capacidad para emprender, flexibilidad en el sistema de producción, atención para identificar necesidades, agilidad para atender la demanda, en fin. El panorama actual es preocupante, se han cerrado varias librerías, algunas de las transnacionales ya no publican autores nacionales o lo hacen a través de “tiradas domésticas” de sellos internacionales. Es importante mantener un espacio la expresión para el arte y el pensamiento “made in Ecuador”, algo que debería preocupar a todos los ecuatorianos.


Muchos escritores y escritoras nacionales realizan sus propias ediciones. Se han quejado debido a que algunas editoriales les cobran por publicación ¿Cómo ves este fenómeno?
La autoedición es un intento desesperado por comunicar su trabajo. El riesgo de fracaso es grande debido a las complejidades del mercado del libro. Cuando una editorial cobra por publicar está renunciando a elegir, a exigir calidad y, por supuesto, a cualquier credibilidad.


¿Hay poca producción literaria o es poca la calidad de la que hay?

Voy a responder evangélicamente “La mies es mucha, pero los obreros son pocos”. Editar es un trabajo de selección, de fijar niveles de calidad y respeto por el lector.


Paradiso ha podido ir a ferias internacionales de libro haciendo esfuerzos conjuntos de manera independiente. ¿Qué experiencias has tenido de esto?
Primero constatar el absoluto desconocimiento de la cultura ecuatoriana en el exterior. Afuera sólo resuenan los nombres de Montalvo, Icaza y Guayasamín. Segundo, descubrir todo lo que está por hacerse: en información, en promoción, en gestión comercial, todo esto dirigido a ensanchar nuestros horizontes y a promover el mejor conocimiento de nuestra cultura y pensamiento.


Ecuador parece ser un país perdido en el negocio de la literatura mundial ¿Qué ha sucedido? ¿Qué se necesita para que cambie esa condición?
Trabajar, trabajar y trabajar. Pero hacerlo todos, de manera conjunta, sumando esfuerzos: autores, editores, gremios, gobiernos, medios de comunicación. Y, siempre, con la certeza de que los resultados no serán para mañana. La tarea editorial requiere visión de largo plazo, paciencia y tesón.


Las editoriales grandes apuestan más por los textos educativos, y por la literatura solo se inclinan por los libros infantiles y juveniles ¿Qué conclusiones se pueden sacar de esto?
Los textos escolares son un mercado cautivo. Esos libros los padres los tienen que comprar, sí o sí. Se minimiza el riesgo empresarial, y no existe riesgo cultural. No hay nada más previsible que un texto escolar. Algo semejante sucede con los libros infantiles y juveniles, las editoriales que los producen hacen lo imposible por asimilarlos al sistema educativo. Todavía no descubrimos nuestro Harry Potter, ¿no? La literatura es pasión, intensidad, apuesta por la ruptura. En nada se parece a un texto escolar.


¿Qué hacer para tener más lectores?
Convertir a la lectura en parte de la cotidianidad de los ecuatorianos, como encender la TV. Es fácil decirlo, pero se requieren bibliotecas, sistemas de promoción, renovar el sistema educativo, revolucionar la relación del profesor con el libro. Es una tarea monumental, pero hay que empezar a trabajar, allí donde uno puede incidir, aunque sea en una parte muy pequeña.


*Para ampliar esta entrevista leer el reportaje "El libro celebra su día en un ambiente de menos lectoría", de Diario El Metro de Guayaquil, de este 23 de abril de 2007.

viernes, abril 20, 2007

El blog de Raúl Vallejo

El escritor-ministro Raúl Vallejo ya tiene su blog.

Se trata de http://www.acoso-textual.blogspot.com/, una página donde el actual ministro de Educación y autor de libros como Acoso textual, El alma en los labios, Fiesta de solitarios, Máscaras para un concierto, entre otros publica diversos artículos escritos por él a lo largo de varios años; así como entrevistas.

El blog nació en el año 2006, pero desde este mes de marzo ha venido recopilando más notas, la última, del 9 de abril.

Los comentarios en el blog están abiertos, así que bloggeros, escritores, lectores y literófilos, opinen, discrepen, ataquen o feliciten. A acosar textualmente.


Imagen: Caricatura de Vallejo por Pancho Cajas

jueves, abril 19, 2007

El YouTube de los audiolibros


La idea inicial fue acercar a sus hermanas a la literatura, pero Lamberto Alvarez, un mexicano de 27 años, no duda estar por crear el YouTube de los audiolibros, un sitio donde se descargan y suben gratuitamente clásicos de la literatura universal leídos por voces anónimas.


"Creé la página http://www.leerescuchando.com/ en noviembre de 2005 para que los jóvenes, que siempre están en internet, no sólo encontraran ocio, sino también cultura y esta es una forma de acercarlos a la literatura", explica Alvarez a la AFP.

En su casa no se acostumbraba leer, pero Lamberto, originario de Monterrey (norte de México), desde pequeño devoraba cuanta lectura encontraba, sus primeros libros fueron textos de física y en el bachillerato se acercó a la literatura.

"Leo por gusto. Empecé con ciencia ficción, con H.G. Wells y Julio Verne", comenta Alvarez, ingeniero en sistemas de profesión y que reconoce no tener inclinación alguna por la creación o el análisis literario.

Hace tres años empezó a grabar, con su propia voz, algunos libros para que sus tres hermanas menores, que les da "pereza" leer, los escucharan.

Como ingeniero en sistemas, Alvarez ideó su página de internet donde colocó los audiolibros, en formato mp3, que graba él, su novia, su familia y colaboradores.

"La grabación es sencilla, nada profesional. Basta bajar un programa gratuito para grabar. Uno mismo se autoedita, es decir, si me equivoco, regreso al error y vuelvo a empezar", explica.

Los títulos, una treintena, son clásicos de la literatura universal, como cuentos de Edgar Allan Poe, Oscar Wilde, Arthur Conan Doyle y algunas piezas del poeta nicaragüense Rubén Dario y el novelista mexicano Manuel Altamirano.

"Escojo obras de más de 200 años para no tener problemas con los derechos de autor", explica Alvarez al detallar que también tiene "El Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes de Saavedra, grabado por la comunidad autónoma de Aragón.

La lectura es íntegra, no se hacen ediciones de los textos y Erika Sánchez, de 29 años de edad y novia de Lamberto, está inmersa en el proyecto de "Las mil y una noches".

"Sé que es una lectura que me llevará toda la vida, pero lo voy a terminar", dice la joven, quien confiesa haber llorado con varios de los mensajes que los cibernautas dejan en el sitio.

"Hay débiles visuales o invidentes a los que su familia les bajan los audiolibros y nos agradecen, como una muchacha que su mamá ya no puede ver y nos dice que la hemos hecho feliz", comenta la joven.

La historia de la página de Alvarez se divide en dos etapas: antes de la publicación de una breve nota, hace unos días, en el diario argentino Clarín, y después.

"Digamos que 'a. C' (antes de Clarín) tenía 600 visitas diarias en promedio, en la era 'd. C' son 10.000 diarias y 'se me cayó' el servidor", comenta el joven al explicar que en cuatro días ha hecho una inversión de 1.600 dólares en equipo.

Alvarez, empleado de una firma de sistemas, asegura que en su sitio jamás se cobrará por 'bajar' un libro, pero sí necesita de un patrocinador para mantener su página si el número de visitas se sigue multiplicando.

En la página también se pueden enviar lecturas de libros, mismas que primero son revisadas por Alvarez para cuidar la seriedad del sitio.

"Tenemos propuestas de trabajos en Argentina y España. También es como una terapia para los que están tristes. Tengo una amiga que está grabando 'El Principito' de Antoine de Saint-Exupéry y le ha servido como terapia a la depresión, antes de dormir, lee y graba y es feliz", asegura.


Fuente: AFP

lunes, abril 16, 2007

Iwasaki y el ridículum vitae de su mal amor

Por Miguel Antonio Chávez *


All you need is love, love
Love is all you need

-The Beatles


Para Gaby, por el buen amor/humor




El interior de un antiguo templo masón de Guayaquil fue de nuevo escenario de un evento literario. Pocos años atrás, cuando estuvo el Nobel José Saramago y le pidieron su opinión acerca de la regeneración urbana de esta ciudad, él respondió que esto era una Miami. Algo que la gente aplaudió y ovacionó como un gag de Saturday Night Live, aunque para mí fue una elegante ironía de un hombre de izquierda en una ciudad cuyas autoridades seccionales son de extrema derecha. El espíritu del humor volvió a crepitar, pero con otro cariz, otra situación y otro escritor.

Se levanta de pronto en la gélida sala alguien entre el público y pide el micrófono. El escritor está listo con posibles respuestas espontáneas o de cajón bajo la manga, según el mood de la audiencia. Pero el terror es mayor cuando cae el velo de lo impredecible, y la pregunta no versa sobre las influencias literarias, ¡sino sobre las amatorias! ¿A qué edad diste el primer beso? El inquisidor es un niño de ocho años y el valiente que responde desenfundando una sonrisa de buen calibre, es Fernando Iwasaki (Lima, 1961).

Así llegó a esta ciudad su Libro de mal amor (reedición en Alfaguara, 2006) "una novela cuentada" o como prefiere ubicarlo José Luis de la Fuente, "una novela episódica", en la que cada capítulo es independiente, que se puede leer aparte como si fuera cuento; lo que evidencia una hibridación de los géneros, al igual que desarrollan Borges, Cortázar y Cabrera Infante, escritores identificados como las influencias mayores de Iwasaki, según el estudioso de la presente obra, Ricardo González Vigil.

Fijándonos solo en el título quizá nos venga a la cabeza: ¿un libro sobre el amor? ¿Por qué mal amor? ¿Me están vendiendo una novela de autoayuda? ¡No, por favor, ya tengo suficiente con la infame colección de Carlos Cuauhtemoc en mi librero de adolescente!


Pero para fortuna nuestra, el planteamiento de esta obra sobre las tribulaciones que causa el amor sentimental -tema que en manos de un inexperto podría resultar cursi y desastroso- es desarrollado por Iwasaki con mucha soltura como una narración con base autobiográfica, además de ciertas dosis de ficción (algo normal y lícito en la literatura, claro está), tono humorístico, burlesco, irreverente, donde las ansias del amor no solo están entendidas en la dimensión de lo platónico sino también en lo hedonista y la búsqueda del placer sexual. Qué ironía más grande que llevarlo a cabo con un prototipo de anti-don Juan, que durante trece años de su vida intenta conquistar sin éxito a diversas mujeres de las que queda perdidamente enamorado.

Libro de mal amor está emparentado, a modo de un parafraseo con el Libro del buen amor, de Juan Ruiz, el más grande poeta español de la Edad Media (siglo XIV), más conocido como Arcipreste de Hita. González Vigil señala varios puntos en común. De hecho, cada capítulo de la novela de Iwasaki es precedido de un epígrafe de la obra del Arcipreste, un poema largo donde se cuentan los fracasos en sus afanes eróticos, hasta que decide seguir los consejos de Ovidio en El arte de amar. Un tema tan antiguo como el mundo, como la literatura. González Vigil señala también simitudes con obras contemporáneas como La Habana para un infante difunto de Cabrera Infante.


¿Qué hace este curioso personaje?... ¿Qué no hace? debería ser la pregunta. Como un buen Zelig de Woody Allen, nuestro personaje con el fin de agradar a las chicas de la que se enamora se convierte en experto contador de historias de terror, jugador de volley, militante político universitario, seminarista con vocación, patinador, judío, esnob y cantante de rancheras. Así, llegan pero sin quedarse con él: la miedosa Carmen; la gacela-Juana de Arco-diosa griega de Taís; la políticamente comprometida Carolina; los tobillos hermosamente geométricos de Licy; Camille, la aspirante a monjita con nombre de ardiente francesa; Alejandra, la chica por quien compró patines a un precio por el que hubiera comprado los "siete tomitos" de En busca del tiempo perdido, de Proust; Ana Lucía, la chica que lo invitó a la Prom; Rebeca, por quien se convirtió en judío sefardí (cumplía el requisito de la circuncisión debido a una casualidad quirúrgica a la que fueron sometidos de pequeños él y todos sus hermanos, luego de que el mayor había sufrido de fimosis); la oligarca de ascendecia rusa torturadora de hombres, Ninotchka; y la mexicana hija de españoles de izquierda Itzel, por quien se tendrá que enfrentar precisamente a un duelo a la mexicana.

Iwasaki, como muchos autores de su generación, retoma la experiencia de lo "clásico" (la estructura de la novela episódica es deudora de la picaresca española) pero lo remoza con referentes "populares" y "massmediaticos" con los que el lector de este siglo puede familiarizarse. No hay purismo que valga, y en medio de los cuentos cabalísticos de Borges, vemos en la misma licuadora a series de televisión gringas de los sesentas, el Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band, menciones a grandes pintores renacentistas y artistas flamencos, poemas de Garcilaso y rancheras mexicanas.

Con enorme desenfado el personaje afirma sobre Alejandra, como metáfora que puede aplicarse al resto de ellas: "En realidad jamás creí que las cosas me fueran a ir sobre ruedas, pero más tarde o más temprano confiaba llegar a patinar, con una mínima soltura, siquiera necesaria para escribir una página decente en mi ridículum vitae amoroso". O como en el último capítulo que transcurre, no en Lima sino en Sevilla, tierra de don Juan Tenorio, donde este anti don Juan cursa su posgrado en el Archivo de Indias (antes del giro que le da su sentido justicia cute a la historia, relacionado con la persona a quien el personaje-escritor dedica Libro de mal amor): "Después de tantos años, finalmente comprendí por qué las mujeres jamás me habían hecho caso: porque siempre quise ser lo que no era o lo que nunca sería"

Iwasaki reúne aquí sus diez fracasos de amor más espectaculares. "Uno ha tenido más, pero no hay que presumir". Y afirma en su epílogo que el mal amor es garantía de buen humor. Por otro lado, su prólogo explica ingeniosamente que el amor nació la primera vez que una homo-sapiens le dijo no a otro homo-sapiens. "Acaso así aparecieron los regalos, las serenatas, los piropos y hasta las pinturas rupestres. Quizá el primer poema. El homo-sapiens no lo sapiens, pero está enamorado y no sabe qué hacer. Medio millón de años más tarde la incertidumbre es la misma". Se evidencia, entonces, que desde el alfa y el omega de estas páginas prima la conciencia de un libro conceptualmente redondo y de lectura amena, sin querer decir con ello que sea bajo en calorías intelectuales.

Entre literatura y vida, entre Beatles, la sociedad limeña y El Exorcista, la búsqueda del amor como fuerza universal vuelve una vez más para interpelarnos y quedarse. Y a la vez un ejemplo vívido que no cualquiera es capaz de poner a prueba una burla a sí mismo (por más ficción aditiva, el personaje representa a Iwasaki) en 256 páginas y salir bien librado en lo estilístico; cuando en entornos como el nuestro se cree erróneamente que la "honestidad" o el exponer los cueros al sol son fines meritorios cuando no son más que meros medios aleatorios...Ya estoy haciendo los juegos de palabras a lo Iwasaki. Pero no importa. Es bueno, aleluya, bendita sean los estantes que reciban una novela que un cerebro con olor a afrancesado rancio difícilmente se hubiera atrevido a escribir.

Aunque el humor siempre tenga sus ribetes intrínsecos de tragedia, en este caso la del frustado protagonista, se demuestra que la humanidad es como el Chapulín Colorado, un sudaca chaparrito, torpe y cobarde que es más valiente que Aquiles porque acepta su miedo y lo vence. Y nos divierte, como Iwasaki, el peruano de apellido paterno japonés y materno italiano, que vive en Sevilla, candidato a leyenda urbana de la globalización, al definir que su poncho es un kimono flamenco. Y afirma con esas muecas almibaradas de seriedad que solo he visto en George Harrison: "Me felicita la gente que me supone oriental, y yo les hago muchas reverencias mientras dedico las novelas de Ishiguro y las Memorias de una geisha, porque los malentendidos me siguen persiguiendo".

Aunque -me permito agregar- en mi caso, sin tener la carga heráldica ni genética de Iwasaki, los malentendidos también me persiguieron, cuando previo a la escritura de esta reseña que ustedes están leyendo solicité previamente (como es procedimiento normal en todo el mundo) un ejemplar de la obra a la editorial y que por asuntos externos de envío (venía de Lima) llegó justo para el día del evento. Un conocido me vio cuando me dieron el ejemplar y al siguiente día escribió una diatriba en su blog, seguramente movido por el dolor de codo o de bolsillo, por mi audacia y conchudez de blogger para obtenerlo. Trato de hacer memoria, pero todo me lleva a una sensación inédita: nunca pensé en llevarme tremenda lección de humor a causa de un libro mucho antes de que lo abriera.

* Reseña publicada en Revista Podium Nº 7, de la UEES.

domingo, abril 15, 2007

jueves, abril 12, 2007

De la antología personal de Antonio Preciado

(Esmeraldas, 1941) Ha publicado Jolgorio (Quito, 1961), Más acá de los muertos (Quito, 1966), De sol a sol (Bogotá, 1979), De boca en boca, entre otros libros. Actualmente es Ministro de Cultura del Gobierno del Ec. Rafael Correa. En el 2006, la Casa de la Cultura Ecuatoriana publicó su antología personal. El poeta Antonio Preciado es una de las voces más importantes y vitales de la literatura afroecuatoriana.

Sobre la poesía de Preciado, el escritor Jorge Enrique Adoum señala: "reafirma la existencia del autor como representante y portavoz de cuanto le dejó su gente como testigo y profeta de rebeliones y de luchas, consejero en materia de resistencia y paciencia, ejemplo de entereza cívica y literaria" (1).

Antonio Preciado, sobre la poesía, dice: "Sería excesivo decir que la poesía puede resolver de suyo los problemas pero sí puede hacer cosquillas en el espíritu del hombre, si puede –como no- alentar las esperanzas del hombre, yo creo en ese sentido en el gran poder de la poesía, en el poder de penetración, en el poder de suscitación, en el papel de esclarecimiento" (2).




Poema que no debe ser escrito
por un poeta de la luna



Un hombre
que tenía los ojos bien abiertos
encontró en el camino ese enorme planeta:
lo guardó en su bolsillo
y siguió andando.

Cuando volvió a palpar su inmensa curva,
todos los habitantes
se le habían extraviado.




Dudas para un examen de historia

Helena ya no cabe en el pretexto de la huida,
sino que su marido le envenena los besos
y la mete de noche
en casa de cualquiera.


¿No es otra la costilla del pecado?
¿No es otro el ofendido con la ofensa?

Penélope maneja un simulacro
más falso y engañoso que su tela,
y Aquiles va a morir,
ya le acertaron
en el mismo dolor,
con otra flecha.

Fracasada la burla del caballo,
porque los vietnamitas no lo aceptan,
los dioses más propicios del espanto
dejan al loco solo con su tema.

No hay duda,
ya es el fin,
están perdidos.

Agamenón se equivocó de guerra.









Carlos Marx y el ingenuo color de las intuiciones

Hoy que me causa risa,
recuerdo que sumirme
en la región más fácil de ese nombre
fue algo así como cosa de un simple borrador.

Bobo,
dos veces bobo,
pero lo cierto es que lo reducía
y de cualquier manera lo asociaba
con una vaga idea de la profundidad.

Aquella en cuyo fondo
todo lo que era el agua y la sal conocida
se me agolpaba en la mirada fija
de ese viejo retrato de larga cabellera
y después en el nombre
impreso en letras rojas debajo del recuadro,
ese nombre barbado,
medio descolorido
que yo invariablemente imaginaba
como un acantilado al pie del risco,
tal como lo quería,
sin la letra final...

Para mí,
francamente,
aquella X en el horizonte
siempre estaba de más.


Hoy que me causa risa,
vuelvo a decirme bobo,
aunque, después de todo,
también el MAR es grande e inmortal.






Matabará del hombre bueno

¡Atabé!
Ururé!
¡Matábara!

Tengo una hoguera de estrellas,
de las estrellas más altas,
y un lugar en plena luna
para que arda.

La claridad crece y crece
con fuerza de cien mañanas...

Catalá catún balé,
catún balé caté catalá.

Tengo aquí una antigua vena,
innumerables pisadas,
un gran latido redondo,
cien volcanes
y una lágrima,
malabón caramba ache!,
un tropel de viejas ansias,
un ¡ay! que ruge por dentro,
un pan,
una gota de agua
y cien ojos que miran
con una misma mirada.

¡Ah!

Los ángeles se han perdido
de las vías mas andadas.
Catalá catún balé,
catún balé caté catalá.

¡Aquí tengo, para un grito,
polvo de trece gargantas!

Un hueso de cada muerto,
el largo de tu pisada,
y aquí yo te resucito
las vidas que te hacen falta.

¡Catalá catún balé,
catún balé caté catalá!

______
Notas:
(1) Presentación del libro De boca en boca (Archipiélago Editores, Quito, 2005).
(2) Cita extraída del perfil en video titulado De sol a sol (2004) de María del Pilar Gavilanes.

miércoles, abril 11, 2007

Un "reality" literario a través de un blog

Se trata de un "virtuality" del que participarán 12 jóvenes narradores. Escribirán respondiendo a distintas consignas, y cada semana uno será eliminado por los votos de los lectores y un jurado de tres autores consagrados. Lo organiza la Universidad Autónoma de México y el premio para el ganador es de 4.500 dólares.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la revista "Punto de Partida", de ese país, organizan el "Virtuality Literario Caza de Letras", una especie de "reality show literario". El concurso se realizará a través de un blog y premiará con uno 4.500 dólares al ganador, además de la publicación de su obra en ese medio.
Este concurso será exclusivo para jóvenes escritores mexicanos, aunque la intención es extender la iniciativa primero a los autores de América Latina y luego a los de todo el mundo, según expresó a la prensa Sealtiel Alatriste, coordinador de Literatura de la UNAM y creador del proyecto.
El certamen comenzará el 11 de mayo. Desde esa fecha y durante ocho semanas, 12 jóvenes de entre 20 y 35 años serán puestos a prueba por un jurado compuesto por los escritores Mónica Lavín, Alberto Chimal y Álvaro Enrigue. Las bases se pueden consultar en un sitio web. Las inscripciones comenzaron hace una semana y terminan el domingo. Ya hay un centenar de anotados.
Alatriste dijo que "es un concurso literario pero también un taller, y participarán los lectores". Cada semana el jurado, el público y el concursante más popular harán sus nominaciones para la expulsión de uno de los aspirantes a escritor, todos los cuales usarán seudónimos. Después de ocho semanas, los últimos tres concursantes se disputarán el premio.

Fuente: Diario Clarín

lunes, abril 09, 2007

Alternativas frente a la IX Bienal de Cuenca

Desde Cuenca nos llega esta propuesta como una alternativa creacional frente a la IX Bienal de Cuenca:


1.¿QUÉ ES?
Un proyecto cultural, un escena alternativa y una plataforma de apreciación, evaluación, reflexión, metodologización y sobre todo de registro y difusión de propuestas artísticas no oficiales a realizarse en la ciudad de Cuenca entre abril, mayo y junio del 2007, a propósito de la IX Bienal Internacional de esta ciudad.

2.¿QUÉ NO ES?
Una iniciativa oficial de la Bienal Internacional de Cuenca. No depende ni tiene ningún compromiso avalístico, institucional, económico y político con la misma, pese a que es una iniciativa y producción paralela y a propósito de la Bienal.

Nuestro principal compromiso es con el arte, los artistas y las propuestas artísticas y culturales que reflexionen, dialoguen e interactúen con la Bienal, con la ciudad, con el público, con la crítica, con los demás creadores.

3.¿QUÉ BUSCA?
3.1 Propuestas artísticas independientes, no oficiales a propósito de la IX Bienal.

3.2 Investigar, analizar, registrar, documentar, difundir, darle un seguimiento y una metodología a las propuestas artísticas que tengan un discurso y planteamiento respecto al concepto, la realización, los procesos y la escena de la IX Bienal Internacional, así como a la coyuntura cultural y artística de la ciudad durante el evento en su presente edición.

La propuesta conceptual de la Bienal puede encontrarse aquí: http://www.bienaldecuenca.org/ixbienal.aspx?cid=25

3.3 Libertad de criterio y de realización.

3.4 Propuestas contemporáneas en todos los medios, técnicas y soportes artísticos.

3.5 Receptar análisis teóricos y críticos respecto a la Bienal y a la escena artística y cultural -tanto oficial como no oficial- a propósito de ella .

3.6 Generar un espacio e instancia de proposición, reflexión, discusión, comunicación, interrelación y sobre todo de construcción colectiva, tanto teórica como práctica, tanto local como nacional.

4.¿QUÉ OFRECE?
4.1 A los artistas que no son de la ciudad y quieran integrar este proyecto, de requerirlo, ayuda para ubicarse en casas o espacios de los responsables de y colaboradores relacionados.

4.2 Soporte técnico y humano para el registro de las propuestas: fotografía, video y/o audio.

4.3 Asistencia logística para la ubicación y el montaje de las propuestas, ya sea en espacios privados, públicos y/o de inserción en la esfera pública.

4.4 Metodologización de las propuestas atendiendo a los criterios y planteamientos de los artistas.

4.5 Difusión de las propuestas en base a la agenda de exposiciones fijada por los artistas: día, fecha, hora y lugar.

4.6 La publicación de textos y análisis de opinión y crítica independiente, respecto a Bienal, a la escena artística a propósito de ella y a la cultura contemporánea ecuatoriana en general.

Toda esta difusión se hará a través de esta web: http://www.apropositode.cjb.net/

4.6 Se plantea la posibilidad de producir un tríptico a manera de guía de mano de las propuestas contemporáneas no oficiales, como otro medio de difusión pública. Eso se determinará de acuerdo al interés y colaboración que exista para su producción.

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Si Ud. desea participar este proyecto, ya sea como artista, crítico, gestor cultural, comunicador o colaborador, comunicarse por estas vías:

E-mails:

apropositodebienal@gmail.com
falcofer@gmail.com

Teléfono: (07) 2842617
Celular: 093537986
Fax: (07) 2840683
Cuenca :: Ecuador

Apropósitode es un proyecto independiente, auto gestionado y sustentado por: ARTLAB Creación Contemporánea; Ñukanchi People Arte y Audiovisuales; y CUCO Cultura Contemporánea.

sábado, abril 07, 2007

jueves, abril 05, 2007

Versos que vuelan como pájaros ardientes de sexo

Por Augusto Rodríguez

Franklin Ordóñez (Loja, 1973). Licenciado en Lengua y Literatura; en el 2002 hizo un curso de especialización en Filología Española en la Universidad Complutense de Madrid. Es autor de los libros Mapa de Sal (1991) y A la sombra del Corsario (2004). Trabajos poéticos suyos han sido publicados en revistas de España, Argentina y México. Este 2007, acaba de salir de imprenta su último poemario titulado A Cambio de Monedas o Palabras, del que presentamos a continuación una selección de poemas.





Siempre he pensado que el lojano Franklin Ordóñez es una pequeña isla dentro de la poesía más reciente del Ecuador; este autor suele trabajar poemas directos, frontales, que como navajas o pájaros ardientes de sexo, de semen, se posesionan de los deseos más profundos de sus amantes y de sus amores más ocultos. Ordóñez sigue trabajando en silencio una de las obras poéticas más sólidas de los últimos años en el Ecuador.




Manuel


Vale la pena haber nacido / sólo por oír pasar el viento, dice
Pessoa;
yo prefiero las cadenas de tus labios,
tus manos como garras,
tu esperma por mi sangre.





David Ledesma


Soy sauce,
mis raíces trepan al aire.
Baja,
te ofrezco mis frutos,
deja en mí tus pájaros agonizantes.




*


Déjame leer los versos de tu carne

(Como golpes o gotas de sangre
tu nombre
cae malherido en mis labios)

Déjame leer los versos de tu carne.




*



Besé tus ojos, el mar espeso de tus labios.
Te susurré:-Cabrón.
Con fuerza:-Hijo de puta.
Deslicé mi lengua por tus piernas,
lamí tu trasero, las axilas con sabor a tierra fresca.
Bebí tu marea blanca y turbulenta.
Nico, aprisióname con la violencia de tus cielos.



Bar del Infierno

A Oscar Villegas


Unos pasean sus falos. Otros estamos en calzoncillos.
Abajo, en el sótano, el semen da volteretas: escucho sus
pasos,
su cansancio al trepar las paredes.
Me atrevo y bajo. Abro mis puertas.

lunes, abril 02, 2007

Convocatoria a escritores ecuatorianos para ferias internacionales del libro

Por Miguel Antonio Chávez

Hace dos años, me embarqué voluntariamente en una empresa descabellada; quien haya intentado recabar fondos económicos para un proyecto cultural en la República del Ecuador, sabrá comprender muy bien el porqué de este calificativo. Sin embargo desde el punto de vista literario y sociopolítico, dado los antecedentes históricos, era perfectamente lícita y necesaria. Esta aventura fue: llevar por primera vez un convoy de libros de los más diversos escritores ecuatorianos a una importante Feria internacional de libros, la de Buenos Aires. En un post de hace unos meses me referí a este asunto y a cómo terminó, sin embargo ahora lo hago con una perspectiva distinta. Ya verán por qué.

El aprendizaje que saqué de esta experiencia fue haber conocido, entre otros, al Dr. Claude Lara(1) y a Jorge Saade Scaff (2), quienes desde sus labores diplomáticas y sobre todo entusiasmo y pasión personal, han sabido aportar, a pesar de las limitaciones de un Estado que ha entendido lo cultural como un adornito desechable o como la fea de la fiesta.
Al respecto, la creación del Ministerio de Cultura en el presente Gobierno ha merecido diversas opiniones (optimistas algunas, cuestionantes otras) de voces vinculadas con lo cultural, expresadas especialmente en los diarios Expreso, El Comercio y Hoy, en revistas masivas como Vistazo y Vanguardia, revistas independientes como Anaconda, El Quirófano, y la hoy extinta Tintají; y además, en blogs varios de contenido literario, entre ellos, masalladelibros y elantemano.
Como ciudadano comparto buena parte de estas preocupaciones, sin embargo me quiero referir ahora a una de las responsabilidades culturales concretas que el Estado se ha olvidado de cumplir: promover la participación de nuestro país en las ferias internacionales de libros, ya que está más que demostrado que uno de los motivos por el que los literatos ecuatorianos han pasado inadvertidos (hasta por nuestros propios vecinos) estas últimas décadas, es por su falta de presencia en estos importantes encuentros. El actual Ministro de Cultura, el reconocido poeta Antonio Preciado, conoce muy bien esto.

Las ferias del libro también se analizan los blogs literarios (foto: III Feria de Trujillo, donde estuvieron entre otros el escritor y blogger Iván Thays). Mientras, en ferias como la de Bogotá, extiende una interesante invitación a 39 nuevos narradores menores de 39 años.
Cuenta un proverbio chino que el viaje más largo empieza con el primer paso. Y precisamente ahora hay un primer paso que una entidad privada intenta dar y que merece ser conocido. La Feria Internacional del Libro en Ecuador Expolibro (3), presidida por Jaime Rull, quien empezó la titánica labor de armar una feria el año pasado contra todos los pronósticos. Este 2007 está buscando convenios con ferias de otros países para que estos a su vez vengan a nuestro país y podamos contar con mayor presencia de editoriales extranjeras, que fue lo que hizo falta en la Expolibro 2006. Por su parte las ferias extranjeras, a cambio, conceden un stand para que los autores ecuatorianos y sus obras puedan darse a conocer ante sus cientos de miles de visitantes, durante toda la feria (la duración promedio de estas ferias internacionales es de 20 días), además de la respectiva cobertura de prensa.
Con los antecedentes expuestos, el señor Jaime Rull invita a todos los escritores ecuatorianos para que participen en el stand de Expolibro que estará presente en la próxima Feria Internacional de Lima (del 20 al 30 de julio 2007) y en las actividades de este importante evento, como parte de dicho stand, de la misma manera que Expolibro se hizo presente en la pasada Feria de La Habana, donde estuvo la escritora y editorialista Aminta Buenaño. Su obra Mujeres Divinas tuvo gran cobertura mediática allá y los cubanos se interesaron en su libro. Dado que fue una autogestión y no hubo auspicio estatal de por medio, ella se costeó los gastos de traslado. Por ello, resulta extraño que hubo personas aquí que se escandalizaron porque “no fueron tomados en cuenta” o porque a su criterio Buenaño “no representa a la literatura ecuatoriana”, cuando en realidad lo que ella hizo fue aprovechar una oportunidad que estaba ofreciendo una empresa privada.

El llamado, entonces, es para aquellos escritores que vean en este evento una oportunidad, ya sea para ellos mismos, para colegas suyos que consideren que por sus méritos literarios deberían también estar ahí o para algún promotor cultural, tallerista, académico o editor que esté dispuesto a representar a un grupo de autores, sean estos de narrativa, poesía, dramaturgia, ensayo, literatura infantil, etc. En caso de haber un gran número de interesados para conformar una representación a la mencionada Feria de Lima y las siguientes que visite Expolibro(4), podría ser aún más beneficioso, ya que conversando con Antonio Preciado y la actual Canciller María Fernanda Espinosa (también poeta) se podría constituir una Misión Cultural(5), con el fin de asegurar los recursos para movilización y hospedaje. De este modo, esta representación ecuatoriana aprovecharía el espacio de Expolibro para un propósito que no es otro que internacionalizar nuestra producción literaria, al igual que lo hacen otros países desde hace décadas. Quién quita que en un futuro nos quede corto el espacio del stand(*).
Con todo esto, es una propuesta que está en pie (y quizá luego surjan más, de otras entidades): solo falta la decisión de unos cuantos. Habrá escritores a los que les interese y otros a los que no, habrá algunos que prefieran el anonimato, y seguirá siendo una opción tan válida como la de aquellos que prefieran ir en busca de otros mares, como en los libros de aventuras... No hay que olvidar, de todos modos, que vivimos en un país tristemente fragmentado desde lo mental, donde los espíritus mezquinos y megalómanos intentan desesperadamente proclamarse "voces puras y oficiales" de la literatura nacional en vez de trabajar por el entorno cultural de un terruño apenas reconoc(ible)ido en los mapas. Y con esa actitud, oh dear brothers, no llegaremos ni a la esquina.
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(1) Ex Cónsul del Ecuador en el Québec, Canadá y actual Director del Promoción Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador.
(2) Talentoso y laureado violinista, ex Agregado Cultural en la Embajada del Ecuador en Washington DC y ex Representante Cultural del Ecuador ante la OEA.
(3) Feria cuya logística es manejada por Horitzo Grup, que también tiene a cargo la Feria de Turismo FITE.
(4) En un futuro se espera realizar esta misma convocatoria para otras ferias como la de Guadalajara o Buenos Aires.
(5) Ha habido casos excepcionales en los que las Embajadas ecuatorianas han enviado a un autor de renombre para representar al país. Tal fue el caso de Sonia Manzano, quien asistió como invitada especial a la Feria Internacional de Lima en 2003, en donde disertó sobre la obra de Gilda Holst, Viviana Cordero y Alicia Yánez.
(*) Ejemplo de un post acerca de ferias internacionales escrito también en este blog, por Andrés León.


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Expolibro ha puesto a disposición un mail para que envíen inquietudes o propuestas: info@expolibro.com.ec
Y para que les soliciten actividades que quieran desarrollar (lanzamientos de libros o participar del pabellón nacional de escritores) en esta feria 2007:
prensa@expolibro.com.ec