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domingo, julio 29, 2007

Trozos de vidrio de María de los Ángeles Martínez

La reconocida y destacada joven poeta cuencana María de los Ángeles Matínes (1980) presentará en pocos días su nuevo libro Trozos de vidrio (CCE, 2007). Ella estudió Historia y Geografía. Ha publicado: Un lapso de impiedad (1999) y Subcielo (2002). Actualmente es integrante del grupo La Esponja. Aquí tres poemas de su nuevo libro Trozos de vidrio:


TERRIBLE COMIENZO

Yo elegí el Infierno,
me acuso,
lo confieso.

Con esa rebeldía antipática
de intocable,

con seguridad soberbia
de diosa, nunca, nunca
de mártir.

Y me asustó,
el horrible chasquido
de mis sueños,
de mis alas;
el ardor que dejaron

sus marcas
en el rostro,
en la espalda.

Sabía,
sabía no tan bien
que mi llanto avivaba las llamas

y lloré
amargamente
envuelta en los silencios
que se volvieron mis palabras



HIJO D.


Te convertiste,
qué Orestes tan falso.

Las furias bostezan,
no quieren perseguirte,
tu carne no está fresca,
no hay nada nuevo en ella.


Y yo río de tanta lástima que te tengo.

Y yo río de tanto odio que te tengo.

Pero pronto miraré a otra parte,
con hermosa indiferencia;
dejaré en paz los bochornosos
crímenes de tu humanidad
para los gusanos regordetes

de tu conciencia.

Yo sólo te digo que te arrancaste la camisa,
¡manos e ideas confabularon tantas cosas!

Pero qué pudiste tú,
mísero mortal contra tus genes;
sus defectos se miltiplicaron en tu carne
¡aprendiste!

No hay buitre a quien le apetezcas,
ni siquiera a mi sarcasmo;

lo hago con asco,
te diré.

Leña de la leña
del árbol caído
que tú mismo talaste.

La memoria de tu madre
descansa intranquila,
no sabe mirarte a los ojos,
sin recordar los suyos…

más tierra sobre su vientre;
un sollozo ahogado
cava y humedece su tumba:
“hijo eres tu padre”.



LAMENTABLE X.


No sabes irte de una vez,
dejas la puerta abierta,

asomas tus narices

y husmeas…

Un hogar que ya no es tu hogar,
en las ruinas que dejaste
todo.

Con frases moralizantes,
¡tú el más inmoral de todos!,
quisiste domesticarla…

¡tan tonto!

Ella te quedó grande,
ni parado sobre la cama,
vociferando tu hombría.

¡Mucho ángel para vos!

Mala imitación de camionero borracho,
de mendigo con incontinencia y sarna,

estúpido reencarnado en estúpido.

La careta ya no te calza más;
la piel de tu alma,
si podemos llamar alma
a ese trapeador,
de camal,
muestra su descomposición,
no aguanta más la farsa.


“Por Dios una neurona”
pide, “sólo una”,
yo me uno a sus rezos
reconstructivos y milagrosos;
para que no vuelvas,
cínico sin clase,
a pedir que bese

tu boca cariada de mentiras
insultos y comida para cerdos.

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1 Comments:

Blogger Ernesto dijo...

No tengo el gusto de conocer a Ma. de los Angeles, solamente he leido los poemas qe aparecenen este blog. la tomé como personal y duele menos hacer gargaras con vidrio molido, que leer la poesía de los Angeles Martinez. Magnífica.

1:02 AM  

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