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Carolina Patiñ0El diccionario define a erótico como lo referente al amor o placer sexual y lo dirige a la insinuación, frecuentemente con independencia del acto de la procreación; más allá, etimológicamente erotismo viene de erótico, que proviene de “eroticus” en latín y este se deriva del griego “erótikos” del cual mitológicamente aparece Eros el dios del amor, éste es uno de los dioses más antiguos hijo de Gea (que es la tierra) y tártaro (que es el infierno) quienes aparecieron después del caos. Eros, es una de las fuerzas fundamentales del mundo ya que asegura la continuidad de las especies y mantiene el orden interno del cosmos.
Nuestras siguientes escritoras han fusionado sus grandes personalidades con el erotismo para así crear un estilo único que resalta entre muchas otras poetas del Ecuador. Tenemos con ellas, tres destacadas décadas que marcaron una metamorfosis en lo que fueron los 60, 70 y 80. Tres generaciones con enfoques y forma poética distinta y en este caso tres ciudades diferentes del país.
Los 60 no fueron exactamente una época que le daba puerta abierta al erotismo ya que a lo largo de la historia la mujer ha sido representada con diversas significaciones entre ellas como: “lo prohibido”, “bella” y el conocido “Virgen”. Acá en Ecuador sobre todo. Sin embargo esta etapa fue el punto de partida para Carmen Váscones quien se aventuró en la poesía. Y en ella puso a prueba la frase célebre “No hay diferencia entre arte y erotismo” (Picasso)
Carmen Váscones
Nació en Samborondón, provincia del Guayas, 1958. Su poesía nos lleva a un ambiente de placer, deseo, amor y muerte; se destaca la temática de la muerte que se impone ante las creencias habituales, y las desafía una y otra vez, también se percibe una especial rebeldía ante Dios y la victoria de su feminidad Tiene libros de convicciones, de sueños y amor pasional, agudo existencialismo. Además una lluvia de imágenes y un juego lingüístico que evoca la violencia de las corrientes y un erotismo profundo, las vivencias que se exponen, se dan en escenarios como en el mar o la playa muy importantes para la autora. La complacencia del vértigo Reposa en la felicidad
acaricia los muslos que dan vuelta a lo eterno
el amor reposa el silencio de los gestos
en el abuso de los deseos.
No tiene nada que decir al enamorado horizonte
desnudos en la contienda del origen
se dejan arrastrar sin la prisa
que toca las sombras de los conjurados
cuando combaten la mirada del mañana
Cuando el azul dejó de ser JazzLa levedad del cuerpo amó la metáfora del autor
la trompeta reposó en el brillo de sus sombras
la invención de su destino acompañó
el último canto.
Un ruido de corcho,
los vasos detenidos por la seducción
de la piel que aprieta otra piel.
En cábala del cuerpoTaberno cruzada
acerco a ti mi imperio carnal
los sueños en los sueños
tú en mí.
Salpica el esperma como balaTras los estremecimientos de la ciudad
una mujer atrapa la lujuria
desnuda de evangelios.
Martirizan los anhelos cual masacre
morando el azar de los decapitados
inquisidores rodean los abismos de sus espectros.
Exultan sus vidas bajo la carpa de la muerte
esparce el velo perdido la resaca de un instante
cual reo del presente una respiración contenida
entra el último crepúsculo a los letargos de la vida
que lentamente caen sobre la arena
un conjunto vacío acompaña los interiores
la conciliación a la que cada cual aspira no existe
solo morir y vivir lo suficiente.
Se entrega la ramera al tótem del mundo
El pregonero anuncia caída de dolores
el soldado apunta a Dios
Algo cae del cielo
el niño hace un hoyo en su patio
la caja de zapatos poco a poco se va perdiendo
el mismo niño juega con otros
la escena se repite
se contorsionan sobre el círculo del juego.
Inundan la imagen con ademanes
a culatazos persiguen el tiempo
escapan del sueño con otros sueños
acorazados siguen
los intrincados contornos de sus interiores
Haz de tu cuerpo una guarida del desierto
profana la risa de los violines
atormenta la noche con luz
embiste con ternura el otro cuerpo
siempre como última vez
No hagas de ti sepulcro de amores
Los 70 no se alejan mucho de la accesibilidad dificultosa al uso del erotismo pero aquí tenemos a una poeta que fundamenta su identidad sexual y se involucra sin pensarlo en una batalla que destruye la noción del erotismo solo para hombres, no parece ser intencional sino consecuencial se denota el disfrute y el discurso poético reflexivo lleno de deseo, sensualidad, pasión, amor y sexualidad.
Aleyda Quevedo
Quito 1972Es una mujer que ama y desea sin miedos ya que su lenguaje y estilo es conciso, directo además de muy creativo, enfrenta al lector con imágenes que conmueven y permiten conocer y reconocer el deseo femenino y su intensidad, nos lleva a un ambiente lleno de matices entre el tiempo y el erotismo, da énfasis a la rotura constante de los minutos y la soledad. Aleyda es madura con su lenguaje y percibe su existencia con la amenaza continua de la incomunicación, la soledad y el odio.
Perdido entre las piedras Todas tenemos un Caín perdido entre las piernas
remojándolo en lo indescifrable de nuestros pensamientos
Caín vitoreando a lo ancho del pubis
Caín largamente odiado y amado
razón de ser subterfugio
que puede volarnos la cabeza
Imán Mi pubis como un pozo sin fondo
Me lleva a ti
Pero tu eres la puerta de la oscuridad
Y es en la noche cuando se cortan cabezas
Signos Piernas descubiertas sobre el ancho sofá
Músculos carne profunda tendones y huesos en perfecta simetría
De él o ella?
Belleza que reposa sobre la cama de sol
Junto a la piscina
Demonios que se sumergen en otras aguas.
En los 80 nadie se disculpa por no estar enamorado, aquí se destruye, se cuestiona todo; además es relevante cualquier cosa menos el que dirán!! Esta década viola los discursos trillados y nos lleva a ambientes intimistas, y de protestas constantes como lo hace nuestra siguiente escritora.
María de los Ángeles MartínezCuenca, 1980
Evoca circunstancias de la vida cotidiana pero desde una perspectiva cínica, irónica y con un erotismo muy bien logrado que le da un toque postmoderno y crudo en el que se pierde. Su poesía desafía a ese otro, que muy bien puede ser su yo interior o ese otro, que provoca en ella, los deseos más atrevidos.Boca a sexoBoca a sexo
Te dejo parado y me voy
Porque has sido grosero
Al golpear con tu cara mis zapatos
EróticoOtra vez el deseo
qué difícil pelear contra su fuerza
contra su ímpetu, sobre mi debilidad
el deseo que empuja, que envuelve, que nubla
que se clava en mitad de todo,
en mitad de nada
que quema que contagia que contagia que expande.
Y tu tan cerca y tan adentro}ese latir de las venas
Esa adrenalina que exige un cuerpo
Esa necesidad agobiante
Estas desesperantes ganas
De querer hacerlo de una puta vez.
Qué difícil pelear contra el deseo
De matarte.