Realizar una propuesta de intervención urbana en nuestra ciudad marca desde su concepción todo un riesgo; un riesgo que asumimos a cabalidad.
"Quisiera ver la ciudad pero los edificios no me dejan" fue un proyecto pensado para tratar cuatro temas específicos: 1) plantear que la respuesta al terrorismo debe ser poesía; 2) demostrar que ésta también puede romper la cotidianeidad de la ciudad y sus habitantes al ser parte física de ella; 3) dar a entender a las instituciones culturales tradicionales la necesidad de nuevas formas de promoción de las artes; y 4) transgredir las actuales normas del regenerado espacio público, para demostrar que éste también puede ser un espacio propicio para la expresión artística pública de la que actualmente carece por completo y ha extinguido.
Como un homenaje y recordando a los caídos del atentado del 11 de septiembre de 2001, este 11 de septiembre de 2006 lanzamos 6.000 aviones de papel con poemas impresos de cerca de 40 autores tanto nacionales como internacionales. Escogimos tres momentos para lanzar los poemas: las tres diferentes horas en las que ocurrieron los atentados en Nueva York, Washington y Pennsylvania. Asumimos para el acto una táctica terrorista de difusión panfletaria, en este caso convirtiéndola en un recurso para un fin totalmente pacífico.
Quisimos ver la reacción de la gente al percatarse que lo que caía del cielo y leían no eran panfletos revolucionarios, políticos o publicitarios; sino poesía. Ver de qué forma la gente responde a estímulos ajenos a los que recibe diariamente en su vida cotidiana, en el sentido de lograr que tomaran a la poesía como parte de sus vidas. Literalmente arrancamos la poesía de los libros, de su encierro, para entregarla directamente a la gente.
Simbólicamente tomamos a la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas como punto de lanzamiento, como una manera de hacer hincapié en la necesidad de que las tradicionales instituciones de promoción cultural generen nuevas formas de difusión artística acordes con los nuevos tiempos; más dinámicas, más lúdicas, que en el público puedan generar verdaderas y más completas experiencias.
El hecho de ejecutar este acto en plena zona regenerada fue una señal para demostrar la falta de las antiguas formas de expresión artísticas que el centro de la ciudad poseía. Recordar a teatreros y mimos, músicos, declamadores ya desaparecidos, desplazados. Un llamado de atención para que las autoridades respectivas puedan concebir estas formas de expresión como parte de la identidad de la ciudad. Demostrar que éstas vías de expresión no son estorbo cuando son organizadamente planificadas, cosa que hicimos y que finalmente no alteró en absoluto el ornato de la ciudad, que respetuosamente cuidamos al finalizar el evento.
Intervinieron:
Luis Alberto Bravo
Hernán Zúñiga
Trilce Zúñiga
Jorge Osinaga
Efrén Jurado
Freddy Russo
Susana Mayorga
Fabricio Terán
Giovanny Palomeque
Brenda Flores
"Quisiera ver la ciudad pero los edificios no me dejan" fue un proyecto pensado para tratar cuatro temas específicos: 1) plantear que la respuesta al terrorismo debe ser poesía; 2) demostrar que ésta también puede romper la cotidianeidad de la ciudad y sus habitantes al ser parte física de ella; 3) dar a entender a las instituciones culturales tradicionales la necesidad de nuevas formas de promoción de las artes; y 4) transgredir las actuales normas del regenerado espacio público, para demostrar que éste también puede ser un espacio propicio para la expresión artística pública de la que actualmente carece por completo y ha extinguido.
Como un homenaje y recordando a los caídos del atentado del 11 de septiembre de 2001, este 11 de septiembre de 2006 lanzamos 6.000 aviones de papel con poemas impresos de cerca de 40 autores tanto nacionales como internacionales. Escogimos tres momentos para lanzar los poemas: las tres diferentes horas en las que ocurrieron los atentados en Nueva York, Washington y Pennsylvania. Asumimos para el acto una táctica terrorista de difusión panfletaria, en este caso convirtiéndola en un recurso para un fin totalmente pacífico.
Quisimos ver la reacción de la gente al percatarse que lo que caía del cielo y leían no eran panfletos revolucionarios, políticos o publicitarios; sino poesía. Ver de qué forma la gente responde a estímulos ajenos a los que recibe diariamente en su vida cotidiana, en el sentido de lograr que tomaran a la poesía como parte de sus vidas. Literalmente arrancamos la poesía de los libros, de su encierro, para entregarla directamente a la gente.
Simbólicamente tomamos a la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas como punto de lanzamiento, como una manera de hacer hincapié en la necesidad de que las tradicionales instituciones de promoción cultural generen nuevas formas de difusión artística acordes con los nuevos tiempos; más dinámicas, más lúdicas, que en el público puedan generar verdaderas y más completas experiencias.
El hecho de ejecutar este acto en plena zona regenerada fue una señal para demostrar la falta de las antiguas formas de expresión artísticas que el centro de la ciudad poseía. Recordar a teatreros y mimos, músicos, declamadores ya desaparecidos, desplazados. Un llamado de atención para que las autoridades respectivas puedan concebir estas formas de expresión como parte de la identidad de la ciudad. Demostrar que éstas vías de expresión no son estorbo cuando son organizadamente planificadas, cosa que hicimos y que finalmente no alteró en absoluto el ornato de la ciudad, que respetuosamente cuidamos al finalizar el evento.
Intervinieron:
Luis Alberto Bravo
Hernán Zúñiga
Trilce Zúñiga
Jorge Osinaga
Efrén Jurado
Freddy Russo
Susana Mayorga
Fabricio Terán
Giovanny Palomeque
Brenda Flores
5 comentarios:
que bueno! yo habia conocido proyectos parecidos en Chile y en Vietnan.
Pues las fotos! y los poemas tambien!
saludos
Original idea, mis felicitaciones muchach@s !!
Igual que en el comentario anterior, publiquen las fotos y los poemas
Como ya les dije a Efrén y a Jorge, creo que es necesario replantearse las formas de apropiación del espacio público, por toda la normatividad que han desatado consigo los espacios regenerados... que sucedan cosas como el atentado poético es una bella y fuerte forma de hacer reaccionar a la ciudadanía.
Ojalá se planteen más a menudo propuestas así.
Ah! las fotos están hermosas, muy 'poética' esa imagen en la que se ven cayendo los avioncitos y la gente sentada en las banquitas de la Nueve de Octubre.
Saludos!
bertha díaz
Buena propuesta! creo que fue una estrategia novedosa para despertar la atención ciudadana frente a la forma de hacer cultura. Ojalá no se quede ahí.
Sin embargo, creo que le faltó difusión. Este tipo de actividades son las que necesitan darse a conocer para generar mayor reacción. Yo me enteré por el periódico. No es lo mismo ver la foto del impreso que presenciarlo, levantar la cabeza, tomar un poema del aire y conservarlo... Estas actividades dejan una huella más profunda cuando se es parte de ellas.
Además de los poemas y las fotos, creo que sería interesante conocer la reacción de gente externa al grupo y que presenció el aterrizaje poético, gente que frecuenta el sitio y que no se lo esperaba, como la gente de la Corte, por ejemplo.
Adelante, esa es la forma de mover a la ciudad.
Sylvia
mala idea no invitar a una colombiana miguelito ...jeje
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